AYER Argentina, HOY España, MAÑANA de nuevo Argentina: ¡QUE SE VAYAN TODOS!
¡Chau Clarín!
:: Crimen de Mariano Ferreyra : Pedraza asesina y
Cristina impuniza(NPH)
“Cuando
los hombres del pueblo o quienes tienen obligación de servirlo en vez de buscar
la felicidad del pueblo lo traicionan.También tengo para ellos una palabra dura y amarga en este mensaje de mis
verdades. Yo los he visto marearse por las alturas. Dirigentes obreros
entregados a los amos de la oligarquía por una sonrisa, por un banquete o por
unas monedas. Los denuncio como traidores entre la inmensa masa de trabajadores
de mi pueblo y de todos los pueblos. Hay que cuidarse de ellos: son los peores
enemigos del pueblo porque han renegado de nuestra raza. Sufrieron con nosotros
pero se olvidaron de nuestro dolor para gozar la vida sonriente que nosotros
les dimos otorgándoles una jerarquía sindical. Conocieron el mundo de la
mentira, de la riqueza, de la vanidad y en vez de pelear ante ellos por
nosotros, por nuestra dura y amarga verdad, se entregaron. No volverán jamás,
pero si alguna vez volviesen habría que sellarles la frente con el signo
infamante de la traición”.
Colectivo Nuevo Proyecto Histórico htpp://www.colectivonph.com.ar
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A
la resistencia Irakí. A las mujeres y varones, niños y ancianos, jóvenes y
adultos, a quienes les debemos desde hace un año que el imperio no pueda
afianzar, por medio de la guerra, su dominio global. A la resistencia mundial,
que con su lucha, en cada rincón del planeta debilita la invasión contra Irak.
¿Hay posibilidad de una nueva dictadura
militar en la Argentina? ¿Kirchner es de derecha? ¿Se acabó el movimiento
mundial anticapitalista? ¿La acción directa es un comportamiento autónomo? ¿El
sistema político global está mas fuerte o mas débil? ¿El capital-parlamentario
es un nuevo genocidio silenciado? ¿Quiénes sostienen el capitalismo? ¿Cuál es
el rol de la policía en el posfordismo? ¿La seguridad de la multitud es una
seguridad antiestatal? ¿Avanza el poder constituyente?
Trazos
y devenires:
1) La acción directa y el orden capitalista .......... 5
2)
Progresismo, peronismo, transversales,
nacionalismo
popular y la izquierda sistémica ....... 12
3)
Cruje el sistema político ........................ 25
4) El
estado burocrático policial revisita
a Thomas
Hobbes ..................................... 38
5)
Capital-parlamentario y endeudamiento. La guerra
imperial
como biopoder .............................. 45
6) El
coro variopinto que sostiene el sistema ....... 51
7) Con
Kirchner estamos peor ........................ 55
8)
Delito, mercancía y Capital-criminal ............. 62
9)
Acción y potencia. Seguridad y movimiento. La
multitud
contra el estado ........................... 65
10)
Insubordinación contra la policía como
administrador
del excedente social .................. 72
11)
Desvalorización del capital,inseguridad y trabajo posfordista. La guerra como
anomalía ordenadora ..... 77
12) La
nueva derecha ................................ 83
“Con la resistencia no alcanza,
sin contraataque, no hay victoria”.
Jhon
William Cooke.
“La
fuerza principal de cohesión en las organizaciones es el pensamiento. Si las
instituciones estatales sabían, las instituciones fluidas se definen por su
capacidad de pensar”.
Ignacio
Lewkowicz.
“Patria es Humanidad”.
José Martí.
Capital-Parlamentario,
Posfascismoy
AnTi
capiTalismo
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A
la resistencia Irakí. A las mujeres y varones, niños y ancianos, jóvenes y
adultos, a quienes les debemos desde hace un año que el imperio no pueda
afianzar, por medio de la guerra, su dominio global. A la resistencia mundial,
que con su lucha, en cada rincón del planeta debilita la invasión contra Irak.
¿Hay posibilidad de una nueva dictadura
militar en la Argentina? ¿Kirchner es de derecha? ¿Se acabó el movimiento
mundial anticapitalista? ¿La acción directa es un comportamiento autónomo? ¿El
sistema político global está mas fuerte o mas débil? ¿El capital-parlamentario
es un nuevo genocidio silenciado? ¿Quiénes sostienen el capitalismo? ¿Cuál es
el rol de la policía en el posfordismo? ¿La seguridad de la multitud es una
seguridad antiestatal? ¿Avanza el poder constituyente?
Trazos
y devenires:
1) La acción directa y el orden capitalista .......... 5
2)
Progresismo, peronismo, transversales,
nacionalismo
popular y la izquierda sistémica ....... 12
3)
Cruje el sistema político ........................ 25
4) El
estado burocrático policial revisita
a Thomas
Hobbes ..................................... 38
5)
Capital-parlamentario y endeudamiento. La guerra
imperial
como biopoder .............................. 45
6) El
coro variopinto que sostiene el sistema ....... 51
7) Con
Kirchner estamos peor ........................ 55
8)
Delito, mercancía y Capital-criminal ............. 62
9)
Acción y potencia. Seguridad y movimiento. La
multitud
contra el estado ........................... 65
10)
Insubordinación contra la policía como
administrador
del excedente social .................. 72
11)
Desvalorización del capital,inseguridad y trabajo posfordista. La guerra como
anomalía ordenadora ..... 77
12) La
nueva derecha ................................ 83
“Con la resistencia no alcanza,
sin contraataque, no hay victoria”.
Jhon
William Cooke.
“La
fuerza principal de cohesión en las organizaciones es el pensamiento. Si las
instituciones estatales sabían, las instituciones fluidas se definen por su
capacidad de pensar”.
“Represión a los trabajadores y desocupados en
Tucumán en medio de una crisis que ha impulsado a la miseria a cientos de miles
de trabajadores, y a sumido en la indigencia mas profunda a las familias de
nuestros compañeros y compañeras desocupados/as, salimos en una medida conjunta
junto a los trabajadores municipales de la capital, y de otras municipalidades
del interior, que rompieron con una dirigencia burócrata y cooptada por el
gobierno pro-kirchnerista de Alperovich”.
Comunicado de la
COBA, Coordinadora de las Organizaciones Barriales Autónomas de Tucumán, 22 de
abril de2004.
“Si no se
escucha a la sociedad puede haber un nuevo 19 y 20 de diciembre”.
Diputado Díaz
Bancalari, Jefe de la bancada del PJ, 29 de abril de 2004.
“Queremos una solución ya, porque hay personas
que tienen hasta 7 hijos y no tienen ningún ingreso, es como que se estaban
riendo de nosotros” (...) No vamos a parar hasta no tener una respuesta sólida,
no queremos a la gente del municipio, queremos que la gente de Repsol YPF
aparezca y de la cara y que no vengan con los papeles que le dieron al otro
vocero; también queremos que den la cara los de Vintage Oil y Panamerican
porque son las únicas tres empresas que pueden llegar a tomar toda esta gente
nada más que ellos no quieren dar el trabajo, el petróleo es nuestro, la
riqueza está en Santa Cruz”.
Cristian Ruiz,
vocero de la toma de la playa de tanques de Termap en Caleta Olivia, 26-7-04.
La
judicatura persigue piqueteros, legitima la estafa a los ahorristas y da
inmunidad a la clase política. Aún cuando uno de ellos sé autoincrimine como en
el caso de las coimas en el Senado de la Nación.
Una polifunción
judicial del poder de la clase de los empresarios. Que actúa de control social,
pátina jurídica para refrendar el robo contra las clases subalternas, y
baluarte de la impunidad de los representantes legislativos, que completan la
tarea, de dominio estatal del poder ejecutivo capitalista. Después los medios,
políticos y empresarios se preguntan porqué se ajustician alcaldes como en
Ilave. ¡La multitud está harta! Agota sus reclamos sin respuesta del estado, y
se convence, que sin justicia popular no hay justicia. Todo el sistema estatal
se le presenta como una gigantesca maquinaria encubridora del latrocinio,
garante de la inmunidad de sus corruptos representantes, y dispuesta a
depositar en la cárcel y utilizar la espada, únicamente, contra pobres y
rebeldes.
La acción directa,
el boicot, la desobediencia social y los métodos piqueteros, son parte del
patrimonio de un sinnúmero de formas de lucha de diferentes grupos etarios,
clases y movimientos sociales. Desocupados y ocupados; ahorristas y obreros;
indígenas y campesinos; empleados públicos y autoempleados; padres y jóvenes;
ancianos y niños; trabajadoras sexuales y vendedores ambulantes; asalariados y
jubilados; periodistas de la contrainformación y artistas alternativos;
ecologistas autónomos y colectivos contraculturales; estudiantes y
asambleístas.
La impugnación al
estado y a la propiedad empresaria, es un comportamiento de la multitud en
movimiento. Un accionar bien variado, difuminado por todo el territorio urbano
y rural. Un breve recuento nos permite tomar dimensión de este sabotaje contra
las instituciones capitalistas, tanto económicas como políticas. Comprobando
que no estamos ante la desobediencia de una amorfa sociedad civil, sino ante
una autonomía social en autoorganización. No es la caricatura que hace el poder
de la anarquía como sinónimo de la lucha de todos contra todos, sino los
gérmenes del autogobierno del poder constituyente. Un comportamiento que
recorre toda la geografía subsumida en la mercancía, contra el estado como su
garante político. Una antagonía diseminada en una sociedad transformada en una
gigantesca fábrica social, fuente directa de la ganancia privada, pero también,
nudo de nuevas formas de lucha radicales y ejercicio de la democracia directa y
absoluta. Todos los poderes del estado están en la picota. La justicia, la representación
legislativa, los funcionarios ejecutivos y las fuerzas represivas. Tiembla el
edificio social capitalista. Se expande el autogobierno de la fuerza viva del
trabajo.
Veamos a
continuación, un muestrario sintomático y polifacético del accionar de la
multitud:
Asedio y
destrucción de la Legislatura Porteña; reapropiación de una plaza para reclamar
por las inundaciones; ocupar un municipio; atacar a los empleados que vienen a
cortar los servicios públicos impagos; contra los fallos del máximo tribunal de
la nación, ganar la calle, volcar las vallas que impiden la entrada a los
juzgados, instalarse en el Palacio de Tribunales y llegar a las puertas de los
despachos de los ministros de la Corte Suprema de Justicia; irrumpir en
ministerios; bloquear la entrada y salida de personal de empresas privadas;
liberar peajes en rutas; paralizar el ingreso y egreso de combustibles de las
refinerías; impedir el funcionamiento de una terminal portuaria; levantar los
molinetes de las estaciones de tren para viajar gratis; subir a la Plaza de
Mayo con unidades de transporte para ser escuchados por el poder; paralizar los
subtes, negándole sus empleados representatividad a la burocracia sindical para
que negocie por ellos con la patronal y el gobierno; piquetes urbanos en plena
city porteña; manifestarse localmente, coordinando internacionalmente, contra
la guerra en Irak; okupar fábricas para volver a hacerlas funcionar;
movilizarse contra la represión del depuesto presidente boliviano Sánchez de
Lozada; tomar locales abandonados para instalar asambleas; desplegarse contra
la impunidad de la masacre del Puente Pueyrredón; mantener la posesión de los
campos ancestrales, aún contra sentencias judiciales; interpelaciones cara a
cara a los políticos; oponerse a los desalojos bloqueando los remates;
permanecer en las tierras contra la expansión de los cultivos transgenéticos,
resistiendo la expulsión de los para-policiales y el estado; escrachar al
Servicio de Inteligencia Del Estado (SIDE), a fiscales antipiqueteros y a
genocidas de la última dictadura militar; avanzar directamente contra las
comisarías, para que el aliento popular justiciero no se despegue de la nuca de
los asesinos con pistola y uniforme.
En los próximos
meses las cosas van a estar mas claras. Tarifazo de por medio y aumento de la
canasta familiar; la recurrente inseguridad; la permanencia del “rifle
sanitario” policial contra la rebeldía juvenil y el ajuste fiscal en las
provincias; la consolidación de las exportaciones de productos primarios y semi
elaborados contra las importaciones de bienes intermedios, de consumo y de
capital, que asemeja cada vez mas a la balanza comercial con la que existía en
la época de la convertibilidad; la declaración de constitucionalidad de la
pesificación y el aumento del pago de la deuda con los acreedores privados en
default; la crisis energética que disimula la segunda ola posfordista sin pleno
empleo y la movilización de los piqueteros, que no se resignan, a que vivir,
sea solo perdurar.
No se consolida la
reacción que está a la derecha de la centroizquierda. La izquierda partidaria
tampoco se une. La progresía está en el gobierno, y la que no, carece de
propuestas alternativas. Los propios medios están desesperados asumiendo que no
hay oposición. Hoy, aún mas que hace dos años, la contrafuerza social es la
multitud. No siente atracción por los partidos sistémicos, repudia a los
sindicatos burocratizados y abomina a la mayoría de los representantes del
capital-parlamentario. Una multitud que está autoorganizándose y en pie en
desobediencia civil. Un sujeto social que intenta romper con el péndulo macabro
de la alternancia entre conservadores y progresistas. Evitando que el
agotamiento bipartidista radical-peronista sea sustituido por López
Murphi-Elisa Carrió, o cualquier otra variante. Por eso resulta prioritario
avanzar en un imaginario constituyente que colabore con la institucionalización
del asambleismo comunal anticapitalista. Allí donde lo nuevo intervenga e
intente abrirse paso, resulta previsible que será boicoteado, no exclusivamente
por la derecha mas ortodoxa, sino también, por su salvavidas progresista.
Los movimientos
piqueteros opositores están resistiendo. El junio se unieron en plan de lucha,
el MTD Aníbal Verón, ANT, MTR,CCC,
MIJD, MTD La Verdad, Movimiento Resistir y Vencer 26 de junio (MRV26), el
Movimiento de Unidad Popular (MUP), el Centro Popular Agustín Tosco, y la Unión
de Trabajadores en Lucha Sur (UTL Sur). Hicieron cortes de rutas, puentes y
autopistas. Inclusive bloquearon pasos fronterizos internacionales. Buscando no
quedar aislados, por el momento, su antagonía no supera el carácter gremial.
Una especie de sindicalización de los desocupados. Universalización de losplanes sociales, aumento del monto de los
mismos, una garrafa de gas a 10 pesos y el consabido trabajo "digno".
Una tensión entre negociación y rechazo al poder. Entre combatir al interior de
la relación social estado-capital y un anticapitalismo que valla mas allá de
todo lo conocido.
Mientras tanto, es
lógico que un presidente tres veces gobernador de su provincia, busque afianzar
negocios con la sempiterna burocracia china. Un estado conducido por la tiranía
del partido único, no se puede llevar mejor, que con un partido del orden como
el PJ. China, una mezcla de lo peor de los dos paradigmas históricos de la
economía mercantil: el socialismo como gestión estatal del capital, y el
libremercado con magnates que tienen fortunas de 100 millones de dólares y sus
familias viviendo en el extranjero por temor a un secuestro.
Una nomenclatura
que asesinó las primeras expresiones visibles del intelecto general de masas.
Un capitalismo burocrático de estado que no podía digerir las acciones
autónomas del general intellect. En 1989, después de siete semanas de rebeldía
contra el funcionariado, se declara la ley marcial y el pueblo de Pekín
espontáneamente ganó la calle, algo parecido al 19 y 20 argentino. La multitud
paró al ejército y no pudo entrar a la ciudad. La respuesta del poder ante la
autodeterminación masiva fue la que se conoció como la masacre de la plaza
Tiananmen. Los tanques socialistas aplastaron a los manifestantes, miles de
personas fueron ejecutadas a sangre fría y otros cientos encarcelados. Con esta
casta partidaria asesina es con quien negocia K. Un politburó que prohibe la
sindicalización de sus trabajadores y persigue toda muestra de descontento.
China es un
territorio mezcla de campesinado decimonónico, obrero masa y general intellect.
El siglo XIX, XX y XXI, todo en uno. Un país continente, donde hay 61 cibernautas
presos considerados sediciosos por escribir alguna proclama en su página web
contra el gobierno. Donde se pagan sueldos preindustriales en jornadas
interminables, mientras que están prohibidas las huelgas. Habla mucho de quién
es K, midiendo, a donde va a buscar a sus socios.
Según la encuesta
industrial mensual del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), con
la primera ola posfordista entre 1990 y el 2000, el volumen físico de todo lo
producido aumentó en un 35 %[1].
En igual período los obreros ocupados caen un 32 por ciento. Se aplica a
grandes rasgos la regla de los tercios. Se produce un tercio mas de productos
con un tercio menos de obreros. El desempleo pasó de 6,5 % en 1990 a 16 % en el
2000. El empleo no registrado subió del 25 al 37 por ciento.
Hay dos millones de
planes sociales a 50 dólares cada uno, pero también hay dos millones y medio de
asalariados que ganan la misma suma. ¡Si compañeros leyeron bien! Mas de cuatro
millones de personas que viven con un poco mas de un dólar y medio por día. Ya
no hace falta buscar la miseria en Burundi, Nicaragua y la India. El cuarto
mundo llegó al tercer mundo, que alguna vez soñó, ser parte del primero. Ahora
vivimos la segunda ola toyotista. Mucho crecimiento del PBI con poco empleo. Una
mayor inelasticidad entre riqueza y trabajo asalariado, entre suba de la
producción y caída de la desocupación. Si en el 2003 el cociente era 1, es
decir, por cada punto de crecimiento del PBI bajaba -fundamentalmente sobre la
base de contratos basura- en el mismo valor el desempleo; en el 2004, ni
siquiera así, descienden los parados. Ahora el cociente cae, en menos de una
año, a la mitad. Por lo tanto, los ciclos de alza son cada vez mas cortos, las
recesiones cada vez mas inminentes y, al no recuperar ni remotamente los
niveles de empleo de comienzo de los '90, mas agudas las crisis políticas que
se avecinan.
Posdevaluación, el
costo laboral en dólares cayó un 50 por ciento. Al devaluar la moneda tres a
uno, que es lo mismo que decir al disminuir abruptamente el salario, los
exportadores facturando en dólares cobran en una moneda que vale en pesos un
200 % mas que con la convertibilidad. Jornales en pesos y exportaciones en
dólares, colocan a la Argentina, en el mismo nivel que las economías que pagan
los peores salarios del planeta. A las pagasinsuficientes mientras duró el 1 a 1, ahora hay que sumarle, que en
promedio, el poder adquisitivo de los salarios perdió un 30 por ciento de su
poder de compra.
Desde el final del
patrón fordista dominante en 1975, en 30 años, la concentración posfordista de
la renta provocó un retroceso brutal de los ingresos de los trabajadores. Un
proceso que naturalmente acompaña la internacionalización de las burguesías
nacionales y la centralización del capital. Llevando a que los asalariados
pasaran de disponer del 48 % del PBI en 1975, al 20 por ciento actual.
Con paridad
cambiaria o con dólar alto, con gobiernos militares o civiles, con
conservadores y progresistas, con radicales y peronistas, con neoliberales y centroizquierdistas,
en todos los casos, los asalariados y jubilados no dejan de perder puestos
laborales y poder de compra. Con la triple A y posteriormente los 30.000
desaparecidos; con los crímenes por encargo como el del "Oso"
Cisneros y los 105 argentinos que mueren por día por causas evitables; con
genocidio rojo y genocidio blanco; los trabajadores no paran de ser asesinados
en cuotas o de manera fulminante, súbitamente o por cupos. Para ellos la
economía dineraria resulta un crimen social a gran escala. Una manera estatal
con la que los patrones se apropian de lo hecho por la multitud. Una forma de
reproducir la comunidad de manera brutal.
La miseria no es
una anomalía del sistema, es su norma constituyente. Faltan zanahorias, o
sobran personas. En Argentina uno de cada dos habitantes son pobres. Si el
sistema no está dispuesto a convivir con la guerra de baja intensidad como
“apartheid social” que ha impuesto en su devenir histórico el
capital-parlamentario, se tiene que preparar para el posfascismo como guerra
social abierta. Cuando la lógica del
mercado no logra la correcta separación de domino, para el poder, es el lugar y
el momento del control policial desembozado.
Pero el mayor
problema que afrontan los capitalistas no proviene de promover y desatar una
abierta y masiva represión. Sino del temor de que se constituya en una
imprevisible aventura que pueda metamorfosear, el combate contra la multitud,
en la argamasa que articule un proyecto civilizatorio anticapitalista que los
desborde y lo derrote.
En los últimos dos
años y medio, el sistema explicita la estrategia del estado policial y fracasa.
De la Rúa lo intentó en el ámbito nacional el 19 de diciembre de 2001, y
comprobó, que el remedio asesino contra los piqueteros, se transformó, en la
conquista del espacio público por las mayorías, una dinámica de toma de
fábricas y el inédito surgimiento de las asambleas populares.
El 26 de junio de
2002 Duhalde y Solá, matando a Kosteki y Santillán, lesionando y deteniendo a
docenas de personas, prueba circunscribir el estado de sitio y la muerte
sumaria a la localidad de Avellaneda. Entonces eclosiona la movilización y la
resistencia en las calles, obligando a la retirada del gobierno nacional seis
meses antes.
En el mandato de
Kirchner se acota aún mas la variante criminal.De manera quirúrgica y como un cirujano perverso, se procede a matar de
manera selectiva al "Oso" Cisneros el 25 de junio de 2004. Logrando
esta provocación la unidad de todo el movimiento piquetero. Algo que parecía
imposible apenas 24 horas antes. Un escenario inesperado que el propio poder se
iba a encargar de fracturar dos semanas después. Reprimiendo la policía del
gobierno tucumano y la agrupación Barrios de Pie a la movilización de los
empleados municipales, estudiantes y desocupados. Barrios de Pie, una fuerza
social que hace su bautismo de fuego para-policial al cumplirse el 9 de julio
un nuevo aniversario de la independencia Argentina. Paradojas de una
organización nacional y popular, actuando en la era del imperio como guardia
pretoriana de los estados neocoloniales.
Esto demuestra que
al poder no le han faltado variantes en su despliegue, con prácticas propias,
de un estado de excepción. Con la contundente diferencia de los años 70s que
los ejecutores del plan criminal en América Latina, como De la Rúa en Argentina
y Sánchez de Lozada en Bolivia, son derrocados por la multitud.
Conjuntamente a la
represalia estatal, los medios masivos de comunicación bombardean sin
misericordia su pestilencia homicida. Poniendo mil carnadas envenenadas para
que la multitud muerda el anzuelo y reclame el orden posfascista. Pero ni aquí,
ni en Irak, en Ecuador y en Perú, la mayoría, no solamente no reclama
dictaduras, sino que, apenas asoman sus primeros síntomas en cualquiera de sus
formas, apela a la resistencia, la desobediencia civil y la acción
directa.
2) Progresismo,
peronismo, transversales, nacionalismo popular y la izquierda sistémica.
“Las falsas luchas espectaculares entre las
formas rivales del poder separado son, al mismo tiempo, reales, en cuanto
expresan el desarrollo desigual y conflictivo del sistema, los intereses
relativamente contradictorios de las clases o subdivisiones de clases que
aceptan el sistema, y definen la participación que les cabe en su poder”.
(...) “La única base actual de la ilusión
leninista reside entre las diversas tendencias trotskistas, donde la
identificación del proyecto proletario con una organización jerárquica de la
ideología sobrevive inquebrantablemente a la experiencia de todos sus
resultados”.
Guy Debord.
El Foro Social Mundial ya no es lo
que fue. Las quintacolumnas del capital pululan en el movimiento
alter-globalizador. El forismo como culto espectacular, el ejército de ONG's
reformistas y los intelectuales del progresismo 'hard' o el autonomismo 'soft',
con mucha prensa y poco escrúpulo, desfiguran las prácticas
anticapitalistas.
Esta
no es ingenuidad ni confusión. Sino una clara voluntad de desviar el instinto
antagonista. El progresismo es el neoliberalismo por otros medios.
Mientras
millones no pidan o consientan el absolutismo posmoderno, las dictaduras no
tienen destino. Hasta acá, hay que reconocer, que contra todos los pronósticos
y antecedentes de países como Argentina, con 50 años de tradición golpista, o
del pueblo español con 40 años de franquismo en su haber, y ante momentos de
descomposición como los de 2001, o durante la conmoción aterrorizadora del 11 M
de este año en Atocha, ni aún así, tamaños traumas sociales gatillaron los viejos
reflejos tiránicos.
Entre
tanto, la cara amable de la progresía juega con cartas marcadas. La delgada
línea entre reformismo y autocracia queda definida por el hilo rojo de la
sangre autoorganizada de la fuerza de trabajo. La resistencia, creatividad e
iniciativa de los productores de valor, dependerá al mismo tiempo, de su
capacidad para cerrarle el paso al despotismo y de la constitución de lo que
nunca ha sido.
Este
pasaje entre tiempos capital-parlamentario, posfascismo y anticapitalismo no resultan
una dinámica por etapas. En la era de la subsunción real del trabajo en el
capital, de la sociedad en el mercado, del hacer bajo el comando directo del
estado del capital, el conflicto social emerge como antagonía directa contra el
poder político. Todo desmoronamiento del viejo mundo del “welfare state”, la
economía keynesiana, la ciudadanía fordista y la insubstancialidad del
estado-nación, ponen a la orden del día ambos caminos a la vez: el refuerzo de
lo decrépito por medios mas violentos o la consolidación expansiva de lo nuevo.
Y cuanto mas cerca estemos de esta disyuntiva, mas pronunciadas serán las
diferencias irreductibles entre capital-posfascista y
autonomía-anticapitalista. Entre el estado y la multitud, entre
totalitarismo-posfordista y la antagonía de un cambio social radical.
El
poder es una relación comunitaria y no una cosa. El estado es un sujetador
social, no un aparato neutral. Las formas políticas son parte de los procesos
sociales. No van a quedar de un lado los patronos y sus gobiernos, y del otro,
todos los productores y los desheredados. Sino que de producirse la tentación
abiertamente autoritaria será impulsada y sostenida por la actual relación de
poder. Que es lo mismo que decir que será apoyada por los empresarios y por millones
de asalariados e indigentes que no entienden su existencia sino como esclavos
del dinero. Una servidumbre que en momentos decisivos del cambio antisistémico
se vuelve mas voluntaria que obligatoria. En el otro extremo, rompiendo el
vinculo de sometimiento y dependencia capitalista, habrá otros millones de la
multitud que los combatan mientras, que al mismo tiempo que resisten, intentan
alumbrar un inédito proyecto civilizatorio.
Moviéndose
entre los pliegues de esta atadura social llamada mercado, que perpetúa la
prehistoria humana, está el progresismo. Desgarrando y desorganizando por
dentro a los movimientos. Intentando cerrar con todas sus fuerzas y recursos la
radicalización de las luchas.
Actúan
como mediación entre la insubordinación y el poder. Ganan la confianza de los
activistas para cooptarlos.
Funcionan
como una plataforma móvil. Cuando se sienten seguros se encierran en sus
palacios. Cuando perciben la debilidad de la forma representativa de dominio
bajan la planchada a la conquista del autogobierno que los acosa. Un puente
levadizo del que descienden un ejército civil de funcionarios, sindicalistas,
periodistas, académicos y aún dirigentes de nuevos movimientos sociales,
dispuestos a corroer y sofrenar las prácticas insumisas y la imaginación
antiestatal.
El
último 24 de marzo, dando testimonio que la historia no se olvida, se movilizan
70.000 personas a Plaza de Mayo. El mismo día, en el acto oficialista que
entregó la ESMA para transformarla en museo de la memoria, se iza en sus dependencias
la bandera con el rostro del Che. En Argentina se queman comisarias luego del
accionar de los nuevos malditos mejores policías. Ha sido detectada, por buena
parte de la sociedad, a las fuerzas militares y policiales como el núcleo duro
de la muerte capitalista. Despreciado los militares y combatida la policía por
la acción directa, el otrora reaseguro criminal, consentido por millones el 24
de marzo de 1976, se torna inútil
La
representación del poder capitalista es como una cebolla recubierta por
numerosas capas. Mientras los insumisos van desnudando al rey, aparecen nuevos
escuderos de su majestad. Recordando viejos cónclaves de tahúres peronistas
variopintos en los '90, muchos de ellos funcionarios menemistas y ahora
conversos a la centroizquierda como su amo Néstor, el lunes 21 de junio en
Parque Norte, se intentó reeditar como farsa, "La hora de los
pueblos".
Según
lo ordene la coyuntura, usando la imagen del abuelo Fidel, las barbas de Lula y
las boinas bolivarianas de fondo, los transversales y la CTA se permutan.
Practican el oficio de la componenda con ministros que regentean "al uso
nostro" algún MTD. Usando, como Patria Libre o el MP20, sin ningún
remordimiento para perpetuar la nueva alianza "nacional y popular" simbología
guevarista. Inclusive, con el viejo conocido Luis Farinello, no se privan de
hablar de imperialismo y liberación. Mientras, nos aleccionan, de que están
para defender a un gobierno donde "Se
han dado los primeros pasos para combatir el modelo neoconservador" y
ayudan al presidente a luchar "Contra
la oligarquía y por el no pago de la deuda externa". Para su desgracia
la realidad es bien distinta. Con la devaluación Duhalde-Kirchner la
distribución de la riqueza es la mas inequitativa en tres décadas, aumentó en
un 20 por ciento la deuda externa, y se pagó en efectivo sumas record en el
último año. ¡Gracias D'Elía! ¡Gracias transversales! ¡Gracias nacionales y
populares!
Pero
el pacto duró muy poco. No llegó a una semana. En la víspera de cumplirse dos
años de la emboscada contra el movimiento de movimientos Aníbal Verón, un
dirigente social es asesinado en el barrio porteño de La Boca. No importa si lo
asesinó un sicario a sueldo de la patota bonaerense, o cualquier facción del PJ
con la colaboración de la inacción de la policía. Lo que importa es que en
cualesquiera de sus variantes lo mató el sistema político imperante.
Partidos
estatalistas y fuerzas de seguridad comparten objetivos y beneficios
consustanciales. Los políticos sistémicos nunca se desprenderán de los guardianes
armados del orden capitalista. Al contrario, los militarizarán cada vez mas.
Saben, como mandatarios del poder, que los necesitan para disciplinar a los que
luchan, para garantizar la recaudación de la caja partidaria y las fortunas
personales de sus dirigentes.
En
La Boca murió un militante. Y el corresponsable político de su asesinato es su
máximo referente: Luis D'Elía. Las alianzas con el PJ, una dirigencia
feudalizada como en los '70, siempre terminan mal. Estos embusteros no respetan
los pactos. No tienen códigos. Al lado de ellos, Al Capone, era un buen
samaritano. Cuando está en juego los intereses del capital, la perdurabilidad
del estado y sus negocios personales son capaces de cualquier cosa.
Los
dirigentes acuerdan, mientras los que mueren son sus activistas. El 1º de mayo
de 1974, un partido capitalista de masas como el justicialismo, con el 62 por
ciento de los votos y bajo el mando del general Perón, fue capaz de echar de la
Plaza de Mayo a los Montoneros. Legitimando de este modo su posterior
exterminio. Un partido que tuvo en Menem un presidente peronista que indultó
genocidas, y no tuvo empacho de abrazarce con el almirante Isaac Rojas, es
capaz de cualquier tropelía.
Imaginemos
lo que puede acontecer con un gobernador como Felipe Solá, que en el 2003, tuvo
menos de 3 votos de cada 10 del total del padrón de la provincia de Bueno
Aires. Y un presidente débil como K, cuyo caudal propio, fue de dos votos cada
diez. Un gobierno que no disponía -hasta ‘la rosca’ de Parque Norte- de ninguna
fuerza social que estuviera dispuesto a sostenerlo abiertamente en las calles.
Así
son estos dirigentes, hoy son capaces de decir una cosa y mañana hacer la
absoluta contraria.El peronismo es
ducho en esto de tirarse con cadáveres en la mesa para luego negociar. Un juego
macabro que siempre trata como simples piezas de su ajedrez personal a los
militantes de las organizaciones de las clases subalternas.
Hace
30 años el PeJota aniquiló a sus "formaciones especiales" y ahora ya
empezó a fagocitarse a los propios piqueteros oficialistas. El estado es un
dispositivo de poder en permanente actitud latente de criminalidad. Y el
bipartidismo que dominó la escena política en las últimas dos décadas es una
parte orgánica de su funcionamiento. Cuando ejerce la eliminación consiente de
sus opositores, mata a los solidarios y a los rebeldes. Atiendan comedores o
corten rutas. Abran bibliotecas comunitarias o se instalen en asentamientos.
Trabajen en bloqueras de autoconstrucción o aíslen puentes. Instituyan
asambleas en el espacio público u ocupen predios improductivos.
Con
los partidos del sistema no hay alianza que valga. Son maquinarias carcomidas
hasta el tuétano por la corrupción y el doble discurso. Combaten a quienes
temen, y desprecian y traicionan a quienes terminan pactando con ellos. Esperan
la primera oportunidad para deshacerse de cualquier compromiso sólido con
cualquier organización popular que pueda disputarle su poder.
Desgastan,
cooptan y neutralizan, mientras toleran a regañadientes, comedores solidarios,
asambleas barriales y fábricas recuperadas. Pero aborrecen profundamente estas
formas de autodeterminación. No soportan que la multitud se pueda
autoorganizar. Saben que esa práctica constituye un veneno que va matando poco
a poco la representación. Por lo tanto, tras el fracaso de De la Rúa y Duhalde,
que no pudieron barrer las experiencias que se erigen por fuera de su partido,
mientras demonizan a los mas consecuentes, van asesinando, según lo ordene la
coyuntura, a los propios militantes de sus aliados de ocasión.
En
una semana tuvimos dos crímenes políticos más. Uno, el de Diego Lucena en Isidro
Casanova, cuya familia desarrolla su trabajo social en la FTC. El otro del
"Oso" Martín
Cisneros, militante de la FTV-CTA de La Boca. Uno opositor, el otro oficialista,
pero los dos fueron masacrados. Un mismo estado, el mismo verdugo, sus
instituciones policiales y el partido patronal gobernante se manejan con total
impunidad. Sólo la resistencia de la multitud puede frenarlos. D'Elía está
comprobando que pactar con una porción de las huestes del partido del orden
significa abrir las puertas del averno. Negociar con el PJ es lo mismo que
dejarhuellas en la arena, al poco
tiempo no queda ningún rastro.
El
pronto agotamiento del modelo posdevaluador y la desvalorización del capital
maquínico acelera todo el ciclo social. El posfordismo altera a tal extremo el
ritmo político, que los contubernios de los caudillos adaptados al estado
keynesiano y fordista, quedan desfasados a la velocidad de la luz. Vivimos una
era mundial de incertidumbre, de puebladas, insurrecciones y autonomía. Nada es
para siempre. Mucho menos las promesas de una organización pendenciera como el
PJ.
La
única unidad con los dirigentes piqueteros, sociales y partidarios, que
confesaron estar dispuestos a defender a K "Con
las armas en la mano" contra todo lo que se le ponga enfrente, es la
unidad contra las ejecuciones estatales y para estatales en cualquiera de sus
formas. Pero ¡Cuidado! en esta hora amarga de la muerte de "El Oso"
Cisneros, mientras no abandonen a K y sostengan el capitalismo, a la nueva
resistencia que se cuenta por cientos de miles en el país y por millones en el
planeta, entre unos y otros, entre organizaciones populares capitalistas y la
multitud anticapitalista no los puede unir la fraternidad, sino
circunstancialmente el pavor represivo.
Nunca
es el perro faldero el que se sale con la suya. A D'Elía, que se apresta a
transformar a la FTV en la tropa kirchnerista en la interna del PJ y despejarlela calle de luchadores, le tocó ser mordido
por su propio dueño.
Esperar
que las formas represivas adopten exclusivamente las camisas pardas, la triple
A y los Falcon verde, es aceptar una lectura fosilizada de la historia. Hoy la
muerte proviene del estado democrático parlamentario con funcionarios de saco y
corbata. Como aquel infausto 19 y 20 de diciembre. Es más, no hubo en 30 años
un solo enfrentamiento de magnitud, de pobres contra pobres, que no haya sido
impulsado por un sector del poder para dirimir quién conduce la movilización
popular en el espacio público.
No
esperemos ver la constitución de un clásico partido fascista blandiendo cruces
svásticas. El capitalismo mata con nuevas formas. Donde la vida de 380.000
jóvenes bonaerenses entre 14 y 21 años, que no trabajan ni estudian, no tienen
mas destino que el delito, la cárcel o la muerte, es un gesto de enorme nobleza
humana, que por el momento, aquellos que son empujados a perder su dignidad no
se transformen por docenas en matones a sueldo. En una sociedad fordista
descompuesta y una sociedad dualizada posfordista que no termina de
consolidarse, debemos agradecer a las organizaciones piqueteras opositoras, que
la otrora fuerza social de asalto del fascismo, compuesta por los desclasados
de la “lumpenburguesía y el lumpenproletariado” no termine de consolidarse.
San
Luis fue el primer ensayo post 19y20, donde además de la participación directa
de la policía en la represión, el estado opone pobres clientelizados contra
pobres por ingresos y sectores medios de todo tipo.
El
asesinato de Lucena o Cisneros no es sólo gatillo fácil. No es mero control
difuso del pasaje del estado de bienestar al estado policial. Son crímenes
focalizados. Una variable mas de control político. Una manera de disciplinar
violentamente la antagonía que serpentea por el territorio. El mayor dolor por
la muerte de cualquier militante popular, no nos impide olvidarnos quién y
porqué se los asesina. Crepita el sistema político, y cuanto mas vulnerable se
sienta mas violento se pondrá. El PJ no está dispuesto a cambiar en nada la
injusticia social reinante. Peor aún, su rol es profundizarla para garantizar
la opulencia de la clase empresaria, nativa y extranjera. Entre De la Rúa y
Kirchner la distribución de la riqueza, entre el 10 por ciento mas pobre y el
10 por ciento mas rico pasó de 28 a 50 veces. Así es compañeros, ¡Esto es el
progresismo transversal PeJotista!
No
escucharon, ni escucharán, el hartazgo expresado después del 19 y 20. No hay
espacio para la confusión. Los desobedientes, los hastiados de tanto abuso, los
que dicen ¡Basta!, no son los funcionales a la derecha. Acá los únicos
funcionales a la derecha son todas las organizaciones sociales y partidarias
que tienen al capitalismo como su única meta. Centroizquierda y derecha,
conservadores y progresistas, se unen, mas allá de todos sus matices, cuando el
orden social injusto que construyeron está puesto en juego.
Un
país mercantil normal, es un país cada vez mas violento contra las mayorías.
Aquellas organizaciones que reivindican esta civilización del trabajo
asalariado, comandada por el estado, colaboran con su sádico juego de
dominación y muerte.
La
misma comisaría que hizo de La Boca una zona liberada, permitiendo el 24 de
abril la golpiza de la patota del dirigente peronista Juan Manuel Palacios,
titular de la Unión Tranviaria Automotor (UTA), e integrante de la CGT, contra
el dirigente Ariel Basteiro, de la central “oficialista con culpa CTA”; ésta
misma dependencia policial, fue la que ahora brindó cobertura para el homicidio
de Martín Cisneros. En abril se denunció al comisario de La Boca ante la
subsecretaría de Protección Civil,comprometiéndose su titular a separar de sus funciones a su titular
Cayetano Greco. No fue así. El 25 de junio, el mismo funcionario policial fue
el encargado de dejar operar a los sicarios de Cisneros.
Cuando
de defender la integridad física de los militantes sociales se trata, la
palabra del estado no vale nada. Hace 40 días el propio D'Elía había presentado
una denuncia contra el que a la postre fue el asesino de "El Oso".
Juan Carlos Duarte, su victimario, había amenazado de muerte y asaltado el
comedor donde trabajaba Martín Cisneros. De igual modo, otra vez el estado, por
intermedio del poder judicial demostró que no se puede esperar ninguna
protección y justicia. El poder capitalista es uno, funcionalmente dividido en
judicatura, legislatura y ejecutivo. Pero cuando de desamparar a los activistas
se trata, aún de aquellos oficialistas y estatistas como Cisneros, no conoce
fisuras y hace valer su poder, su complicidad y su desatención criminal contra
los compañeros solidarios. Militantes populares a los que considera como meros
objetos de control y disciplina social. Transformándolos en verdaderas presas
de la arbitrariedad de la nobleza de estado.
Nuevos
centinelas esperan su turno para frenar el contrapoder y la insurrección que se
dirige a desactivar el núcleo de la matrix: el control de la vida en el
territorio por parte del mercado y el estado. Un biopoder biopolítico, o dicho
de otra forma, a un mismo tiempo, el campo de reproducción y circulación de la
mercancía y su representación política. Un dispositivo de poder social sobre la
multitud que antagoniza contra el trabajo asalariado y contra la producción de
valor que no está tarifada directamente por un patrón sino por todo el mercado.
Una fuerza viva del hacer que confronta con la relación de producción
trabajo-salario-ganancia-capital y hacer-dinero-autovalorización del
mercado-acumulación privada. Un anudamiento comunitario, cuya expresión
política del conflicto social enfrenta a la multitud contra el estado y el
mercado de los empresarios.
Cubriéndole
las espaldas a K, entra en escena un nacionalismo popular decadente. Un
nacionalismo que si alguna vez lo tuvo, perdió hace tiempo, su componente
revolucionario. Ahora quedó circunscripto a un mero patrioterismo adornado de
oropeles antiimperialistas, bombas de humo y movilizaciones pactadas con el
gobierno. Ínterin, se presta a jugar a dúo con una partidocracia recauchutada
que los aborrece. Ambos inundan la atmósfera de lucha con los vahos putrefactos
de un neo-populismo autoritario.
Tenemos
otros laderos 'críticos' que hoy financian centros por la cooperación. Y ayer
sostuvieron la convertibilidad de Cavallo hasta el último minuto. En tanto
ahora son los mas fervientes devaluadores del salario. Con tal de salvar el
capitalismo son capaces de cualquier cosa, aún de recitar como un mantra el
"¿Qué hacer? de Lenin" y de acantonar al movimiento piquetero en una
organización sindical de los desocupados. Glorifican a los excluidos del
salario como el privilegiado sujeto político, cuando para ellos, hace pocos
años atrás, eran meros "lumpenes".
En
tanto que estas representaciones esperan su oportunidad, al tiempo que los
mantos de la cebolla son arrancados uno por uno por la multitud, son
sostenedores, mas o menos disimulados, de los gobiernos de turno. Los
dirigentes de esta izquierda teatralpueden convocar a mil marchas, como lo hicieron por dos décadas, que siempre
van a extremar los cuidados de no poner en tela de juicio el centro neurálgico
de la expoliación humana. No sea que Credicoop se funda como El Hogar Obrero, o
su potencial alianza con la pequeño burguesía, que paga salarios promedio de
400 pesos, se quiebre. Lo que busca el Partido ¿Comunista? a toda costa, es
evitar la profundización de la antagonía social contra el empleo tarifado.
¡Toda una paradoja de una organización que se autoproclama destacamento de
vanguardia de la clase obrera!
Los
pañuelos, gorros y pecheras en escalas industriales, y las prolijas banderas
rojas desplegadas por la voluntad inquebrantable de la mayoría de sus
militantes, no nos debe impedir comprender el rol de esta izquierda sistémica,
que también entiende a la política, en última instancia, como delegación.
Son
parte del espectáculo del mercado electoral por "izquierda". Con la
misma impostura que en los 60 sus máximos dirigentes abandonaron al Che en
Bolivia, y en los 70 nos decían que Videla era un general democrático, desde
los '80 con el retorno del sufragio, ocupan el espacio de la izquierda
capitalista. ¿Pero cómo es eso? ¿Cómo pueden ser capitalistas y de izquierda?
Son capitalistas porque su máxima utopía es el socialismo. Es decir, una
gestión social del capital conducida por sus dirigentes como los nuevos
burócratas estatales. Se preparan para ser la nueva clase dominante. Por su
puesto que nos hablarán del etapismo, la correlación de fuerzas y la necesaria
postergación de las esperanzas, como lo hicieron en la URSS, durante 70 años
antes de su desintegración estrepitosa. Obviamente atacarán de
ultraizquierdista a todo aquello que se mueva mas allá del estado y el mercado
socialista. Pero como enseña la experiencia de los que nos precedieron, entre
capitalismo y anticapitalismo no hay transición. Toda la experiencia histórica
así lo demuestra.
En
el borde ideológico, no así económico, y mas cerca de acariciar el magma de la
relación de poder y la revolución social, se ubican la mayoría de los
dirigentes trotskistas. En la mejor coyuntura histórica que conoció la
Argentina en los últimos veinte años para abolir la condena salarial, ahora, de la mano de Bonasso y la
CTA, van por una campaña por las 6 horas laborales para todos. Un rejunte de
trotskistas varios, mas el PC y el progresismo de "K", queriendo
disimular la dignidad humana con las vestiduras del trabajo genuino que sólo
enriquece a los patrones.
¡En vez de luchar
por desterrar el sometimiento por un jornal, reclaman 6 horas de esclavitud
para todos! Para ellos parece que las lecciones de las luchas anticapitalistas
terminaron con el programa de transición. Por lo visto no hay lugar para la
creatividad de una nueva e indispensable estrategia del cambio social. Flaco
favor le hacen al movimiento de movimientos antisistémico aquellos que no
quieren aceptar que el modo de producción dominante, sin dejar de ser el
capitalismo, ha mutado completamente desde la década del '40 del siglo pasado.
Evidentemente, para
eso, tendrían que replantearse la utilidad histórica del pleno empleo
socialista como modo para terminar con el mercado y el salario, y el rol de los
partidos como organizaciones que prefiguran, o no, una sociedad sin clase
dominante y clases dominadas. Pero es mucho el riesgo de entraña esta ruptura.
Eso pondría en cuestión a las propias organizaciones que conducen con puño de
hierro, como los burócratas sindicales peronistas, hace varias décadas.
El desempleo es
responsabilidad del trabajo asalariado, el sobreempleo y la subocupación
también. No constituyen daños colaterales y efectos no deseados de la economía
salarial, conforman sus naturales consecuencias. Las burbujas especulativas del
capital financiero, si bien elastizan el valor del trabajo, no son autónomos de
él. La usura bancaria no es la criatura deforme de la industria, sino su
consecuencia. El capital especulativo, en definitiva, sólo mantiene su valor
sobre la base del empleo por dinero. La moneda no es independiente del trabajo
asalariado que forma el capital, sino, que resulta su valor de cambio
universal. El capital no es una cosa, es una relación social que gobierna al
empleado en beneficio del empresario bajo el comando del estado. No es una
lucha anticapitalista aquella que no termine con la subordinación de la
potencia que autovalora el capital: tanto el trabajo asalariado, como el hacer
sin salario productor de valor. Esta última es una capacidad transable en
dinero, y por ello, creadora de ganancia acumulable de manera estatal y
privada.
Al igual que los
(in)justicialistas y los neo-stalinistas, estos conductores tiemblan ante la
autoorganización de la multitud de potencias. Pero lo quieran o no, es la
constitución material y real de la energía hacedora, con un 22 por ciento de la
fuerza viva de trabajo autoexprimida, y que no realiza sus funciones en ninguna
empresa capitalista, la que provoca una nueva subjetividad.
Una nueva clase
productora de valor heredera de la vieja clase media. Una multitud que se
rearticula a lo largo de un circuito de producción-reproducción en nuevas posiciones
biopolíticas. Autoempleados del valor-afecto, ofreciendo sus servicios de todo
tipo, desde personales a sociales. Profesionales tercerizados sin ingresos fijo
que facturan sus saberes a las empresas privadas o al estado. Los
“brainworkers”, como los publicistas, artistas y diseñadores de sitios web, que
hacen de su cerebro, ideas, emociones y capacidad simbólica su instrumento
productivo.Los ocupados que
trabajan por internet desde sus hogares. Los microemprendedores del “e-comerce
y e-business” o comercio electrónico. Las redes de hacedores que conectan a
diferentes cuentapropistas. Empleados ‘ad-honorem’ pagando el derecho de piso
para ingresar a una empresa y así terminar siendo tratados como un completo
estropajo.
También están los
provenientes de los despojos del obrero masa de los ’90 y del fin de la primera
ola posfordista de la convertibilidad. Cartoneros, la gestión obrera directa y
economías solidarias piqueteras. Sean autoexpoliados o cooperativistas. Todos
quedan incluidos en la circulación capitalista, asimismo que excluidos de un
trabajo directo asalariado bajo patrón. Todos reproducen el mercado. Tengan o
no un sueldo. Estos sujetos sociales componen una multiplicidad de productores
de ganancia, una multitud de singularidades que reproduce al capital en su
conjunto. Excluidos del salario pero no del valor, terminan reincluidos en el
mercado mediados por nuevas formas de producción. Expulsados de la ciudadanía
fordista, la famosa exclusión, los torna irrepresentable. Como era de esperar,
cuando se rebelaron, tuvieron que crear una institución por fuera y mas allá,
no sólo de los sindicatos y partidos que se tornaron inservibles, sino, de las
empresas y el estado que son sus directos contendientes.
Desfondada su vieja
identidad y sin derechos sociales, organizan su éxodo obligatorio y voluntario.
Una nueva composición técnica del trabajo, depara, una nueva composición
política. La asamblea se constituye, por lo tanto, en la institución con
posibilidades de reorganizar la autodeterminación del trabajo a partir de
unacomún-unión de objetivos.
Como el trabajo lo
inviste todo, como el capital subsume lo social, se alumbra la época del
trabajador social. Un trabajador móvil y difuso. La vida en comunidad, la
sociedad productiva en su conjunto, la multitud de potencias, conforman al
nuevo trabajador social. La sociedad se vuelve mercancía. La multitud se
transforma en rehén del plusvalor y la ganancia, al circular socialmente lo
producido en el lazo social por excelencia del capitalismo: el mercado.
Es su propia
precaria materialidad diseminada en el territorio, y sin patrón a la vista, lo
que los lleva a comprender que los sindicalistas son superfluos para luchar
contra el mercado. La compraventa de bienes, saberes y emociones, esta ligazón
comunitaria resulta su directo antagonista. Pero donde falta un patrón sobra
mercado y estado. Obligándolos a desactivar esta urdimbre comercial que los
asfixia, mientras enfrenta al gobierno como su garante sistémico.
Este nuevo sujeto
compone, poco mas o menos, una cuarta parte de la población. Ningún empresario
particular les paga un salario, no tienen aguinaldo ni vacaciones pagas. Si se
accidentan ningún jefe paga por ello y si no aportan por su cuenta no tendrán
jubilación. Son el ingrediente por excelencia del moderno reticulado
bio-político posfordista. Son el paradigma de la subordinación del trabajo en
el capital. Su vida económica se desenvuelve por fuera de los muros de la
empresa, o en su interior pero sin patrón, al mismo tiempo que su existencia
está integrada al gobierno patronal en su conjunto. Sociedad, gobierno y
capital conforman un todo. Por consiguiente, para ellos, el conflicto es
eminentemente político. Porque su función social subordinada en lo económico es
lo que mantiene con vida, gracias al plusvalor que producen, al sistema
político del capital que los domina.
Para estos
trabajadores, la resolución de la antagonía social contra el capital, como su
directo adversario político, excede la fábrica y el gremio, y torna innecesario
la conformación del partido. Para ellos no solamente no hay necesidad, sino
posibilidad, de transición etapista en su lucha contra el capital.
¿Adónde agremiarse?
¿Conquién? ¿Para qué? Una parte de la tonalidad clasista de la multitud en las
asambleas populares, se explica, por esta nueva forma de producción. Una fuerza
laboral mucho mas extendida posdevaluación. Si no se rebelan, sostienen y
padecen el patronazgo del mercado que los exprime. Este los emplea pero no los
inscribe como a los asalariados registrados. Si no toman la empresa o una
porción de territorio no hay empresario que los deposita en ningún
establecimiento. La disputa es contra una forma colectiva de organización
social que los comanda, por ello, es un combate político.
El capitalismo es
un sistema que los hace prescindibles en las plantillas de las empresas, pero
que no deja de explotar su creatividad humana. Este comportamiento de la clase
patronal mas tecnificada, que elimina salarios pero no la explotación, es una
de las características fundamentales de aquello que llamamos posfordismo.
La multitud, con su
creatividad ontológica, ya encontró el antídoto a la desestructuración y
desorganización que le impusieron los capitalistas con la exclusión sistémica
del trabajo por una paga. Es en la asamblea donde se reunifica el sujeto
social, con el sujeto económico potenciándolo como sujeto político. Una
singularidad integral que el capitalismo separa continuamente para perpetuarse
como gobernante de la comunidad.
Pero a éste, nada
menor 22 por ciento, agregémosle el 50 por ciento de los asalariados en negro.
Desde los '90 los gremios los abandonaron facilitando su flexibilización.
Producto de unaprecarización consentida
por la corporación, se favoreció, su desconfianza en los sindicalistas. Ahora,
al no estar registrados, los gremios dejan de ser una forma útil para
organizarse en su disputa contra los patrones. Entre ellos, los empresarios y
el estado, no hay nada mas que la autoorganización.
El sujeto que
prueba la autodeterminación difícilmente acepte supervisores de ningún tipo, y
menos aún, de aquellos partidos que vienen a querer conducirlo haciendo de su
autoconvocatoria una fuerza expropiada. Un cuerpo autogobernado no resulta
administrable por ningún sujeto externo a su práctica. Por eso, no pueden
permitir que los partidos le cercenen el autodominio que están conquistando en
forma directa contra el capital y el estado. Esta nueva clase expoliada es la
pura expresión del hacer. No tolera a ninguna forma representativa de dominio.
Saben que cualquier forma de poder delegativo jamás soportará que sé
autonomicen completamente de su tutela.
Entre
tanto las organizaciones de izquierda se disputan el rol de partido de
vanguardia. Se pelean por conducir, no sólo, pero fundamentalmente, a la clase
obrera industrial. Pero la fuerza productiva formadora de capital excede
ampliamente a los empleados fabriles y aún a los asalariados privados, en el
pasado fordista hegemonicamente en blanco, en cambio ahora, registrados
escasamente en un 25 por ciento. El nuevo sujeto histórico en la era
posfordista del capital es la multitud con su capacidad de formación de valor.
Una poder hacer concreto ypotencial.
Por lo tanto, una clase ocupada y desocupada. Un productor que trabaja de
cualquier cosa y de cualquier forma o perece. Un creador de la ganancia del
capital. Un hacedor para el mercado, cobre o no, un sueldo. Pero que con un 22
por ciento de autoexplotados, 50 por ciento de precarios al filo de recurrentes
despidos y 19 por ciento de desempleados, resultan inconducibles por sindicatos
y partidos.
Ocho
de cada diez puestos creados el último año son en negro. Aquí no hay clasismo
gremial, ni vanguardia partidaria de la clase obrera que valga. Así la multitud
se torna irrepresentable. Si los partidos de izquierda no cambian están en
problemas, y lo saben. Pero como aspiran a ser los nuevos gerentes del estado,
estiman, que con adornar su proyecto con un poco de decoración autogestiva
saldarán sus cuentas con la democracia asamblearia.
En
la peor debacle para la economía salarial serán tolerados por el capital como
sus representantes. Como hoy lo son los ministros marxistas del PT de Lula que
integran el poder ejecutivo nacional brasileño. Dirigentes provenientes del
Partido Comunista y fracciones del trotskismo, cómplices, de un gobierno
capitalista.
Si
el precio a pagar por los empresarios, para perpetuar la democracia indirecta y
la economía dineraria, es tolerar un poco de fanfarria roja, pagará rabioso,
pero resignado el precio de laocupación
del estado por los dirigentes proveniente de la izquierda partidaria. De modo,
que resulta una forma de gestión que no pondrá en disputa los significantes mas
preciados del sistema mercantil: la clase trabajadora asalariada, la moneda
como valor de cambio universal, los partidos como sustituto de la autonomía
social y el estado como forma de la mercancía.Una ‘nomenclatura’ que aleje toda posibilidad de la república del valor
de uso y la gratuidad, de la abundancia contra la escasez y del gobierno asambleario
contra la representación.
La
crisis de la economía-mundo es tan profunda, que aún el otrora "demonio
socialista" de Evo Morales y el MAS, ahora se transforma en la apuesta del
imperio. Los empresarios del mundo entero necesitan que este dirigente social y
partidario refrene la insubordinación de las mayorías bolivianas, conduzca a
las masas a la urnas y las lleve a una nueva frustración como Toledo en Perú,
Lula en Brasil, Gutiérrez en Ecuador y Kirchner en Argentina.
Pero
volvamos a los progresistas. Estos conforman un reticulado capitalista
universal que lloriquea por la matanza iraquí, la hambruna en Sudán y el
genocidio palestino. Pero con tal de no ver puesto en juego el sistema
dominante, no dudará en congraciarse, silenciosa o abiertamente, con los
gobiernos mientras se socavan las libertades. Y en caso de insurrecciones de la
multitud, operarán para cerrar las fisuras de la matrix y prestarse como una
nueva clase dirigente canalizadora de la autodeterminación del nuevo sujeto
político. En la Argentina, post 19 y 20, esto lo vivimos de manera palmaria. En
el 2004 en Santiago del Estero y en San Luis está pasando otro tanto.
El
capital y todo su arsenal, de Bush a Berlusconi, pasando por Zapatero y
Kirchner, hasta Klein y ATTAC; se reparten las funciones de dominio. Actúan
asesinando, criminalizando y debilitando; reprimiendo, judicializando y
metabolizando; desviando, conteniendo y neutralizando, la potencia
anticapitalista de la marea multitudinaria que tiende a desbordarlos.
Los
tiempos se aceleran al ritmo de la desvalorización del trabajo muerto
hiper-tecnológico, la sobreexplotación del trabajo vivo precarizado, la
eliminación expansiva del salario y la pobreza endémica para la mayoría. El
estancamiento del imperio en Irak y las masivas movilizaciones contra la
guerra, los levantamientos destituyentes y la incertidumbre por el futuro
cercano, es un reto, no sólo para los movimientos, sino para el propio capital.
Las
multitudes en el mundo ya han demostrado poder de veto ycapacidad destituyente. Pero aún tienen
vacante la conformaciónde una nueva
organización social instituyente.
En
el laboratorio social argentino, y mas aún en el peruano, ecuatoriano y
boliviano, la multitud está ante la imperiosa necesidad de institucionalizar el
poder constituyente. La democracia absoluta del común, la república
asamblearia.
3) Cruje
el sistema político.
(...) “Y se piensan que esa paz / Esa paz que te
da el poder de explotar / Esa paz que te da el poder de emplear / Se expande en
el planeta / Todos sabemos que la meta es la plata, la merca, las armas y las
cometas / Todos sabemos que te están saqueando / Al primer mundo están
emparchando / Lo que realmente se expande por el mundo es la muerte de este
sistema inmundo”(...) “El estado que te
tortura / Con su democracia con su dictadura / Está mas cerca de darle ayuda a
los que viven de esta usura / Organización internacional / Revolucionaria
contra el capital / Contra los burócratas / Contra la patronal / Contra el
Fondo Monetario Internacional” (...)
Las Manos de Filippi.
Por
donde se la mire la representación está en crisis. La India con sus mas de 1.000 millones de habitantes y sus 700
millones de votantes fue el ejemplo mas pasmoso de la farsa electoral de este
año. Enfrentando todas las encuestas adversas, Sonia Gandhi, viuda del
asesinado Rajiv, hijo de la también ultimada primera ministra Indira Gandhi,
aspiraba a ocupar su lugar. Fue un comicio que abarcó del 20 de abril al 10 de
mayo, dando lugar a que el mayor electorado de la humanidad sufragara.
Contra todos los
pronósticos, perdió el oficialista partido liberalBharatiya Janata (BJP). La mayoría intentó
por el camino de las urnas decir ¡Ya basta al país dual!
La india es un país
con crecimiento récord de la economía como la Argentina, privatizaciones y un
fuerte desarrollo urbano del general intellect, o cerebro colectivo como fuerza
cooperante de trabajo de todo el proceso productivo. Al mismo tiempo está
plagada por la tortura y el asesinato policial de los opositores, y por cientos
de suicidios de sus campesinos quebrados que integran el 70 por ciento de su
población.
La enfermedad
encuestológica de la mercadotecnia electoral -a la que son tan afectos los
políticos del poder- demostró hasta que punto no fue mas que una operación de
prensa el descontado triunfo del oficialismo. Para las encuestas la popularidad
del partido gobernante estaba bien alta, y las elecciones constituirían un
referéndum de la gestión estatal en un país fracturado por el capitalismo.
En la Cachemira,
las fuerzas de seguridad desde 1989 han asesinado 80.000 personas. La India
promulgó una ley antiterrorista que se aplica en 10 estados. Es una norma que
se utiliza para silenciar opositores. La policía tiene derecho a dirigir el
interrogatorio de los detenidos sin pasar por los tribunales. La policía
tortura usando todo el sádico arsenal aplicado en la Esma Argentina. Picana
eléctrica, violaciones, quemaduras con cigarrillos y golpes hasta provocar la
muerte.
En una democracia
para pocos, en las elecciones de abril a mayo, la sociedad del espectáculo se
comió así misma. Se adelantaron las votaciones cinco meses descontando el
triunfo del oficialismo. Pero el plato opositor, servido por Sonia Gandhi,
provocó una súbita indisposición. La purga de los mercados no se hizo esperar,
había que excretar un inesperado menú indigesto.
La oposición, el
Partido del Congreso, que había gobernado la India entre 1947 y 1996, ganó las
elecciones. Pero su postulante no pudo asumir. Una progresista fue desplazada
por ‘los mercados’. El capital recuerda, a sus electores desmemoriados, a quién
pertenece el poder. Esta vez su víctima fueron los sufragantes que confiaron en
los ‘progres’ de turno. Los mercados votan todos los días -¡Si sabrá de esto el
pueblo hindú!- y votaron en consecuencia. Hundieron la bolsa de comercio de
Bombay, cuyas transacciones fueron suspendidas en dos ocasiones, tras una caída
de más del 15 por ciento en veinticuatro horas.
En el imperio no
hay margen ni para las mas mínimas reformas económicas. Para comprobarlo,
Kirchner en Argentina, da cátedra de servilismo todos los días.
Para constatar que
la economía devaluadora de “Pingüino” no sólo es la misma que durante la
convertibilidad, sino peor, basta con cotejar los datos del INDEC sobre el crecimiento
de la fuga de capitales durante el período devaluador, comparándolo, con el
gobierno de la Alianza.
Convertibilidad:
En el 2000 salieron
del país 1.700 millones de dólares.
En el 2001
partieron 2.800 millones de dólares.
2000-2001
= 4.500 millones de dólares
Pesificación:
En el 2002 se
fugaron al extranjero 7.900 millones de dólares.
En el 2003 se
marcharon 7.600 millones de dólares.
2002-2003
= 15.500 millones de dólares. Diez
veces mas que los planes de asistencia a los desempleados.
Después de la
pesificación, el pregonado aumento de las exportaciones y el superávit de la
balanza comercial, fueron a parar, como siempre, y mas que nunca desde 1995, a
las arcas de los empresarios.
Como en la
Argentina, los hindúes quieren un cambio. Recordemos que en los comicios de
1999 a la Lok Sabha (Cámara Baja o Parlamento del Pueblo) sólo votó el 50 por
ciento del electorado.
Millones, después
de no participar por años en las elecciones hicieron una cínica apuesta por la
candidata del Partido del Congreso. Fue inútil. Retorna al poder Manmohan
Singh, el que fuera ministro de las reformas antikeynesianas a comienzos de los
'90. Un programa económico que inició el propio Partido del Congreso y fue
posteriormente profundizado por el oficialista Partido Bharatiya Janata vencido
en los comicios.
Ahora el ministro
Singh vuelve como mandamás. Uniendotransversalmente a los dos grandes partidos la receta capitalista
siempre es la misma. Manmohan Singh, es algo así como el ex ministro de
economía argentino Domingo Cavallo. Un funcionario que gravitó en la economía
por dos décadas, un gobierno militar,dos presidentes electos y tres partidos distintos. Condujo el Ministerio
de Hacienda con peronistas, radicales y frepasistas. Con neoliberales y
progresistas. Sólo con la insurrección del 19y20 se logró desalojarlo del
gobierno. Obligándolo, hasta el día de hoy, a permanecer en su autoexilio de
lujo en Boston. Al igual que aquí,en la
India, por lo visto, gane uno o gane el otro, siempre ganan los mismos: los
empresarios. Y siempre pierden los mismos: la multitud.
Queda claro que el
sistema no se autodepura. No tiene nada maspara ofrecer que su perpetuación y perfeccionamiento asesino. La agenda
política, económica y social de conservadores y progresistas, derecha y
centroizquierda, neoliberales y pupulistas, baila al mismo compás del capital.
En la India el
estado de excedencia hace tiempo que efectuó su pasaje al estado abiertamente
represivo. En el 2002 en Gujarat, el estado colaboró con el genocidio de 2 mil
musulmanes y la expulsión de su territorio de 150 mil personas. Mientras la
hambruna supera los registros de hace medio siglo, para sofocar la disidencia,
el estado promulga la ley de Poderes Especiales. Otorgando a las Fuerzas
Armadas la prerrogativa de poder asesinar a quienes crean incurso en la
perturbación del espacio público. Pero por lo visto, no por esto en la ONU, se
deja de considerar a la India la mayor democracia del planteta.
En los comicios
estaba en juego sólo la elección del verdugo, no la manera de terminar con
tanta muerte. Como la Argentina, el país asiático resulta conducido por un
grupo de grandes empresas nacionales y transnacionales que son propietarias de
la energía, la infraestructura y los medios de comunicación. Con periodistas
que trabajan a conciencia para sostener el genocidio sigiloso del
capital-parlamentario. Son perseguidas las movilizaciones contra las
paupérrimas condiciones de vida de millones, la judicatura legaliza la censura,
restringe las huelgas y coarta el derecho a la protesta.
En el capitalismo
nunca se puede administrar para todos. Y cada vez mas, se gobierna para menos.
En la India, el poder ya ha decidido conformarse con la anuencia activa y
pasiva de las fracciones prósperas de las clases medias urbanas, los obreros
sumisos y los campesinos que toleran, como una condena a llevar de por vida,
como una marca de nacimiento insuperable, pertenecer a las castas mas pobres.
El síndrome "Belindia", mezcla de Bélgica y la India, es la estación
terminal, del mismo pasaje de ida que sacó la Argentina orgullosa de su
tránsito al primer mundo.
O el cambio
proviene de la multitud movilizada con un nuevo imaginario, o no habrá cambio.
En Argentina su capacidad destituyente fue la única forma que obligara al
poder, a mover por un tiempo, algunas coordenadas de un rumbo ya trazado. Pero
capacidad destituyente no es poder constituyente. Por el momento, todavía el
capitalismo tiene margen de maniobras. El Leviatán ha sido herido pero todavía
sigue en pié.
Pero pasemos de la
India, la tercera economía con mayor crecimiento, a La Unión Europea y sus elecciones de junio a la asamblea
plurinacional. Un parlamento europeo donde 348 millones de electores de 25
países tenían que escoger a 732 diputados. En el capitalismo al triunvirato:
economía-sociedad-política; le corresponde la trinidad:
mercancía-individuo-ciudadano; y su trilogía ampliada:
mercado-representado-estado. Veamos que significa esto respecto al parlamento
europeo.
Si bien los
diputados se eligen con relación a los habitantes de cada país, en términos
generales, podemos decir que se selecciona un representante cada 475.000
individuos. Un verdadero insulto a la palabra democracia como poder de la
multitud. En todo caso es una democracia que actúa sobre la multitud para
representarla como pueblo, única manera en que el orden capitalista entiende a
la democracia. Un ejercicio delegativo del poder donde todos los legisladores
apenas representan al 0,0002 por ciento del total de los ciudadanos. Queda muy
claro como entiende el capital a la democracia de los representantes. La
conciben como a una verdadera nobleza del voto.
En junio la paliza
a los actuales gerentes del poder fue manifiesta. Pero mas importante aún, fue
la invalidación de conjunto a la democracia representativa. No estamos ante una
mera crisis de elencos políticos, estamos ante una deslegitimación fabulosa de
las instituciones delegativas.
Aquellos
administradores del gobierno sobre las personas, que creían que su compromiso
con EE.UU. iba a serles inocuo, están comprobando el persistente hartazgo de
sus sociedades cuando su voluntad no es tenida en cuenta. Las marchas contra la
guerra en Europa y el mundo entero fueron las manifestaciones globalescoordinadas mas importantes de toda la
especie humana. ¿Qué creía la clase política? ¡Que todo iba a seguir igual!
Algunos números son
escalofriantes para las oligarquías estatales. En Italia la abstención del mes de junio al parlamento europeo alcanzó
el 32 por ciento. El ‘exit’ sobre la
‘voice’. Una salida del sistema contra la participación. ¡Un no me importa
todos son iguales, por parte de nada menos que un tercio del electorado! Una
exilio electoral, contra el depósito del voto en la urna para continuar con el
festival pornográfico de políticos ricos, capitalistas millonarios, el
desmantelamiento del ‘welfare state’ y la precarización de la fuerza de
trabajo.
El parlamentarismo
no es la primera forma de democracia, y está por verse, si será la última forma
de democracia creada por el hombre. Actualmente está atravesada por el boicot
universal de la multitud y la lucha antisistémica de todos los movimientos
extraparlamentarios.
La democracia
radical, total y absoluta es la única que puede reconciliar individuo y
comunidad. Al sujeto económico como sujeto social. A la persona como multitud y
la multitud singularizada. Un autogobierno colectivo de individuos. Una forma
de existir y reproducirse como sociedad, por consiguiente, un proyecto
político.
Con masas fascistas
el atentado en Atocha podría haber detonado el pasaje al estado absolutista
imperial, en cambio, fue la sepultura de Aznar. Pero en España, ni el nuevo gobierno que asumió en abril despertó el menor
entusiasmo. La era de la política como acontecimiento bifurcante llegó para
quedarse. O se toma el camino del rebaño o se funda lo desconocido. Al
gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no le fue mucho mejor en
las pasadas elecciones que al conjunto de la aristocracia de la urna. Los
partidos ya no enamoran a nadie. Su connivencia con el electorado que aún los
prohíja, se parece mas a un matrimonio por conveniencia que a una boda por
amor. España batió todos sus guarismos históricos de ayuno de papeletas. El 54 por ciento pasó de largo “la fiesta
cívica” delegativa de su poder.
La mejor alumna del
capitalismo rapaz, con sus empresas públicas Repsol y Telefónica, no logra
calmar con las rentas que extrae de sus neo-colonias el descontento por la
intermitencia laboral que genera el posfordismo en su propio país.
Los galeones llenos
de oro y plata provenientes de América, la esclavitud de los negros arrancados
del África, y la servidumbre genocida de los pueblos originarios, cimentaron el
desarrollo capitalista del siglo XV. Hoy España, no se queda atrás, con el 70
por ciento de las ganancias que repatrian de sus empresas y el trabajo esclavo
que impusieron en la Argentina con la complicidad de Menem, De la Rúa y
Kirchner. Antes contaron con los metales preciosos y con la sangre india y
negra para su acumulación originaria, ahora, el mas precioso de los valores, la
creación humana transformada en capital, mantiene a un patronazgo cada vez mas
sediento de trabajo vital para no derrumbar la valorización robótica de sus
empresas del trabajo inanimado.
En la era del
imperio los reembolsos ultramar recrean, en pleno siglo XXI, las épocas del
virreinato del rió de la Plata que terminó en la revolución de mayo. Con la
diferencia que ahora las burguesías latinas están transnacionalizadas y gozan
de las migajas del festín globalizador a costa de someter a la pobreza a la
mitad del continente.
En Francia, otro 56 por ciento no dio su respaldo a la pantomima
capital-parlamentaria. Francia se opuso a la invasión de Irak, pero igual los
políticos fueron ignorados. Esto demuestra que las causas de deslegitimación
sistémica son mucho mas profundas.
La Europa
posfordista, como el Canadá librecambista, va camino a el ahondamiento de las
desregulaciones que atravesaron en los noventa Europa del Este y América
Latina. El capitalismo se multiplica o estalla. Y cuando en su expansión
fracasa, como el intento desesperado posfascista de Bush en Irak, se empieza a
comer a sí mismo.
Desarrollo
exasperado o explosión. Ensanchamiento mas allá de sus fronteras o
profundización capitalista en casa. Si la última receta fracasa, las clases
prósperas de Europa la van a pasar mal. Si la medicina tiene éxito la condenada
será la multitud.
Si los países
dominantes del imperio no pueden colonizar nuevos mercados, deberán inocular, a
la propiedad y las rentas estatales nativas con el virus de la ganancia de la
propiedad privada. La salud y la educación, la vivienda subvencionada, las
jubilaciones y pensiones, y en primer lugar la privatización de las empresas
estatales de los servicios públicos, están en la mira para ser engullidas bajo
los criterios de la rentabilidad de la economía privada. Nuevas fuentes de
plusvalor que preserve con vida al ‘Nosferatu’ del trabajo muerto: la mega
clase capitalista mas prospera y despótica de la posmodernidad.
Los asalariados
precarizados, los campesinos subsidiados, los inmigrantes, el cognitariado y
los empleados públicos conocen esta pócima maldita. Ven muy cerca el espectro
de la decadencia Argentina y, de sólo pensarlo, se estremecen. La ola
privatizadora francesa viene a completar, de la mano de socialdemócratas y
liberales, verdes y progresistas, la tarea inconcluso iniciada en Inglaterra
por Margaret Tacher y continuada por la tercera vía de Tony Blair.
En Alemania, la socialdemocracia con un
escuálido 22 por ciento hizo la peor elección de todos los tiempos. Pero no
termina aquí el ahogo de la tecnocracia. Sólo fue a votar el 43 por ciento,
cuando normalmente, lo hace el 80 por ciento. El 57 por ciento de los electores no se presentaron. El sistema ni
siquiera logró que las mayorías se expresen con el voto en blanco, el último
gesto desesperado de pleitesía a las urnas. Mucho menos atrajo a los opositores
con las propuestas de las izquierdas partidarias fosilizadas y domesticadas.
En Inglaterra, el otro gran socio del
republicano Bush, el primer ministro del nuevo laborismo, Tony Blair, también
pasó por la máquina de la volatilidad de la hegemonía de la abstención. Los
laboristas llegaron terceros en el peor comicio de su larga trayectoria. Queda
de manifiesto, que cada vez mas, la representación se torna menos dirigente y
mas dominante. Menos persuasiva por la anuencia de las masas y mas impuesta por
la fuerza y por un consenso raquítico.
También cruzando el
Canal de la Mancha, la clave mas importante,fue la huida electoral que llegó al 60
por ciento. Un sudor frío corre por la espalda de los empresarios y sus
representantes. Si mas de la mitad de los electores los ignora, ¿Cuán sólida
puede ser su dominación? ¿Cómo van a continuar aplicando sus políticas cuando
la mayoría descree de todos ellos?
Si no hay consenso
habrá coacción. Primero mas pronunciado en el extranjero para no agudizar la
antagonía de clases en su propio país. La aventura homicida de Blair, buscando
rapiñar algunas ganancias en Irak, y asísostener los despojos del estado de bienestar, se topó con el primer
Vietnam del siglo XXI. La apuestabritánica, aspirante a primer escudero de las nuevas instituciones del
imperio fracasó. El laborismo registró la peor elección de todos los tiempos.
La tercera vía, resultó una vía muerta.
Pero donde se
produce la mayor paradoja de esta Europa unida, abortada en su consenso de
masas antes de nacer, es con relación a los socios pobres del Bloque del Este. Esos 10 países que se
suponía debían ser los mas fervientes defensores de pertenecer al nuevo club
del viejo mundo. El poder descontaba que el rechazo a las tiranías de los
socialismos de estado, sería reemplazada, con el fervoroso apoyo popular a las
sacrosantas democracias parlamentarias. Pues no. Los peores índices para los
inquilinos de Estrasburgo se dieron aquí. No se abstuvieron ni el 20, ni el 30,
ni el inusitado 60 por ciento inglés. Sino que los no votantes llegaron al 71 por ciento. ¡Si compañeras y
compañeros leyeron bien!, siete de cada diez potenciales sufragantes ignoró el
convite a legitimar el despotismo de los mercados.
Los ex países
socialistas han sido, post caída del muro, el reservorio de Europa. La mano de
obra barata para la ganancia fácil de una nueva acumulación originaria. El
reinado de los peores empleos, los mas bajos sueldos, y de un poder capitalista
que ni siquiera se toma el trabajo de presentarse con piel de cordero para
esconder al lobo sediento de sangre trabajadora. En el Este las
administraciones funcionan como la mafia. Una torpe nueva clase dominante
recién llegada a las formas del capital-parlamentario. Actúan como gobiernos
criminales, como lo son, por cierto, todas las tecnocracias patronales. Pero
descuidando las ‘sutilezas’ de los modos burgueses de Japón, Rusia, Norteamérica,
Canadá, Francia, Italia, Inglaterra y Alemania, integrantes del G8.
Del brazo de las
elecciones al parlamento europeo, llegaba la pátina occidental, para civilizar
a los ‘bárbaros stalinistas’ del pasado. Pero por lo visto, los ‘incivilizados’
serán los mejores esclavos productores de valor de toda Europa, pero no son,
sus voluntarios felpudos. Una cosa es ser tratados como perros, otra muy
distinta, es consentir el collar.
Como le gusta decir
a los medios, el veredicto de las urnas es inapelable: a los pueblos orientales
no les interesa ir a votar. No quieren estas instituciones. Por ahora solamente
las ignoran ¿Pero por cuánto tiempo antes de estallar? Un sistema político
despreciado por el 70 por ciento, no tiene ninguna posibilidad de comprometer activamente
a la mayoría en la nueva mascaradacapitalista europea. En el Este, el señuelo europeo como recambio ‘soft’
del posfascismo de Bush en declinación, no logró una buena pesca.
La clase
trabajadora oriental, formada en el socialismo comogestión estatal del capital, resulta una
fuerza productiva bien calificada, al mismo tiempo, que la peor paga en los 25
países que integrarán la Unión. Las masas de los países del Este recién
incorporados, ocuparán el mismo rol de esclavos posmodernos que las mayorías en
México juegan en el NAFTA, y de las multitudes de los países sudamericanos si
entran en el ALCA, o profundizan su vasallaje con la Unión Europea y China.
Sólo por dar un ejemplo, en Polonia, que participa de la excursión criminal del
imperio en Irak, la desocupación supera el 20 por ciento y los sueldos son una
cuarta parte de los occidentales. Transformando a Polonia en un país que
rivaliza, por los precios irrisorios de su energía viva del hacer, con la
economía de servicios de la India, China y Argentina.
Una Unión Europea,
que detrás de sus muros, exacerba lavideovigilancia, el fichaje de los inmigrantes ilegales y la represión
de la multitud insumisa. Una Europa unida que respalda a Washington, que tras
la derrota militar y su desligitimación política, vuelve sobre sus pasos y pide
el apoyo genocida de la ONU para continuar con su virreinato en Irak.
Las Naciones
Unidas, una forma de organización con privilegios supraestatales funcional a
los tiempos pre-imperiales. Casi dos centenas de países haciendo de comparsa
del Consejo de Seguridad que posee la prerrogativa de arrasar naciones a
voluntad. Eso sí, siempre y cuando respete el parloteo de la Asamblea de
Naciones. Recordemos que el Consejo de Seguridad está integrado por 14
miembros, elegidos rotativamente, en el que resulta obligatorio que estén de
manera permanente los Estados Unidos, el Reino Unido, Rusia, Francia y China.
Estos cinco estados tienen derecho al veto, por lo tanto detentan el poder de
la ONU. Mientras que, la Asamblea General está compuesta por todos los estados
miembros de la ONU y su función parlamentaria resulta subalterna al poder
ejecutivo ejercido por el Consejo de Seguridad.
La Unión Europea
busca un “nunca mas” de los Estados Unidos a embarcarse en conquistas bélicas
como la de Irak sin su total respaldo. El gendarme del norte debe respetar las
reglas internacionales del juego criminal. Si se invade Haití, los países
globalizadores lo deben hacer en un todo de acuerdo. Arrastrando a la guerra a
los gobiernos que forman la economía imperial de manera subalterna y
globalizada. Estados que no tienen ninguna voluntad en desafiar al G8, pero que
necesitan que el imaginario del orden mundial compuesto por naciones
independientes en apariencia no sea trastocado, evitando, que la ideología de
la autonomía estatal no se resquebraje.
Una Unión Europea
que facilite, una vez mas a los Estados Unidos, la aplicación del viejo modelo
de intervención mundial. Un sistema de dominio que retorne en su aplicación a
su forma contemporánea pre-imperial. Desplegando en Haití un cerco de muerte,
despojo y torturas como en la primera campaña contra Irak, la guerra de los
Balcanes y Afganistán.
Los candidatos en
el poder perdieron todos. En España Aznar ya no está mas; en Italia Berlusconi
fue aplastado; Blair encabezó la peor elección del laborismo inglés; al igual
que Schoroeder la de la socialdemocracia alemana.
Pero hay mas, en
promedio, en los 25 países votó menos de la mitad. España, Alemania y Francia
se pelean por contar quién arrió mas corderos al corral de Bruselas. Pero los
pastores tuvieron que presenciar la desbandada del 56 por ciento de su manada.
Mientras que sus nuevos socios del Este, inexpertos en las lides de la
democracia delegativa, los aventajan con mas del 70 por ciento de descarriados.
En el medio, y preparando los botes salvavidas, entre el Titanic franco alemán
y el submarino Kursk oriental, se ubica la clase política inglesa con un 60 por
ciento de la multitud que les dijo: ¡No en mi nombre! Esta no es la Europa que
queremos.
En América Latina, un minucioso informe de
la ONU, publicado en el 2004 y elaborado por el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), da cuenta de una encuesta realizada a 19.000 mil
latinoamericanos en representación de sus 400 millones de habitantes. Además
participaron 100 analistas, fueron consultados 32 presidentes y ex-presidentes
y mas de 200 líderes sociales y políticos. Pasemos a los números que son un
buen insumo para entender lo que está pasando en la región.
1) El 48 por ciento
vive en la pobreza, vale decir, 192 millones de personas están en la miseria.
De ellos, 100 millones, es decir el 25 por ciento, son indigentes.
2) Es la región mas
desigual del planeta. En promedio, el 10 % mas rico de la población gana 30
veces mas que el 10 % mas pobre. En la Argentina es peor, los mas ricos ganas
50 veces mas.
3) Tiene la mayor
tasa de homicidios dolosos del mundo y el 55 por ciento de los presos no tiene
una condena firme.
4) El 65 por ciento
cree que los gobernantes mienten para ganar las elecciones, y por lo tanto, no
cumplen sus promesas una vez que asumen la administración.
5) Y lo que revela
hasta donde llega el cinismo de la clase política, es que ni ella misma cree en
el sistema. El 60 % de los políticos alega que los partidos no cumplen sus
funciones.
El delito se ha
transformado en una forma mas de empleo. A un mismo tiempo, las fuerzas
policiales y de seguridad son consustanciales al control social, el exterminio
de la masa sobrante inempleable por el capital y socios de los negocios
provenientes del crimen.
En Brasil se comete el 11 por ciento de
todos los delitos del mundo. Cada 12 minutos se asesina una persona. Celso
Simoes, del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), advirtió que
"Hay una coincidencia entre el alza
del desempleo y la espiral de violencia".
Las cárceles
brasileñas tienen una superpoblación del 40 por ciento y el 55 por ciento de
sus reclusos no tienen condena. Simoes sostiene "Estamos llevando a los niños a una situación social donde su
futuro mas probable es morir violentamente en la adolescencia". Las
estadísticas le dan la razón, la mayoría de las víctimas están entre los 15 y
24 años. El sobrante humano que el estado no puede subsumir, encarcelar y
reprimir, es eliminado sumariamente por los paramilitares a las órdenes de los
empresarios. Los escuadrones de la muerte son los encargados de regular la
sobreabundancia del “ecosistema” criminal.
Una institución
insospechada de izquierdismo como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
calcula, que "El sector privado
gasta 25.000 millones de dólares anuales en seguridad", a esto el BID
lo llama "La industria del
miedo". Pero el gobierno brasileño no se queda atrás en el genocidio
con sordina del capital-parlamentario. El propio BID dice que el estado gasta "Un 10 por ciento de su Producto Bruto
Interno (PBI) en seguridad". Es una cifra que duplica lo que el estado
destina a educación, salud y programas sociales.
Para el sistema
capitalista generaciones completas serán inempleables en el trabajo ‘digno’.
Sin estacionamientos estatales eficientes, como en el fordismo, para socializar
a los futuros esclavos asalariados, legiones humanas resultan superfluas para
el posfordismo.
El orden dominante
tiene que desacerse del peligro social de millones de brasileños remanentes.
Cárcel, militarización de favelas, y las ejecuciones expeditivas de los
ejércitos privados tiñen de rojo el genocidio blanco de la muerte por hambre.
Unapobreza del desempleo del trabajo vivo que
inexorablemente generan los empresarios del trabajo muerto. Lo
supernumerarioresulta clientelizado,
reclutado para el crimen, depositado en el presidio y asesinado. Cruel destino
es el que le tienen reservado los empresarios a los cuerpos no colonizados por
la mercancía en cualquiera de sus variantes. El capital diseñó y profundiza una
globalización para pocos. Un mundo donde sólo cabe su mundo mercantil y
genocida. Mientras tanto, un excedente de viva energía humana se mantiene
improductivo a toda costa, para proseguir el desarrollo toyotista del capital
tecnológico del trabajo inanimado.
El
centroizquierdismo del PT, con Lula a la cabeza, no sólo no cambió en nada la
política de su predecesor Cardoso, sino que profundizó su rumbo. El salario básico
de los brasileños es de 85 dólares y el 85 por ciento de la población no llega
a fin de mes. Menos del 1 por ciento, para ser mas exactos solamente el 0,7 %,
puede afrontar los gastos sin problemas. Apenas un 15 por ciento consume un
poco mas que lo básico. Para la mayoría la subalimentación es la regla. Su
dieta está compuesta básicamente de arroz y porotos. La carne y el pan son
artículos de lujo, su consumo anual por hogar, ni siquiera ‘per cápita’, es de
10 y 7 kilogramos respectivamente. ¡Después los progresistas se preguntan
porqué la población no se apasiona por Lula, el presidente
"compañero"!
En Perú y Bolivia, en el pueblo de Ilave y Ayo Ayo, estamos en presencia de
los prolegómenos del poder constituyente Aimara. Son 1.250.000 en Bolivia y
350.000 del lado peruano. Una tradición de comunitarismo asambleario que no
logró arrasar cinco siglos de colonialismo cultural capitalista.
En Perú, aunque no
esté en la tapa de los diarios, en los últimos sesenta días unos treinta
pueblos se revelaron contra los poderes locales. Sólo el 5 por ciento de los
limeños respalda al presidente Toledo. El 54 por ciento de los peruanos es
pobre, la desocupación es del 10 por ciento, pero el subempleo es del orden del
60 por ciento.
El Bolivia El 90
por ciento de los pozos petroleros son propiedad de empresas extranjeras. Los
bolivianos son segundos en el continente en dos cosas: miseria y reservas de
gas. Con una pobreza en el orden del 70 por ciento está en los mismos guarismos
que Africa subsahariana. Una quinta parte de la sociedad está desnutrida. El
desempleo es del 12 %. La cuarta parte de la población urbana sobrevive con
menos de un dólar diario y en las zonas rurales es peor, la mitad vive con poco
mas de 1/2 dólar por día.
El referéndum por
el gas ha sido una derrota para el presidente Mesa y sus aliados. Evo Morales,
Kirchner y Lula han salido golpeados. el "Tramparéndum" logró la
oposición del 60 por ciento del total del padrón. El 12 por ciento ni siquiera
se inscribió, el 40 por ciento se abstuvo y el resto fueron votos en contra, en
blanco, impugnados y nulos. Las masas bolivianas privilegiaron la huida, la
salida anti-institucional, “el exit”; sobre la participación, el sufragio, o
“la voice”.
Mesa puede exhibir
los guarismos que quiera. Tener el 75 por ciento a favor, sobre la base de sólo
un 60 por ciento de votos válidos (los que lo hicieron por el sí o por el no)
es lo mismo que tener apenas el 30 por ciento del total del padrón. Y eso para
las tres primeras preguntas del referéndum, porque en las dos restantes apenas
arañó el 50 por cinto, vale decir, un 20 por ciento del total del padrón.
Ambas, sumas irrelevantes. Una carencia de consenso que le imposibilitará
proseguir con su plan privatizador sin enfrentar importantes conflictos en las
calles.
En Bolivia el
sufragio es obligatorio, y la ausencia es pasible de multa, sanciones y
arresto. La abstención en el referéndum ha sido de casi el doble de lo que se
registra tradicionalmente en las elecciones nacionales. Estas elecciones
forzosas no se pueden medir de la misma manera como si fuera una consulta
voluntaria. No presentarse, es de por sí, un acto político de éxodo contra el
sistema. Bolivia acaba de entrar “Al libro Guinnes de los records”, su
referéndum es el menos concurrido en toda la historia universal de las
democracias delegativas. Nada será igual para la legitimidad
capital-parlamentaria luego de la caída del 'Goni', como ya no lo es en
Argentina, luego del derrocamiento de De la Rúa.
No son ‘las
trompetas de Jericó’ del autonomismo ideológico los que hacen la historia. Sino
la acción directa de las masas desplegando su nuevo imaginario. En todo caso la
teoría viene a dar testimonio de la desobediencia civil, a un mismo tiempo
espontánea y consiente de los pueblos originarios. La clase revolucionaria no
es un dato sociológico sino un evento, producto de un encuentro casual entre
diferentes y heterogéneos procesos sociales, económicos, culturales, políticos
e incluso antropológicos.
Cuando los Aimara
llaman a terminar con el parlamentarismo y cerrar el congreso no pecan de
antidemocráticos. Muy por el contrario, a la democracia capital-parlamentaria
le oponen la democracia directa.
No apoyan
dictaduras de ningún tipo. Sino un nuevo poder comunal. No necesitan jueces ni
administradores especializados en la cosa pública, sino que se organizan en
cabildos y juntas vecinales, decidiendo al unísono, los asuntos económicos y
políticos. No quieren propiedad privada sino colectiva. No es un partido
político, sino un conjunto de fuerzas sociales las que vienen a ajustar cuentas
con una democracia para pocos. Como sus propias voces lo proclaman "No somos dirigentes, somos el
pueblo".
En 12 localidades
bolivianas y peruanas se repitió la destitución de los gerentes estatales. A
diferencia de Ilave, no llegaron al ajusticiamiento porque sus gobernantes
antes huyeron. Son un síntoma, son los exploradores del porvenir. Son una
muestra visionaria, y como tal vanguardia, del poder constituyente del
altiplano.
A la histórica
estrategia fordista de: clase, partido y estado, en el posfordismo, que hace de
la comunidad y toda su retícula social su objeto de ganancia, cuadra perfecto,
como respuesta antagónica al dominio del capital su comunalismo ancestral.
Descartando desactualizadas formas orgánicas, la práctica política de la
multitud, se organiza en asamblea como forma de poder comunal. Ante una clase
obrera subsumida en la multitud, todo partido obrero resulta desbordado por la
biopolítica asamblearia. Estamos ante un biopoder comunitario prefigurando un
mas allá del estado. El autogobierno contra el gobierno. La república
federativa de las comunas del uso sin valor de los bienes y servicios,
superando, al estado del intercambio por dinero de todo lo hecho y por hacer.
En todo caso, si
hay una vanguardia, no habita en un partido que viene con la línea correcta.
Sino, que, resulta una avanzada de un sujeto social que está en movimiento y es
parte de una cultura con 12.000 años de historia. Una actividad colectiva que
amasa derrotas y victorias a lo largo de medio milenio. Una singularidad social
en estado de ebullición contra sus opresores capitalistas.
4) El
estado burocrático policial revisita a Thomas Hobbes.
"Más allá del efecto mediático que
producen, o de algún reordenamiento en el reparto de poder entre las distintas
“líneas” policiales, NADA CAMBIAN, porque el llamado “problema policial” no es,
precisamente, un problema de la policía, sino consecuencia ineludible del rol
que tienen asignado las fuerzas de seguridad en el estado: ejercer el control y
disciplinamiento social".
Coordinadora
contra la Represión Estatal, Policial e Institucional (CORREPI). Comunicado de
prensa, 14 de junio de 2004.
“La libertad no es mas que un vano fantasma
cuando una clase de hombres puede hambrear a otra impunemente. La igualdad no
es mas que un vano fantasma cuando el rico, mediante el monopolio, ejerce el
derecho de vida y muerte sobre sus semejantes”.
Manifiesto de
los Rabiosos.
“Aunque
quieras quejarte con papá gobierno les pides ayuda y te mandan al infierno”.
Banda Molotov.
La
nueva relación entre capital y trabajo se transformó en una forma política de
“estado de excedencia”: el estado tiene que administrar violentamente el exceso
de personas. Al capital le sobra gente.
El estado vuelve a
Hobbes en busca de respuestas. La gran pasión del poder es el temor, un miedo
que hoy es tributario de la miseria. Se recela del otro, pero lo que mas se
teme es llegar a ser el otro. Los incluidos en la matrix del trabajo formal
temen llegar a ser un delincuente, un desahuciado, un paria social, un
desocupado. En cambio, la esperanza hecha rebeldía, a diferencia de la
antagónica desconfianza al semejante, se sostiene en la felicidad del éxodo
asumido. Una pasión del antipoder desplegada por la multitud.
Ante el terror que
tiene el estado de perder su legitimidad, busca fortalecer todos los
componentes maníaco depresivos y paranoides, propios de las psicopatologías
mercantiles. Precisa imbuir a la sociedad en una atmósfera de todos contra
todos. O en su defecto y paralelamente, en una psico-apatía-autista, que no
permita la coagulación de dos magmas de significancias enfrentadas que otorguen
un nuevo sentido al conflicto social entre la inseguridad y el orden, emergente
de la actual confrontación entre la multitud y el capital.
Hace falta el poder
del Uno, del estado, que regule el dolor. Que fije quienes serán sus víctimas y
quienes sus protegidos. Pero la subordinación real de la comunidad en la
mercancía no es regulable, canalizable, apenas si torpemente digerible por el
estado. Por lo tanto, lo que le queda al estado para preservarse, no es
terminar con el sufrimiento que genera y sostiene, sino comerse a los que
expresan su dolor luchando y no toleran una sociedad definitivamente fracturada
e injusta.
Los súbditos del
monarca demandan un papá envestido de poderes conductivos tan imaginarios como
reales; hoy es Kirchner, ayer fue Menem, De la Rúa o Duhalde. Un soberano
supremo que encauce y castigue a los adultos insubordinados y a los jóvenes
sublevados sin futuro.
Pero a diferencia
de la ideología del contrato social de la infancia del capitalismo, que
encubría el conflicto social de las primeras acumulaciones primitivas del
capital; la ficción contractual actual, se trastoca, sin mas, en un contrato de
adhesión permanente contra los expulsados del salario sin retorno. Un tómalo o
déjalo. Un sinceramiento brutal: no hay lugar para todos. El mercado “es esto”,
y la sociedad es interpelada por el estado: que cada cualelija si quiere luchar, alienarse o
suicidarse. Que escoja sutrinchera, su
prozak y su veneno.
Las personas
‘honestas’, los consumidores, ‘la gente’, los patrones o exprimidores del jugo
humano del hacer y aquellos que aceptan la expoliación y la cooptación, “no
tienen nada que temer”. Sólo precisan poner al pie -en forma de grito o con un
silencio cómplice- una firma simbólica. Y otorgar así su anuencia para permitir
el acorralamiento de los ‘duros’ y los resistentes; los que no se dejan
normalizar por el poder y para el sistema son a-normales; los incivilizados o
salvajes; los no adaptados a la muerte callada y continua de la indigencia, los
desadaptados o inadaptados.
Hoy estos sujetos
sociales, son para el poder, los piqueteros; los campesinos e indígenas que no
renuncian a sus culturas y sus tierras; los obreros rebeldes que se apropian de
las fábricas; los que buscan asambleariamente garantizar la seguridad
comunitaria; y los asalariados que pelean por salir de la pobreza. Para los
empresarios y sus instituciones, son sus enemigos, todas estas singularidades
de lo múltiple que arremeten contra los garantes del perpetuo latrocinio
social. El ser antagónico al poder es un nuevo sujeto político buscando
derrocar -como en Santiago del Estero y en San Luis- los poderes constituidos
de la miseria y la muerte. Un sujeto social en camino de alumbrar el poder
constituyente soberano de la multitud: la democracia asamblearia. Una multitud
soberana que no es el pueblo ciudadano estatalista. Una multitud que no es
muchedumbre amorfa. Una multitud que no es una runfla dispuesta a servir en
bandeja una intervención federal a Kirchner. Una multitud que no es tropilla
para ser conducida al callejón sin salida del recambio de elencos políticos
asentados en las viejas formas de dominación.
Contra todos ellos,
los patrones imploran por un dios en la tierra, que ordene con el sable, a la
multitud. Una espada flamígera en forma de brigada antipiquetera; una tropa de
desocupados adictos al gobierno como batallón social de choque, conducida por progresistas,
peronistas y transversales para enfrentar en las calles a pobres contra pobres;
jueces y fiscales ‘tuertos’ que sólo observen la defensa de la propiedad
empresaria a toda costa; cuerpos represivos especiales como la bonaerense marea
azul; matones parapoliciales; policías "robocops sin ley", gendarmes
y prefectos que ya están a las puertas de la capital, bordeando la avenida
General Paz y haciendo de ‘cordón sanitario’ contra lapobreza como peste social.
Al poder no le
incomoda la violencia. Le molesta quién la ejerce. Tres ejemplos de respuestas
violentas que no involucran a los piqueteros ilustran, que el sistema tolera y
aún mas en algunos casos promueve, la acción directa. ¿Por qué?, veamos:
a) Cuando decenas
de miles reclamaban por el robo de sus ahorros, sitiando a los bancos y las
instituciones estatales, obligando a los políticos a su salida del congreso a
escaparse en los baúles de autos y ambulancias; en esa ocasión, el sistema se
cuidó puntillosamente que las fuerzas represivas no mataran a una sola persona.
Contrariamente, cuando los piqueteros reclamaron por su subsistencia, que mas
que nunca fue puesta en entre dicho luego de la devaluación, y que afectó
sobremanera a todos aquellos que viven de sus ingresos fijos, aquel 26 de junio
de 2002, el estado azuzado por lo medios, ejecutó una masacre que había sido
previamente planificada en todos sus detalles.
b) Cuándo un
empresario es robado en una salidera bancaria, con tal de recuperar los 10.000
pesos sustraídos y hacer justicia sumaria, el estado lo permite todo. Los
ladrones se fugaban en una moto, así pues, que la humanidad de la víctima
estaba fuera de peligro. El empresario (que en el capital-parlamentarismo es la
única clase protegida para robar la energía humana y hacerla ganancia privada,
ufanarse de reclamar dictaduras genocidas, tener el monopolio de la fuerza de
su estado y el patrimonio de la venganza por mano propia) desenfunda y mata a
dos personas que no ponían en riesgo su vida.
Esto no fue exceso
de legítima defensa, fue lisa y llanamente una acción homicida. El asesino
esperó que los ladrones huyeran, y por la espalda, le desenrrajó 13 disparos.
Vale poco la vida de dos delincuentes en Argentina: diez mil pesos, cinco mil
por cabeza.
De una clase
exprimidora, cuyo vínculo social está dominado por la lógica mercantil y que
tasa el trabajo de sus congéneres en moneda, cuando está en juego perder su
riqueza mal habida que resulta su valor supremo, no se puede esperar otra cosa.
Hoy este empresario mata a balazos a dos hombres; ayer con el respaldo de las
bayonetas su clase fue la responsable del secuestro, tortura ydesaparición de 30.000 argentinos; mientras
que ahora amparada en la constitución, es la culpable, de asesinar socialmente
105 personas por causas evitables.
Recordemos que un
trabajador muerto en un accidente laboral vale apenas 50.000 pesos. Una
indemnización que será abonada en cómodas cuotas, siempre y cuando, el
trabajador integre ese porcentaje ‘privilegiado’ que está registrado en una
Aseguradora de Riesgo de Trabajo (ART). Cómo ya decía el viejo Carlos, cuando
dos derechos colisionan decide la fuerza. Entre los bienes o la vida, gana el
patrimonio. Claro, siempre y cuando la vida no sea de la clase patronal, porque
entonces, para el poder vale todo. En cambio, cuando está en juego la
sobrevivencia de la clase obrera que recupera su fábrica para ponerla bajo su
gestión directa, acá vale mas los bienes del patrón, amasados con el sudor
obrero, que la existencia de los trabajadores. Es un juego suma cero, donde si
no se interpone la antagonía de la fuerza viva del trabajo, el capital siempre
gana. En definitiva, para el estado, la vida y el patrimonio de los empresarios
son la ley suprema.
c) El viernes 18 de
junio un grupo de desocupados toma una sucursal de McDonald's. Según la versión
de un comensal, un piquetero le arrebata su hamburguesa, gaseosa y papas
fritas. No parece muy desigual el intercambio: una vida arrebatada y sin futuro
por la sociedad capitalista, a cambio, de 100 gramos de carne molida, 50 gramos
de patatas y un poco de líquido edulcorado. Pero la víctima ‘de tan terrible
crimen’ no era un cualquiera, un nadie entre todos los nadies, como el poder y
el consumidor ‘despojado’ consideran a cada piquetero.
Unas pocas horas
después su relato es fogoneado por los medios. El sujeto compungido por el robo
de su pedido comenta que habló con la secretaría privada de la presidencia
¿Cuántos ciudadanos tienen acceso a esta dispensa sino son portadores de una
prerrogativa de clase? Sin dudas, no era un cualquiera de la multitud. Alegó
que estaba armado y dispuesto a usar su pistola para defender... ¡¿Su
hamburguesa?! ¿Dónde estaban los fiscales y los jueces, cuyo accionar es
reclamado por el gobierno y los medios, tan afectos a iniciar procesos
judiciales para encerrar luchadores sociales y judicializar la pobreza ante las
demandas desoídas por décadas, iniciándole una causa por apología del delito a
una persona dispuesta a asesinar por un combo de cinco pesos? Así es el
capitalismo. ¡Sistema hipócrita si los hay!
La justicia
sistémica es sorda, ciega y muda ante los llantos del dolor del hambre, las
razzias policiales contra los jóvenes, y elincumplimiento de los derechos constitucionales conculcados de los
trabajadores y los desempleados. Mientras siempre es condescendiente para
encubrir defalcos millonarios como el de la deuda externa; avalar la derogación
de la ley de subversión económica que permitía procesar a los que fugaron
100.000 millones de dólares al extranjero; y vociferar en sus sentencias el
impoluto respeto a la propiedad patronal que chorrea sangre popular.
El sonsonete de la
progresía, alegando que las demandas piqueteras son justas pero los medios
erróneos, resulta propios de los lacayos y los dueños del poder. Ayer fueron
menemistas y ahora progresistas, pero eso sí, siempre fueron, son y serán
capitalistas.
Los medios también
son el poder. Avalaron el último genocidio de los 30.000 compañeros y
compañeras desaparecidos. Basta recorrer los diarios de la época para comprobarlo.
Fueron alfonsinistas hasta la hiperinflación, neoliberales de la
convertibilidad concentradora de la riqueza y el desempleo posfordista,
Aliancistas con Cavallo hasta el 19 de diciembre, Duhaldistas contra los
piqueteros ‘duros’, y hoy, devaluadores kirchneristas sedientos de represión.
Los medios tienen la estatura moral de sus intereses capitalistas. Proteger su
propiedad privada a costa de expropiar los ahorros ajenos, condenar a la
pobreza a media Argentina, y contagiar, por sususinas periodísticas como verdaderas cloacas, el terror a los
desahuciados sociales a los fines de ir sembrando el camino para mas violencia
estatal.
Sobran personas.
Sobran indigentes. Mas aún, sobran los pobres consientes de su destino de
excedencia en el capitalismo como lospiqueteros. Después de la primer marcha convocada por Juan Carlos
Blumberg, bajar la edad de imputabilidad fue la consigna. Quierentransformar a la sociedad en un gigantesco
panóptico, escudriñar su subjetividad, castigando el menor desvío a la norma
represiva. Si un menor le roba un juguete a su compañero se lo procesa. Si no
fuera trágico sonaría ridículo. Una comunidad basada en el temor. Una gran
aldea policial.
En Cambio, cuando
los hijos de los pobres terminan mutilados como trofeos de la persecución
policial, y en su indignación ante un estado asesino incendian una comisaría
suburbana, entonces, son delincuentes. Cuando en el recoleto barrio porteño de
Las Cañitas sus vecinos apedrean y arrojan una bomba molotov contra la
seccional policial, responsable de un caso mas de gatillo fácil, para los mass
media y el estado, es un acción comprensible de indignación popular. ¿Porqué
hay tamaña desproporción en la calificación del mismo hecho de justicia
popular? Para el poder (y los medios son parte de él, no sólo actúan como sus
voceros como en el fordismo, sino queconstituyen la matrix) los sectores medios patronales, profesionales,
rentistas, o simplemente asalariados en blanco, autoexplotados y jubilados que
superen la línea de la pobreza, son el centro político del consenso capitalista
en las grandes urbes. Enfrentarlos es condenarse a la caída segura. ¡Si sabrá
de esto De la Rúa! En cambio los asalariados en la pobreza, los asistidos por
planes sociales que se rebelan, los obreros okupas, los desocupados que no
cobran un peso de ayuda estatal, son para el gobierno el ejército civil a
vencer, neutralizar, encarcelar o aniquilar.
El gobierno eligió
hace rato sus aliados. La clase empresaria en su conjunto y la fracción
asalariada y autoempleada que supere la línea de pobreza. Gobierna buscando su
apoyo. El poder ya asumió que no va a tener un respaldo mayoritario. El
parlamentarismo está en crisis y el sistema político, no sólo tomó nota del
cambio de época, sino que, ha decido navegar en el mar embravecido del
descontento y la ilegitimidad masiva.
¿Qué tienen que
hacer los que sobran? ¿Durar en vez de vivir? ¿Morirse en silencio? Para esto
el capitalismo le da una buena mano, asesina por día 105 personas, mas de
30.000 por año, pero no alcanza. Obliga al aborto a 400.000 mujeres por año,
pero no alcanza. Mata 1.700 bajo el eufemismo de accidentes de trabajo, como en
la mina de Río Turbio en Santa Cruz, pero no alcanza. Ya masacraron en
democracia con su policía del gatillo fácil 1.500 personas, pero no alcanza.
Tiene en prisión 32.000 personas, el 80 por ciento pobres, pero no alcanza. En
la provincia de Buenos Aires hay 11.000 menores encerrados en Institutos y el
80 por ciento está por causas asistenciales, un sarcasmo para decir que se ‘los
guarda’ porque son un peligro para el dominio capitalista. Provienen de
familias desintegradas que no tienen que comer, pero no alcanza. Intenta
cooptarlos con 15.000 microemprendimientos para que se resignen a una ‘digna’ y
eterna miseria, pero no alcanza. Crea un millón de puestos laborales en el 2003
a un promedio de 400 pesos, pero tampoco alcanza. Inversamente, colabora
engenerar nuevos indigentes y pobres.
Los pauperizados del trabajo asalariado posdevaluación.
La zanahoria
simbólica del trabajo ‘genuino’ no alcanza para todos. Es mas, cotidianamente
se disuelve como imaginario. No hay esperanza capitalista que dure eternamente
cuando el universo de lo real la desmiente cada día. En el capitalismo no hay
opción para los trabajadores: obligados a producir plusvalor o dejarse morir.
Para terminar con la escasez hay que abolir el salario. Desarrollar una
antagonía anticapitalista que no corra persiguiendo ninguna zanahoria mas. La
multitud desocupada por los patrones, empieza a reconocer al sueldo, como una
hortaliza que millones de excluidos no comerá jamás. Mientras otros millones de
los incluidos por un jornal, salieron de la pobreza por falta de un sueldo,
para enterrarse en la pobreza asalariada al probar la zanahoria del trabajo por
dinero. Por lo visto, el menú de la zanahoria, de cualquier modo, es unadieta completa de privaciones.
Sin zanahorias para
todos y con la multitud enfrentando al mercado que lo somete; para el poder,
hacen falta mas palos para los des-asalariados y los rebeldes productores de
valorempecinados en vivir mejor. Al
mismo tiempo, aterrorizar con el desempleo a los ocupados para que soporten
cobrar un salario miserable, como paga, por las zanahorias prometidas.
¿Que tiene para
ofrecer el capitalismo a la multitud en América Latina? Panóptico social y
video-vigilancia; estado de excedencia y represión policial; cárcel y trabajo
delictivo; endeudamiento externo y fuga de capitales; autoempleo y salarios de
subsistencia para el 70 por ciento de su población; precarización de la vida y
subconsumo; para millones caridad y asistencialismo, y para otros millones, ni
eso; riqueza para pocos y pauperización para la mayoría; indiferencia genocida
y muerte planificada.
Los Estados Unidos,
los paladines de la democracia empresaria, nos aleccionan con la masacre de
10.000 iraquíes, adonde lleva elperfeccionamiento de las torturas que aprendieron en Santo Domingo,
Vietnam y en toda la guerra fría. Un comportamiento barbárico en nombre de su
civilización del dinero. Una mezcla de última tecnología bélica con picana
eléctrica.
5) Capital-parlamentario
y endeudamiento. La guerra imperial como biopoder.
“Consta en el Archivo de Indias, papel sobre
papel, recibo sobre
recibo y firma sobre firma, que solamente entre
el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16
millones de kilos de plata provenientes de América.(...)En lo financiero, han sido incapaces, después
de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses,
cuanto de
Independizarse de las rentas liquidas, las
materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer
Mundo. (...) Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos
adelantados, mas el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo
durante los últimos 300 años, con 200 años
de gracia. (...) Informamos a los descubridores
que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y
16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. (...) Aducir
que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas
suficientes para cancelar ese módico interés,
seria tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial
irracionalidad de los supuestos del capitalismo”.
Cacique
Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad
Europea, 08-02-2002.
“Decimos a los
poderosos del mundo que si ellos se unen para la globalización de la muerte,
entonces nosotros vamos a globalizar la rebeldía por la libertad”.
Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), 1-1-2003.
Las
promesas de K, mueren una tras otra. Duplicó la oferta de Dubai para salir del
default privado. Se comprometió a ajustar a valor dólar, de aquí a un año, la
tarifa de gas. Una punta de lanza contra el bolsillo popular para acomodar en
dólares, a valores pre-devaluación, las rentas de los oligopolios de los
servicios públicos. Para dentro de un año el gas habrá aumentado, como la
divisa norteamericana, un 180 por ciento.
Ya no hablemos de
reestatización como le gusta al peronismo histórico, ni siquiera regularán el
mercado. El propio gobierno acordó con las empresas de gas que a partir del
2006 el precio será libremente fijado por los capitalistas. La audiencia
pública que obliga la ley para decretar un aumento constituye para el gobierno
una ceremonia insustancial. No les importa nada, se creen impunes. Los patrones
y sus gerentes no respetan, siquiera, laformalidad de la política como espectáculo que ellos crearon. La proba
burocracia weberiana, con la ética protestante del capitalismo que busca Elisa
Carrío, ha muerto.
Nunca como ahora el
estado ha sido mas funcional al capital. Acá y en el resto del mundo. La era
del estado mediador, disputándole al capital algún grado de redistribución de
la renta a favor del pueblo, es una pieza de museo que acompaña el cortejo
fúnebre de las burguesías nacionales. Por supuesto, existe una clase burguesa,
pequeño burguesa y lumpenburguesa que vive del trabajo ajeno, su producción,
comercialización, financierización y acumulación. En cambio, si por burguesía
argentina entendemos a una clase con capacidad de autodeterminarse en la
economía-imperio, en la actualidad, eso no constituye mas que un discurso
mítico sobre un actor social inexistente. En Argentina de las 500 empresas mas
importantes, dos tercios, son extranjeras. Controlan el 69 por ciento de la
producción, el 70 por ciento de las exportaciones y el 84 por ciento de las
ganancias. De las 30 empresas líderes, sólo 5, son nativas. En la cúpula
patronal del bloque dominante, el 82 por ciento, está integrada por firmas
extranjeras o empresas argentinas multinacionales. Mal que le pese al
nacionalismo popular y al arcoiris progresista, la burguesía nacional, sólo
anida en las fantasías sociológicas de sus amanuenses, sindicalistas y
políticos. Un dinosaurio en extensión, una clase, cuya verificable y
pronunciada disminución, va acompañada con el final de la sociedad fordista del
obrero masa y el estado nacional.
Del
neokeynesianismo no hay señales, ni las habrá. Por mas que Lupín se rodeo de ex
ministros menemistas hoy progresistas,camporistas de hace tres décadas, cuadros setentistas descafeinados, el
posvandorismo de los piqueteros "K ",peronistas de izquierda reconvertidos, trotskistas de salón y
autonomistas de sobaco.
La deuda externa no
disminuye, muy por el contrario, no deja de crecer. Ya era impagable en el 2001
cuando significaba el 57 por ciento del PBI. Después de la desvalorización del
peso, el PBI argentino en dólares ha caído a un tercio de su valor. Luego de
los enjuagues que se avecinan, la deuda externa, será del 130 por ciento del
PBI.
La deuda con los
organismos financieros nunca se dejó de pagar, mas aún, con la salida de la
convertibilidad el estado no ha hecho otra cosa que abonar y tomar nueva deuda.
Una deuda post-default para socorrer a los bancos que robaron los ahorros y así
compensarlos con la pesificación asimétrica, además de refinanciar a la patria
contratista proveedora del estado.
A fines del 2003,
no sólo que la deuda no había bajado un solo dólar, sino que trepó de los
140.000 del 2001 a los 178.000 millones. El pago de los intereses para el 2004
rondará los 15.000 millones de pesos, mientras que toda la ayuda social no
llega a una cuarta parte de ese valor. Terminado el acuerdo con los acreedores
privados los pagos se incrementarán. Le esperanmeses calientes a K. Si la actual situación social es altamente
explosiva, sin válvula de escape electoral hasta octubre de 2005, cuando el
gobierno quiera ajustar mas los cinturones de la mayoría la resistencia será
manifiesta.
Se cancela deuda vieja con el único fin
de poder tomar nueva deuda. Kirchner salda con la vida y la muerte de la
multitud los créditos desembolsados. Paga cada dosis del plusvalor mundial,
recibido en su forma de capital líquido, a la espera de una nueva sobredosis.
El capitalismo es un sistema adictivo. Está enfermo del dinero como droga
colectiva que lubrique sus neuronas y estire el efecto de la valoración del
trabajo hasta el estallido financiero. La abstención lo desquicia, y entonces,
recurre a su eterna fuente de la juventud, una nueva acumulación originaria
como la del 2002-2003. El capital es un perpetuo convaleciente de la moneda
como valor de cambio universal. Resulta un prisionero del dinero a cadena
perpetua producto del divorcio que creó entre valor de uso y valor de cambio;
entre la autonomía social del hacer y la acumulación privada de lo hecho; entre
la cada vez menos mensurable potencia de la especie humana, y la necesidad de
medida que precisa el capital para modificar el trabajo en poder y
ganancia.
Para el 2.002 la
deuda de todos los países latinoamericanos rondaba los 760.000 millones de
dólares. El posfordismo es el reinado del intelecto general de masas, la plusvalía
relativa del trabajo muerto y el capital científico-técnico. Necesita millones
en inversiones directas. No es suficiente con la plusvalía absoluta de jornadas
interminables de 12 horas por migajas. No le alcanza con el ahorro interno de
ninguna acumulación primitiva. No le basta con la devaluación y el control de
la moneda como herramienta de política económica. La fracción nacional,
extranjera y multinacional dominante del capitalismo argentino, no puede perder
el tren tecnológico de la plusvalía relativa y para eso precisa millones de
dólares proveniente del mercado mundial de capitales.
Argentina necesita
deuda y mas deuda para seguir funcionando. Simultáneamente, paga mas y mejor,
para salvaguardar las arcas quebradas de los grandes países imperiales. Que
aunque poderosos también se asientan, como economías que transforman el hacer
en capital, en la dependencia de la misma droga dineraria. No olvidemos que el
déficit presupuestario de los Estados Unidos es del orden de los 400 mil
millones de dólares. Norteamérica es el mayor deudor planetario, le deben al
mundo 8 trillones de dólares y su deuda externa aumenta un billón cada 21
meses. Las remesas del trabajo vivo argentino y mundial van a parar, en su
forma monetaria, a los tesoros exhaustos de los países globalizadores. Como
contraprestación, para la clase dominante nativa, poseedora del 40 por ciento
de los títulos públicos de la deuda, que le tocó habitar en las fronteras
fijadas hace dos siglos, herederas de las burguesías librecambistas que instituyeron
a los estados nacionales como la forma política de sus mercados internos, sólo
le quedan las migajas del derroche capitalista; exprimir a la multitud que
habita al interior de un mapa de geografía denominado Argentina; controlar su
descontento; y servir como en Haití, con sus fuerzas armadas, de tropas de
ocupación contra las masas que se rebelan en otras unidades productivas que, de
manera desfasada con el desarrollo del capital, todavía se los conoce como
países soberanos.
La guerra se ha
transformado en el paroxismo del capital. Pero a diferencia del siglo XX,
cuando los partidos socialdemócratas sirvieron a los intereses patronales
vehiculizando el sentimiento patriotero de amplias masas, hoy la multitud,
resiste los intentos guerreros de sus estados.
Haití inaugura una
nueva etapa en la estrategia guerrera del imperio. Con el fracaso bélico
norteamericano en Irak, y su intento de construir “manu militari” nuevas
instituciones posfordistas, que superen a la ONU como la vieja expresión dominante
de los estados nacionales y representación del capital en la era del fordismo,
a EE.UU., no le queda mas remedio que volver sobre sus pasos.
El gobierno
argentino, de la mano K, se va a practicar a Haití el estado de sitio perpetuo
a gran escala. Van a probar lo eficiente que son los militares para asesinar
civiles. Se van a ejercitar en el posfascismo americano como buenos socios del
gobierno genocida de Estados Unidos.
El resto de los
estados no son mas democráticos. Para continuar con la teatralización del
concierto de las elites políticas, sus gobiernos, todavía no han encontrado una
manera superior a las Naciones Unidas como la representación de
representaciones de las naciones.
Los mas importantes
países del G8 fueron de la partida en la invasión irakí. Y los que no
participaron, no hicieron nada para impedirla. La oposición a la guerra provino
del mismo sujeto social que alimenta al imperio o puede demolerlo: la multitud.
De ella proviene, y provendrá, toda acción que tenga alguna perspectiva de
cambiar sustancialmente a una humanidad desgarrada por el capital.
No sólo es un
desafío para el cambio social crear sus formas organizativas anticapitalistas.
Los empresarios también están en dificultades sosteniendo instituciones que ya
no responden a la materialidad y subjetividad de la fuerza de trabajo, el
cognitariado, la precarización dominante, la indigencia estructural, el
desempleo sistémico y no cíclico, la abstención electoral, el despertar
multitudinario de los pueblos originarios, la era de las insurrecciones, y los
avances en la conciencia antisistémica de millones en el mundo.
El ciclo de
valorización del capital se torna cada vez mas corto y despótico. El trabajo
socialmente necesario es cada vez menor. La productividad del cognitariado desquicia
amplias franjas de la renta empresaria. La desocupación que provoca el
posfordismo, que empezó como una salida económica para recuperar su tasa de
ganancia y disciplinar a la fuerza obrera, ya no resulta eficaz como
herramienta de sumisión. Repuesta de las derrotas de los '90, la multitud, arma
su nueva agenda de resistencia. Mientras tanto, el festín criminal del capital
trata de sacar todo el jugo posible a sumaquinaria bélica.
El sueño
empresario, de un producto que destruyéndose se valoriza, tiene la forma de un
misil. Cuando más se utilicen mas hacen falta reponer. Cuanto antes se emplee,
antes se cierra el ciclo de valoración del capital: producción, circulación y
consumo. Para esto no hacen faltan masas que compren la mercancía como en el
fordismo, por el contrario, hacen faltan humanos para probarlos. La destrucción
fulminante de la especie, como recreadora del capital, encontró su
quintaesencia ¡Lo han logrado! ¡Por fin la más completa fagocitación de la
subsunción real de la sociedad en el capital halló su forma ideal de
realización! La muerte súbita dándole vida al capital.
El capital como
dominio y disposición de la vida y de la muerte. Patentamiento del genoma
humano y lucro. Mercantilización directa del organismo + la autovalorización
por la muerte de la guerra. El cuerpo que sólo tenía valor para los patrones
como soporte de la energía fuerza de trabajo, ahora que el hacer excede toda
medida y trastorna el ciclo de la ganancia, torna a la mismísima materia, más
allá de que produzca o no, en un manantial de riqueza. Nacimiento y defunción
bajo las órdenes del capital. Un completo Biopoder. Posesión de la existencia
desde la concepción hasta la tumba. No sólo queda controlado realmente el
trabajo de una clase en el capital, sino que subsumidos suspropios cuerpos como mercancía. Una
subordinación completa del varón y la mujer en la ganancia privada.
Los empresarios son
los nuevos dioses paganos. Los dueños del principio, el desarrollo y el fin de
la vida. El verbo hecho capital. El origen de la vida como renta, el trabajo
como valor de cambio y el ‘malthusianismo express’ de las bombas como
autovaloración. Todo al mismo tiempo y por el mismo precio: el de la economía
de la moneda, el estado y el capital.
El complejo
científico militar estadounidense funciona los 365 días, veinticuatro horas al
día. El resto de las empresas bélicas del G8 hacen otro tanto. Recordemos que
el grupo de los ocho está compuesto, además de Norteamérica, por Alemania,
Francia, Inglaterra, Italia, Japón, Canadá y Rusia. Con tal de someter a la
multitud, no hay diferencias entre centroderecha y centroizquierda,
republicanos y demócratas, conservadores y laboristas, liberales y
progresistas, populistas y neofascistas. Cuando de sostener al capitalismo se
trata, cierran filas a como de lugar. Algunos como Francia, se privaron de
invadir Irak mientras desalojaba al presidente de Haití. O por caso, combate
como Rusia a la resistencia chechena con los mismos métodos que Bush a los
irakíes.
El gasto militar
norteamericano del 2004 subió un 15 %. Alcanza a los 540.000 millones de
dólares contra los 460.000 millones del 2003. Si el gasto militar sigue como
ahora, para el 2005, superará los 200.000 millones de dólares que Estados
Unidos gastó en toda la primera guerra mundial.
Las aventuras
bélicas hay que pagarlas. La capital occidental del imperio está en bancarrota
y la sabia que la mantiene con vida proviene de un mundo al que considera sus
neo-colonias. Kirchner les va a dar una buena mano honrando la deuda externa.
Pero como todas las economías dinerarias son más o menos deficitarias, el
ajuste fiscal para pagar la deuda, hará como siempre, que el pueblo argentino
sea el cordero a sacrificar en los altares del mercado. Hiperexpoliación e
hiperdesempleo sostienen la ecuación macroeconómica del capital, inversiones
financieras y pago de la deuda externa la completa. Muerte blanca
capital-parlamentaria y muerte roja posfascista son sus consecuencias.
6) El
coro variopinto que sostiene el sistema.
“El arma secreta del financiamiento: como actúa
el enemigo dentro del Foro Social. Fundaciones que permitieron a la CIA
financiar indirectamente los movimientos antiglobalización. A través de
numerosas fundaciones “independientes” la CIA ha establecido una estrategia de
financiamiento y direccionamiento de los movimientos contestatarios. Trabaja en
apoyo a organizaciones y proyectos de aparente oposición a los Estados Unidos y
los orienta con el objetivo de neutralizarlos. Muchas fundaciones europeas que
estarían relacionadas con la CIA y coordinadas desde los Estados Unidos por la
Nacional Endowment for Democracy (NED). Una invitación a identificar, entre las
organizaciones participantes en el Foro Social de las Américas, cuáles son las
financiadas por el enemigo”.
Observatorio
de la Injerencia de los Estados Unidos, volante repartido en el Foro Social de
las Américas, Quito, 28-7-04.
“Del ridículo y de la prostitución política no
se vuelve”.
Comentario en
Indymedia bajo el apodo de Juan Salvo.
La
legitimidad capitalista necesita de todos sus socios para sostenerse. Algunos
se enfrentan “pour la galerie”, mientras despliegan sus medios y ONG's,
intelectuales y sindicatos, periodistas y partidos, repitiendo una y otra vez
que -en el capitalismo- otro mundo es posible. Obvio, para ellos fuera del
capitalismo no hay mundo posible. En realidad, lo que no existe, es lugar para
sus ganancias, prebendas y poderes. Inversamente, un mundo donde quepan todos
los mundos es una esfera universal, pública, no estatal, y anticapitalista. O
de lo contrario será un mundo para pocos, conducido por los cadavéricos estados
nacionales.
Hoy, ‘cuadros’ de
ATTAC Argentina, ocupan programas televisivos en el canal estatal respaldando
el capitalismo nacional de opereta de Kirchner. A cambio de abandonar las
luchas, hay en el mercado político, a 3.000 pesos la cabeza, dirigentes
piqueteros como Jorge Ceballos. Otros como la CTA, conducen una central
sindical dispuesta a hacerle el aguante a K, como se lo hicieron a De la Rúa hasta
el 20 de diciembre de 2001. También están los intelectuales del mandarinato de
las universidades públicas y privadas. Que no participaron en ninguna de las
experiencias abiertas a partir del 2001, o se borraron de las asambleas luego
de haberlas vaciado y conducido a los Centro de Gestión y Participación
porteños (CGPs), estigmatizado de duros a los piqueteros que resistían con
Duhalde, y dándole letra al neo-cooperativismo capitalista de las fábricas
tomadas. Como si fuera poco, ahora los muy oportunistas, quieren venir a
enseñarnos lo que es la autodeterminación.
Docentes y
cronistas que posan de reflexivos y de colaboradores desinteresados de los
movimientos, cuando lo que buscan es refrenar el instinto autoorganizado de la
multitud. Son mas de lo mismo, aunque ahora se acerquen con una barniz de
independientes y autonomistas.
La academia, mas
allá de este o aquel docente, como institución, al igual que el parlamento con
sus honrosas excepciones, es una cofradía corrupta al servicio del capital.
Ningún saber social surgido de sus claustros aportó, en los últimos 32 meses,
un ápice para instituir el anticapitalismo. Contrariamente, su producción
teórica y los espacios cedidos para microemprendimientos en las facultades,
están dirigidos a reconvertir un movimiento autónomo que se les había ido de
las manos. Una dinámica que desprecian ytemen profundamente.
Investigadores
sociales y periodistas que se esfuerzan constantemente por castrar la
potencialidad anticapitalista de los foros sociales. Estiman que les vasta con
llamarse ‘colectivo’ y ‘red’ para ser parte de lo nuevo. Sindicalistas,
funcionarios y militantes de la progresía, refrenando a las asambleas
autónomas.
Otros conciben
engendros, falsificando la simbología piquetera, montando MTD's con la plata
aportada por algún ministerio o municipio. Se conducen reflejamente y por
espasmo. Creen que el autogobierno es representable. Se manejan con el viejo
criterio de la rosca, el sello y la marcha ritual. Van por detrás de los
acontecimientos. Por lo tanto no entienden que la ontología de los
acontecimientos es la creación autodeterminada, la acción directa, lo no
pautado, lo que se escapa de sus normas heterónomas. Abjuran de la
autoorganización. Para ellos de lo que se trata es de conducirla, diseccionarla,
esterilizarla, neutralizarla y destruirla.
El ex-dirigente
piquetero Héctor ‘Toti’ Flores del MTD de la Matanza, mientras nos advierte que
todavía “falta para la revolución y la
toma del poder”, pacta con la empresa Arciel poner en el mercado los guardapolvos
hechos en el taller del MTD con el logo “Pongamos
el trabajo de moda”. La confección de la ropa responde a los cánones mas
brutalmente mercantiles, a punto tal, que las exhibieron en la feria Buenos
Aires Fashion. Defiende, como si nada, ‘la alianza’ con un empresario
integrante de la Cámara patronal: Confederación General Económica (CGE). Un ex
funcionario del gobierno provincial radical de Armendáriz que negoció la deuda
externa bonaerense y fue gerente flexibilizador de Fate. Toti no se priva de
nada, sin ninguna vergüenza hace de su estancamiento y su compromiso con la
clase patronal la nueva maravilla de la tercerización del capitalismo de la
miseria. Pero aprendiendo del gerenciamiento empresario que tanto le interesa
cultivar, de la mano de un político venal y verdugo de la clase obrera, llama
de manera marketinera como ‘economía social’ al viejo cooperativismo
capitalista. Un verdadero grotesco, ya que al mismo tiempo no se inmuta, al
decir, que se considera... ¡autónomo y anticapitalista!
Mala época para
todos estos espantajos. Por cada experiencia que se burocratiza surge otra que
se les escapa. Por cada máquina de guerra cooptada aparece una nueva. El
movimiento piquetero que hasta el 19 y 20 se concentraba en cuatro
agrupamientos: la FTV-CTA, La CCC, La Verón y el Polo Obrero, ahora está
compuesto por 80 organizaciones. Por cada militante que compran diez se
mantienen firmes en sus convicciones. Y aquellos compañeros y compañeras que no
encuentran, por el momento, la manera de vencer al Leviatán, prefieren
retirarse antes de permitir que el poder recolonice sus deseos desatados de
justicia. Fugan, dejando tras sus pasos un campo yermo no parasitable. Escogen
replegarse antes que ser cómplices del sistema dominante. Apuestan a esperar el
momento propicio para asestarle un golpe demoledor al aparato de estado. Es
cierto, muchos de los cientos de miles que hicieron el 19 y 20 y construyeron
las 300 asambleas comunitarias están en su casa. Pero no han sido disciplinados
ni derrotados.
Mientras tanto, con
argumentos hilarantes si no fueran miserables,los mismos que en los '70 tomaron las armas contra el estado, que vieron
morir torturados por los militares a sus compañeros, ahora llaman a que su gobierno
nacional y popular les ordene a las fuerzas armadas genocidas que sometan a
otros pueblos hermanos.
Haití es un nuevo
laboratorio autoritario. Las FF.AA. van a estar bajo las órdenes del comando
brasileño. Los socios mayores del Mercosur se aprestan a practicar la ocupación
militar para luego importarla a su territorio, cuando su gendarmería y
prefectura no sean suficientes para controlar la "ghettizada" Río de
Janeiro, y entonces los militares sirvan para repeler las insurrecciones que
asolen Pernambuco, Espíritu Santo o San Pablo.
Van a instruirse en
las nuevas formas del control social represivo.Van a poner al día el modelo que practicaron en los '70 con el Plan
Cóndor. Van a torturar, vejar y asesinar como los norteamericanos en Irak. Van
a sofocar preventivamente el desarrollo del poder constituyente en la tercera
nación mas pobre de América, con un 80 por ciento de su población viviendo en
la miseria y cuya expectativa de vida ronda los 50 años. No casualmente el
destino de las tropas argentinas es Gonaïves, la cuarta localidad en
importancia del país y capital del departamento de Artibonita. Esta ciudad,
tras la insurrección de la multitud, en febrero de 2004, fue declarada
República Independiente de Gonaïves. Un territorio con 200.000 habitantes que
amenazaba al poder instituido de todo el estado. Es decir, una potencia social
en movimiento que iba mas allá de terminar con el gobierno de Aristide, sino
que buscaba efectivizar su autonomía local, para desde allí, expandirla a un
país de ocho millones de habitantes, de los cuales seis millones y medio, viven
en la pobreza.
Para esto, como
buenos mafiosos, los gobiernos precisan un pacto criminal legitimado por la
ONU. Como se mancharán las manos de sangre popular no quieren señalamientos en
su propio seno. Lo que opine las mayorías del planeta no les importa. Para
ellos, la multitud es sustrato del capital, y si se rebela, el adversario a
vencer. La democracia de la bayoneta “for export” se ha transformado,
descaradamente, en el gobierno de los ricos y para los ricos.
7) Con
Kirchner estamos peor.
“Cuando más subordinada está a las relaciones
internacionales la vida económica de una nación, más representa un determinado
partido esta situación y la aprovecha para impedir la supremacía de los
partidos adversos (...) El llamado “partido del extranjero” no es el que se
indica vulgarmente como tal, sino precisamente el partido más nacionalista, el
cual, más que representar las fuerzas vitales del propio país representa, en
realidad, su subordinación económica a las naciones o a un grupo de naciones
hegemónicas”.
Antonio
Gramsci.
Ya
no alcanza con decir que con el efecto “K” nada cambió. Es mas, estamos peor
que hace un año. En Entre Ríos una provincia conducida por el gobernador
kirchnerista Busti, en enero de este año, había 13.000 desnutridos
¡Escalofriante, pero fueron por mas! El milagro de la economía
Duhalde-Lavagna-Kirchner los llevó a 20.000 en junio. Un 54 % mas de
desnutridos en sólo seis meses. El 50 por ciento de su población está por
debajo de la línea de pobreza y el 30 por ciento en la indigencia. 140.000 mil
niños asisten a comedores escolares y otros 40 mil van a comedores
comunitarios. Entre Ríos es una provincia que tiene 1,3 millones de hectáreas
sembradas con soja. Para los tiempos que corren debería ser una provincia rica.
Pero la acumulación de la riqueza en el capitalismo, siempre queda en manos de
los mismos: los patrones. En el desarrollo del complejo sojero se unen
consustancialmente el estado, con lasmultinacionales de semillas transgénicas y la otrora oligarquía
agrícolo-ganadera. Estado de excedencia y ganancias privadas fabulosas.
Empresas ricas y pueblo pobre, paradojas del progresismo.
La política
económica de K es tributaria de la de Duhalde. Pingüino para tranquilizar a los
mercados hasta conservó a su ministro de economía Lavagna. Los empleados
estatales perdieron después de la devaluación un 40 por ciento de su poder de
compra. El gobierno, como buen evasor estatal, dando sumas fijas no
remunerativas es el primero en pagar sueldos en negro. Al mejor estilo
menemista mantiene en la precariedad a 17.000 empleados.
El sector público
tiene 1,7 millones de agentes. Los aumentos, para aquellos que ganan hasta $
1.000 apenas son cobrados por 280.000 asalariados, en su mayoría policías y
fuerzas de seguridad. A los empleados se le aumentó el 6,5 % y a los cuadros de
conducción de los ministerios el ciento por ciento, pasaron de $ 3.000 a $
6.000. Toda una delicia de la nueva clase: la clase política. Una casta que
siempre está a resguardo de los default, devaluaciones y tarifazos. Una clase
al servicio del capital que hace pagar todas las crisis a las mayorías.
Mientras tanto, los jubilados que están por encima del ingreso ‘millonario’ de
280 pesos se les piensa aumentar un magro 10 por ciento.
La economía creció
un 11,2 por ciento en el primer trimestre. Por supuesto, creció a costa del
trabajo con salarios victorianos y pobreza endémica. Las últimas estadísticas
del INDEC, difundidas el 17 de junio del corriente, resultan catastróficas. Hay
5.700.000 personas que viven con un peso y medio por día; o 45 pesos por mes.
Si se sube un escalón en la franja de ingresos, hay otros 5 millones de
argentinos que viven con tres pesos diarios, o sea, 90 pesos por mes.
Los datos completos
del INDEC, de diciembre de 2003, son reveladores. De los 12 millones en
situación de dependencia, el promedio de los ingresos, está por debajo de la
línea de pobreza fijada en 674 pesos. Los siete millones de jubilados y
rentistas están en la misma situación. De los empleados, el 58 por ciento, son
pobres. Son los nuevos miserables del trabajo asalariado, los que se hacen
pobres trabajando, los condenados del trabajo “digno y genuino”.
¿Pero qué es la
línea de pobreza fijada en 674 pesos?Es una cota que marca el precio de la
reproducción de la totalidad de la fuerza de trabajo para el capital en su
conjunto. Es el valor en moneda que mide la sobrevida de toda la clase
productiva, no de este o aquel empleado. Es el costo que deben afrontar
combinadamente los capitalistas privados y estatales, no este o aquel
empresario. Es la suma que necesita cada productor para alimentarse y
transportarse, procurarse casa y abrigo, y así volver al otro día a la empresa
y el estado, que le seguirá succionando la vida, a cambio de una tarifa llamada
salario.
La canasta básica
alimentaria es la misma que fija la línea de pobreza y la indigencia. El valor
de esta última es de $ 320 y sólo está compuesta por alimentos. Por lo tanto se
supone que el productor viaja a su empleo por sus propios medios, jamas se
comprará ropa y, o es propietario, o no paga alquiler, vive en la calle, en un
asentamiento o en una casa tomada. Parece un sin sentido, pero no lo es. ¿Por
qué? la línea de indigencia buscaba medir la reproducción de la fuerza de
trabajo que circunstancialmente no estaba ocupada. No como hoy, donde hay
millones de desempleados permanentes y asalariados indigentes. Era una suma que
apuntaba al viejo ejército industrial de reserva del fordismo, al que apenas se
lo mantenía con vida, a la espera de volver a ser explotados por los
empresarios.
Hoy la línea de
indigencia de $ 320, es la marca de flotación del hacedor menesteroso en
constante subconsumo, antes de que se hunda y desaparezca silenciosamente por
el hambre.
Además en el estado
de excedencia, la línea mortal de la indigencia, viene a ponderar el gasto en
asistencia social que hace falta para clientizar a las masas sin destino. Al
existir productores por debajo de la línea de pobreza reproduciendo su fuerza
de trabajo, sirve para establecer la canasta básica alimentaria comonuevo piso salarial. Se utiliza como
referencia de los sueldos en negro, que a su vez presionan a la baja, a los
sueldos en blanco.
La canasta básica
de alimentos contempla que un adulto apenas consuma 250 gramos de queso por
mes, no tome bebidas alcohólicas, ni fume. No como fiambres ni cereales, no
pruebe la manteca ni los yogures. No abra en todo el mes, y si fuera por el
capital en toda su vida, una sola lata de conservas. Por supuesto no contempla
los ‘lujos asiáticos’ de diarios y revistas. El uso de internet y la TV por
cable, la telefonía celular y el auto. Es una persona que debe privarse, para
siempre, de cines y teatros, discos compactos y libros, regalos y vacaciones.
Apenas una bestia de carga persiguiendo la zanahoria de un sueldo subhumano. Y
para los indigentes desempleados ni eso. Contrariamente, debe procurar no ser
una carga para que el sistema capitalista continúe funcionando. Si se muere
mejor, pero en su casa y en silencio.
Los piqueteros que
tanto irritan a los poderosos gozan de la ‘astronómica’ suma de $ 150. Con esos
ingresos, ser indigentes es un lujo. Cobran menos de la mitad que un asalariado
en la miseria. Ser indigentes, ¡Sí indigentes!, para el capital es la nueva utopía
a ofrecerle al universo piquetero. ¡Patético pero cierto!
Mientras sigan
percibiendo 50 dólares al mes estarán un 76 por ciento por debajo de la línea
de pobreza. ¡Y todavía se quejan que cortan rutas! Son un ejército de santos
ante tanto saqueo social.
En el capitalismo
la abundancia de unos pocos es la contracara de la miseria de muchos. La
acumulación privada en desmedro de la producción social.
Mientras exista el
capitalismo, no lastima la bien habida propiedad privada proveniente del propio
trabajo, pero si aquella que se sostiene con la expropiación del hacer de los
productores y después se transforma en capital. Una riqueza producida
socialmente y acumulada privadamente. Una propiedad privada mal habida,
proveniente del robo legalizado del trabajo ajeno. La base del poder empresario
para someter a la multitud.
Los medios van a
blandir nuevas ridiculeces aterrorizadoras contra los piqueteros: que vienen
por la chacra familiar, el departamentito de dos ambientes y la casa con fondo
y malvones, la camioneta del reparto, los salamines del almacenero
autoexplotado y la virginidad de la hija preadolescente. ¡No señores
empresarios, no caricaturicen la lucha de uno de los afluentes de la marea en
movimiento de la multitud! Para ustedes, sus oponentes no son únicamente los
piqueteros. El día que la multitud estalle colectivamente como el 19 y 20, y
profundice anticapitalistamente su autonomía, vendrá para expropiar la riqueza
robada, abolir el trabajo tarifado y terminar con su estado opresor. Vendrá por
los campos sin labranza mientras millones están desnutridos. Por las unidades
económicas donde esquilman a sus empleados. Vendrán por la tecnología que
crearon, y que ustedes empresarios, utilizan para aumentar la productividad a
costa del desempleo.
Siembren paranoia
mientras engañan a ‘la gente’. No es uno uotro dirigente piquetero su enemigo. Son los 10 millones condenados a
vivir de los despojos, la mitad de la población en la pobreza, uno de cada
cinco adolescentes bonaerenses que dejaron sin estudio ni trabajo. Vendrán por
la bronca acumulada por 20 años de mentiras. Porque mientras sus ministros
critican la entereza de las familias piqueteras que no están dispuestas a
tolerar la condena de sobrevivir con 150 pesos, los funcionarios de su gobierno
se quejaban porque ganaban 3.000 pesos, y sin embargo, se aumentaron al doble
su sueldo.
Vendrán porque sus
políticos se gastan en una cena, o en una corbata italiana, lo mismo que ellos
disponen para subsistir 30 días. Vendrán por las cloacas y el agua potable que
nunca se hizo. Por la falta de gas natural del 60 por ciento de la población.
Vendrán por las ejecuciones hipotecarias que no paran. Por los minifundios
quebrados. Vendrán por los suicidados que no resistieron mas la decadencia.
Vendrán por los infartados a los que les robaron sus ahorros. Por los hijos
arrebatados por sus matones vestidos de azul. Vendrán por la felicidad, porque
ustedes hacen de la tierra un infierno. Por su libertad porque ustedes son el
despotismo. Vendrán para hacer del presente un futuro mejor. Vendrán porque
ustedes los expoliaron y mataron en el pasado, les arrebatan cada jornada y
quieren hipotecar su porvenir. Vendrán por la vida porque ustedes son la
muerte.
Los empresarios y
el gobierno no quieren mas cortes de rutas,pero hacen oídos sordos a los gritos del hambre. Pues bien, ahora los
que luchan van por la okupación de las empresas y las dependencias oficiales.
¿No los querían mas en el espacio público? Pues bien, ahora los tienen en las
puertas de sus recoletos despachos, ocupando comisarías y fiscalías, y los
‘halles’ de sus lujosos hoteles. ¿Qué quieren señores empresarios? ¿Que se
vayan también de allí? ¿Que abandonen las rutas y los edificios? Pues bien,
entonces lo que buscan es que 18 millones de argentinos se resignen a vivir
espantosamente, y en el mejor de los casos, peticionen solemnemente a las
autoridades. ¡Pero si eso han hecho por 20 años y acá llegamos! ¿Ustedes
quieren que esperen y voten en octubre de 2005? ¡Pero para eso falta una
eternidad! Y los llantos de dolor, por el hambre de los niños de las familias
indigentes, no puede esperar mas. Además, ¿Esperar para qué? ¡Para volver a
escuchar las mentiras de sus políticos y sus promesas recurrentemente
incumplidas! ¿Para consolidar su alianza con las fuerzas policiales que matan
jóvenes a la salida de bailantas y discos, apalean y torturan luchadores
populares y liberan zonas para secuestros? Entiéndalo de una buena vez, si la
multitud estalla, vendrán porque ustedes los hartaron.
Tuvieron la posibilidad
de escuchar la voz del pueblo el 19 y 20 ¿Y que hicieron? No cambiaron en nada.
Pura cosmética y fuegos de artificio. No sólo no se fue ninguno de sus
sirvientes, sino que se quedaron para seguir masacrando al pueblo.
Losempleados en negro ganan en promedio
$ 343 pesos. Todos son pobres. Y apenas si están 23 pesos por arriba, de la
muerte en vida, de la indigencia. Son el 50 por ciento de la fuerza laboral y
ganan en promedio un tercio de lo que perciben los empleados en blanco.
A los nuevos mimados
del capitalismo de K, los emprendedores
y hacedores, ¡Bah autoexplotados!, productores de valor para el mercado, o
para evitar tanto eufemismo a la moda llamémoslo como lo que son:
cuentapropistas de todo tipo, solitarios o asociados, trabajando individualmente
o en red, no les va mejor. Cartoneros, artesanos, profesionales que facturan
por sus servicios, docentes particulares, limpiacoches, vendedores ambulantes,
trabajadoras sexuales y obreros en empresas recuperadas, entre otros tantos
oficios y servicios, están bien lejos de la prosperidad dineraria. El promedio
gana $ 504, y al igual que los empleados en negro, son todos pobres. Siguen
trabajando para ese patrón inmaterial, pero no invisible: el mercado. Y
mientras laboran descienden al infierno creado por los patrones en la tierra:
la pobreza. La mayoría no tienen prepaga ni obra social. No hacen aportes
jubilatorios, o sea que trabajarán hasta su muerte como en los orígenes del
capitalismo. Este sector ya no es una anomalía insignificante del sistema
capitalista, representa, ni mas ni menos, que el 22% de los ocupados sin
salario.
Sirva esta
estadística, para aquellos que todavía quieren encerrar a la multitud
exclusivamente en la clase obrera o en los asalariados en general. Casi la
cuarta parte de los que mantienen con vida el capital se autoexprimen. Producen
valor, y a la mayoría, ningún patrón les paga directamente su sueldo. Pero en
cambio, el mercado como capitalista universal los sigue dominando y expoliando.
El posfordismo es
la transición comunista del capitalismo. No fue ninguna revolución proletaria,
sino la contrarrevolución del capital, la que concluyó con la sociedad salarial
del pleno empleo y los ejércitos de parados como reserva fluctuante de la
ganancia empresaria. El propio sistema termina aboliendo el salario de
millones, no así la producción de valor, por eso, no son hacedores
anticapitalistas. El trabajo por cuenta propia y la ocupación de familiares sin
salario, que engloba al 22% de los ocupados, es necesariamente una fuerza de
trabajo desindicalizada y en condiciones óptimas de crear instituciones
extragremiales y extraestatales. Para ellos la asamblea barrial es el lugar
natural donde se reencuentra el general intellect desparramado por toda la
trama vecinal. Reunificando una dispersa potencia social con un difuso hacer
económico. Pudiendo fundar al unísono un poder político sin mediaciones. Esta
porción de la multitud, que casi equipara a todos los trabajadores privados
sindicalizados, y supera a los desocupados, resulta una de las potencias
materiales y subjetivas de la multitud con capacidad de cimentar la república
asamblearia del valor de uso anticapitalista. Ya no dependen de un salario,
sólo les falta abolir el dinero.
Losestudiantes, que con sus pasantías
son el primer peldaño de una vida precarizada, reciben $ 267. Aquí ya no son
pobres sino indigentes. El contrato de aprendizaje, es el camino mas corto, que
une, el circuito educativo con temporadas en la indigencia.
Los cuatro millones
de jubilados y pensionados ganan en
promedio $ 451, si bien la mayoría cobra $ 300. En promedio son todos pobres y
en su mayoría indigentes ¡Viva el estado nacional y popular! ¡Así da gusto
llegar a viejo!
El95 por ciento del personal doméstico está en negro. ¡Qué suerte que ahora la lucha
contra el trabajo no registrado iba en serio! Los sueldos promedios rondan la
‘exageración’ de $ 287 pesos. Por lo tanto son indigentes.
Se dirá que la
situación es mejor para los empleados
privados en blanco. Pues no. Mas del cincuenta por ciento en once
provincias ganan menos de $ 500. Por lo tanto, bajo el gobierno de un
presidente, que por un lado dice en la ONU, “Que
somos todos hijos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”,mientras tanto, condena, a la mitad delos trabajadores registrados en la
actividad privada, de un país normal, y de una ‘burguesía nacional’ en serio, a
ser pobres.
Las grandes
ganadoras del modelo devaluador, las empresas agrícolas, son las peores. Tienen
declarados 240.000 mil empleados mientras el último censo registró 900.000
trabajadores.
La otra gran
ganadora de la pesificación, las empresas de la construcción que crecieron en
el primer trimestre del 2004, un 41 por ciento, no se quedan atrás. Tienen
declarados 160.000 empleados contra 640.000 que figuran en el censo 2001. ¡Y
después los peronistas y progresistas variopintos, osan enojarse, cuando se les
imputa que con ellos la multitud está peor!
Y después los
empresarios tienen el tupé de asombrarse cuando la multitud se subleva mientras
crece el delito que ellos provocan. Su cinismo no tiene límites. Leamos esta
muestra de hipocresía sin desperdicios del titular de Telecom Amadeo
Vázquez"Los empresarios hemos fracasado en la construcción de
consensos". Parece que por fin se desayunó que es imposible acordar
con una clase social antagónica a los intereses de la mayoría. Manuel Forn,
presidente de Molinos, fue mas lejos en su sarcasmo "Somos una compañía de consumo masivo y nos interesa venderle a
los pobres que son la mayoría (...)". Difícil que así sea. Los Forn y
compañía son los responsables de transformar a la Argentina en una fábrica de
pobres. Las estadísticas de su propio estado y de su bien amado K, demuestra,
que las ganancias de los empresarios no conocen mas límite que la acumulación
del capital a costa de la pauperización asalariada, el autoempleo miserable y
el desempleo.
8) Delito,
mercancía y Capital-criminal.
“La corrupción institucional se ha desarrollado
hasta el punto de conformar corporaciones mafiosas; herramientas que además de
sus objetivos económicos son diariamente utilizadas para la disputa de poder.
Porque detrás de esas mafias hay intereses económicos y políticos (...) Pero la
corrupción política, judicial y policial se ha extendido hasta pudrir de raíz las
instituciones convirtiéndolas en garantes del mantenimiento y reproducción de
la inseguridad. Por eso nos resulta contradictorio pedirles a los mismos que
impulsan estos hechos, que los combatan y encima con leyes más duras. Cuando en
realidad lo que hay que hacer es desmembrar la cadena mafiosa que comprende
desde el policía implicado, pasando por los jueces y fiscales que los encubren,
con el aval de los políticos cómplices que impulsan y se enriquecen con el
delito”.
Movimiento de
Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón.
Los
números de la inseguridad, y el capital-criminal de la provincia de Buenos
Aires, son espeluznantes. Durante el 2003 la mercancía delito produjo una
ganancia de 2045 millones de pesos.
Mas del cuádruple del superávit fiscal de la provincia.
Se produjeron 4
homicidios diarios y un secuestro cada 36 horas. Lo producido por este
delito-mercancía llegó a los 3,3
millones.
Hay 5.000 robos de
automóviles por mes. Es una actividad que mueve 280 millones de pesos por año. Desde la devaluación se triplicó la
reventa de repuestos de autos desguazados en desarmaderos. Con salarios de
hambre la mayoría de los automovilistas no tienen plata para comprar las
autopartes originales. Pero donde hay una necesidad el capitalismo genera un mercado,
así sea clandestino.
Setecientas
personas fueron muertas en 40.000 robos. A esto hay que sumarle los 180
comerciantes asesinados como parte de los 15.000 asaltos a sus negocios.
El narcotráfico se
multiplica. El estado apenas secuestra el 5 por ciento de las sustancias que
circulan. El consumo se quintuplicó en los últimos 15 años. Sin contar el
éxtasis, la heroína y otras drogas, sólo en marihuana y cocaína, el tráfico de
estupefacientesreportó ganancias por 150 millones de pesos.
Hubo mas de 2.100
robos de camiones de carga en las rutas. El 80 por ciento de los asaltos se
hacen por encargo. Una población sumida en el subconsumo no puede pagar los
precios de las cadenas ‘top’ de supermercados. Y los comerciantes de barrio y
minimercados no podrían sobrevivir, si no bajan el costo de sus mercaderías
compradas en el circuito ilegal, para así mantener su margen de plusvalía
intermediaria sobre la fuerza de trabajo que las produjo. Esto explica que el
mercado negro está absolutamente integrado al comercio en su conjunto. Durante
el 2003, según cifras oficiales conservadoras, los piratas del asfalto
embolsaron 100 millones de pesos.
Se robaron 24.000
mil animales en 3.900 atracos que produjeron un ingreso a las arcas de los
cuatreros por 12 millones. El
abigeato, o robo de ganado, es la modalidad de pirata del asfalto que mas
aumentó después de la devaluación. Es lógico, la carne se ha vuelto prohibitiva
para una provincia que tiene al 20 por ciento de sus habitantes en la
indigencia. La posterior faena furtiva provee la poca carne que consumen dos
millones de provincianos.
Un clásico
inmemorial, la quiniela clandestina, obtiene una rentabilidad de 300 millones de pesos.
Pero la joya mas
preciada del capital-criminal, el delito como mercancía y lo punible como
trabajo, resulta la falsificación de marcas. Por año produce ganancias por la
friolera de 1.200 millones de pesos.
Una especie de No Logo oficial y Si Logo ‘trucho’. Mas del 50 por ciento del
mercado musical se considera ilegal. La piratería de música y la falsificación
de marcas de ropa, juguetes y muebles no son una rareza, sino una parte
inherente del mercado. En el conurbano es una actividad que mueve miles de
transacciones diarias. Hay 44 ferias de “legítimos falsificadores”. La feria
mas importante está en Lomas de Zamora, el pago chico de Eduardo Duhalde. No
está alojada en ningún sótano sino que funciona a plena luz del día en un
predio de ¡Veinte hectáreas! Allí se dispone de 6.000 puestos (¡seis mil!) que
proveen a una 100 ferias de menor cuantía.
Una sociedad
definitivamente fracturada, para sobrevivir como capitalista, genera sus
circuitos diferenciales de producción, circulación y consumo. Para así
alimentar a una clase trabajadora segmentada entre registrados, precarios y
desocupados.
La dominación de la
clase empresaria de un país ‘normal’, tolera lo que en el pasado hubiera sido
anormal e intolerable: compartir con sus competidores clandestinos una cuota de
la ganancia patronal. Para ellos es preferible perder algo de rentabilidad, a
que los pobres no tengan que consumir y terminen clausurando la época histórica
del mercado que los condena a un presente desdichado y un futuro cada vez mas
incierto. Una realidad miserable, que a este paso, puede acabar consolidando en
la práctica el imaginario y los deseos de la institución de una sociedad de la
abundancia anticapitalista. Terminando, de esta forma, con el 50 por ciento de
los bonaerenses que están en la pobreza y viviendo en la recurrente escasez de
mercancías. Cinco millones de personas en la penuria a las que se las condena a
subreproducir su fuerza de trabajo.
En síntesis, 2045 millonesde
ganancias del capital-criminal, cuyo cálculo no incluye todas sus ramas
industriales y comerciales; proveedoras e inmobiliarias que ‘blanquean’ las
ganancias de lo punible; los prestamistas usurarios y la fuga de capitales; y
los servicios delictivos de todo tipo. Queda afuera de este registro la
prostitución como la mas vieja de las profesiones hecha mercancía; la venta de
bebés y el tráfico de órganos; las ‘cuevas’ financieras y las clínicas para
abortos clandestinos; y los asaltos cuyo botín es dinero en efectivo, joyas y
valores.
Sólo tomamos en
cuenta sus grandes números, que medidos en pesos son los siguientes: Secuestros
3,3 millones; desarmaderos de autos 280 millones; quiniela clandestina 300 millones; robo de ganado 12 millones; narcotráfico 150 millones; piratas del asfalto 100 millones y marcas falsificadas 1.200 millones.
Toda una verdadera
economía sostenida por una red social, que no podría desarrollarse, sin la
complicidad de la clase política y el estado. Todo un universo productivo donde
se ocupa cada vez mas integrantes de la ex-clase media haciendo de
"dealer"; con ex obreras y obreros inempleables desde el fin de la
hegemonía fordista devenidos asaltantes y prostitutas; indigentes que
administran puestos callejeros de CD y venta de ropa falsificada; carnicerías
ilegales provistas por frigoríficos clandestinos; maxikioskos instalados en los
hogares como único sostén de familia, cuyo surtido proviene de las mercaderías
de contrabando y robadas; y talleres mecánicos que sobreviven sólo si disponen
de repuestos ilegales. Una especie de autonomía criminal ya que crean sus
propias normas de funcionamiento. Un capitalismo subsidiario de los sujetos que
excreta la sociedad del pleno empleo asalariado en extinción. Un lazo de
biopoder mercantil al interior de la economía dominante posfordista. Un
circuito integrado al capitalismo “honesto”, del robo legalizado como sistema
de la expoliación salarial del trabajo “digno”, y de bancos “respetables y
sólidos” que roban los ahorros cada 10 años.
9) Acción y potencia. Seguridad ymovimiento. La multitud contra el estado.
“Desafiando, hostigando
y royendo al principio fundamental de todo gobierno, lajerarquía, devienen
unicidades, diferenciados del individuo liberal, el romántico pueblo, la clase
de Marx o la masa amorfa. (...) En ese caso, ya no se discute con el Monarca
-tarea de filósofos liberales-, se vive contra él. De allí en adelante, la política deja de ser representación de
intereses para transformarse en acción en acontecimiento”.
Christian
Ferrer.
La
nueva forma de estado que adopta el posfordismo, el estado de excedencia del
Capital-Parlamentarismo, es un control inestable, ya que descarga y concentra
la contradicción en el ámbito político. Bolivia y Perú, como Ecuador y
Argentina, demuestran el fin de la ciudadanía del estado de bienestar, con todo
lo que ello implica.
No hay que vincular
de manera refleja “La cruzada Blumberg” con las demandas de protección de la
multitud. A sus propuestas sobre el tema seguridad con las respuestas a las que
aspira la fuerza viva de trabajo.
El padre de Axel se
ubicó ante el movimiento como un representante. Y la representación no es la
forma de organización de la multitud. Esto ya lo intentó Nito Artaza con los
ahorristas. Que equivocadamente pensó que resucitaría a la Unión Cívica Radical
desde un liderazgo basado, en una alquimia, que asoció equivocadamente clase
media-ahorrista-cacerolero-UCR.
De una marcha a la
otra, Blumberg, perdió en el camino a la mitad de los convocados. Su brutal
giro a la derecha de la mano de Casanovas y Ruckauf, la descalificación a Luis
Zamora, el desprecio a las demás víctimas de la policía asesina, el recostarse
en los medios de Haddad, Moneta y el grupo Clarín, debilitó sus iniciativas.
Desde sus orígenes Blumberg deambuló en el filo de cornisa y como era de
esperar se precipitó por derecha. Creyó que sus soluciones se correspondían con
las propuestas de toda la multitud. Al querer ser el único, el Uno, el padre de
todos los padres, demostró para los tiempos posfordistas los límites de
cualquier tipo de representación. Aún de aquella que proviene del dolor de la
muerte de un hijo.
Los medios vuelven
a la carga. Buscan desesperadamente un hombre de refresco. Un conductor de
masas que los saque del shock del 19 y 20. Un recambio de liderazgo para el
caso de que el colapso de Kirchner se produzca antes de lo previsto. Un nuevo
fogonero del capitalismo y las instituciones desprestigiadas. Lo intentaron con
López Murphi y fracasaron. Luego apostaron a Mauricio Macri -un capitalismo
atendido por sus dueños-, y también naufragaron. Ahora encumbran a Blumberg,
creen que con ser padre y profesional, rubio y capitalista, implorando
respuestas a las instituciones del sistema, pidiendo consejos a la policía
norteamericana de la tolerancia cero contra los pobres, y contando con el
“bonus track” de la bendición papal, lo torna un luchador políticamente correcto.
El poder desea, y
necesita, reducir la demanda por seguridad a sus variables capitalistas de
control social. Un plan represivo, para un gobierno que precisa caracterizar la
inseguridad como un tema policial que sufre “la gente honesta”. Que padecen los
sumisos trabajadores, ocupados y desocupados, y los empresarios que “dan
trabajo”. Una demanda que gatille una estrategia criminal a gran escala. Que le
sirve como pretexto para disciplinar, a sangre y fuego, la antagonía de la
multitud que acumula decepciones y un hartazgo explosivo.
¿Qué propone el
emergente, ungido por el poder como representante, Juan Carlos ‘me entiende’
Blumberg? Canalizar las demandas en las instituciones desacreditadas y
repudiadas. Los mass media se relamen, aprovechan la ocasión para motorizar el
respaldo social sobre un programa estatal autoritario que no excluya a las
fuerzas armadas. Una salida a la crisis por el que están esperando ansiosamente
desde el 19 y 20. Jornadas que dejaron al descubierto sus decrépitas instituciones,
y que marca, que para ellos ya nada será como antes sin barrer definitivamente
de las calles a los insumisos.
Esta es la
contracara ‘de un país normal’ capitalista. Un estado que por supuesto no
tolera la expansión de los métodos piqueteros. Una forma de lucha que ya forma
parte del acervo de los movimientos antisistémicos nacionales y mundiales. Un
gobierno que tiembla ante la generalización y profundización anticapitalista de
las tomas de empresas y peajes, los cortes de rutas y puentes,la ocupación de comisarías y estaciones
ferroviarias, juzgados y ministerios.
Un estado que
ofrece encauzar la antagonía social haciendo del sufragio un ejercicio de
sometimiento consentido. Un conducto donde la bronca se destile, con forma de
urna, cada dos años. El poder pretende establecer un menú prefijado, de formas
de reclamo y canalización del conflicto de clase, entre la multitud y el
capital. La marcha inofensiva como parte del paisaje, el gremio como agencia
patronal, el piquete como la ONG del hambre, la asamblea como sociedad de
fomento posmoderna, la fábrica recuperada como cooperativa tercerizadora del
mercado y las elecciones como el rito de la religión capital-parlamentaria.
No es lo mismo acto
y potencia. No son sinónimos gente y multitud. El acto encierra sólo una parte
de la facultad genérica de la potencia, y las acciones de Juan Carlos Blumberg
no abarca toda la potencia puesta en marcha desde el primero de abril. La gente
interpela a una hegeliana sociedad civil, indiferenciada en su contenido de
clase, que busca ser representada y sustituida por un dirigente.
Contrariamente, la multitud es un sujeto social posmoderno, una singularidad
colectiva, un concepto de clase antagónico al capital y cuya subjetividad
resulta irrepresentable por ningún líder.
El modo de entender
la seguridad que necesita ‘la gente’, que propone Juan Carlos Blumberg, no
contiene a todo la multitud. En todo caso, resulta solamente la expresión de
una parte de ella. La suya es una gesta represiva, pero no significa que abarque
todas las miradas sobre el tema. Es una de las maneras de resolver en términos
capitalistas la inseguridad. Por su puesto, existen otras formas de solución
anticapitalistas.
El gran dato de
esta época es asumir que la oposición a K no es ningún otro representante o
partido, sino la multitud. Sus prácticas autoorganizadas y su desprecio a las
instituciones capitalistas.
El radicalismo no
se repone del ‘nock out’ del 19 y 20. Los partidos provinciales con el
gobernador neuquino Jorge Sobisch a la cabeza, viejo ‘lobbista’ de las
petroleras, no tienen dimensión nacional. La centroizquierda está en el
gobierno con el peronismo, y la que no como el ARI de Elisa Carrió, repite el
discurso decadente de la moralidad republicana del Frepaso. De ocupar la presidencia
haría, poco mas o menos, lo que hace Lupín. En el caso de la mayoría de la
izquierda partidaria aspira a heredar la administración del estado, para ellos,
la desrepresentación quedó en el olvido, y la acción directa, en el mejor de
los casos, concluye con la toma del poder. Eso sí, la multitud asamblearia se
tiene que quedar tranquila, será un gobierno que la sustituya ‘por izquierda’.
Para todo aparato especializado de lo político, los organismos constituyentes
de la democracia territorial pasan a ser un estorbo. El estado vertical de la
mercancía, cualquiera fuera, es la muerte de la horizontalidad de la comuna
antimercantil. Y la dualidad de poder, entre su estado y el poder popular
asambleario, su nuevo adversario a vencer.
Creer que el estado
es un ‘locus’ neutro, un lugar-recipiente que sólo basta llenar con el color
correcto, en este caso el rojo, es un insulto a las experiencias históricas ya
transitadas. Hay que pensar y actuar en el hoy, sin la hipoteca del ayer, sin
por esto ignorar lo vivido. No hay que entender la actualidad como un presente
del pasado. Un eterno retorno, una carga insuperable, una época inactual.
El presente es un
acontecimiento inédito. Un despliegue de nuevas certezas trabajosamente
conquistadas, mientras se navega en un mar de incertidumbres. Las situaciones
de cambio se crean, no se esperan. De los sujetos autoorganizados dependerá su
estancamiento, o su devenir, en una u otra dirección.
El estado es una
forma mas de la mercancía. Sus representantes son los grises burócratas y los
activos tecnócratas. Los partidos de la izquierda del capital anhelan ser, en
el mejor de los casos, los administradores estatales de la economía asalariada.
Imaginan su proyecto como un capitalismo monopólico de estado o socialismo. No
antagonizan contra el trabajo tarifado sino que lo reclaman. Para los partidos
de izquierda el núcleo del modo de producción mercantil, la producción de
plusvalor por dinero, no mereció un cuestionamiento a fondo en los últimos 20
años.
Está vacante la
articulación de la oposición antisistémica. Un movimiento de movimientos
antagónico que se está coordinandoen su
complejidad multitudinaria. Un movimiento que está en las calles y no en las
decadentes instituciones. Está en la acción directa y no en la delegación. Está
en la reflexión radical inaplazable. Está en un nuevo imaginario instituyente y
no en la ideología del sabio comité central con astutos dirigentes de un futuro
estado rector. Está en las relaciones fundadas en el intercambio sin valor monetario
y no en la compraventa. Está en la lealtad sin complacencia y no en la
hipocresía de la anuencia fingida. Está en la construcción fraterna y no en la
imposición de una parte, sobre la otra, del movimiento. Está en el ejercicio de
la política como antipoder y no como sometimiento de unos sobre otros.
El peronismo con su
tendencia hegemónica se queda sin adversario institucional. El PJ es un partido
‘toma todo’. Hace 60 años que derecha e izquierda conviven en él. Pero a
diferencia de los ’70 los restos de su ala izquierda no tiene peso social ni
perspectivas revolucionarias. La propia objetividad productiva del dominio
maquínico del trabajo muerto del capital posfordista, y la subjetividad que
propaga esta nueva materialidad en los asalariados, el precariado, el desempleo
de masas, y el intelecto general de la fuerza viva del hacer distribuida en
toda la malla social, todas estas circunstancias, impide, su consolidación como
fuerza canalizadora y dirigente. Y lo deposita aceleradamente en su condición
de puro partido dominante y guardián de la ley capitalista.
La columna
vertebral de su movimiento, la clase operaria industrial ocupada, ha sido
diezmada por el propio peronismo. En Altos Hornos Zapla, Jujuy, planta
siderúrgica inaugurada por el general Perón había en su momento de esplendor
5.000 obreros, hoy apenas quedan 700. En la reunificación de la CGT faltaron lo
delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Algo que hubiera sido imposible
en el fordismo del obrero masa. Los obreros fabriles resultan una porción del
hacer, nada despreciable, pero cada vez menos relevante en su función
sostenedora y multiplicadora de todo el sistema. En cambio, la nueva clase
obrera es un cerebro colectivo cooperante con facultades subjetivas inéditas,
poseedora de un hiper talento productivo que se reencuentra en el asambleismo
extra-sindical. Un intelecto de masas que al encarnarse en organizaciones que
recomponga su biopoder fragmentado, está en condiciones, de desprenderse del
dominio empresario y su sistema político, ya que, ambos actúan, como un control
parásito de su potencia, afectos y creatividad diseminados en toda la trama
social. Una retícula colonizada por el estado, los partidos y los sindicatos,
que refrenan y reprimen el autodominio, la autoconducción y el autogobierno de
la multitud.
La gobernabilidad
del PJ se enfrenta a un enemigo inédito. No es como antaño el radicalismo su
adversario. Partido con el que siempre puede negociar una gobernabilidad
autoritaria, el loteo del estado, los escarmientos represivos que pide Raúl
Alfonsín contra los piqueteros, los pactos de continuidad de la clase política
y la nueva forma de golpe de estado como el 20 de diciembre de 2001.
Su contrincante
tampoco se ubica, como a mediados de los '90, en una oposición de
centroizquierda como el Frepaso. Una aristocracia mediática cuyo máximo
dirigente, Chacho Alvarez, provenía de su propio riñón. Y como tal, no era de
extrañar que rescatara al debilitado bipartidismo. Ambos partidos, entre cinco
dirigentes y entre cuatro paredes, al mejor estilo de los patrones de estancia,
en 1997 sellan La Alianza. Venciendo a Chiche Duhalde en la Provincia de Buenos
Aires como un anticipo del fin de la re-reelección de Menem. Y aplazando el
proyecto devaluador, que Eduardo Duhalde, ya tenía preparado para 1999.
Para el PeJota, su
peor enemigo, es su peor pesadilla: la multitud irrepresentable. Las mayorías
sin partido, el 20 por ciento de la población bonaerense en condiciones de
trabajar y sin salario, uno de cada cuatro argentinos en las mas sórdidas de
las miserias. Diez millones de argentinos que carecen de la satisfacción de las
mas mínimas necesidades que, antes de morir silenciosamente por la complicidad
de los políticos capitalistas, padecen la tortura de vivir.
Sus opositores
surgen de las entrañas de una juventud desocupada, con mas de 25 años, que
nunca tuvo empleo fijo. De la provocación intolerable de una desigualdad social
que no para de crecer con cada gobierno radical y peronista. Sujetos sociales
que sienten sobrada antipatía, y por lo tanto un creciente alejamiento, por un
partido y sus sindicatos que los condenan a la pobreza estructural que funda la
inseguridad posfordista.
Los ‘San Jorge’
contra el dragón peronista, un partido que retorna al gobierno como resaca del
19 y 20, son la mitad de los productores flexibilizados; los subocupados en la
estrechez; el 65 por ciento de los asalariados por debajo de la línea de la
pobreza; los piqueteros; las clases medias descendidas que hoy se refugian en
el autoempleo como una forma de disfrazar la escasez que los ha alcanzado.
Veinte millones de pobres humillados por los políticos patronales, de los
cuales, seis millones viven con 45 pesos al mes. Políticos que han transformado
la política en la profesión de una nueva clase, la clase que comando la
economía empresaria.
Para el poder esta
multitud es un enemigo poderoso y temible. Ni mas ni menos que el nuevo
productor de valor, asalariado y des-asalariado. El que mantiene con vida la
matrix o la puede colapsar desconectando el respirador que le insufla el aire
proveniente de su existencia hacedora. Una forma de vida -y de muerte como en
las minas de Río Turbio- que trasmuta la potencia humana en capital, el trabajo
en salario, la producción en valor y la energía en dinero, la metamorfosis de
la fuerza viva del trabajo en la muerte maquínica del capital. Ese elixir, ese
ingrediente humano que todo lo crea y todo lo hace, y que luego resulta
metabolizada por instituciones representativas y represivas.
La clase política
necesita encerrar en sus normas los deseos y la imaginación autónoma de la
especie, pero no puede. Por consiguiente, sus leyes son cada vez mas
heterónomas, es decir, son las reglas de los otros que no son la multitud. Un
estado que hace de su derecho la legitimación jurídica que permita la
transformación del hacer en cosas y servicios intercambiables por dinero para
beneficio de los empresarios. Un biopoder que, de resultar insuficiente la
mediación por el consenso para mantener el control de esta fábrica social de
infelicidad en que han transformado la comunidad, manda a sus centinelas
armados a reprimir la insumisión del trabajo.
Una multitud de
potencias pasionales, iniciativa, lenguaje, músculo y creación, que se niegan a
que su destino final se limite a ser el bolo alimenticio al servicio del
engorde de las fortunas de los patrones. Riquezas que siempre tienen como
contracara la indigencia de millones. Fortunas mal habidas, porque provienen
del robo del trabajo humano legalizado como sistema capitalista.
Los empresarios,
corruptos seres humanos que se creen dioses, amos de la vida y de la muerte en
la tierra, cuando son sanguijuelas sociales. Ahora Franco Macri tiene la
desfachatez de pedir que se reconstruya el estado, cuando fue uno de losabanderados de las privatizaciones. No sólo
extraen plusvalía de sus empleados sino que son lapas del plusvalor social
proveniente del presupuesto estatal. Su empresa de limpieza Manliba obtuvo en
1979, durante el gobierno militar, la recolección de residuos de la Capital.
Contrato que no se vio alterado en democracia, por el contrario, fue
renegociado por Carlos Grosso, intendente peronista y ex gerente de Socma, otra
empresa del emporio. Los Macris, que durante buena parte de la década menemista
gozaron del subsidio de 1.000 millones de dólares al año que recibió toda la
industria automotriz, por supuesto, su empresa Sevel incluida. Ahora, quieren
venir a darnos cátedra sobre los errores de la globalización que disfrutan y de
la desesperante cuestión social que toda su clase generó.
10) Insubordinación
contra la policía como administrador delexcedente social.
"Policía-Matagente-Gatillo Fácil".
Pancarta contra
la comisaría 31 de Palermo, 13-6-04.
“Estamos haciendo justicia y le vamos a respirar
en la nuca”.
Palabras de un
familiar de Diego Lucena, muerto por la policía, 20-7-04.
“Policía Asesina”.
Pintada en las
paredes de la comisaría 2ª de Hurlingham, tras el homicidio de Cristian Marcelo
Bogado, 25-7-04.
“No se esconde en el mercado central / No vino
de Taiwan / es el miedo real/ el monstruo de la Bonaerense / el momento en el
que laten los dientes / ¡Ya escuché reviente quién reviente! / ¡Vos gil
presidente Gerente! / Superlógico semen, turro, épico, político bizarro /
Charlot tiempos modernos, mirar conquién fue mas viejo /Jugando al límite te podes lesionar / ¡Pero
te morís jugando light!”.
Andrés Calamaro.
Junio
de 2004 fue un mes de explosión comunitaria antirrepresiva. Gérmenes de una
justicia popular surgida de la desobediencia civil.Continuación de un ciclo de democracia
directa que se abre paso como nuevo imaginario, a veces de manera subterránea,
y otras explotando en la superficie. No son las cenizas del 19 y 20 sino las
brasas asamblearias que nunca se apagaron completamente. El domingo 13 de junio
en Palermo, el jueves 24 en Isidro Casanova, el viernes 25 en Villa Tesei, el
domingo 27 en La Boca y el lunes 28 en tres Arrollos, diferentes expresiones de
la multitud dijeron una vez mas: ¡Ya basta!
Después de un nuevo
homicidio del estado perpetrado por la Policía Federal en la Ciudad de Buenos
Aires contra Lisandro Barrau, el domingo 13 de junio, se produce una
movilización contra la seccional 31 en Palermo.
No fue un villorrio marginal el que se convulsionó, no es un activista social
el acribillado. Es un joven rugbyer de 24 años, estudiante de la UBA y vecino
del barrio de moda Las Cañitas. Pero las pancartas de los jóvenes movilizados
no dejan lugar a una ambigua interpretación de a quienes se condena. En ellas se
puede leer: "Policía-Matagente-Gatillo
Fácil". El mismo repudio, contra la misma institución, que asesina
chicos y chicas en cualquier asentamiento, villa y barrio pobre bonaerense y
neuquino, rosarino y jujeño, salteño y cordobés, se hizo presente en la Ciudad
de Buenos Aires.
Los insultos contra
las fuerzas del orden y los cascotazos contra la comisaría, que obliga a sus
efectivos a autoacuartelarse, no provino de los resabios del ERP o de una
célula de Al Qaeda. Sino de un grupo de singularidades de la multitud que
hicieron una acción directa violenta. Una bomba molotov se estrellaba contra el
frente de la comisaría, el cazador resulta cazado y se encierra en su guarida.
Una manada resuelta
deja de ser un rebaño que va al matadero. Enfrenta a los lobos de azul y los
desborda. Unidos y decididos, son de temer, aún para la policía criminal de
Buenos Aires. La descarga antipolicial demuestra que seguir interpretando a la
clase media con los parámetros de las décadas pasadas es no comprender el
cambio de época que se abrió al transponer el umbral del 19 y 20.
Hay un magma
latente de reclamos y violencia social contenida, que cruza clases y diferentes
pertenencias políticas, que ante la menor provocación abiertamente homicida,
explota y se desborda. El volumen de la ira comunitaria reprimida ha llegado a
un límite cuya sujeción para el poder resulta cada vez mas dificultosa. Cuando
la última gota de hartazgo desborda el vaso institucional, no cae la gota que
sobra, sino que se vuelcan todas las insatisfacciones contenidas en la copa.
Gonzalo Ferretti,
de 18 años, fue asesinado a la salida de un boliche en Tres Arroyos. La desidia policial desató la acción directa. Con una
marcha como reconquista del espacio público y no como paseo dominguero, “la
calle”, el territorio de los comunes, de la multitud, obliga al fiscal y al
juez a que los acompañen en su lucha. Es una demanda llevada: 1) hacia, 2)
contra y 3) a pesar de las instituciones respectivas. Reclaman seguridad
insultando a la policía y apedreando la Comisaría 1º. Para los mas de 2.000
vecinos movilizados, queda claro, quién es el que genera la mayor inseguridad
comunitaria. Tanto con sus actos, como por sus omisiones cómplices.
En Palermo y en
Tres Arrollos el despliegue se da sin previas mediaciones. Sin pedir permiso o
de manera autodeterminada. No hay postergaciones, etapismo, ni transiciones. No
hace falta aguardar los trámites burocráticos para saber quién es el culpable;
ni cosechar las firmas de un petitorio para concientizar al barrio; tampoco son
necesarios los partidos enseñando a los protagonistas como manejarse; ni se
espera la cobertura de los medios buscando el “rebote”informativo.
La contradicción:
institución represiva del capital versus fuerza viva de trabajo, se produce en
el territorio subsumido en la mercancía y cuerpo a cuerpo. Un acontecimiento
que no espera para actuar los análisis alambicados sobre las correlaciones de
fuerzas. La propia práctica pone en acto una composición de fuerzas que se
co-relacionan. Un accionar de las diferentes expresiones de la multitud,
urbanas y suburbanas, repudiando y agrediendo directamente a la policía.
Las fuerzas del
orden, son el dispositivo topográfico centinela que se fagocita todo aquello
que se mueva y resulte considerado peligroso para el orden social vigente.
Palermo y Tres Arroyos demuestra que si Blumberg y sus fogoneros creen que los
sectores medios son un todo protofascista, dispuestos a impulsar y sostener
otro 24 de marzo del ‘76, se equivocan.
El domingo 20 de
junio en Isidro Casanova, Diego
Lucena de 22 años, militante de la FTC, apareció muerto a la salida de la disco
Invasión Tropical. Luego de ser expulsado por los ‘patovicas’ a Diego se lo
encuentra sin vida, lo que transforma a los dueños del boliche en facilitadores
del crimen. El muchacho aparece con la marca de las esposas en sus muñecas, el
cráneo partido y rastros de tortura por las quemaduras de un cigarrillo en su
rostro. Típicos métodos de una policía, que no cambió en nada, desde la época
de Ramón Camps.
Un movimiento de
protesta por el homicidio de Diego se dirigió a Invasión Tropical, lo destruyó
e incendió. Cuando la policía quiso intervenir fue repelida a piedrazos y
golpeada. Tras su huida abandonaron el patrullero que fue volcado, prendido
fuego y posteriormente desarmado. Como dijo un familiar de Diego “Estamos haciendo justicia”. Luego la
manifestación encabezada por los padres cortó la Ruta 3. Pasadas las dos de la
tarde la protesta que había empezado a las 11 de la mañana finalizó. En el aire
flotaban los gritos de una juventud harta de tanto genocidio silenciado “Les vamos a respirar en la nuca”.
En Villa Tesei, la antagonía en acto,
surgió contra el homicidio del limpiavidrios de 20 años Cristian Marcelo
Bogado. Para el poder un nadie mas. La policía lo bajó del auto en el que
viajaba el miércoles 26 de junio, lo tiró al piso, lo esposó y le pegó un tiro
en la nuca. Mas de 200 personas marcharon pidiendo justicia. Luego de tirar el
vallado que rodeaba la seccional se enfrentaron con la guardia de infantería.
Apedrearon y rompieron los vidrios de la comisaría 2ª de Hurlingham. Para que
no quedaran dudas de quienes no esperan seguridad, sino la muerte, dejaron
pintada la leyenda “Policía Asesina”.
Tras el asesinato
del “Oso” Cisneros, militante social de la FTV-CTA de La Boca,se tomó la
comisaría de la zona. Se expulsa a sus efectivos y se la destruye. Estos son
síntomas de una multitud que no está dispuesta a dejar avanzar el estado de
sitio policial encubierto. Una doctrina que considera a los jóvenes como
desobedientes potenciales a destruir, a los pobres como descarte, y al
activismo social como instrumento del sadismo estatal y tiro al blanco
policial. Esta nueva filosofía política del estado genocida va mal allá, del ya
grave, gatillo fácil ‘al servicio de la comunidad’. Es una forma expeditiva de
control demográfico contra quienes el poder político considera sujetos
peligrosos al orden instituido, excedente social, y lacras del sistema.
El despliegue
iniciado por Blumberg se sabe cómo empezó pero no cómo termina. La demanda por
mayor protección es una potencia bioafectiva que se despliega en actos. Al
mismo tiempo que se demanda al estado se lo invalida. Toda capacidad abarca
infinitos actos, por lo tanto, uno, varios y muchos acciones de Blumberg no
abarca los infinitos actos potenciales de la multitud. Sirva como referencia
recordar, que de la procesión con velas y el coro Kenedyen abril, a la toma de la comisaría en La
Boca y la bomba molotov en Palermo, transcurrieron apenas dos meses.
El asesinato de una
joven, una mas entre tantas, en los dominios catamarqueños de los Saadi terminó
con su gobierno. El crimen del conscripto Carrasco concluyó con el servicio
militar obligatorio. El asesinato de Cabezas, la masacre de Ramallo y el reclamo
subsiguiente de justicia, fue la puntada final para sentenciar la derrota
electoral de Duhalde en 1999. Ninguna de estas tres luchas sabían de ante mano
hasta donde llegarían. Sólo el sujeto movilizado enfrentando al poder, y la
autoconciencia que adquiere con su antagonía, es el que decide hasta dónde está
dispuesto a llegar.
Después del 19+20
la multitud determinó que le alcanzaba con derrocar a De la Rúa. En tanto que,
construía 300 asambleas, invalidaba a la corte suprema de justicia menemista,
se ocupaban 150 empresas, y confraternizaban en la calle caceroleros ypiqueteros. Haciendo de su consiga “Piquete y cacerola la lucha es una sola”
la glosa que le otorgaba entidad de clase al grito plebeyo “Que se Vayan todos”. En abril de 2003, y ante la segunda vuelta
electoral, buena parte de esa multitud se recostaba cínicamente en Lupín para
cerrarle el paso a Menem. Pero la multitud de Kirchner nunca se enamoró y de
Blumberg tampoco. El nuevo sujeto histórico tiene cada vez mas en claro que
nadie va realizar su tarea. Nadie lo va a venir a liberar de sus verdugos.
El presente es acto
y el futuro es potencia. El presente de Blumberg está en su imaginario
instituido, en su discurso de sentido común capitalista y en sus convocatorias
ceremoniales. El futuro de la multitud ante su necesidad de autoseguridad
irrenunciable, puede devenir, o no, en la coagulación de un imaginario radical
instituyente. En una biopolítica con sentido fundante, tributaria de las
movilizaciones destituyentes que protagonizó el 19y20. En el tránsito del
imaginario destituyente y el reforzamiento del instituido, juega su partida, la
potencia de la multitud constituyente.
Si la multitud
quiere seguridad represiva será la responsable de alumbrar una nueva dictadura
absolutista, en cambio, si quiera justicia será la que puje permanentemente por
el cambio social.
Ninguna dictadura
llega de un día para otro y ningún poder militar, por mas poderoso que sea, se
sostiene mucho tiempo sin el consenso activo y pasivo de las mayorías. Para ejemplo
basta ver como le está yendo al posfascismo posfordista de EE.UU en Irak. No
hay guión preestablecido. No hay teleología que garantice resultados. El futuro
es aleatorio, tanto para el capitalismo como para el anticapitalismo.
Los medios, tras la
figura de la gente, esconde y disfraza el contenido de clase de las
concentraciones. En sentido contrario, la multitud, es un concepto de clase que
no se oculta. Una clase productora de valor. Una clase que engloba a la obrera
y contiene a los asalariados, al mismo tiempo que los desborda.
No hay gente que se
movilice de manera radical, hay multitud. La gente es una muchedumbre
indiferenciada donde conviven patrones y productores de valor, en cambio, la
multitud es una clase de singularidad social de la fuerza de trabajo. Lo común
en cada uno es la necesidad de salvaguardar la vida de manera personal y
colectiva, una tarea en la que cada persona no podrá evadir su responsabilidad.
La gente delega en el estado la seguridad, por lo tanto, se autocondena a la inseguridad
generada por el mismo sistema capitalista, por el contrario, la multitud
anticapitalista la entiende como una forma mas del autogobierno asambleario que
preserva a la especie humana.
11)
Desvalorización del capital, inseguridad y trabajo posfordista. La guerra como
anomalía ordenadora.
“En este mercado, nada existe ni puede existir
si no se transforma en mercancía-dinero y su medida del valor sigue siendo el
"tiempo necesario" para producirlo. Frente a las mercancías
producidas con altas tecnologías las otras mercancías ya NO VALEN NADA. Es bajo
estas condiciones que la mercancía trabajo es llevada al limite de su
desvalorización”.
Josep, Noviembre
de 2002.
“El gobierno ordena, la SIDE organiza y la
policía dispara” (...) “Si para el hambre y la persecución somos un nadie, un
sin rostro, tampoco tendremos rostro para la represión. Quieren que seamos un
número, quieren que seamos nada. Pero tras los pañuelos que nos cubren el
rostro, somos todos y todas: luchando”.
Espacio
plenario, escrache a la SIDE, 25-6-04.
“Tal vez estemos a punto de entrar en una fase
de descomposición acelerada de todo orden y toda racionalidad. Y el Imperio que
emergerá será el Imperio del Caos”.
Franco Berardi
(Bifo), diciembre 2002.
Al
dirigirse el capitalismo a la subordinación completa de la sociedad en el
capital, el tiempo de trabajo socialmente necesario se derrumba como la única
medida del valor de las mercancías. La más importante ley económica del capital
ya no puede regular segmentos completos de la economía, que es lo mismo que
decir, que no puede dimensionar la subjetividad hacedora de la multitud. A lo
hecho sin medida, se le suma la potencia productiva que queda inempleable y
precarizada de por vida. Por excesiva o por inexistente, la representación de
la mercancía que antes inexorablemente devenía estado, ahora, resulta
irrepresentable. El capitalismo quiere atrapar todo la potencia que escapa por
sus poros, pero no puede. Lo que sobra, por mucho o por poco, es la
materialidad del hacer que explica la autonomía del trabajo posfordista.
La multitud es una
clase segmentada. Con un 50 por ciento en negro y dos millones y medio que está
subocupada. Pero que tiene como “santo y seña” de la época posfordista, un 22
por ciento de autoempleados y un 19 por ciento de parados. Una clase
multitudinaria cuya tendencia es no quedar regulada por el sindicalismo ni
provista de los bienes y servicios elementales por parte del estado de
partidos. Consiguientemente, una clase que deja de ser representable y ciudadana.
Una clase que no es un pueblo estatizable. Una clase que es multitud. Una clase
autosoberana.
Los sectores mas
dinámicos del capital, aquellos del trabajo inmaterial, afectivo, creativo y
comunicativo, desbordan la ley del valor de la era fordista. Eltrabajo pasado acumulado como tecnología y
capital, es decir, la potencia objetivada como poder maquínico, se enfrenta a
la fuerza del trabajo presente. La fuerza viva del trabajo se opone a una
fuerza muerta del trabajo. En otras palabras, la subjetividad del hacer del hoy
confronta al capital hiperproductivo que fuera, creado ayer, por los propios
trabajadores.
En manos del
capital el robot se come el trabajo del hombre. La savia humana del hacer
alimenta la máquina para autovalorizar el capital empresario.
La tecnología
patronal utiliza cada vez menos seres humanos, descartando cada vez mas
asalariados. La sustancia que da vida a los tornos neumáticos, tractores
computarizados y la nanotecnología, es el trabajo humano. Sin este hacer,
ninguna máquina produce ganancia para el capital.
Recordemos que el
término robot proviene del idioma cheko ‘robota’ que significa trabajo
rutinario, y de la voz ‘robotnik’, cuya traducción es esclavo. En manos de los
productores la tecnología los libera del trabajo como condena obligatoria, como
práctica esclava al servicio del robot. De esta forma las máquinas por fin
trabajarían para el hombre, y no los hombres vigilando a las máquinas para
incrementar las ganancias de la clase patronal.
El posfordismo
provoca más que nunca un crónico descalabro entre crecimiento y empleo. Entre
la riqueza de unos pocos y el subconsumo de lasmayorías.
A los empresarios,
ya no le alcanza con la moneda como capital circulante para perpetuarse en el
poder. El sistema ya no necesita comprar a todos los productores con trabajo
asalariado. El sostenimiento del capitalismo obliga a los patrones a recuperar
su dominio, o mantenerse en él, directamente por medio de la fuerza. Esta es
una respuesta desesperada para preservarse como clase social propietaria de las
riquezas que produce la multitud hacedora.
La celeridad de los
acontecimientos tiene la velocidad de la desvalorización del capital y la
carencia hegemónica de la medida del valor de la etapa fordista.
Saltamos en siete
días, de la entrega de la Esma el 24 de marzo, al globo de ensayo del control
social con la colaboración de las Fuerzas Armadas, sin pestañear y sin escalas.
Después de la marcha del 1º de abril convocada por el padre de Axel Blumberg,
el Ministro de Defensa José Pampuro encontró una oportunidad inmejorable para
intentar ‘colar por la ventana’el
posfascismo.
Durante el 2003 se
creó un millón de puestos de trabajo. El 90% de los nuevos empleos corresponden
a pequeñas y medianas empresas. El 75% de los nuevos asalariados son informales
y apenas si cobran entre un tercio, y la mitad, de un puesto registrado.
El promedio de los
que consiguieron empleo en blanco son pobres, ya que cobran 630 pesos
mensuales, y el promedio de los que fueron ocupados en negro son indigentes, ya
que sólo reciben 310 pesos por mes. Ni Menem ni La Alianza llegaron a tal nivel
de caída salarial y flexibilización. Las PyMEs gritan alborozados ¡Kirchner lo
hizo!
Pasamos del
crecimiento económico del 8,7 por ciento del PBI en el 2003, que privilegió a
los Blumberg, a una convocatoria opositora a ganar la calle, conducida por la
misma clase que usufructúa la devaluación. Por lo visto un presidente y su
partido, que le garantiza una baratura sin igual del salario a los empresarios
pequeños, medianos y grandes, no tiene comprada la fidelidad ni de aquellos que
beneficia.
La movilización por
el caso Axel Blumberg marca un antes y un después en el tema seguridad. No
siempre las divisorias de aguas que imponen los acontecimientos políticos son
los mas agradables. La multitud insumisa no puede evadir este tema. Está en
juego, ni mas ni menos, la continuidad con vida de la rebeldía.
No podemos ignorar:
a) La necesidad de
articular la movilización territorial de todas las fuerzas de la insumisión.
Con una convocatoria amplia y una discusión de sus contenidos en un pie de
igualdad entre todos sus participantes, sin por esto tener que caer en los
brazos del progresismo que está militarizando la vida. Una actividad social que
construya de forma directa el universo simbólico de losprotagonistas que diseñan la actividad. Un
intento de composición de fuerzas heterogéneas en vez de la imposible
acumulación de la antagonía en un solo polo. La multitud no es representable.
No es acumulación sindical y partidaria, es puro poder constituyente. Que
desborda al capital y a cualquier variante de la mercancía, y no olvidemos, que
el estado de gremios y partidos es una de sus formas. Una práctica
multiarticulada cuyas características sintomáticas son similares a la manera en
que fue concebida la actividad del escrache a la SIDE el viernes 25 de junio.
Una forma de lucha que comprometa a sus actores, no sólo en las tareas
logísticas, no únicamente en poner el cuerpo, sino en la elaboración en común
del nuevo imaginario. Un hacer que ponga en juego el deseo de libertad. Una
actividad que para no ser vivida como una mera obligación del ‘super yo’
militante, necesita conectar con el goce de la transgresión de lo instituido,
lo rutinario y lo mandatado.
b) Un imaginario
vivido en la práctica. Y la nueva práctica como parte de ese novedoso
imaginario. Todo junto: horizontalidad y anticapitalismo. La lucha contra todo
modelo de especialización profesional de lo político no es un dato menor, no es
un subproducto a corregir en el futuro, un detalle sin importancia. El remedio
a la “enfermedad burocrática” no es una pócima correctiva post-acontecimiento,
sino una práctica absolutamente democrática, aquí y ahora. La visión de la
sociedad ideal no es un relato fantástico, sino una actividad reflexiva
prefigurada en tiempo presente. Un hacer pensando y un pensar haciendo en donde
lo nuevo puja contra lo viejo. Lo horizontal contra lo vertical. La propia
práctica contra los que buscan sustituirla. El mandar obedeciendo, opuesto al
obedezco porque me lo mandan. Con voceros y referentes surgidos del conjunto y
no con dirigentes que se independizan y se arrogan el derecho de pensar por
todos, ordenando posteriormente, lo que hay que hacer.
c) Superar el
centralismo democrático. Que preanuncia la llegada del estado mercantil
necesariamente burocrático. La lógica de la mercancía es la muerte de la
horizontalidad. En cambio, la horizontalidad prefigura el devenir de una
república de las comunas y del consumo sin valor monetario. Un más allá de la
mercancía, única manera que la realidad de la democracia directa no se quede en
la mera enunciación simbólica y en la expresión de deseos imaginarios.
d) Un despliegue en
todos los terrenos de las figuras colectivas y singulares de la antagonía. Una
crítica social contra un orden patronal cada vez mas decadente y despiadado. Un
paradigma de la ganancia privada que cuando más débil se siente más represivo
se pone. Un imaginario anticapitalista que deconstruya el sentido común
represivo capitalista y otorgue un nuevo sentido a la autopreservación de la
vida.
e) Más allá de las
actividades acordadas previamente, no podemos olvidar, que el comportamiento
por antonomasia del monstruo constituyente de la multitud, resulta, su
imprevisible autonomía. Lo único seguro es su resistencia. No así cuando
expresará su polifonía autodeterminada. Lo manifiesto es que hace de la acción
directa una práctica en permanente renovación y de la conquista del espacio
público su terreno. Construye lealtades puntuales en su movilidad a partir de
articulaciones variables. Compone en acto nuevos espacios subvertidos. Crea
situaciones y funda el acontecimiento. Sus actores se presentan
intempestivamente y no se dejan representar por nadie más que por sí mismo. El
cuerpo del cerebro colectivo proliferante de la multitud, no acumula su deseo,
energía y sabiduría en la forma partido, sino que organiza las singularidades
sociales en red. Gérmenes de una nueva vida del común, o una biopolítica
antimercantil y antiestatal, el trazo difuso de una república de los comunes.
Un entramado que será desplegado y expandido, o no, en el trayecto de sus
futuras acciones.
En Irak, una
multitud combatiente le está haciendo vivir al imperio su Vietnam posfordista.
Una sujeto social que no está atado a perpetuidad a ninguna dirección política.
Por lo tanto, es una fuerzaautodeterminada, diseminada de norte a sur y que no reconoce un
liderazgo unificado.
La Casa Blanca
creyó que apresando a Saddam Hussein se acababa la guerra. Pues no, a los
tiempos posfordistas le corresponde un antagonismo del mismo tipo. Un ejército
social móvil, distribuido en todo la geografía y funcionando en red. No actúa
como la guerrilla de épocas fordistas con sus formaciones especiales,
acantonándose en el territorio y operando de manera celular y jerárquica.
En Fallujah, Irak,
el imperio asesinó 1300 civiles en el mes de abril. Cercó y bombardeó la ciudad
en nombre de la democracia representativa. Esta fue su respuesta contra la
muerte de los cuatro paramilitares torturadores ajusticiados. Dos de ellos
incinerados y colgados en un puente. Esta fue la represalia del Leviatán
posmoderno, que con su cuento del fin de la historia,tortura y ejecuta sumariamente a sus
prisioneros. Al igual que los nazis con las Fosas Ardeatinas impusieron a
sangre y plomo una ejemplificadora matanza sobre la multitud.
El imperio y sus
mass media quieren venderle al mundo que los insurrectos toman a extranjeros
que no son mas que pobres civiles indefensos. No es así. En Irak la segunda
fuerza de ocupación son los contratistas militares privados y una variedad de
servicios de inteligencia. Una fuerza compuesta por 20.000 mercenarios a mil
quinientos dólares por día. Un ejército civil de violadores profesionales de
los derechos humanos. Que operaron en el pasado en la Sudáfrica del apartheid,
en el Chile de Pinochet y en Irlanda del Norte contra el IRA.
Mientras tanto el
Pentágono ha puesto en funciones a la unidad aerotransportada 101 Tiger Force.
Utilizada en la invasión de Vietnam para asesinar guerrilleros y a la población
que los respaldaba. Ahora, sus francotiradores provistos de rifles de visión
nocturna asesinan desde los helicópteros Black Hawk a todo lo que se mueva
entre los oleoductos.
En Irak se dispone
una matrix compuesta por el gobierno norteamericano y sus fuerzas militares
estatales; mas los ejércitos privados desplegados por las empresas que son el
auténtico sustrato de la invasión; incluidas las elites del gobierno
provisional que hacen las veces de virreyes del imperio; además de las cadenas
de televisión como integrantes del poder, que plagan con sus mentiras el
planeta. Todo este dispositivo, demuestra, la indisoluble correspondencia entre
la guerra y la ganancia empresaria. Entre el capital, la (des)información y el
estado. Entre un imperio en constitución y la resistencia de la multitud.
Un imperio con pies
de barro. Una campaña guerrera que nace de la debilidad posfordista del trabajo
muerto. Un ciclo del capital sediento de la energía vital del trabajo que
detenga su desvalorización. Un sistema social y mundial que recurrirá a los
métodos mas brutales con tal de no perecer.
La guerra global
permanente es una estrategia mundial del capitalismo. El biopoder de la muerte
como técnica bélica del capital a gran escala. En Argentina, de la mano de la
progresía y por ahora sin llegar a Fallujah, con otros métodos, asoma el estado
de sitio camuflado. La rebeldía de los últimos tres años ha impedido una
dictadura lisa y llana del capital. Pero las versiones de un país normal y
centroizquierdista del control social, están coqueteando con los verdugos
uniformados. Un juego macabro que se asoma al mas profundo abismo represivo.
12) La
nueva derecha.
“La principal causa de inseguridad en nuestro país
es una clase política, que aliada con las policías Provinciales, Bonaerense y
Federal, y beneficiaria de un sistema económico profundamente injusto, hace del
delito, uno más de sus negocios, uno más de sus negociados.(...) Ejercito
Argentino: no los queremos custodiando nuestra seguridad, porque ustedes, junto
con los empresarios y políticos partícipes de la dictadura, dieron origen a
esta situación socio-económica que hoy es nuestra principal inseguridad”.
Conferencia de
prensa de Alberto Santillán y más de cincuenta familiares víctimas de la
inseguridad e impunidad, 21 de abril 2004.
“La palabra maldita de la democracia que es la
SIDE. Los servicios de inteligencia son el tema de fondo y el gobierno no lo
quiere encarar.Se creó un ministerio
paralelo y secreto, de permanente funcionamiento en temas de seguridad sin
ningún tipo de control, con cosas muy oscuras, muy turbias” (...) Sigue
manejando el organismo, no sólo con operaciones de inteligencia sino con áreas
operativas, con gente armada que no se sabe a quien pertenece. Es una especie
de policía secreta”. (...) ¿De qué progresismo hablamos en la Argentina?
Dejamos intacta una estructura que es una especie de gestapo de la era
democrática”.
Gustavo Beliz,
Ex ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, 25-7-04.
Con
el pretexto de no hacerle el juego a la derecha, los piqueteros D’Elía, los
diputados progres como Bonasso y los periodistas transversales del diario
Página 12, nos ponen en manos de la nueva derecha. Hoy la derecha no se
presenta en grandes manifestaciones vestidas con camisas negras. Es una derecha
progresista, prolija, con el discurso populista del sentido común y proclive a
una república imperial. Donde el orden sea mas importante que la libertad,
donde el poder ejecutivo reemplace cada vez mas al parlamento. Un progresismo
con prácticas cesaristas. Una derecha progresista o un progresismo de derecha
que alimenta lo peor del imaginario del control social sobre la fuerza de
trabajo. Néstor Kirchner en un año promulgó mas decretos de necesidad y
urgencia que los hechos por Menem o De la Rúa en el mismo período. Firmó con
Duhalde cuatro decretos secretos aumentando en 100 millones de pesos el
presupuesto de la SIDE, otorgándole un total de 238 millones para el 2004. La
SIDE en veinte años de capital-parlamentario lleva gastados 5.000 millones de
pesos, mas de medio millón por día, sin rendirles cuentas a nadie. Pero en el
panóptico del estado haciendo “inteligencia” sobre la multitud, resulta el
summum de la desfachatez que la Comisión Bicameral de Fiscalización de los
Organismos y Actividades de Inteligencia, que funciona en el Congreso de la
Nación, y que debería controlar a la SIDE, tiene en su presidencia a un ex
menemista. No olvidemos que durante los dos mandatos de Menem es cuando se
gastaron 3.400 millones. Y como si esto no fuera suficiente, su vicepresidente
es el duhaldista Oscar Rodríguez. El que fuera número dos de la SIDE entre 2002
y 2003, acusado por los MTDs de la Aníbal Verón de ser uno de los responsables
políticos de la masacre del Puente Pueyrredón.
La presidencia del
“compañero Néstor”, resulta el gobierno, del mejor es decir una cosa para
terminar haciendo la contraria. En nombre del progresismo se desprende del
ministro menemo-cavallista-kirchnerista Gustavo Beliz, para abrazarse a Horacio
Rosatti. Ex intendente santafesino entre el 95 y el 99 y cuya provincia cuenta
con el truculento privilegio de ser la de mayor índice de policía de gatillo
fácil del país. Despide al Secretario de Seguridad Norberto Quantín, que como
fiscal de la Cámara del Crimen durante la dictadura militar defendió durante
seis años la detención del sindicalista peronista Santos Chaparro. Parece que K
se repuso de su ataque de amnesia y recordó la vocación fascista de Norberto
Quantín, una impronta que por 14 meses no habíatenido en cuenta. Ahora lo desecha, pero no porque haga un giro a la
izquierda, muy por el contrario, ubica en su lugar al
menemo-cavallista-duhaldista, Alberto Juan Bautista Iribarne. Segundo de Carlos
Corach, coordinador en el ‘99 de la campaña Duhalde presidente, impulsor de la
candidatura de Domingo Cavallo a la jefatura porteña, y quien condujo, en la
misma función a la que retorna, la represión en Brukman el 21 de abril de 2003.
El gobierno de Pingüino
es un mandato repleto de simbolismos anacrónicos. Un despliegue gestual de
promesas que nunca se cumplirán. Pero palabras al margen, como para el
peronismo la única verdad es la realidad, lo importante para todo partido del
orden es que avanza el control de la vida como técnica policial. Reducción de
la edad de imputabilidad, leyes penales sin debate parlamentario, creación de
nuevos ejércitos de ocupación en los barrios como biopoder policial, y el
preámbulo de la disciplina dictatorial con el amague de la convocatoria de las
fuerzas armadas. Ni los pedidos de Blumberg habían llegado a tanto como el plan
de seguridad del PeJota.
En los ‘70 el
gobierno justicialista fue capaz de montar una agencia de ajusticiamiento
paraestatal contra los revolucionarios. La triple A y los decretos para
aniquilar a “la subversión” provinieron de su cerebro y su puño. Después de
esto es difícil asombrarse de lo que es capaz el peronismo cuando está
acorralado. Pero en el presente esa estrategia va a ser de difícil aplicación.
El peronismo no tiene a la sociedad del cuasi pleno empleo del pasado, que
estratificaba clases y significancias capitalistas que favorecieron la
preservación de un sistema que tenía para ofrecer un lugar para cada clase
social. Por su puesto, que algunas en su condición de subalterna, pero no con
masas sobrantes como en la actualidad. A diferencia de los ’70, hoy la sociedad
posfordista ha mutado irremediablemente de lo fue la sociedad fordista. En 1974
la Argentina tenía 5 por ciento de pobres, ahora 60 %. La desocupación era del
6 por ciento, hoy es del 20 %. La deuda externa era de 8.000 millones, contra
los actuales 180.000 millones. Los trabajadores se quedaban con el 48 por
ciento del PBI, actualmente con apenas el 20 por ciento. Entre la riqueza del
decil más rico de la población y el decil mas pobre, había una diferencia de 12
veces, en cambio en este momento resulta de 50 veces. En el ’74 el diez por
ciento más opulento se quedaba con el 28 por ciento de la renta nativa, hoy con
el 45 por ciento.
Murió el estado de
bienestar, se privatizó la propiedad estatal, y el paradigma keynesiano que
garantizaba los derechos sociales capitalistas no existe más. La mayoría de la
juventud rebelde no se cuenta entre las filas justicialistas y con apenas el 20
por ciento de los trabajadores agremiados, el sindicalismo, es una caricatura
de lo que fue. Las calles no son suyas, y acumula en 20 años de democracia
trece años de gestión estatal de dirigentes peronistas de todos los colores.
Todos ellos causantes de enormes frustraciones populares. La constitución de la
sociedad de los ’70 es tan diferente a la actual, que cualquier plan de
exterminio como el de entonces, activaría un sinnúmero de planos de
enfrentamientos contra la multitud. Una antagonía que corta transversalmente a
todas las clases subalternas, irreductible, o cuanto menos refractaria, al
fascismo fordista del pasado. Un dispositivo de dominio cuya puesta en
funcionamiento no garantiza su éxito, sino una explosión social de alcances
insospechados para el capital. Pudiendo transformar la tiranía, en los
prolegómenos de la caída del orden instituido en lugar de su consolidación. Por
un intento diez veces menor a esto, cayó De la Rúa y Duhalde tuvo que adelantar
las elecciones. Y por un intento diez veces más fulminante, Bush está
empantanado en Irak.
Mientras tanto,
probando otras variantes de control, el nuevo plan nacional de seguridad
interior es apenas una muestra, de hasta donde son capaces de llegar, en caso
de estar en tela de juicio la gobernabilidad del capital y la democracia
representativa. La historia nos enseña, pero el pasado no resuelve los desafíos
del presente. El nuevo panóptico posfordista del capital demanda una
creatividad inédita por parte del movimiento de movimientos de los sujetos
autoorganizados. Una autoprotección que no puede esperar nada de su verdugo: el
estado.
La nueva derecha es
progresista, del mismo modo que el progresismo es la nueva derecha. Por eso
pueden estar tan cómodos en el PJ Macri y Scioli. Por eso Kirchner y Blumberg
no son tan diferentes. Como la Alianza con su estado de sitio de 2001 no estaba
lejos de López Murphi, que prometía, a los militares para reprimir a los
piqueteros en caso de ganar las elecciones de 2003.
Lupín está mudando
vertiginosamente su piel “garantista” por su coraza represiva. Una nueva
manifestación de este proceder fue la represión del gobierno Kirchnerista de
Tucumán, apaleando y gaseando desocupados y ocupados al mejor estilo
Delaruista. Un vendaval de balas de goma y decenas de heridos es la respuesta
del poder para los que no aguantan más el hambre provocado por el estado
capital-parlamentario.
No son tan
diferentes Blumberg y Kirchner. Ambos sólo consideran decentes a los que se
dejan explotar por el capital, o toleran impertérritos la llegada en sus
hogares de la muerte por inanición sin movilizarse. Ambos adoran a los
productores que van al trabajo, como quién va a su puesto de tortura social
naturalizado a las órdenes del capital. Ambos asocian el patronazgo y el empleo
asalariado como una actividad de hombres decentes. Ambos se recuestan en el
sentido común, contrapuesto, al buen sentido. Ambos son estatalistas. Ambos
reniegan y tiemblan ante el ¡Qué se Vayan Todos que no quede ni uno solo!
(QSVT).
Hay denunciados más
de 1.500 casos de gatillo fácil y las fuerzas de seguridad matan a una persona
cada 60 horas. ¿Qué tenemos que entender por una mayor mano dura, proveniente
del gatillo fácil, de la mejor maldita policía? ¿Será un ejército aniquilador
como en Río de Janeiro conducido por el gobierno del "compañero"
presidente Lula? ¿Será la caza del hombre por parte del estado que no puede
contener a uno de cada cuatro argentinos, que no viven, sino duran en la
indigencia? ¿Será la persecución, el encarcelamiento y el asesinato contra todo
aquel que no se resigne al genocidio parlamentario? ¿Será la ampliación del
estado de sitio no declarado, cuyos planes piloto son la ocupación de La Cava
en San Isidro y el barrio Ejército de los Andes en Ciudadela?
El capitalismo argentino
creó una sociedad con 18 millones de pobres. Sesenta y cinco por ciento de los
asalariados están pauperizados. El modelo devaluador del salario, del gobierno
“popular”, mata diariamente 55 niños y niñas, 35 adultos y 15 personas ancianas
por causas vinculadas al hambre. Mientras tanto, las cosechas baten todas las
marcas imaginables.
Para vigilar,
frenar y reprimir el descontento que madura en una multitud oprimida, se pone
en marcha, un brutal control social sobre los despojos humanos que militares,
radicales y peronistas, conservadores y progresistas crearon. Para muestra
basta un botón, pero varios actos similares marcan una política, veamos: 1) la
destrucción del local del MUP por la policía y la detención desde el 29 de
mayo, en la comisaría de Brandsen, de uno de sus militantes. Una acción
motorizada por los punteros del PJ y la justicia. 2) El 18 de junio en la
ciudad de Chos Malal, en Neuquén, en pleno centro de la ciudad y delante de
muchas personas, fueron secuestrados por un grupo especial de la policía, a las
órdenes del Jefe de Seguridad de la provincia, dos menores de edad integrantes
de un centro de estudiantes. 3) El miércoles 22 de junio, en la localidad de
Remedios de Escalada, fueron reprimidos y apresados -por parte de la policía de
la comisaria 4ª de Lanús- compañeros de MTR-CUBA. 4) El domingo 27 de junio dos
integrantes del Polo Obrero son interceptados camino a la asamblea de vecinos.
Fueron llevados a la comisaría 1º de San Fernando y se les intenta fraguar una
causa por tentativa robo. Luego son trasladados a la Brigada de Investigaciones
y se los golpea. Continúan presos mientras se lesniega un pedido de excarcelación. Todos estos
actos son acompañados por las palabras del ministro de Defensa José Pampuro
diciendo que “Ve a la Argentina como una
sociedad crecientemente violenta”, y por el reportaje en el diario La
NaZión, donde el ex presidente Raúl Alfonsín, advierte al país “Que se está ante la violencia del palo”.
Un discurso antipiquetero que rememora a Ricardo Balbín cuando en 1975 llamaba
a la lucha obrera “guerrilla fabril”.
Ambos, dirigentes del mismo partido radical que luego le brindaría 300
intendentes a la dictadura militar.
La transversalidad
es la cara remosada de la derecha. Kirchner es la nueva derecha. La derecha de
los gestos de la tolerancia hipócrita. La derecha de los trajes desabrochados y
la gastroduodenitis transmitida en cadena nacional mientras disponía la
participación represiva de los carniceros genocidas desde su lecho de enfermo.
Llegado a este
estadio represivo el estado no retrocede, sino contra su voluntad. La luna de
miel se acabó y Lupín ya lo asumió. No es el principio del fin. Sino el fin del
principio. La más completa dictadura nunca llega de un día para otro. Bien lo
saben las mayorías, que hasta acá, impidieron su paulatino avance. Una
treintena de sus hijos entregaron su vida enfrentando el estado de sitio
decretado por el gobierno de la Alianza. Otro gobierno que llegó vestido con
ropajes de progre y que en menos de dos años sucumbió abrazado a Cavallo.
Luego, en junio de
2002, la multitud volvió a resistir los embates asesinos conducido por Duhalde.
El año pasado, sólo una férrea y movilizada oposición, frenó la constitución de
la brigada antipiquetera impulsada por Kirchner. Ahora, al reclamo por la vida,
Pingüino amagó con la intervención de las FF.AA.
El PJ está en
peligro, le teme a la multitud. El grito de guerra“¡Qué
Se Vayan Todos!” Recorrió la caída de Juárez, pero lo que es peor para
ellos, se hizo presente en Santiago del Estero durantela asunción del interventor federal Pablo
Lanusse. El mismo repudio apareció en la marcha convocada por Blumberg el
primero de abril. Los ecos del 19 y 20 le quita el sueño al peronismo. Teme el
síndrome De la Rúa y Sánchez de Lozada en Bolivia. No sabe que acontecimiento
puede encender la mecha imparable de la explosión social. Siente muy próximo un
espectro que desearía estuviera enterrado para siempre.
En este siglo, los
oprimidos ya aprendieron como terminan las experiencias progresistas. De igual
modo, las mayorías ya saben de lo que es capaz el peronismo cuando está
acorralado. Recordemos que en los ‘70 se pasó de Cámpora a la Triple A en un
par de años. La multitud no parece proclive a dejarse dominar por los nuevos
cantos de sirena. No parece dispuesta a entrar en la celada que le ofrece el
(in) justicialismo, de tolerar lo que sea, con tal de no ser funcionales a la
derecha. Una macabra maniobra que implora su respaldo, apelando a que todo lo
que se mueva encontra del gobierno le
hace el juego a una reacción que ellos encabezan.
A la represión a
pura bala y picana, a las instalaciones militares convertida en prisiones como
los nuevos campos de concentración, nos está llevando, poco a poco, el propio
gobierno del estilo “K”. Pero la multitud no se inmola y reacciona. Está en
juego su vida.No va a rifar su
existencia en manos de la clase social de los Blumberg y de su gobierno
sirviente. El movimiento no para, ¿Por cuánto tiempo no volverá a estar a la
orden del día la continuación de la tarea iniciada el 19 y 20? Un asambleismo
constituyente que termine con el capital, el mercado y su estado. Una
autoprotección comunitaria, única garantía de seguridad para la multitud. La
forma instituida de la república anticapitalista de la autogestión
generalizada.
13) La
multitud constituyente y la canalización estatal.
“El general intellect se afirma como esfera
pública autónoma tan solo en la medida en que se van cortando los lazos que lo
unen a la producción de mercaderías y al trabajo asalariado. Por otra parte, la
subversión de las relaciones capitalistas de producción puede manifestarse ya
solamente mediante la institución de una esfera pública no estatal (...) una
forma radicalmente nueva de democracia” .
(...) “Los "muchos" persisten como
"muchos", sin aspirar a la unidad estatal, porque: 1) en cuanto a
singularidad individuada llevan ya sobre sus espaldas la unidad/universalidad
inherente a las diversas especies de preindividuales; 2) en sus acciones colectivas
acentúan y prosiguen el proceso de individuación”.
(...) “El
tiempo excedente, es decir, riqueza potencial, se manifiesta como miseria:
dependencia, desocupación estructural (provocada por las inversiones no por su
falta), flexibilización ilimitada en el empleo de la fuerza de trabajo,
proliferación de jerarquías, restablecimiento de arcaísmos disciplinarios para
controlar individuos, ya no sometidos a los preceptos del sistema fabril”.
Paolo Virno.
Un
enemigo novedoso y poderoso intenta refrenar la masiva autodeterminación, la
progresía disfrazada de autonomía. La CTA implorando la intervención federal de
San Luis, bloquea el desarrollo de una perspectiva de autogobierno. Le temen a
la perspectiva de una Cataluña Cuyana. Hebe de Bonafini y Pérez Esquivel,
abusando del prestigio ganado en su lucha por los derechos humanos, fueron a
San Luis para detener la autoorganización y pactaron con Kirchner sabotear el
movimiento.
Desde la visión de
Hebe no hay opción: es “K” o el fascismo. Para ella la emancipación democrática
de la multitud, de todos sus tutores, está condenada al fracaso. No puede
liberarse y deberá elegir: entre ser un perro arrastrado por la correa
girondina o por el látigo ultramontano. Triste visión aquella, que contradice
todo lo enseñado por ella, que parte de sentirse derrotado antes del combate.
Pero absolutamente entendible para comprender porqué miman al gobierno más
inequitativo de la historia argentina. Kirchner, a su vez, devolvió la
gentileza dándole aire a Rodríguez Saá. No sea cuestión que el síndrome
Santiago del Estero se desboque en San Luis y termine viniendo por él.
La progresía asumió
que la acción directa y la desobediencia civil,la autodeterminación y las asambleas, las revueltas y las insurrecciones
son comportamientos de la multitud que llegaron para quedarse.
Entonces, ahora,
opera desesperadamente para encabezarlas y encauzarlas en los carriles
capital-parlamentario. En San Luis, piden como en Santiago del Estero,
intervención. Buscan reemplazar a los gobiernos provinciales, y pasar a ocupar,
en el mejor de los casos, una parte del poder estatal. Cómo sólo de los
discursos no vive el poder, estamos ante el desarrollo de una especie de
transversalidad territorial que obtenga algunas provincias, para que Néstor
Kirchner, su presidente, esté en mejores condiciones al interior de su disputa
con el PJ.
Resulta engañosa la
dicotomía ‘feudo o democracia’ que plantea la multisectorial de San Luis. Un
torpe reciclado de la consigna ‘dictadura o democracia’ de la multipartidaria
del los '80. En San Luis no hay ningún feudo. Esto, y no otra cosa, es el
normal funcionamiento de las instituciones capitalistas. La diferenciación
entre poder ejecutivo y poder judicial es una mera ficción insustancial. Una
trampa caza bobos de la progresía. Una oda al centro político girondino con
bravuconadas jacobinas de ocasión. El poder tiene un solo color. Como lo tuvo a
partir del '83 cuando Alfonsín amplió la Corte Suprema de Justicia. Luego vino
la corte de Menem adicta a la convertibilidad, y ahora está en plena
constitución la de Kirchner que avalará la pesificación.
Todo partido
gobernante, desempeña sobre la sociedad, el rol de una clase política dirigente
al servicio de la clase económicamente dominante. La forma capital-parlamentaria
no es más que la mercantilización de la vida y de la ganancia privada
proveniente de la fuerza de trabajo, subsumida, al comando político estatal.
No hay un nuevo
modelo que provenga de los retoques cosméticos del viejo Leviatán. No se produce
ningún cambio social, recambiando elencos políticos que ocuparán la máquina
gótica adoptando su imagen y semejanza. La relación social fundante:trabajo-capital, no se modifica con la toma
del estado. El vínculo administradores y administrados, poder político y
potencia social, representantes y representados, estado y multitud, por el
contrario, luego de dos siglos de historia no hizo más que perfeccionar la
separación entre los que producen la riqueza y los que gestionan la
acumulación. Argentina no es la excepción. Los últimos veinte años de
capital-parlamentario así lo demuestra.
Son muchos lo que
de manera abierta y vergonzosa, como Patria Libre, su agrupación piquetera
Barrio de Pie, y su sector universitario, La Venceremos, sostienen a Lupín.
Después están los que disimulan un poco más como la CTA y las empresas
periodísticas que posan de contrainformación. Además, tenemos, algún que otro
ministro de la Corte Suprema y funcionarios de la Secretaría de Derechos
Humanos y de la Defensoría del Pueblo de la Nación, que juegan a ser, “las
oficinas amables” y la ambulancia, que recoge a los presos, heridos y muertos,
que deja a su paso el procesamiento, encarcelamiento y asesinato de los
luchadores populares por parte del estado.
También le hacen
coro, la ensalada del periodismo progre: peronistas y radicales,
neo-frepasistas y transversales. Los Majul, Leuco, Timerman y el tinglado
oficialista del diario Página 12. Para no desentonar con los tiempos que
corren, no se privan del espectáculo restaurador, los amanuenses de la academia
universitaria de la izquierda bienpensante de la democracia elitista.
Inservibles sus
estrategias del pasado este progresismo opta por la política de la ruleta. Ya
no apuestan a pleno por nadie. Al tornarse su perdurabilidad una contingencia
de su buena fortuna deciden apostar, mas o menos fichas, por casi todo lo que
se mueve. Si no pueden ganar por lo menos tratar de evitar la bancarrota.
Así vemos desfilar
dirigentes económicos y sociales, que cada tres palabras, repiten dos veces, el
término horizontalidad. El insulto preferido contra los movimientos autónomos
tras la caída de De la Rúa, ahora resulta, su rezo de cabecera. Intelectuales
que publican revistas teóricas para cazar incautos, mientras se aferran a su
sindicato. Otros montan medios contrainformativos que diseccionan a los
movimientos para cooptar a los vacilantes y aislar a los antisistémicos,
explotando su cercanía con figuras que dieron testimonio de coherencia en su
lucha contra la represión del estado en el último cuarto de siglo.
Disponen a su
Central sindical de los Trabajadores (CTA) de los dos lados del mostrador.
Mientras le regalan el triunfo popular ganado en las calles de Santiago del
Estero, esperan, la bendición de K. Raros horizontales todos estos. Más rara
aún resulta la horizontalidad de la multisectorial puntana integrada por el
secretario de Hacienda de la municipalidad (¿?), el representante de la Cámara
de Comercio (¿?) y el titular de la CTA (¿?). Todas organizaciones
verticalistas, que hacen de la selección representativa de sus elites, una
forma de vida. Extrañahorizontalidad
que siempre tienen al estado como su destino final. Para ellos la
horizontalidad se ha vuelto su nuevo mote ‘marketinero’. No son más que noveles
mercenarios de las migajas del festín capitalista. Se están probando el traje
de nueva clase política ante las ‘pilchas’ gastadas de los Rodríguez Saá.
Sirven y alientan,
a tener al estado como fin de todas las luchas, a excepción de H.I.J.O.S, todos
las organizaciones de derechos humanos. Organismos que entregaron 30 años de
pelea esperando que la justicia burguesa fuera lo que no puede ser. No cabe en
su visión comprender a la política más allá de la representación, a la justicia
más allá de los tribunales especializados, y a la utopía más allá del
socialismo de estado. Post 19 y 20, este comportamiento resulta un verdadero
crimen de “lesa falta de imaginación”. Es doloroso asumirlo pero la hora lo
torna imprescindible. Su práctica en estos últimos 32 meses resulta inapelable.
Nunca olvidemos,
compañeros, que los Organismos el 30 de agosto de 2002 le dieron la espalda a
la convocatoria de más de cien organizaciones políticas, sociales y sindicales,
junto con Elisa Carrió (ARI), Luis Zamora (AyL) y Víctor De Gennaro (CTA), que
impulsaban la campaña del ¡Qué Se Vayan Todos qué no quede ni uno solo! (QSVT).
Las Madres luego de haber recibido la primera oleada represiva el 20 de
diciembre de 2001 en la Plaza de Mayo, con 300 asambleas en las urbes más
importantes del país, 150 empresas tomadas, 400.000 nuevos despidos, caída del
poder adquisitivo a la mitad, y la bronca por la matanza del 26 de junio en
Avellaneda, justamente ellas, ignoraron esa jornada que podría haber torcido la
historia. Los Organismos no fueron de la partida, triste pero cierto. No sólo
desconocieron la convocatoria sino que dijeron que estaban en contra de la
iniciativa. Que no compartían el QSVT.
Después de esta
falta de osadía contra el gobierno provisorio de Duhalde, no resulta
sorpresivo, que con un nuevo presidente que tuviera algunos gestos simbólicos
por el genocidio del pasado, estuvieran dispuestos a resolidificar la
democracia parlamentaria.
Los Organismos se
han vuelto tan corporativos como cualquier sindicato. Pelean por la
satisfacción de sus reivindicaciones, mientras toleran, que medio país se caiga
del mapa, que la deuda externa continúe hipotecando futuras generaciones y que
se envíen tropas argentinas para someter al pueblo de Haití.
También colaboran
con esta estrategia viejos militantes que exigen pleitesía, a todo lo que hacen
ahora, porque hace 30 años fueron combatientes. Respaldan a las fundaciones que
financian el acantonamiento de la autoorganización en el cooperativismo de la
subsistencia miserable.
A su lado se
encuentran ex piqueteros, paladines del disfraz autonomista, administrando los
tiempos de la rebelión. Arrogándose el único derecho que le queda a la multitud
en este sistema injusto: la desobediencia ante el genocidio silenciado de la
democracia indirecta.
En línea directa
con esta estrategia, hay mutuales que hacen de la servidumbre al poder un
deplorable sentimiento. Antiguos dirigentes que, sin ningún pudor, pasan de
decir hoy una cosa y mañana la contraria, astutos pero previsibles, vanidosos y
embusteros.
Del mismo modo se
prestan a esta farsa profesores universitarios que opinan desde sus cátedras, y
dan consejos contra los intelectuales no cooptados que teorizan siendo parte de
los movimientos. Una corporación chupatinta que se arroga la facultad del saber
como parte de un señorío bien pago por el estado y las empresas privadas.
Igualmente
encolumnados en la defensa del estado están los cuadros políticos sin suerte
para el carrerismo partidario, "entrándole" por la retaguardia a las
luchas del movimiento social.
No se privan del
sainete, funcionarios que viajan por el mundo haciendo turismo
antiglobalización.
No le pierden
pisada los políticos sin cargos en el estado, pero trabajando para él todo el
día. Asimismo los hay en ONGs, rentados por la socialdemocracia norteamericana,
canadiense y europea, con sueldos de miles de pesos, viajes aéreos en primera
clase y notas en los medios. Temerosos que el poder constituyente termine con
tales suculentas prebendas, en nombre del marxismo, defienden ridículamente al
capital dando su apoyo crítico al gobierno.
Todos le tienen
pavor a la multitud, como el peronismo teme al espectro del 19 y 20. Para ellos
la política es cosas de pocos, tema de ‘cuadros’, asunto de especialistas.
No les queda otro
camino que aceptar las revueltas, pero siempre con el fin de que “la gente” se
vuelva a la casa para seguir gobernándola.
Progres, marxistas
estatistas, peronistas de izquierda y nacionalistas populares, todos animales
de poder. Olfatean en el aire el olor a la sangre popular en ebullición y se
preparan para el festín de la representación.
Mientras tanto se
distraen tiñendo con algunas pinceladas de autoorganización sus Foros Sociales
y coquetean con una parte del movimiento piquetero.
Hoy respaldan a Evo
Morales, el sostén social número uno del gobierno cipayo boliviano de Carlos
Mesa, que hizo un plebiscito por el gas y obtuvo un 60 por ciento de rechazo y
el récord de abstención universal en la historia de todos los referéndum.
Respaldan a Mesa, como ayer llamaron a confiar en Lula, actualmente el mejor
alumno en el cono sur del FMI.
Esta autonomía de
cotillón, momentáneamente, bloquea en Santiago del Estero y San la Luis la
circulación del movimiento real entre las costillas del
Capital-Parlamentarismo. Desviando por el camino de la vía muerta estatal la
institucionalización alternativa de esta locomotora del fluir autodeterminada.
Apelan a la incapacidad de la potencia y los temores por lo desconocido, que
tiene toda multitud que está produciendo lo inédito, para desarticular toda
posibilidad de crear un nuevo poder constituyente.
Poder constituyente
significa:
1.- Que al tiempo
muerto, continuo, instrumental del posfordismo, al péndulo putrefacto de
gobierno/oposición de la democracia para pocos, el movimiento le opone el
tiempo vivo de las masas.
2.- Al pago
dinerario de los impuestos, el valor de uso de los bienes y servicios de la
comuna.
3.- Al estado
delegativo, una provincia como primer territorio federativo de los autónomos.
4.- A la democracia
indirecta, la permanente latencia de los impulsos de autonomía y
desrepresentación.
5.- A la
subordinación a los ciclos del capital el instinto social anticapitalista del
sujeto colectivo.
6.- A la
convocatoria dudosa y constitucionalista de los representantes de todo tipo y
pelaje, ubicados en la sociedad política y en la sociedad civil, la apelación
al anclaje de la potencia más creativa del ser humano: lo universal insumiso,
la autodeterminación social de la multitud y un imaginario radical instituyente
que termine con los representantes.
Contra todo esta
agenda de la resignación, a la disutopía política de la intervención provincial
del estado, hay que oponer la utopía material del movimiento. La prefiguración
de la sociedad nueva y traslúcida revelada en la práctica constituyente.
Colectivo Nuevo Proyecto Histórico
(NPH)
1 de
agosto de 2004.
Capital-Parlamentario,
Posfascismoy
AnTicapiTalismo
[1]Las mayoría de las cifras citadas a lo largo de todo el material se
redondean para facilitar su lectura.
“Mi
hija no tenía armas. Si ella hubiera tenido una, era el tipo el que
estaba
muerto”.
Roxana
Guerra, madre de la compañera fusilada en la Villa 31 por las
balas del Capital, 21/8/09.
No sólo nos solidarizamos con el dolor de Roxana,
no sólo repudiamos el crimen, sino que justificamos las palabras de la
madre. A
diferencia del multimedio oligopólico que empezó su cuenta regresiva, y
en cuyo
periódico pone las palabras de la Sra. Guerra como la FRASE DEL DIA,
para
estigmatizarla y para justificar la teoría de los dos demonios, nosotras
y
nosotros apoyamos sus dichos. La PsicoPolítica de Clarín apunta a crear,
algo
así como, el siguiente sentido discursivo: - Está bien, a la piba la
mató un
prefecto, pero ella, con un arma hubiera hecho lo mismo, era una
criminal en
potencia y, como tal, mereció su Minority
Report -. No hay caso, como dice la consigna: “Clarín,
basura, vos sos la dictadura”.
Clarín
se irrita, porque producto de la lucha de la Multitud, desde el gobierno
se ha
puesto en circulación un debate soterrado, reprimido, indispensable, que
es la
relación entre Política y Violencia, Violencia y Política. La democracia
como
violencia política del Capital, y la política democrática como violencia
de la Multitud.
Todo derecho,
toda ley, todo orden, se basa en la violencia. Sea el ancien
régime capitalista o el ordine
nuovo comunista. La violencia funda la cultura. Claro, cuando la
guerra social
es la de los patrones la mass media
la naturaliza, y cuando los corderos sacrificales se hartan de ir
sumisos al
matadero, los excomulgan del parnaso Capital-Democrático.
¡Basta!, ha
llegado la hora de cuestionar, hasta la raíz, el orden democrático
empresario. La
violencia naturalizada de su economía política expoliadora y el Capital-Parlamentarismo como el
genocidio con urnas. A estos fines, compañeras y compañeros, estará
dedicada la
nueva sección: “Violencia Política”.
“Es así que
por tres décadas, entre bayonetas y papeletas, el hedor de los restos
humanos
no se llega a disipar. Porque sobre los huesos del pueblo de los ’70 y
los ’80,
los restos de la clase obrera de los ’90, y los cuerpos de la multitud a
medio
pudrirse desde el 2003, nuevas legiones de difuntos esperan su turno
para
impregnar la atmósfera con el olor a la carne descompuesta de los
descartados.
Fiel contracara de la pestilencia del dinero, haciendo del capitalismo
un
dispositivo social y racional, recurrentemente homicida”.
Llegado el
momento, ya sabrá la multitud acortar distancias contra los patrones y
sus
gerentes y rectificarse por haberse quedado a mitad de camino con el “¡Qué Se Vayan Todos!” Permitiendo que,
de ese modo, prosiga contra ella la guerra social.
Tendremos que
acostumbrarnos a ser los nuevos anormales, los bárbaros inclasificables,
la
multitud plebeya del posfordismo, las y los autónomos anticapitalistas.
Pergeñar nuestra(s) estrategia(s), no olvidar jamás que estamos en
guerra, que
otro mundo es (im)posible en el capitalismo. Aprendamos de nuestra
herencia,
aquellos que, en parte, somos ahora. Y que lucharon ayer por los muertos
que
los precedieron, por las afrentas que sufrían, y por un futuro
emancipado para
nosotros. Nuestros hermanos de clase que, con sus victorias y derrotas,
nos
inspiran y reclaman estar atentos, pelear por no perder la
administración
autónoma de los planes sociales y evitar el avance del posfascismo;
okupar
tierras y empresas, resistir y producir. No renunciar jamás a los
objetivos
estratégicos, los únicos que pueden terminar con la actual guerra
social: el
autogobierno de los anónimos y la autogestión antimercantil
generalizada; el
fin de los privilegios y la república asamblearia de los comunes; la
abolición
del trabajo por dinero y con él la destrucción de todos los patrones; la
fraternidad universal de los trabajadores contra el imperio mundial de
la
ganancia; el poder constituyente de la multitud y la abolición del
mercado. Y
digamos adiós a los olvidos, las ilusiones y las mentiras, que nos hacen
creer
que no estamos en guerra.
Colectivo
Nuevo Proyecto Histórico
Crisis
inTHE MATRIX
El cyber-Capital frente al poder del general intellec
“La acumulación delsaber y de la destreza, de las fuerzas
productivas generales del cerebro social, es absorbida así, con respecto al
trabajo, por el capital y se presenta por ende como propiedad del capital, y
más precisamente del capital fixe
(..)La
maquinaria, pues, se presenta como la forma más adecuada del capital fixe y el capital fixe –en
cuanto se considera al capital en su relación consigo mismo-como la forma
más adecuada del capital en general. Por otro parte, en la medida en que el
capital fixe está inmovilizado en su existencia como valor de uso determinado,
no corresponde al concepto del capital. (..) no es en el obrero sino en el
capital donde está representado el trabajo generalmente social. (..) el trabajo
vivo aparece subsumido bajo el objetivado, que opera de manera autónoma. (..)
el proceso entero de producción (..) como aplicación tecnológica de la
ciencia”.
Karl Marx.
“Hay algo de ficción en lo verdadero,
y hay algo de verdad en la ficción. Para conocer la verdad hay que arriesgarlo
todo”.
Animatrix.
“En Norteamérica, el salario se ha
estancado pese a un fuerte aumento de la productividad, mientras que el déficit
comercial ha llegado a nuevos récords. En el sector fabril se han perdido 1.8
millones de empleos. Antes de 1980, el empleo industrial aumentaba durante cada
expansión y siempre superaba el máximo anterior. Entre 1980 y 2000, el empleo
industrial siguió creciendo durante las expansiones, pero ya no recuperaba el
pico previo. Esta vez, de hecho disminuyó durante la expansión, algo sin precedentes”.
Thomas Palley, 2/08.
“La política implementada ha alentado
la reindustrialización del país, el trabajo digno, la inclusión social y la
distribución equitativa de la riqueza”.
Unión Industrial Argentina (UIA), Comunicado
de prensa, 19/2/08.
“Pasará, ya pasará, este espejismo
pasará”.
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
SYSTEM FAILURE_
Para la
tendencia postfordista del Capital, como el conocimiento del general intellect es sobreabundante,
vale poco. Y como todo tiempo de vida a devenido tiempo de trabajo, el Capital
se apropia gratis de todo lazo social que excede lo estrictamente laboral. La
vida misma es una jornada de trabajo, la fábrica es la sociedad y las
relaciones sociales THE MATRIX_
El know-how como ciencia aplicada del
intelecto general (máquinas, robots, internet), como capital fixe (fijo), ya está sobrevalorado como conocimiento
histórico objetivado. Y agregarle más valor a la tecnología, plus-valorarlo
-bajo su forma de Capital fixe-,
resulta cada vez más costoso, porque el saber como valor inmaterial, cooperante
y gratuito, ataca la capitalización del plustrabajo cognitivo. La cooperación
del conocimiento, del inmaterialado como trabajo relacional extra empresario,
resulta inmedible bajo las leyes del trabajo abstracto y el valor del tiempo de
trabajo. Reglas de la reproducción del plusvalor que distinguía, en la jornada
laboral fordista, entre el tiempo necesario para mantener con vida a la fuerza
de trabajo y el derroche del tiempo excedente de trabajo para el lucro del
Capital_
La
autovalorización del Capital fijo, atenta contra la antagonía entre el salario
y el plusvalor. Ante esta tendency de
lo más avanzado del Capital postfordista universal (¡Cuidado, no únicamente de
EE.UU. sino en todo el planeta!) the
Global Empire of THE MATRIX contraataca, difuminando socialmente la ley
secular de la explotación humana del Capital sobre todo tiempo y espacio de
vida. Pero, a su vez, esto provoca la reducción de la tasa media de ganancia
del Capital, que se desvaloriza, cuanto más productiva se vuelve la tecnología,
es decir, cuanto menos trabajo precisa para ponerse en movimiento pero más para
plus-capitalizarse, al mismo tiempo que desplegó y exasperó, onerosa y
gratuitamente, toda la riqueza inmaterial del cerebro colectivo de la
humanidad_
El
capital fixe domina al hombre en
tanto Capital, pero trabaja contra sí mismo en tanto que se autonomiza como
tecnología. En cambio, el capital fijo, en tanto tecnología como valor para el
uso anticapitalista de la multitud, libera al individuo del trabajo, desmantela
la cosificación que domina al hombre, lo hace dueño colectivo de las cosas y
servicios que crea y director de las nuevas relaciones sociales comunistas, lo
emancipa universalmente del mercado y, desde luego, destruye a LA MATRIX como
sociedad artificial del Capital creada por la raza humana.
“Mientras
exista la
Matrix la raza humana jamás será libre (..) Negar nuestros
impulsos,
es negar lo mismísimo que nos convierte en humanos”.
The
Matrix.
“Una idea
es como un pájaro raro que no se puede ver. Lo que uno
ve
es el temblor de la rama que acaba de abandonar”.
Lawrence
Durrell.
“La
imprenta vale tanto como las armas”.
Simón
Bolívar.
“Inclusive
si no puedes ver algo, no significa que no esté allí. ¡Hasta la
Victoria!”.
Pequeños
Guerreros.
CONNECTION
Después de la
aparición en el 2001, del primer territorio en la web del Colectivo Nuevo
Proyecto Histórico, y el lanzamiento de NPH Recargado en 2005, tenemos el placer
de convidarlos con NPH Revolutions.
Un espacio de
aprendizaje mutuo. De lucha e imaginarios por el cambio social radical. Una
interface con las urgencias del movimiento anticapitalista y su imprescindible
reflexión.
Gracias a
todas las compañeras y compañeros que, con sus aportes, hacen del site de
NPH un colector de lo más avanzado de la praxis revolucionaria.
La web es un
campo en disputa. Un ágora universal donde millones en todo el planeta han
decidido enfrentar, aún en inferioridad de condiciones materiales, al poder
[des]informativo del Capital.
Gracias por
los e-mail’s que nos mandan. Haciendo que cada resistencia tenga su propia voz, y
que no sea mediatizada por el Partido Único del Capital, la mass media y los
intelectuales del mandarinato académico.
No es que el
imperio del Capital no esté en ningún lado, sino que está en todas partes, de
igual modo que la desobediencia de la multitud. No se requiere que todas y todos
vayamos a combatir a Chiapas, sino de hacer un nuevo Chiapas en cada lugar de
lucha. Y en la posmodernidad, cada espacio de vida es un terreno en disputa.
Gracias a las
y los que nos enlazan en sus territorios, y a los y las que nos envían sus
pensamientos críticos.
Si el
lenguaje del general intellect, si el simbolismo más común del animal
humano se transforma en cifra mercantil, sobreviene Cyber-Capital. Exilar la
palabra del cerebro universal, de la reproducción del signo como mercancía,
resulta, en sí mismo, singularidad anticapitalista en movimiento.
Gracias a los
movimientos, colectivos, organizaciones y personas insurgentes, que antagonizan
al Capital que nos lleva al desastre EcoSocial en todo el planeta. Aquellos y
aquellas que, aún en las peores circunstancias, se conectan y comunican creando
redes fraternales de apoyo mutuo,
La otra
izquierda, la izquierda autónoma, la izquierda por venir, tiene que salir del
closet. Tiene que plantear[se] sin pudor la revolución. No hay proyecto
poscivilizatorio contra el Capital sin cosmovisión
anticapitalista.
Gracias a la
generosidad de las y los que nos han invitado a realizar encuentros y
seminarios, rondas y asambleas, foros y talleres, donde participar para
profundizar la estrategia emancipante de la especie humana_
Características de NPH
3.0
*
Mapa del sitio para una lectura global de la página
*Nuevas
secciones: Primera Plana, Pedagogía Militante, Denunciá a tú Patrón, Violencia Política, Elecciones 2008/9/10 y Frente Popular Darío Santillán (FPDS)
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*Comentarios
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y Galería de imágenes
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que actualizan todo el material incorporado en cada sección de la
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*Cantidad de lectura por nota, Colgar en tu Blog y Favorito
*Acceso
directo a Wikipedia, You Tube y Google
Colectivo Nuevo Proyecto
Histórico
ReSalTaMos
(NPH)
Votaciones al inicio de una nueva
década. Crece el rechazo a todos los partidos. Entre un tercio y la mitad de los electores
repudia la política
estatal. A diferencia de la modernidad, para salvar
la democracia,
los sufragantes no votan mayoritariamente candidatos carismáticos fascistas. La crisis de representantes
es mucho más que eso, es la
crisis del sistema representativo, postmoderno, Capital-Parlamentario,
en su conjunto. La fuga de
las urnas responde al sabio instinto antagonista de la multitud, que sabe, que
nada cambiará a su favor, gane quien gane.
Audio de Negri en Córdoba (11/11/2012)
El Comité invisible es una tendencia de la subversión presente. Recientemente,
varias personas fueron detenidas en Francia por el mero hecho de tener un
ejemplar de este libro en su casa. Y lo más inaudito es que se les aplicó la ley antiterrorista.
Eduardo Feinmann: Un Policía con micrófono no es un periodista
“(..) La adquisición de
la mayoría de acciones de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón (cuyas acciones fueron
luego compradas por Clarín) junto con el Gobierno nacional fue algo en mi
opinión muy deshonesto -entonces y ahora-. (..) Durante más años de los que
recuerdo, la sociedad de ambos diarios en asociación con el Estado fue
ferozmente criticada por la mayoría de los miembros de la Sociedad Interamericana
de Prensa como totalmente sin escrúpulos y como una competencia injusta para
los otros diarios argentinos. Recuerdo haber destacado durante una reunión de la SIP que en el caso de La Nación era como si el
Vaticano decidiera abrir una clínica para abortos. (..) En el momento en que el
gobierno militar dio su aprobación para la compra de Papel Prensa pensé que era
un soborno para que los tres diarios garantizaran su cooperación en el
encubrimiento del plan de los militares de exterminar a todo aquel considerado
“subversivo” haciéndolo “desaparecer”. En otras palabras, todo aquel contrario
a los militares corría el riesgo de ser secuestrado, torturado de forma
rutinaria y asesinado luego. Los cuerpos debían ser hechos desaparecer por
distintos medios. El objetivo era no dejar huellas de los restos humanos. (..) cuando me
enteré de las barbaridades infligidas a Lidia Papaleo a través de una
declaración que ella hizo durante una reunión del directorio de Papel Prensa,
que no fue debidamente informada por La Nación y, por lo que sé, tampoco reproducida por
Clarín . Ella difundió luego una carta detallada contando todo lo que tuvo que
vivir. (..) “.