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“Cuando los hombres del pueblo o quienes tienen obligación de servirlo en vez de buscar la felicidad del pueblo lo traicionan. También tengo para ellos una palabra dura y amarga en este mensaje de mis verdades. Yo los he visto marearse por las alturas. Dirigentes obreros entregados a los amos de la oligarquía por una sonrisa, por un banquete o por unas monedas. Los denuncio como traidores entre la inmensa masa de trabajadores de mi pueblo y de todos los pueblos. Hay que cuidarse de ellos: son los peores enemigos del pueblo porque han renegado de nuestra raza. Sufrieron con nosotros pero se olvidaron de nuestro dolor para gozar la vida sonriente que nosotros les dimos otorgándoles una jerarquía sindical. Conocieron el mundo de la mentira, de la riqueza, de la vanidad y en vez de pelear ante ellos por nosotros, por nuestra dura y amarga verdad, se entregaron. No volverán jamás, pero si alguna vez volviesen habría que sellarles la frente con el signo infamante de la traición”.

Evita.

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Escrito por Colectivo NPH, on 01-08-2004 00:00

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Publicado el : , Libros NPH Online


Capital-Parlamentario,

Posfascismo y

   AnTi

capiTalismo


 

 

Colectivo Nuevo Proyecto Histórico
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A la resistencia Irakí. A las mujeres y varones, niños y ancianos, jóvenes y adultos, a quienes les debemos desde hace un año que el imperio no pueda afianzar, por medio de la guerra, su dominio global. A la resistencia mundial, que con su lucha, en cada rincón del planeta debilita la invasión contra Irak.

 

 

 

 

¿Hay posibilidad de una nueva dictadura militar en la Argentina? ¿Kirchner es de derecha? ¿Se acabó el movimiento mundial anticapitalista? ¿La acción directa es un comportamiento autónomo? ¿El sistema político global está mas fuerte o mas débil? ¿El capital-parlamentario es un nuevo genocidio silenciado? ¿Quiénes sostienen el capitalismo? ¿Cuál es el rol de la policía en el posfordismo? ¿La seguridad de la multitud es una seguridad antiestatal? ¿Avanza el poder constituyente?

 

 

 

 

 

 

Trazos y devenires:

 

 

 

1) La acción directa y el orden capitalista .......... 5

 

2) Progresismo, peronismo, transversales,

nacionalismo popular y la izquierda sistémica ....... 12

 

3) Cruje el sistema político ........................ 25

 

4) El estado burocrático policial revisita

a Thomas Hobbes ..................................... 38

 

5) Capital-parlamentario y endeudamiento. La guerra

imperial como biopoder .............................. 45

 

6) El coro variopinto que sostiene el sistema ....... 51

 

7) Con Kirchner estamos peor ........................ 55

 

8) Delito, mercancía y Capital-criminal ............. 62

 

9) Acción y potencia. Seguridad y movimiento. La

multitud contra el estado ........................... 65

 

10) Insubordinación contra la policía como

administrador del excedente social .................. 72

 

11) Desvalorización del capital,inseguridad y trabajo posfordista. La guerra como anomalía ordenadora ..... 77

 

12) La nueva derecha ................................ 83

 

13) La multitud constituyente y la canalización

estatal ............................................. 89

 


 

 

 

“Con la resistencia no alcanza,
sin contraataque, no hay victoria”.

Jhon William Cooke.

 

 

 “La fuerza principal de cohesión en las organizaciones es el pensamiento. Si las instituciones estatales sabían, las instituciones fluidas se definen por su capacidad de pensar”.

Ignacio Lewkowicz.

 

 

“Patria es Humanidad”.

José Martí.

 

 

 

 

Capital-Parlamentario,

Posfascismo y

   AnTi

capiTalismo

 

 

 

 

 

 

 

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A la resistencia Irakí. A las mujeres y varones, niños y ancianos, jóvenes y adultos, a quienes les debemos desde hace un año que el imperio no pueda afianzar, por medio de la guerra, su dominio global. A la resistencia mundial, que con su lucha, en cada rincón del planeta debilita la invasión contra Irak.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Hay posibilidad de una nueva dictadura militar en la Argentina? ¿Kirchner es de derecha? ¿Se acabó el movimiento mundial anticapitalista? ¿La acción directa es un comportamiento autónomo? ¿El sistema político global está mas fuerte o mas débil? ¿El capital-parlamentario es un nuevo genocidio silenciado? ¿Quiénes sostienen el capitalismo? ¿Cuál es el rol de la policía en el posfordismo? ¿La seguridad de la multitud es una seguridad antiestatal? ¿Avanza el poder constituyente?

 

 

 

 

 

Trazos y devenires:

 

 

 

 

1) La acción directa y el orden capitalista .......... 5

 

2) Progresismo, peronismo, transversales,

nacionalismo popular y la izquierda sistémica ....... 12

 

3) Cruje el sistema político ........................ 25

 

4) El estado burocrático policial revisita

a Thomas Hobbes ..................................... 38

 

5) Capital-parlamentario y endeudamiento. La guerra

imperial como biopoder .............................. 45

 

6) El coro variopinto que sostiene el sistema ....... 51

 

7) Con Kirchner estamos peor ........................ 55

 

8) Delito, mercancía y Capital-criminal ............. 62

 

9) Acción y potencia. Seguridad y movimiento. La

multitud contra el estado ........................... 65

 

10) Insubordinación contra la policía como

administrador del excedente social .................. 72

 

11) Desvalorización del capital,inseguridad y trabajo posfordista. La guerra como anomalía ordenadora ..... 77

 

12) La nueva derecha ................................ 83

 

13) La multitud constituyente y la canalización

estatal ............................................. 89

 

 

 

 

 

 

 

 

“Con la resistencia no alcanza,
sin contraataque, no hay victoria”.

Jhon William Cooke.

 

 

 “La fuerza principal de cohesión en las organizaciones es el pensamiento. Si las instituciones estatales sabían, las instituciones fluidas se definen por su capacidad de pensar”.

Ignacio Lewkowicz.

 

 

“Patria es Humanidad”.

José Martí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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1) La acción directa y el orden capitalista.

 

 

“Represión a los trabajadores y desocupados en Tucumán en medio de una crisis que ha impulsado a la miseria a cientos de miles de trabajadores, y a sumido en la indigencia mas profunda a las familias de nuestros compañeros y compañeras desocupados/as, salimos en una medida conjunta junto a los trabajadores municipales de la capital, y de otras municipalidades del interior, que rompieron con una dirigencia burócrata y cooptada por el gobierno pro-kirchnerista de Alperovich”.

 

Comunicado de la COBA, Coordinadora de las Organizaciones Barriales Autónomas de Tucumán, 22 de abril de  2004.

 

 

 “Si no se escucha a la sociedad puede haber un nuevo 19 y 20 de diciembre”.

 

Diputado Díaz Bancalari, Jefe de la bancada del PJ, 29 de abril de 2004.

 

 

“Queremos una solución ya, porque hay personas que tienen hasta 7 hijos y no tienen ningún ingreso, es como que se estaban riendo de nosotros” (...) No vamos a parar hasta no tener una respuesta sólida, no queremos a la gente del municipio, queremos que la gente de Repsol YPF aparezca y de la cara y que no vengan con los papeles que le dieron al otro vocero; también queremos que den la cara los de Vintage Oil y Panamerican porque son las únicas tres empresas que pueden llegar a tomar toda esta gente nada más que ellos no quieren dar el trabajo, el petróleo es nuestro, la riqueza está en Santa Cruz”.

 

Cristian Ruiz, vocero de la toma de la playa de tanques de Termap en Caleta Olivia, 26-7-04.

 

 

 

La judicatura persigue piqueteros, legitima la estafa a los ahorristas y da inmunidad a la clase política. Aún cuando uno de ellos sé autoincrimine como en el caso de las coimas en el Senado de la Nación.

 

Una polifunción judicial del poder de la clase de los empresarios. Que actúa de control social, pátina jurídica para refrendar el robo contra las clases subalternas, y baluarte de la impunidad de los representantes legislativos, que completan la tarea, de dominio estatal del poder ejecutivo capitalista. Después los medios, políticos y empresarios se preguntan porqué se ajustician alcaldes como en Ilave. ¡La multitud está harta! Agota sus reclamos sin respuesta del estado, y se convence, que sin justicia popular no hay justicia. Todo el sistema estatal se le presenta como una gigantesca maquinaria encubridora del latrocinio, garante de la inmunidad de sus corruptos representantes, y dispuesta a depositar en la cárcel y utilizar la espada, únicamente, contra pobres y rebeldes.

 

La acción directa, el boicot, la desobediencia social y los métodos piqueteros, son parte del patrimonio de un sinnúmero de formas de lucha de diferentes grupos etarios, clases y movimientos sociales. Desocupados y ocupados; ahorristas y obreros; indígenas y campesinos; empleados públicos y autoempleados; padres y jóvenes; ancianos y niños; trabajadoras sexuales y vendedores ambulantes; asalariados y jubilados; periodistas de la contrainformación y artistas alternativos; ecologistas autónomos y colectivos contraculturales; estudiantes y asambleístas. 

 

La impugnación al estado y a la propiedad empresaria, es un comportamiento de la multitud en movimiento. Un accionar bien variado, difuminado por todo el territorio urbano y rural. Un breve recuento nos permite tomar dimensión de este sabotaje contra las instituciones capitalistas, tanto económicas como políticas. Comprobando que no estamos ante la desobediencia de una amorfa sociedad civil, sino ante una autonomía social en autoorganización. No es la caricatura que hace el poder de la anarquía como sinónimo de la lucha de todos contra todos, sino los gérmenes del autogobierno del poder constituyente. Un comportamiento que recorre toda la geografía subsumida en la mercancía, contra el estado como su garante político. Una antagonía diseminada en una sociedad transformada en una gigantesca fábrica social, fuente directa de la ganancia privada, pero también, nudo de nuevas formas de lucha radicales y ejercicio de la democracia directa y absoluta. Todos los poderes del estado están en la picota. La justicia, la representación legislativa, los funcionarios ejecutivos y las fuerzas represivas. Tiembla el edificio social capitalista. Se expande el autogobierno de la fuerza viva del trabajo.

 

Veamos a continuación, un muestrario sintomático y polifacético del accionar de la multitud:

 

Asedio y destrucción de la Legislatura Porteña; reapropiación de una plaza para reclamar por las inundaciones; ocupar un municipio; atacar a los empleados que vienen a cortar los servicios públicos impagos; contra los fallos del máximo tribunal de la nación, ganar la calle, volcar las vallas que impiden la entrada a los juzgados, instalarse en el Palacio de Tribunales y llegar a las puertas de los despachos de los ministros de la Corte Suprema de Justicia; irrumpir en ministerios; bloquear la entrada y salida de personal de empresas privadas; liberar peajes en rutas; paralizar el ingreso y egreso de combustibles de las refinerías; impedir el funcionamiento de una terminal portuaria; levantar los molinetes de las estaciones de tren para viajar gratis; subir a la Plaza de Mayo con unidades de transporte para ser escuchados por el poder; paralizar los subtes, negándole sus empleados representatividad a la burocracia sindical para que negocie por ellos con la patronal y el gobierno; piquetes urbanos en plena city porteña; manifestarse localmente, coordinando internacionalmente, contra la guerra en Irak; okupar fábricas para volver a hacerlas funcionar; movilizarse contra la represión del depuesto presidente boliviano Sánchez de Lozada; tomar locales abandonados para instalar asambleas; desplegarse contra la impunidad de la masacre del Puente Pueyrredón; mantener la posesión de los campos ancestrales, aún contra sentencias judiciales; interpelaciones cara a cara a los políticos; oponerse a los desalojos bloqueando los remates; permanecer en las tierras contra la expansión de los cultivos transgenéticos, resistiendo la expulsión de los para-policiales y el estado; escrachar al Servicio de Inteligencia Del Estado (SIDE), a fiscales antipiqueteros y a genocidas de la última dictadura militar; avanzar directamente contra las comisarías, para que el aliento popular justiciero no se despegue de la nuca de los asesinos con pistola y uniforme.

 

En los próximos meses las cosas van a estar mas claras. Tarifazo de por medio y aumento de la canasta familiar; la recurrente inseguridad; la permanencia del “rifle sanitario” policial contra la rebeldía juvenil y el ajuste fiscal en las provincias; la consolidación de las exportaciones de productos primarios y semi elaborados contra las importaciones de bienes intermedios, de consumo y de capital, que asemeja cada vez mas a la balanza comercial con la que existía en la época de la convertibilidad; la declaración de constitucionalidad de la pesificación y el aumento del pago de la deuda con los acreedores privados en default; la crisis energética que disimula la segunda ola posfordista sin pleno empleo y la movilización de los piqueteros, que no se resignan, a que vivir, sea solo perdurar.

 

No se consolida la reacción que está a la derecha de la centroizquierda. La izquierda partidaria tampoco se une. La progresía está en el gobierno, y la que no, carece de propuestas alternativas. Los propios medios están desesperados asumiendo que no hay oposición. Hoy, aún mas que hace dos años, la contrafuerza social es la multitud. No siente atracción por los partidos sistémicos, repudia a los sindicatos burocratizados y abomina a la mayoría de los representantes del capital-parlamentario. Una multitud que está autoorganizándose y en pie en desobediencia civil. Un sujeto social que intenta romper con el péndulo macabro de la alternancia entre conservadores y progresistas. Evitando que el agotamiento bipartidista radical-peronista sea sustituido por López Murphi-Elisa Carrió, o cualquier otra variante. Por eso resulta prioritario avanzar en un imaginario constituyente que colabore con la institucionalización del asambleismo comunal anticapitalista. Allí donde lo nuevo intervenga e intente abrirse paso, resulta previsible que será boicoteado, no exclusivamente por la derecha mas ortodoxa, sino también, por su salvavidas progresista.

 

Los movimientos piqueteros opositores están resistiendo. El junio se unieron en plan de lucha, el MTD Aníbal Verón, ANT, MTR,   CCC, MIJD, MTD La Verdad, Movimiento Resistir y Vencer 26 de junio (MRV26), el Movimiento de Unidad Popular (MUP), el Centro Popular Agustín Tosco, y la Unión de Trabajadores en Lucha Sur (UTL Sur). Hicieron cortes de rutas, puentes y autopistas. Inclusive bloquearon pasos fronterizos internacionales. Buscando no quedar aislados, por el momento, su antagonía no supera el carácter gremial. Una especie de sindicalización de los desocupados. Universalización de los  planes sociales, aumento del monto de los mismos, una garrafa de gas a 10 pesos y el consabido trabajo "digno". Una tensión entre negociación y rechazo al poder. Entre combatir al interior de la relación social estado-capital y un anticapitalismo que valla mas allá de todo lo conocido.

 

Mientras tanto, es lógico que un presidente tres veces gobernador de su provincia, busque afianzar negocios con la sempiterna burocracia china. Un estado conducido por la tiranía del partido único, no se puede llevar mejor, que con un partido del orden como el PJ. China, una mezcla de lo peor de los dos paradigmas históricos de la economía mercantil: el socialismo como gestión estatal del capital, y el libremercado con magnates que tienen fortunas de 100 millones de dólares y sus familias viviendo en el extranjero por temor a un secuestro.

 

Una nomenclatura que asesinó las primeras expresiones visibles del intelecto general de masas. Un capitalismo burocrático de estado que no podía digerir las acciones autónomas del general intellect. En 1989, después de siete semanas de rebeldía contra el funcionariado, se declara la ley marcial y el pueblo de Pekín espontáneamente ganó la calle, algo parecido al 19 y 20 argentino. La multitud paró al ejército y no pudo entrar a la ciudad. La respuesta del poder ante la autodeterminación masiva fue la que se conoció como la masacre de la plaza Tiananmen. Los tanques socialistas aplastaron a los manifestantes, miles de personas fueron ejecutadas a sangre fría y otros cientos encarcelados. Con esta casta partidaria asesina es con quien negocia K. Un politburó que prohibe la sindicalización de sus trabajadores y persigue toda muestra de descontento.

 

China es un territorio mezcla de campesinado decimonónico, obrero masa y general intellect. El siglo XIX, XX y XXI, todo en uno. Un país continente, donde hay 61 cibernautas presos considerados sediciosos por escribir alguna proclama en su página web contra el gobierno. Donde se pagan sueldos preindustriales en jornadas interminables, mientras que están prohibidas las huelgas. Habla mucho de quién es K, midiendo, a donde va a buscar a sus socios.

 

Según la encuesta industrial mensual del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), con la primera ola posfordista entre 1990 y el 2000, el volumen físico de todo lo producido aumentó en un 35 %[1]. En igual período los obreros ocupados caen un 32 por ciento. Se aplica a grandes rasgos la regla de los tercios. Se produce un tercio mas de productos con un tercio menos de obreros. El desempleo pasó de 6,5 % en 1990 a 16 % en el 2000. El empleo no registrado subió del 25 al 37 por ciento.

 

Hay dos millones de planes sociales a 50 dólares cada uno, pero también hay dos millones y medio de asalariados que ganan la misma suma. ¡Si compañeros leyeron bien! Mas de cuatro millones de personas que viven con un poco mas de un dólar y medio por día. Ya no hace falta buscar la miseria en Burundi, Nicaragua y la India. El cuarto mundo llegó al tercer mundo, que alguna vez soñó, ser parte del primero. Ahora vivimos la segunda ola toyotista. Mucho crecimiento del PBI con poco empleo. Una mayor inelasticidad entre riqueza y trabajo asalariado, entre suba de la producción y caída de la desocupación. Si en el 2003 el cociente era 1, es decir, por cada punto de crecimiento del PBI bajaba -fundamentalmente sobre la base de contratos basura- en el mismo valor el desempleo; en el 2004, ni siquiera así, descienden los parados. Ahora el cociente cae, en menos de una año, a la mitad. Por lo tanto, los ciclos de alza son cada vez mas cortos, las recesiones cada vez mas inminentes y, al no recuperar ni remotamente los niveles de empleo de comienzo de los '90, mas agudas las crisis políticas que se avecinan.

 

Posdevaluación, el costo laboral en dólares cayó un 50 por ciento. Al devaluar la moneda tres a uno, que es lo mismo que decir al disminuir abruptamente el salario, los exportadores facturando en dólares cobran en una moneda que vale en pesos un 200 % mas que con la convertibilidad. Jornales en pesos y exportaciones en dólares, colocan a la Argentina, en el mismo nivel que las economías que pagan los peores salarios del planeta. A las pagas  insuficientes mientras duró el 1 a 1, ahora hay que sumarle, que en promedio, el poder adquisitivo de los salarios perdió un 30 por ciento de su poder de compra.

 

Desde el final del patrón fordista dominante en 1975, en 30 años, la concentración posfordista de la renta provocó un retroceso brutal de los ingresos de los trabajadores. Un proceso que naturalmente acompaña la internacionalización de las burguesías nacionales y la centralización del capital. Llevando a que los asalariados pasaran de disponer del 48 % del PBI en 1975, al 20 por ciento actual.

 

Con paridad cambiaria o con dólar alto, con gobiernos militares o civiles, con conservadores y progresistas, con radicales y peronistas, con neoliberales y centroizquierdistas, en todos los casos, los asalariados y jubilados no dejan de perder puestos laborales y poder de compra. Con la triple A y posteriormente los 30.000 desaparecidos; con los crímenes por encargo como el del "Oso" Cisneros y los 105 argentinos que mueren por día por causas evitables; con genocidio rojo y genocidio blanco; los trabajadores no paran de ser asesinados en cuotas o de manera fulminante, súbitamente o por cupos. Para ellos la economía dineraria resulta un crimen social a gran escala. Una manera estatal con la que los patrones se apropian de lo hecho por la multitud. Una forma de reproducir la comunidad de manera brutal.

 

La miseria no es una anomalía del sistema, es su norma constituyente. Faltan zanahorias, o sobran personas. En Argentina uno de cada dos habitantes son pobres. Si el sistema no está dispuesto a convivir con la guerra de baja intensidad como “apartheid social” que ha impuesto en su devenir histórico el capital-parlamentario, se tiene que preparar para el posfascismo como guerra social abierta. Cuando la lógica del mercado no logra la correcta separación de domino, para el poder, es el lugar y el momento del control policial desembozado.

 

Pero el mayor problema que afrontan los capitalistas no proviene de promover y desatar una abierta y masiva represión. Sino del temor de que se constituya en una imprevisible aventura que pueda metamorfosear, el combate contra la multitud, en la argamasa que articule un proyecto civilizatorio anticapitalista que los desborde y lo derrote.

 

En los últimos dos años y medio, el sistema explicita la estrategia del estado policial y fracasa. De la Rúa lo intentó en el ámbito nacional el 19 de diciembre de 2001, y comprobó, que el remedio asesino contra los piqueteros, se transformó, en la conquista del espacio público por las mayorías, una dinámica de toma de fábricas y el inédito surgimiento de las asambleas populares.

 

El 26 de junio de 2002 Duhalde y Solá, matando a Kosteki y Santillán, lesionando y deteniendo a docenas de personas, prueba circunscribir el estado de sitio y la muerte sumaria a la localidad de Avellaneda. Entonces eclosiona la movilización y la resistencia en las calles, obligando a la retirada del gobierno nacional seis meses antes.

 

En el mandato de Kirchner se acota aún mas la variante criminal.  De manera quirúrgica y como un cirujano perverso, se procede a matar de manera selectiva al "Oso" Cisneros el 25 de junio de 2004. Logrando esta provocación la unidad de todo el movimiento piquetero. Algo que parecía imposible apenas 24 horas antes. Un escenario inesperado que el propio poder se iba a encargar de fracturar dos semanas después. Reprimiendo la policía del gobierno tucumano y la agrupación Barrios de Pie a la movilización de los empleados municipales, estudiantes y desocupados. Barrios de Pie, una fuerza social que hace su bautismo de fuego para-policial al cumplirse el 9 de julio un nuevo aniversario de la independencia Argentina. Paradojas de una organización nacional y popular, actuando en la era del imperio como guardia pretoriana de los estados neocoloniales. 

 

Esto demuestra que al poder no le han faltado variantes en su despliegue, con prácticas propias, de un estado de excepción. Con la contundente diferencia de los años 70s que los ejecutores del plan criminal en América Latina, como De la Rúa en Argentina y Sánchez de Lozada en Bolivia, son derrocados por la multitud. 

 

Conjuntamente a la represalia estatal, los medios masivos de comunicación bombardean sin misericordia su pestilencia homicida. Poniendo mil carnadas envenenadas para que la multitud muerda el anzuelo y reclame el orden posfascista. Pero ni aquí, ni en Irak, en Ecuador y en Perú, la mayoría, no solamente no reclama dictaduras, sino que, apenas asoman sus primeros síntomas en cualquiera de sus formas, apela a la resistencia, la desobediencia civil y la acción directa. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2) Progresismo, peronismo, transversales, nacionalismo popular y la izquierda sistémica.

 

 

“Las falsas luchas espectaculares entre las formas rivales del poder separado son, al mismo tiempo, reales, en cuanto expresan el desarrollo desigual y conflictivo del sistema, los intereses relativamente contradictorios de las clases o subdivisiones de clases que aceptan el sistema, y definen la participación que les cabe en su poder”.

(...) “La única base actual de la ilusión leninista reside entre las diversas tendencias trotskistas, donde la identificación del proyecto proletario con una organización jerárquica de la ideología sobrevive inquebrantablemente a la experiencia de todos sus resultados”.

 

Guy Debord.

 

El Foro Social Mundial ya no es lo que fue. Las quintacolumnas del capital pululan en el movimiento alter-globalizador. El forismo como culto espectacular, el ejército de ONG's reformistas y los intelectuales del progresismo 'hard' o el autonomismo 'soft', con mucha prensa y poco escrúpulo, desfiguran las prácticas anticapitalistas.  

 

Esta no es ingenuidad ni confusión. Sino una clara voluntad de desviar el instinto antagonista. El progresismo es el neoliberalismo por otros medios.

 

Mientras millones no pidan o consientan el absolutismo posmoderno, las dictaduras no tienen destino. Hasta acá, hay que reconocer, que contra todos los pronósticos y antecedentes de países como Argentina, con 50 años de tradición golpista, o del pueblo español con 40 años de franquismo en su haber, y ante momentos de descomposición como los de 2001, o durante la conmoción aterrorizadora del 11 M de este año en Atocha, ni aún así, tamaños traumas sociales gatillaron los viejos reflejos tiránicos.

 

Entre tanto, la cara amable de la progresía juega con cartas marcadas. La delgada línea entre reformismo y autocracia queda definida por el hilo rojo de la sangre autoorganizada de la fuerza de trabajo. La resistencia, creatividad e iniciativa de los productores de valor, dependerá al mismo tiempo, de su capacidad para cerrarle el paso al despotismo y de la constitución de lo que nunca ha sido.

 

Este pasaje entre tiempos capital-parlamentario, posfascismo y anticapitalismo no resultan una dinámica por etapas. En la era de la subsunción real del trabajo en el capital, de la sociedad en el mercado, del hacer bajo el comando directo del estado del capital, el conflicto social emerge como antagonía directa contra el poder político. Todo desmoronamiento del viejo mundo del “welfare state”, la economía keynesiana, la ciudadanía fordista y la insubstancialidad del estado-nación, ponen a la orden del día ambos caminos a la vez: el refuerzo de lo decrépito por medios mas violentos o la consolidación expansiva de lo nuevo. Y cuanto mas cerca estemos de esta disyuntiva, mas pronunciadas serán las diferencias irreductibles entre capital-posfascista y autonomía-anticapitalista. Entre el estado y la multitud, entre totalitarismo-posfordista y la antagonía de un cambio social radical.

 

El poder es una relación comunitaria y no una cosa. El estado es un sujetador social, no un aparato neutral. Las formas políticas son parte de los procesos sociales. No van a quedar de un lado los patronos y sus gobiernos, y del otro, todos los productores y los desheredados. Sino que de producirse la tentación abiertamente autoritaria será impulsada y sostenida por la actual relación de poder. Que es lo mismo que decir que será apoyada por los empresarios y por millones de asalariados e indigentes que no entienden su existencia sino como esclavos del dinero. Una servidumbre que en momentos decisivos del cambio antisistémico se vuelve mas voluntaria que obligatoria. En el otro extremo, rompiendo el vinculo de sometimiento y dependencia capitalista, habrá otros millones de la multitud que los combatan mientras, que al mismo tiempo que resisten, intentan alumbrar un inédito proyecto civilizatorio.

 

Moviéndose entre los pliegues de esta atadura social llamada mercado, que perpetúa la prehistoria humana, está el progresismo. Desgarrando y desorganizando por dentro a los movimientos. Intentando cerrar con todas sus fuerzas y recursos la radicalización de las luchas.

 

Actúan como mediación entre la insubordinación y el poder. Ganan la confianza de los activistas para cooptarlos.

Funcionan como una plataforma móvil. Cuando se sienten seguros se encierran en sus palacios. Cuando perciben la debilidad de la forma representativa de dominio bajan la planchada a la conquista del autogobierno que los acosa. Un puente levadizo del que descienden un ejército civil de funcionarios, sindicalistas, periodistas, académicos y aún dirigentes de nuevos movimientos sociales, dispuestos a corroer y sofrenar las prácticas insumisas y la imaginación antiestatal.

 

El último 24 de marzo, dando testimonio que la historia no se olvida, se movilizan 70.000 personas a Plaza de Mayo. El mismo día, en el acto oficialista que entregó la ESMA para transformarla en museo de la memoria, se iza en sus dependencias la bandera con el rostro del Che. En Argentina se queman comisarias luego del accionar de los nuevos malditos mejores policías. Ha sido detectada, por buena parte de la sociedad, a las fuerzas militares y policiales como el núcleo duro de la muerte capitalista. Despreciado los militares y combatida la policía por la acción directa, el otrora reaseguro criminal, consentido por millones el 24 de marzo de 1976, se torna inútil

 

La representación del poder capitalista es como una cebolla recubierta por numerosas capas. Mientras los insumisos van desnudando al rey, aparecen nuevos escuderos de su majestad. Recordando viejos cónclaves de tahúres peronistas variopintos en los '90, muchos de ellos funcionarios menemistas y ahora conversos a la centroizquierda como su amo Néstor, el lunes 21 de junio en Parque Norte, se intentó reeditar como farsa, "La hora de los pueblos".

 

Según lo ordene la coyuntura, usando la imagen del abuelo Fidel, las barbas de Lula y las boinas bolivarianas de fondo, los transversales y la CTA se permutan. Practican el oficio de la componenda con ministros que regentean "al uso nostro" algún MTD. Usando, como Patria Libre o el MP20, sin ningún remordimiento para perpetuar la nueva alianza "nacional y popular" simbología guevarista. Inclusive, con el viejo conocido Luis Farinello, no se privan de hablar de imperialismo y liberación. Mientras, nos aleccionan, de que están para defender a un gobierno donde "Se han dado los primeros pasos para combatir el modelo neoconservador" y ayudan al presidente a luchar "Contra la oligarquía y por el no pago de la deuda externa". Para su desgracia la realidad es bien distinta. Con la devaluación Duhalde-Kirchner la distribución de la riqueza es la mas inequitativa en tres décadas, aumentó en un 20 por ciento la deuda externa, y se pagó en efectivo sumas record en el último año. ¡Gracias D'Elía! ¡Gracias transversales! ¡Gracias nacionales y populares!

 

Pero el pacto duró muy poco. No llegó a una semana. En la víspera de cumplirse dos años de la emboscada contra el movimiento de movimientos Aníbal Verón, un dirigente social es asesinado en el barrio porteño de La Boca. No importa si lo asesinó un sicario a sueldo de la patota bonaerense, o cualquier facción del PJ con la colaboración de la inacción de la policía. Lo que importa es que en cualesquiera de sus variantes lo mató el sistema político imperante.

 

Partidos estatalistas y fuerzas de seguridad comparten objetivos y beneficios consustanciales. Los políticos sistémicos nunca se desprenderán de los guardianes armados del orden capitalista. Al contrario, los militarizarán cada vez mas. Saben, como mandatarios del poder, que los necesitan para disciplinar a los que luchan, para garantizar la recaudación de la caja partidaria y las fortunas personales de sus dirigentes.

 

En La Boca murió un militante. Y el corresponsable político de su asesinato es su máximo referente: Luis D'Elía. Las alianzas con el PJ, una dirigencia feudalizada como en los '70, siempre terminan mal. Estos embusteros no respetan los pactos. No tienen códigos. Al lado de ellos, Al Capone, era un buen samaritano. Cuando está en juego los intereses del capital, la perdurabilidad del estado y sus negocios personales son capaces de cualquier cosa.

 

Los dirigentes acuerdan, mientras los que mueren son sus activistas. El 1º de mayo de 1974, un partido capitalista de masas como el justicialismo, con el 62 por ciento de los votos y bajo el mando del general Perón, fue capaz de echar de la Plaza de Mayo a los Montoneros. Legitimando de este modo su posterior exterminio. Un partido que tuvo en Menem un presidente peronista que indultó genocidas, y no tuvo empacho de abrazarce con el almirante Isaac Rojas, es capaz de cualquier tropelía.

 

Imaginemos lo que puede acontecer con un gobernador como Felipe Solá, que en el 2003, tuvo menos de 3 votos de cada 10 del total del padrón de la provincia de Bueno Aires. Y un presidente débil como K, cuyo caudal propio, fue de dos votos cada diez. Un gobierno que no disponía -hasta ‘la rosca’ de Parque Norte- de ninguna fuerza social que estuviera dispuesto a sostenerlo abiertamente en las calles.

 

Así son estos dirigentes, hoy son capaces de decir una cosa y mañana hacer la absoluta contraria. El peronismo es ducho en esto de tirarse con cadáveres en la mesa para luego negociar. Un juego macabro que siempre trata como simples piezas de su ajedrez personal a los militantes de las organizaciones de las clases subalternas.

 

Hace 30 años el PeJota aniquiló a sus "formaciones especiales" y ahora ya empezó a fagocitarse a los propios piqueteros oficialistas. El estado es un dispositivo de poder en permanente actitud latente de criminalidad. Y el bipartidismo que dominó la escena política en las últimas dos décadas es una parte orgánica de su funcionamiento. Cuando ejerce la eliminación consiente de sus opositores, mata a los solidarios y a los rebeldes. Atiendan comedores o corten rutas. Abran bibliotecas comunitarias o se instalen en asentamientos. Trabajen en bloqueras de autoconstrucción o aíslen puentes. Instituyan asambleas en el espacio público u ocupen predios improductivos.

 

Con los partidos del sistema no hay alianza que valga. Son maquinarias carcomidas hasta el tuétano por la corrupción y el doble discurso. Combaten a quienes temen, y desprecian y traicionan a quienes terminan pactando con ellos. Esperan la primera oportunidad para deshacerse de cualquier compromiso sólido con cualquier organización popular que pueda disputarle su poder.

 

Desgastan, cooptan y neutralizan, mientras toleran a regañadientes, comedores solidarios, asambleas barriales y fábricas recuperadas. Pero aborrecen profundamente estas formas de autodeterminación. No soportan que la multitud se pueda autoorganizar. Saben que esa práctica constituye un veneno que va matando poco a poco la representación. Por lo tanto, tras el fracaso de De la Rúa y Duhalde, que no pudieron barrer las experiencias que se erigen por fuera de su partido, mientras demonizan a los mas consecuentes, van asesinando, según lo ordene la coyuntura, a los propios militantes de sus aliados de ocasión.

 

En una semana tuvimos dos crímenes políticos más. Uno, el de Diego Lucena en Isidro Casanova, cuya familia desarrolla su trabajo social en la FTC. El otro del "Oso" Martín Cisneros, militante de la FTV-CTA de La Boca. Uno opositor, el otro oficialista, pero los dos fueron masacrados. Un mismo estado, el mismo verdugo, sus instituciones policiales y el partido patronal gobernante se manejan con total impunidad. Sólo la resistencia de la multitud puede frenarlos. D'Elía está comprobando que pactar con una porción de las huestes del partido del orden significa abrir las puertas del averno. Negociar con el PJ es lo mismo que dejar  huellas en la arena, al poco tiempo no queda ningún rastro.

 

El pronto agotamiento del modelo posdevaluador y la desvalorización del capital maquínico acelera todo el ciclo social. El posfordismo altera a tal extremo el ritmo político, que los contubernios de los caudillos adaptados al estado keynesiano y fordista, quedan desfasados a la velocidad de la luz. Vivimos una era mundial de incertidumbre, de puebladas, insurrecciones y autonomía. Nada es para siempre. Mucho menos las promesas de una organización pendenciera como el PJ.  

 

La única unidad con los dirigentes piqueteros, sociales y partidarios, que confesaron estar dispuestos a defender a K "Con las armas en la mano" contra todo lo que se le ponga enfrente, es la unidad contra las ejecuciones estatales y para estatales en cualquiera de sus formas. Pero ¡Cuidado! en esta hora amarga de la muerte de "El Oso" Cisneros, mientras no abandonen a K y sostengan el capitalismo, a la nueva resistencia que se cuenta por cientos de miles en el país y por millones en el planeta, entre unos y otros, entre organizaciones populares capitalistas y la multitud anticapitalista no los puede unir la fraternidad, sino circunstancialmente el pavor represivo.

 

Nunca es el perro faldero el que se sale con la suya. A D'Elía, que se apresta a transformar a la FTV en la tropa kirchnerista en la interna del PJ y despejarle  la calle de luchadores, le tocó ser mordido por su propio dueño.

 

Esperar que las formas represivas adopten exclusivamente las camisas pardas, la triple A y los Falcon verde, es aceptar una lectura fosilizada de la historia. Hoy la muerte proviene del estado democrático parlamentario con funcionarios de saco y corbata. Como aquel infausto 19 y 20 de diciembre. Es más, no hubo en 30 años un solo enfrentamiento de magnitud, de pobres contra pobres, que no haya sido impulsado por un sector del poder para dirimir quién conduce la movilización popular en el espacio público.

 

No esperemos ver la constitución de un clásico partido fascista blandiendo cruces svásticas. El capitalismo mata con nuevas formas. Donde la vida de 380.000 jóvenes bonaerenses entre 14 y 21 años, que no trabajan ni estudian, no tienen mas destino que el delito, la cárcel o la muerte, es un gesto de enorme nobleza humana, que por el momento, aquellos que son empujados a perder su dignidad no se transformen por docenas en matones a sueldo. En una sociedad fordista descompuesta y una sociedad dualizada posfordista que no termina de consolidarse, debemos agradecer a las organizaciones piqueteras opositoras, que la otrora fuerza social de asalto del fascismo, compuesta por los desclasados de la “lumpenburguesía y el lumpenproletariado” no termine de consolidarse.

 

San Luis fue el primer ensayo post 19y20, donde además de la participación directa de la policía en la represión, el estado opone pobres clientelizados contra pobres por ingresos y sectores medios de todo tipo.

 

El asesinato de Lucena o Cisneros no es sólo gatillo fácil. No es mero control difuso del pasaje del estado de bienestar al estado policial. Son crímenes focalizados. Una variable mas de control político. Una manera de disciplinar violentamente la antagonía que serpentea por el territorio. El mayor dolor por la muerte de cualquier militante popular, no nos impide olvidarnos quién y porqué se los asesina. Crepita el sistema político, y cuanto mas vulnerable se sienta mas violento se pondrá. El PJ no está dispuesto a cambiar en nada la injusticia social reinante. Peor aún, su rol es profundizarla para garantizar la opulencia de la clase empresaria, nativa y extranjera. Entre De la Rúa y Kirchner la distribución de la riqueza, entre el 10 por ciento mas pobre y el 10 por ciento mas rico pasó de 28 a 50 veces. Así es compañeros, ¡Esto es el progresismo transversal PeJotista!

 

No escucharon, ni escucharán, el hartazgo expresado después del 19 y 20. No hay espacio para la confusión. Los desobedientes, los hastiados de tanto abuso, los que dicen ¡Basta!, no son los funcionales a la derecha. Acá los únicos funcionales a la derecha son todas las organizaciones sociales y partidarias que tienen al capitalismo como su única meta. Centroizquierda y derecha, conservadores y progresistas, se unen, mas allá de todos sus matices, cuando el orden social injusto que construyeron está puesto en juego.

 

Un país mercantil normal, es un país cada vez mas violento contra las mayorías. Aquellas organizaciones que reivindican esta civilización del trabajo asalariado, comandada por el estado, colaboran con su sádico juego de dominación y muerte.

 

La misma comisaría que hizo de La Boca una zona liberada, permitiendo el 24 de abril la golpiza de la patota del dirigente peronista Juan Manuel Palacios, titular de la Unión Tranviaria Automotor (UTA), e integrante de la CGT, contra el dirigente Ariel Basteiro, de la central “oficialista con culpa CTA”; ésta misma dependencia policial, fue la que ahora brindó cobertura para el homicidio de Martín Cisneros. En abril se denunció al comisario de La Boca ante la subsecretaría de Protección Civil,  comprometiéndose su titular a separar de sus funciones a su titular Cayetano Greco. No fue así. El 25 de junio, el mismo funcionario policial fue el encargado de dejar operar a los sicarios de Cisneros.

 

Cuando de defender la integridad física de los militantes sociales se trata, la palabra del estado no vale nada. Hace 40 días el propio D'Elía había presentado una denuncia contra el que a la postre fue el asesino de "El Oso". Juan Carlos Duarte, su victimario, había amenazado de muerte y asaltado el comedor donde trabajaba Martín Cisneros. De igual modo, otra vez el estado, por intermedio del poder judicial demostró que no se puede esperar ninguna protección y justicia. El poder capitalista es uno, funcionalmente dividido en judicatura, legislatura y ejecutivo. Pero cuando de desamparar a los activistas se trata, aún de aquellos oficialistas y estatistas como Cisneros, no conoce fisuras y hace valer su poder, su complicidad y su desatención criminal contra los compañeros solidarios. Militantes populares a los que considera como meros objetos de control y disciplina social. Transformándolos en verdaderas presas de la arbitrariedad de la nobleza de estado.

 

Nuevos centinelas esperan su turno para frenar el contrapoder y la insurrección que se dirige a desactivar el núcleo de la matrix: el control de la vida en el territorio por parte del mercado y el estado. Un biopoder biopolítico, o dicho de otra forma, a un mismo tiempo, el campo de reproducción y circulación de la mercancía y su representación política. Un dispositivo de poder social sobre la multitud que antagoniza contra el trabajo asalariado y contra la producción de valor que no está tarifada directamente por un patrón sino por todo el mercado. Una fuerza viva del hacer que confronta con la relación de producción trabajo-salario-ganancia-capital y hacer-dinero-autovalorización del mercado-acumulación privada. Un anudamiento comunitario, cuya expresión política del conflicto social enfrenta a la multitud contra el estado y el mercado de los empresarios.  

 

Cubriéndole las espaldas a K, entra en escena un nacionalismo popular decadente. Un nacionalismo que si alguna vez lo tuvo, perdió hace tiempo, su componente revolucionario. Ahora quedó circunscripto a un mero patrioterismo adornado de oropeles antiimperialistas, bombas de humo y movilizaciones pactadas con el gobierno. Ínterin, se presta a jugar a dúo con una partidocracia recauchutada que los aborrece. Ambos inundan la atmósfera de lucha con los vahos putrefactos de un neo-populismo autoritario.

 

Tenemos otros laderos 'críticos' que hoy financian centros por la cooperación. Y ayer sostuvieron la convertibilidad de Cavallo hasta el último minuto. En tanto ahora son los mas fervientes devaluadores del salario. Con tal de salvar el capitalismo son capaces de cualquier cosa, aún de recitar como un mantra el "¿Qué hacer? de Lenin" y de acantonar al movimiento piquetero en una organización sindical de los desocupados. Glorifican a los excluidos del salario como el privilegiado sujeto político, cuando para ellos, hace pocos años atrás, eran meros "lumpenes".

 

En tanto que estas representaciones esperan su oportunidad, al tiempo que los mantos de la cebolla son arrancados uno por uno por la multitud, son sostenedores, mas o menos disimulados, de los gobiernos de turno. Los dirigentes de esta izquierda teatral  pueden convocar a mil marchas, como lo hicieron por dos décadas, que siempre van a extremar los cuidados de no poner en tela de juicio el centro neurálgico de la expoliación humana. No sea que Credicoop se funda como El Hogar Obrero, o su potencial alianza con la pequeño burguesía, que paga salarios promedio de 400 pesos, se quiebre. Lo que busca el Partido ¿Comunista? a toda costa, es evitar la profundización de la antagonía social contra el empleo tarifado. ¡Toda una paradoja de una organización que se autoproclama destacamento de vanguardia de la clase obrera!

 

Los pañuelos, gorros y pecheras en escalas industriales, y las prolijas banderas rojas desplegadas por la voluntad inquebrantable de la mayoría de sus militantes, no nos debe impedir comprender el rol de esta izquierda sistémica, que también entiende a la política, en última instancia, como delegación.

 

Son parte del espectáculo del mercado electoral por "izquierda". Con la misma impostura que en los 60 sus máximos dirigentes abandonaron al Che en Bolivia, y en los 70 nos decían que Videla era un general democrático, desde los '80 con el retorno del sufragio, ocupan el espacio de la izquierda capitalista. ¿Pero cómo es eso? ¿Cómo pueden ser capitalistas y de izquierda? Son capitalistas porque su máxima utopía es el socialismo. Es decir, una gestión social del capital conducida por sus dirigentes como los nuevos burócratas estatales. Se preparan para ser la nueva clase dominante. Por su puesto que nos hablarán del etapismo, la correlación de fuerzas y la necesaria postergación de las esperanzas, como lo hicieron en la URSS, durante 70 años antes de su desintegración estrepitosa. Obviamente atacarán de ultraizquierdista a todo aquello que se mueva mas allá del estado y el mercado socialista. Pero como enseña la experiencia de los que nos precedieron, entre capitalismo y anticapitalismo no hay transición. Toda la experiencia histórica así lo demuestra.

 

En el borde ideológico, no así económico, y mas cerca de acariciar el magma de la relación de poder y la revolución social, se ubican la mayoría de los dirigentes trotskistas. En la mejor coyuntura histórica que conoció la Argentina en los últimos veinte años para abolir la condena salarial, ahora, de la mano de Bonasso y la CTA, van por una campaña por las 6 horas laborales para todos. Un rejunte de trotskistas varios, mas el PC y el progresismo de "K", queriendo disimular la dignidad humana con las vestiduras del trabajo genuino que sólo enriquece a los patrones.

 

¡En vez de luchar por desterrar el sometimiento por un jornal, reclaman 6 horas de esclavitud para todos! Para ellos parece que las lecciones de las luchas anticapitalistas terminaron con el programa de transición. Por lo visto no hay lugar para la creatividad de una nueva e indispensable estrategia del cambio social. Flaco favor le hacen al movimiento de movimientos antisistémico aquellos que no quieren aceptar que el modo de producción dominante, sin dejar de ser el capitalismo, ha mutado completamente desde la década del '40 del siglo pasado.

 

Evidentemente, para eso, tendrían que replantearse la utilidad histórica del pleno empleo socialista como modo para terminar con el mercado y el salario, y el rol de los partidos como organizaciones que prefiguran, o no, una sociedad sin clase dominante y clases dominadas. Pero es mucho el riesgo de entraña esta ruptura. Eso pondría en cuestión a las propias organizaciones que conducen con puño de hierro, como los burócratas sindicales peronistas, hace varias décadas.

 

El desempleo es responsabilidad del trabajo asalariado, el sobreempleo y la subocupación también. No constituyen daños colaterales y efectos no deseados de la economía salarial, conforman sus naturales consecuencias. Las burbujas especulativas del capital financiero, si bien elastizan el valor del trabajo, no son autónomos de él. La usura bancaria no es la criatura deforme de la industria, sino su consecuencia. El capital especulativo, en definitiva, sólo mantiene su valor sobre la base del empleo por dinero. La moneda no es independiente del trabajo asalariado que forma el capital, sino, que resulta su valor de cambio universal. El capital no es una cosa, es una relación social que gobierna al empleado en beneficio del empresario bajo el comando del estado. No es una lucha anticapitalista aquella que no termine con la subordinación de la potencia que autovalora el capital: tanto el trabajo asalariado, como el hacer sin salario productor de valor. Esta última es una capacidad transable en dinero, y por ello, creadora de ganancia acumulable de manera estatal y privada. 

 

Al igual que los (in)justicialistas y los neo-stalinistas, estos conductores tiemblan ante la autoorganización de la multitud de potencias. Pero lo quieran o no, es la constitución material y real de la energía hacedora, con un 22 por ciento de la fuerza viva de trabajo autoexprimida, y que no realiza sus funciones en ninguna empresa capitalista, la que provoca una nueva subjetividad.

 

Una nueva clase productora de valor heredera de la vieja clase media. Una multitud que se rearticula a lo largo de un circuito de producción-reproducción en nuevas posiciones biopolíticas. Autoempleados del valor-afecto, ofreciendo sus servicios de todo tipo, desde personales a sociales. Profesionales tercerizados sin ingresos fijo que facturan sus saberes a las empresas privadas o al estado. Los “brainworkers”, como los publicistas, artistas y diseñadores de sitios web, que hacen de su cerebro, ideas, emociones y capacidad simbólica su instrumento productivo. Los ocupados que trabajan por internet desde sus hogares. Los microemprendedores del “e-comerce y e-business” o comercio electrónico. Las redes de hacedores que conectan a diferentes cuentapropistas. Empleados ‘ad-honorem’ pagando el derecho de piso para ingresar a una empresa y así terminar siendo tratados como un completo estropajo.

 

También están los provenientes de los despojos del obrero masa de los ’90 y del fin de la primera ola posfordista de la convertibilidad. Cartoneros, la gestión obrera directa y economías solidarias piqueteras. Sean autoexpoliados o cooperativistas. Todos quedan incluidos en la circulación capitalista, asimismo que excluidos de un trabajo directo asalariado bajo patrón. Todos reproducen el mercado. Tengan o no un sueldo. Estos sujetos sociales componen una multiplicidad de productores de ganancia, una multitud de singularidades que reproduce al capital en su conjunto. Excluidos del salario pero no del valor, terminan reincluidos en el mercado mediados por nuevas formas de producción. Expulsados de la ciudadanía fordista, la famosa exclusión, los torna irrepresentable. Como era de esperar, cuando se rebelaron, tuvieron que crear una institución por fuera y mas allá, no sólo de los sindicatos y partidos que se tornaron inservibles, sino, de las empresas y el estado que son sus directos contendientes.

 

Desfondada su vieja identidad y sin derechos sociales, organizan su éxodo obligatorio y voluntario. Una nueva composición técnica del trabajo, depara, una nueva composición política. La asamblea se constituye, por lo tanto, en la institución con posibilidades de reorganizar la autodeterminación del trabajo a partir de una  común-unión de objetivos.

 

Como el trabajo lo inviste todo, como el capital subsume lo social, se alumbra la época del trabajador social. Un trabajador móvil y difuso. La vida en comunidad, la sociedad productiva en su conjunto, la multitud de potencias, conforman al nuevo trabajador social. La sociedad se vuelve mercancía. La multitud se transforma en rehén del plusvalor y la ganancia, al circular socialmente lo producido en el lazo social por excelencia del capitalismo: el mercado.

 

Es su propia precaria materialidad diseminada en el territorio, y sin patrón a la vista, lo que los lleva a comprender que los sindicalistas son superfluos para luchar contra el mercado. La compraventa de bienes, saberes y emociones, esta ligazón comunitaria resulta su directo antagonista. Pero donde falta un patrón sobra mercado y estado. Obligándolos a desactivar esta urdimbre comercial que los asfixia, mientras enfrenta al gobierno como su garante sistémico.

 

Este nuevo sujeto compone, poco mas o menos, una cuarta parte de la población. Ningún empresario particular les paga un salario, no tienen aguinaldo ni vacaciones pagas. Si se accidentan ningún jefe paga por ello y si no aportan por su cuenta no tendrán jubilación. Son el ingrediente por excelencia del moderno reticulado bio-político posfordista. Son el paradigma de la subordinación del trabajo en el capital. Su vida económica se desenvuelve por fuera de los muros de la empresa, o en su interior pero sin patrón, al mismo tiempo que su existencia está integrada al gobierno patronal en su conjunto. Sociedad, gobierno y capital conforman un todo. Por consiguiente, para ellos, el conflicto es eminentemente político. Porque su función social subordinada en lo económico es lo que mantiene con vida, gracias al plusvalor que producen, al sistema político del capital que los domina.

 

Para estos trabajadores, la resolución de la antagonía social contra el capital, como su directo adversario político, excede la fábrica y el gremio, y torna innecesario la conformación del partido. Para ellos no solamente no hay necesidad, sino posibilidad, de transición etapista en su lucha contra el capital.

 

¿Adónde agremiarse? ¿Conquién? ¿Para qué? Una parte de la tonalidad clasista de la multitud en las asambleas populares, se explica, por esta nueva forma de producción. Una fuerza laboral mucho mas extendida posdevaluación. Si no se rebelan, sostienen y padecen el patronazgo del mercado que los exprime. Este los emplea pero no los inscribe como a los asalariados registrados. Si no toman la empresa o una porción de territorio no hay empresario que los deposita en ningún establecimiento. La disputa es contra una forma colectiva de organización social que los comanda, por ello, es un combate político.

 

El capitalismo es un sistema que los hace prescindibles en las plantillas de las empresas, pero que no deja de explotar su creatividad humana. Este comportamiento de la clase patronal mas tecnificada, que elimina salarios pero no la explotación, es una de las características fundamentales de aquello que llamamos posfordismo.

 

La multitud, con su creatividad ontológica, ya encontró el antídoto a la desestructuración y desorganización que le impusieron los capitalistas con la exclusión sistémica del trabajo por una paga. Es en la asamblea donde se reunifica el sujeto social, con el sujeto económico potenciándolo como sujeto político. Una singularidad integral que el capitalismo separa continuamente para perpetuarse como gobernante de la comunidad.

 

Pero a éste, nada menor 22 por ciento, agregémosle el 50 por ciento de los asalariados en negro. Desde los '90 los gremios los abandonaron facilitando su flexibilización. Producto de una  precarización consentida por la corporación, se favoreció, su desconfianza en los sindicalistas. Ahora, al no estar registrados, los gremios dejan de ser una forma útil para organizarse en su disputa contra los patrones. Entre ellos, los empresarios y el estado, no hay nada mas que la autoorganización.

 

El sujeto que prueba la autodeterminación difícilmente acepte supervisores de ningún tipo, y menos aún, de aquellos partidos que vienen a querer conducirlo haciendo de su autoconvocatoria una fuerza expropiada. Un cuerpo autogobernado no resulta administrable por ningún sujeto externo a su práctica. Por eso, no pueden permitir que los partidos le cercenen el autodominio que están conquistando en forma directa contra el capital y el estado. Esta nueva clase expoliada es la pura expresión del hacer. No tolera a ninguna forma representativa de dominio. Saben que cualquier forma de poder delegativo jamás soportará que sé autonomicen completamente de su tutela. 

 

Entre tanto las organizaciones de izquierda se disputan el rol de partido de vanguardia. Se pelean por conducir, no sólo, pero fundamentalmente, a la clase obrera industrial. Pero la fuerza productiva formadora de capital excede ampliamente a los empleados fabriles y aún a los asalariados privados, en el pasado fordista hegemonicamente en blanco, en cambio ahora, registrados escasamente en un 25 por ciento. El nuevo sujeto histórico en la era posfordista del capital es la multitud con su capacidad de formación de valor. Una poder hacer concreto y  potencial. Por lo tanto, una clase ocupada y desocupada. Un productor que trabaja de cualquier cosa y de cualquier forma o perece. Un creador de la ganancia del capital. Un hacedor para el mercado, cobre o no, un sueldo. Pero que con un 22 por ciento de autoexplotados, 50 por ciento de precarios al filo de recurrentes despidos y 19 por ciento de desempleados, resultan inconducibles por sindicatos y partidos.

 

Ocho de cada diez puestos creados el último año son en negro. Aquí no hay clasismo gremial, ni vanguardia partidaria de la clase obrera que valga. Así la multitud se torna irrepresentable. Si los partidos de izquierda no cambian están en problemas, y lo saben. Pero como aspiran a ser los nuevos gerentes del estado, estiman, que con adornar su proyecto con un poco de decoración autogestiva saldarán sus cuentas con la democracia asamblearia.

 

En la peor debacle para la economía salarial serán tolerados por el capital como sus representantes. Como hoy lo son los ministros marxistas del PT de Lula que integran el poder ejecutivo nacional brasileño. Dirigentes provenientes del Partido Comunista y fracciones del trotskismo, cómplices, de un gobierno capitalista.

 

Si el precio a pagar por los empresarios, para perpetuar la democracia indirecta y la economía dineraria, es tolerar un poco de fanfarria roja, pagará rabioso, pero resignado el precio de la  ocupación del estado por los dirigentes proveniente de la izquierda partidaria. De modo, que resulta una forma de gestión que no pondrá en disputa los significantes mas preciados del sistema mercantil: la clase trabajadora asalariada, la moneda como valor de cambio universal, los partidos como sustituto de la autonomía social y el estado como forma de la mercancía.  Una ‘nomenclatura’ que aleje toda posibilidad de la república del valor de uso y la gratuidad, de la abundancia contra la escasez y del gobierno asambleario contra la representación.

 

La crisis de la economía-mundo es tan profunda, que aún el otrora "demonio socialista" de Evo Morales y el MAS, ahora se transforma en la apuesta del imperio. Los empresarios del mundo entero necesitan que este dirigente social y partidario refrene la insubordinación de las mayorías bolivianas, conduzca a las masas a la urnas y las lleve a una nueva frustración como Toledo en Perú, Lula en Brasil, Gutiérrez en Ecuador y Kirchner en Argentina.

 

Pero volvamos a los progresistas. Estos conforman un reticulado capitalista universal que lloriquea por la matanza iraquí, la hambruna en Sudán y el genocidio palestino. Pero con tal de no ver puesto en juego el sistema dominante, no dudará en congraciarse, silenciosa o abiertamente, con los gobiernos mientras se socavan las libertades. Y en caso de insurrecciones de la multitud, operarán para cerrar las fisuras de la matrix y prestarse como una nueva clase dirigente canalizadora de la autodeterminación del nuevo sujeto político. En la Argentina, post 19 y 20, esto lo vivimos de manera palmaria. En el 2004 en Santiago del Estero y en San Luis está pasando otro tanto.

 

El capital y todo su arsenal, de Bush a Berlusconi, pasando por Zapatero y Kirchner, hasta Klein y ATTAC; se reparten las funciones de dominio. Actúan asesinando, criminalizando y debilitando; reprimiendo, judicializando y metabolizando; desviando, conteniendo y neutralizando, la potencia anticapitalista de la marea multitudinaria que tiende a desbordarlos.

 

Los tiempos se aceleran al ritmo de la desvalorización del trabajo muerto hiper-tecnológico, la sobreexplotación del trabajo vivo precarizado, la eliminación expansiva del salario y la pobreza endémica para la mayoría. El estancamiento del imperio en Irak y las masivas movilizaciones contra la guerra, los levantamientos destituyentes y la incertidumbre por el futuro cercano, es un reto, no sólo para los movimientos, sino para el propio capital.

 

Las multitudes en el mundo ya han demostrado poder de veto y  capacidad destituyente. Pero aún tienen vacante la conformación  de una nueva organización social instituyente.

 

En el laboratorio social argentino, y mas aún en el peruano, ecuatoriano y boliviano, la multitud está ante la imperiosa necesidad de institucionalizar el poder constituyente. La democracia absoluta del común, la república asamblearia.

 

3) Cruje el sistema político.

 

 

(...) “Y se piensan que esa paz / Esa paz que te da el poder de explotar / Esa paz que te da el poder de emplear / Se expande en el planeta / Todos sabemos que la meta es la plata, la merca, las armas y las cometas / Todos sabemos que te están saqueando / Al primer mundo están emparchando / Lo que realmente se expande por el mundo es la muerte de este sistema inmundo”  (...) “El estado que te tortura / Con su democracia con su dictadura / Está mas cerca de darle ayuda a los que viven de esta usura / Organización internacional / Revolucionaria contra el capital / Contra los burócratas / Contra la patronal / Contra el Fondo Monetario Internacional” (...) 

 

Las Manos de Filippi.

 

Por donde se la mire la representación está en crisis. La India con sus mas de 1.000 millones de habitantes y sus 700 millones de votantes fue el ejemplo mas pasmoso de la farsa electoral de este año. Enfrentando todas las encuestas adversas, Sonia Gandhi, viuda del asesinado Rajiv, hijo de la también ultimada primera ministra Indira Gandhi, aspiraba a ocupar su lugar. Fue un comicio que abarcó del 20 de abril al 10 de mayo, dando lugar a que el mayor electorado de la humanidad sufragara.

 

Contra todos los pronósticos, perdió el oficialista partido liberal  Bharatiya Janata (BJP). La mayoría intentó por el camino de las urnas decir ¡Ya basta al país dual!

 

La india es un país con crecimiento récord de la economía como la Argentina, privatizaciones y un fuerte desarrollo urbano del general intellect, o cerebro colectivo como fuerza cooperante de trabajo de todo el proceso productivo. Al mismo tiempo está plagada por la tortura y el asesinato policial de los opositores, y por cientos de suicidios de sus campesinos quebrados que integran el 70 por ciento de su población.

 

La enfermedad encuestológica de la mercadotecnia electoral -a la que son tan afectos los políticos del poder- demostró hasta que punto no fue mas que una operación de prensa el descontado triunfo del oficialismo. Para las encuestas la popularidad del partido gobernante estaba bien alta, y las elecciones constituirían un referéndum de la gestión estatal en un país fracturado por el capitalismo.

 

En la Cachemira, las fuerzas de seguridad desde 1989 han asesinado 80.000 personas. La India promulgó una ley antiterrorista que se aplica en 10 estados. Es una norma que se utiliza para silenciar opositores. La policía tiene derecho a dirigir el interrogatorio de los detenidos sin pasar por los tribunales. La policía tortura usando todo el sádico arsenal aplicado en la Esma Argentina. Picana eléctrica, violaciones, quemaduras con cigarrillos y golpes hasta provocar la muerte.

 

En una democracia para pocos, en las elecciones de abril a mayo, la sociedad del espectáculo se comió así misma. Se adelantaron las votaciones cinco meses descontando el triunfo del oficialismo. Pero el plato opositor, servido por Sonia Gandhi, provocó una súbita indisposición. La purga de los mercados no se hizo esperar, había que excretar un inesperado menú indigesto.

 

La oposición, el Partido del Congreso, que había gobernado la India entre 1947 y 1996, ganó las elecciones. Pero su postulante no pudo asumir. Una progresista fue desplazada por ‘los mercados’. El capital recuerda, a sus electores desmemoriados, a quién pertenece el poder. Esta vez su víctima fueron los sufragantes que confiaron en los ‘progres’ de turno. Los mercados votan todos los días -¡Si sabrá de esto el pueblo hindú!- y votaron en consecuencia. Hundieron la bolsa de comercio de Bombay, cuyas transacciones fueron suspendidas en dos ocasiones, tras una caída de más del 15 por ciento en veinticuatro horas.

 

En el imperio no hay margen ni para las mas mínimas reformas económicas. Para comprobarlo, Kirchner en Argentina, da cátedra de servilismo todos los días. 

 

Para constatar que la economía devaluadora de “Pingüino” no sólo es la misma que durante la convertibilidad, sino peor, basta con cotejar los datos del INDEC sobre el crecimiento de la fuga de capitales durante el período devaluador, comparándolo, con el gobierno de la Alianza.

 

Convertibilidad:

En el 2000 salieron del país 1.700 millones de dólares.

En el 2001 partieron 2.800 millones de dólares.

2000-2001 = 4.500 millones de dólares

 

Pesificación:

En el 2002 se fugaron al extranjero 7.900 millones de dólares.

En el 2003 se marcharon 7.600 millones de dólares.

2002-2003 = 15.500 millones de dólares. Diez veces mas que los planes de asistencia a los desempleados.

 

Después de la pesificación, el pregonado aumento de las exportaciones y el superávit de la balanza comercial, fueron a parar, como siempre, y mas que nunca desde 1995, a las arcas de los empresarios.

 

Como en la Argentina, los hindúes quieren un cambio. Recordemos que en los comicios de 1999 a la Lok Sabha (Cámara Baja o Parlamento del Pueblo) sólo votó el 50 por ciento del electorado.

Millones, después de no participar por años en las elecciones hicieron una cínica apuesta por la candidata del Partido del Congreso. Fue inútil. Retorna al poder Manmohan Singh, el que fuera ministro de las reformas antikeynesianas a comienzos de los '90. Un programa económico que inició el propio Partido del Congreso y fue posteriormente profundizado por el oficialista Partido Bharatiya Janata vencido en los comicios.

 

Ahora el ministro Singh vuelve como mandamás. Uniendo  transversalmente a los dos grandes partidos la receta capitalista siempre es la misma. Manmohan Singh, es algo así como el ex ministro de economía argentino Domingo Cavallo. Un funcionario que gravitó en la economía por dos décadas, un gobierno militar,  dos presidentes electos y tres partidos distintos. Condujo el Ministerio de Hacienda con peronistas, radicales y frepasistas. Con neoliberales y progresistas. Sólo con la insurrección del 19y20 se logró desalojarlo del gobierno. Obligándolo, hasta el día de hoy, a permanecer en su autoexilio de lujo en Boston. Al igual que aquí,  en la India, por lo visto, gane uno o gane el otro, siempre ganan los mismos: los empresarios. Y siempre pierden los mismos: la multitud.

 

Queda claro que el sistema no se autodepura. No tiene nada mas  para ofrecer que su perpetuación y perfeccionamiento asesino. La agenda política, económica y social de conservadores y progresistas, derecha y centroizquierda, neoliberales y pupulistas, baila al mismo compás del capital.

 

En la India el estado de excedencia hace tiempo que efectuó su pasaje al estado abiertamente represivo. En el 2002 en Gujarat, el estado colaboró con el genocidio de 2 mil musulmanes y la expulsión de su territorio de 150 mil personas. Mientras la hambruna supera los registros de hace medio siglo, para sofocar la disidencia, el estado promulga la ley de Poderes Especiales. Otorgando a las Fuerzas Armadas la prerrogativa de poder asesinar a quienes crean incurso en la perturbación del espacio público. Pero por lo visto, no por esto en la ONU, se deja de considerar a la India la mayor democracia del planteta.

 

En los comicios estaba en juego sólo la elección del verdugo, no la manera de terminar con tanta muerte. Como la Argentina, el país asiático resulta conducido por un grupo de grandes empresas nacionales y transnacionales que son propietarias de la energía, la infraestructura y los medios de comunicación. Con periodistas que trabajan a conciencia para sostener el genocidio sigiloso del capital-parlamentario. Son perseguidas las movilizaciones contra las paupérrimas condiciones de vida de millones, la judicatura legaliza la censura, restringe las huelgas y coarta el derecho a la protesta.

 

En el capitalismo nunca se puede administrar para todos. Y cada vez mas, se gobierna para menos. En la India, el poder ya ha decidido conformarse con la anuencia activa y pasiva de las fracciones prósperas de las clases medias urbanas, los obreros sumisos y los campesinos que toleran, como una condena a llevar de por vida, como una marca de nacimiento insuperable, pertenecer a las castas mas pobres. El síndrome "Belindia", mezcla de Bélgica y la India, es la estación terminal, del mismo pasaje de ida que sacó la Argentina orgullosa de su tránsito al primer mundo.

 

O el cambio proviene de la multitud movilizada con un nuevo imaginario, o no habrá cambio. En Argentina su capacidad destituyente fue la única forma que obligara al poder, a mover por un tiempo, algunas coordenadas de un rumbo ya trazado. Pero capacidad destituyente no es poder constituyente. Por el momento, todavía el capitalismo tiene margen de maniobras. El Leviatán ha sido herido pero todavía sigue en pié. 

 

Pero pasemos de la India, la tercera economía con mayor crecimiento, a La Unión Europea y sus elecciones de junio a la asamblea plurinacional. Un parlamento europeo donde 348 millones de electores de 25 países tenían que escoger a 732 diputados. En el capitalismo al triunvirato: economía-sociedad-política; le corresponde la trinidad: mercancía-individuo-ciudadano; y su trilogía ampliada: mercado-representado-estado. Veamos que significa esto respecto al parlamento europeo.

Si bien los diputados se eligen con relación a los habitantes de cada país, en términos generales, podemos decir que se selecciona un representante cada 475.000 individuos. Un verdadero insulto a la palabra democracia como poder de la multitud. En todo caso es una democracia que actúa sobre la multitud para representarla como pueblo, única manera en que el orden capitalista entiende a la democracia. Un ejercicio delegativo del poder donde todos los legisladores apenas representan al 0,0002 por ciento del total de los ciudadanos. Queda muy claro como entiende el capital a la democracia de los representantes. La conciben como a una verdadera nobleza del voto.

 

En junio la paliza a los actuales gerentes del poder fue manifiesta. Pero mas importante aún, fue la invalidación de conjunto a la democracia representativa. No estamos ante una mera crisis de elencos políticos, estamos ante una deslegitimación fabulosa de las instituciones delegativas.

 

Aquellos administradores del gobierno sobre las personas, que creían que su compromiso con EE.UU. iba a serles inocuo, están comprobando el persistente hartazgo de sus sociedades cuando su voluntad no es tenida en cuenta. Las marchas contra la guerra en Europa y el mundo entero fueron las manifestaciones globales  coordinadas mas importantes de toda la especie humana. ¿Qué creía la clase política? ¡Que todo iba a seguir igual!

 

Algunos números son escalofriantes para las oligarquías estatales. En Italia la abstención del mes de junio al parlamento europeo alcanzó el 32 por ciento. El ‘exit’ sobre la ‘voice’. Una salida del sistema contra la participación. ¡Un no me importa todos son iguales, por parte de nada menos que un tercio del electorado! Una exilio electoral, contra el depósito del voto en la urna para continuar con el festival pornográfico de políticos ricos, capitalistas millonarios, el desmantelamiento del ‘welfare state’ y la precarización de la fuerza de trabajo.

 

El parlamentarismo no es la primera forma de democracia, y está por verse, si será la última forma de democracia creada por el hombre. Actualmente está atravesada por el boicot universal de la multitud y la lucha antisistémica de todos los movimientos extraparlamentarios.

 

La democracia radical, total y absoluta es la única que puede reconciliar individuo y comunidad. Al sujeto económico como sujeto social. A la persona como multitud y la multitud singularizada. Un autogobierno colectivo de individuos. Una forma de existir y reproducirse como sociedad, por consiguiente, un proyecto político.

 

Con masas fascistas el atentado en Atocha podría haber detonado el pasaje al estado absolutista imperial, en cambio, fue la sepultura de Aznar. Pero en España, ni el nuevo gobierno que asumió en abril despertó el menor entusiasmo. La era de la política como acontecimiento bifurcante llegó para quedarse. O se toma el camino del rebaño o se funda lo desconocido. Al gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no le fue mucho mejor en las pasadas elecciones que al conjunto de la aristocracia de la urna. Los partidos ya no enamoran a nadie. Su connivencia con el electorado que aún los prohíja, se parece mas a un matrimonio por conveniencia que a una boda por amor. España batió todos sus guarismos históricos de ayuno de papeletas. El 54 por ciento pasó de largo “la fiesta cívica” delegativa de su poder.

 

La mejor alumna del capitalismo rapaz, con sus empresas públicas Repsol y Telefónica, no logra calmar con las rentas que extrae de sus neo-colonias el descontento por la intermitencia laboral que genera el posfordismo en su propio país.

 

Los galeones llenos de oro y plata provenientes de América, la esclavitud de los negros arrancados del África, y la servidumbre genocida de los pueblos originarios, cimentaron el desarrollo capitalista del siglo XV. Hoy España, no se queda atrás, con el 70 por ciento de las ganancias que repatrian de sus empresas y el trabajo esclavo que impusieron en la Argentina con la complicidad de Menem, De la Rúa y Kirchner. Antes contaron con los metales preciosos y con la sangre india y negra para su acumulación originaria, ahora, el mas precioso de los valores, la creación humana transformada en capital, mantiene a un patronazgo cada vez mas sediento de trabajo vital para no derrumbar la valorización robótica de sus empresas del trabajo inanimado. 

 

En la era del imperio los reembolsos ultramar recrean, en pleno siglo XXI, las épocas del virreinato del rió de la Plata que terminó en la revolución de mayo. Con la diferencia que ahora las burguesías latinas están transnacionalizadas y gozan de las migajas del festín globalizador a costa de someter a la pobreza a la mitad del continente.

 

En Francia, otro 56 por ciento no dio su respaldo a la pantomima capital-parlamentaria. Francia se opuso a la invasión de Irak, pero igual los políticos fueron ignorados. Esto demuestra que las causas de deslegitimación sistémica son mucho mas profundas.

 

La Europa posfordista, como el Canadá librecambista, va camino a el ahondamiento de las desregulaciones que atravesaron en los noventa Europa del Este y América Latina. El capitalismo se multiplica o estalla. Y cuando en su expansión fracasa, como el intento desesperado posfascista de Bush en Irak, se empieza a comer a sí mismo.

 

Desarrollo exasperado o explosión. Ensanchamiento mas allá de sus fronteras o profundización capitalista en casa. Si la última receta fracasa, las clases prósperas de Europa la van a pasar mal. Si la medicina tiene éxito la condenada será la multitud.

 

Si los países dominantes del imperio no pueden colonizar nuevos mercados, deberán inocular, a la propiedad y las rentas estatales nativas con el virus de la ganancia de la propiedad privada. La salud y la educación, la vivienda subvencionada, las jubilaciones y pensiones, y en primer lugar la privatización de las empresas estatales de los servicios públicos, están en la mira para ser engullidas bajo los criterios de la rentabilidad de la economía privada. Nuevas fuentes de plusvalor que preserve con vida al ‘Nosferatu’ del trabajo muerto: la mega clase capitalista mas prospera y despótica de la posmodernidad.

 

Los asalariados precarizados, los campesinos subsidiados, los inmigrantes, el cognitariado y los empleados públicos conocen esta pócima maldita. Ven muy cerca el espectro de la decadencia Argentina y, de sólo pensarlo, se estremecen. La ola privatizadora francesa viene a completar, de la mano de socialdemócratas y liberales, verdes y progresistas, la tarea inconcluso iniciada en Inglaterra por Margaret Tacher y continuada por la tercera vía de Tony Blair. 

 

En Alemania, la socialdemocracia con un escuálido 22 por ciento hizo la peor elección de todos los tiempos. Pero no termina aquí el ahogo de la tecnocracia. Sólo fue a votar el 43 por ciento, cuando normalmente, lo hace el 80 por ciento. El 57 por ciento de los electores no se presentaron. El sistema ni siquiera logró que las mayorías se expresen con el voto en blanco, el último gesto desesperado de pleitesía a las urnas. Mucho menos atrajo a los opositores con las propuestas de las izquierdas partidarias fosilizadas y domesticadas.

 

En Inglaterra, el otro gran socio del republicano Bush, el primer ministro del nuevo laborismo, Tony Blair, también pasó por la máquina de la volatilidad de la hegemonía de la abstención. Los laboristas llegaron terceros en el peor comicio de su larga trayectoria. Queda de manifiesto, que cada vez mas, la representación se torna menos dirigente y mas dominante. Menos persuasiva por la anuencia de las masas y mas impuesta por la fuerza y por un consenso raquítico.

 

También cruzando el Canal de la Mancha, la clave mas importante,  fue la huida electoral que llegó al 60 por ciento. Un sudor frío corre por la espalda de los empresarios y sus representantes. Si mas de la mitad de los electores los ignora, ¿Cuán sólida puede ser su dominación? ¿Cómo van a continuar aplicando sus políticas cuando la mayoría descree de todos ellos?

 

Si no hay consenso habrá coacción. Primero mas pronunciado en el extranjero para no agudizar la antagonía de clases en su propio país. La aventura homicida de Blair, buscando rapiñar algunas ganancias en Irak, y así  sostener los despojos del estado de bienestar, se topó con el primer Vietnam del siglo XXI. La apuesta  británica, aspirante a primer escudero de las nuevas instituciones del imperio fracasó. El laborismo registró la peor elección de todos los tiempos. La tercera vía, resultó una vía muerta.

 

Pero donde se produce la mayor paradoja de esta Europa unida, abortada en su consenso de masas antes de nacer, es con relación a los socios pobres del Bloque del Este. Esos 10 países que se suponía debían ser los mas fervientes defensores de pertenecer al nuevo club del viejo mundo. El poder descontaba que el rechazo a las tiranías de los socialismos de estado, sería reemplazada, con el fervoroso apoyo popular a las sacrosantas democracias parlamentarias. Pues no. Los peores índices para los inquilinos de Estrasburgo se dieron aquí. No se abstuvieron ni el 20, ni el 30, ni el inusitado 60 por ciento inglés. Sino que los no votantes llegaron al 71 por ciento. ¡Si compañeras y compañeros leyeron bien!, siete de cada diez potenciales sufragantes ignoró el convite a legitimar el despotismo de los mercados.

 

Los ex países socialistas han sido, post caída del muro, el reservorio de Europa. La mano de obra barata para la ganancia fácil de una nueva acumulación originaria. El reinado de los peores empleos, los mas bajos sueldos, y de un poder capitalista que ni siquiera se toma el trabajo de presentarse con piel de cordero para esconder al lobo sediento de sangre trabajadora. En el Este las administraciones funcionan como la mafia. Una torpe nueva clase dominante recién llegada a las formas del capital-parlamentario. Actúan como gobiernos criminales, como lo son, por cierto, todas las tecnocracias patronales. Pero descuidando las ‘sutilezas’ de los modos burgueses de Japón, Rusia, Norteamérica, Canadá, Francia, Italia, Inglaterra y Alemania, integrantes del G8.

 

Del brazo de las elecciones al parlamento europeo, llegaba la pátina occidental, para civilizar a los ‘bárbaros stalinistas’ del pasado. Pero por lo visto, los ‘incivilizados’ serán los mejores esclavos productores de valor de toda Europa, pero no son, sus voluntarios felpudos. Una cosa es ser tratados como perros, otra muy distinta, es consentir el collar.

 

Como le gusta decir a los medios, el veredicto de las urnas es inapelable: a los pueblos orientales no les interesa ir a votar. No quieren estas instituciones. Por ahora solamente las ignoran ¿Pero por cuánto tiempo antes de estallar? Un sistema político despreciado por el 70 por ciento, no tiene ninguna posibilidad de comprometer activamente a la mayoría en la nueva mascarada  capitalista europea. En el Este, el señuelo europeo como recambio ‘soft’ del posfascismo de Bush en declinación, no logró una buena pesca.

 

La clase trabajadora oriental, formada en el socialismo como  gestión estatal del capital, resulta una fuerza productiva bien calificada, al mismo tiempo, que la peor paga en los 25 países que integrarán la Unión. Las masas de los países del Este recién incorporados, ocuparán el mismo rol de esclavos posmodernos que las mayorías en México juegan en el NAFTA, y de las multitudes de los países sudamericanos si entran en el ALCA, o profundizan su vasallaje con la Unión Europea y China. Sólo por dar un ejemplo, en Polonia, que participa de la excursión criminal del imperio en Irak, la desocupación supera el 20 por ciento y los sueldos son una cuarta parte de los occidentales. Transformando a Polonia en un país que rivaliza, por los precios irrisorios de su energía viva del hacer, con la economía de servicios de la India, China y Argentina.

 

Una Unión Europea, que detrás de sus muros, exacerba la  videovigilancia, el fichaje de los inmigrantes ilegales y la represión de la multitud insumisa. Una Europa unida que respalda a Washington, que tras la derrota militar y su desligitimación política, vuelve sobre sus pasos y pide el apoyo genocida de la ONU para continuar con su virreinato en Irak.

 

Las Naciones Unidas, una forma de organización con privilegios supraestatales funcional a los tiempos pre-imperiales. Casi dos centenas de países haciendo de comparsa del Consejo de Seguridad que posee la prerrogativa de arrasar naciones a voluntad. Eso sí, siempre y cuando respete el parloteo de la Asamblea de Naciones. Recordemos que el Consejo de Seguridad está integrado por 14 miembros, elegidos rotativamente, en el que resulta obligatorio que estén de manera permanente los Estados Unidos, el Reino Unido, Rusia, Francia y China. Estos cinco estados tienen derecho al veto, por lo tanto detentan el poder de la ONU. Mientras que, la Asamblea General está compuesta por todos los estados miembros de la ONU y su función parlamentaria resulta subalterna al poder ejecutivo ejercido por el Consejo de Seguridad.

 

La Unión Europea busca un “nunca mas” de los Estados Unidos a embarcarse en conquistas bélicas como la de Irak sin su total respaldo. El gendarme del norte debe respetar las reglas internacionales del juego criminal. Si se invade Haití, los países globalizadores lo deben hacer en un todo de acuerdo. Arrastrando a la guerra a los gobiernos que forman la economía imperial de manera subalterna y globalizada. Estados que no tienen ninguna voluntad en desafiar al G8, pero que necesitan que el imaginario del orden mundial compuesto por naciones independientes en apariencia no sea trastocado, evitando, que la ideología de la autonomía estatal no se resquebraje.

 

Una Unión Europea que facilite, una vez mas a los Estados Unidos, la aplicación del viejo modelo de intervención mundial. Un sistema de dominio que retorne en su aplicación a su forma contemporánea pre-imperial. Desplegando en Haití un cerco de muerte, despojo y torturas como en la primera campaña contra Irak, la guerra de los Balcanes y Afganistán.

 

Los candidatos en el poder perdieron todos. En España Aznar ya no está mas; en Italia Berlusconi fue aplastado; Blair encabezó la peor elección del laborismo inglés; al igual que Schoroeder la de la socialdemocracia alemana.

 

Pero hay mas, en promedio, en los 25 países votó menos de la mitad. España, Alemania y Francia se pelean por contar quién arrió mas corderos al corral de Bruselas. Pero los pastores tuvieron que presenciar la desbandada del 56 por ciento de su manada. Mientras que sus nuevos socios del Este, inexpertos en las lides de la democracia delegativa, los aventajan con mas del 70 por ciento de descarriados. En el medio, y preparando los botes salvavidas, entre el Titanic franco alemán y el submarino Kursk oriental, se ubica la clase política inglesa con un 60 por ciento de la multitud que les dijo: ¡No en mi nombre! Esta no es la Europa que queremos. 

 

En América Latina, un minucioso informe de la ONU, publicado en el 2004 y elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), da cuenta de una encuesta realizada a 19.000 mil latinoamericanos en representación de sus 400 millones de habitantes. Además participaron 100 analistas, fueron consultados 32 presidentes y ex-presidentes y mas de 200 líderes sociales y políticos. Pasemos a los números que son un buen insumo para entender lo que está pasando en la región.

 

1) El 48 por ciento vive en la pobreza, vale decir, 192 millones de personas están en la miseria. De ellos, 100 millones, es decir el 25 por ciento, son indigentes.

2) Es la región mas desigual del planeta. En promedio, el 10 % mas rico de la población gana 30 veces mas que el 10 % mas pobre. En la Argentina es peor, los mas ricos ganas 50 veces mas.   

3) Tiene la mayor tasa de homicidios dolosos del mundo y el 55 por ciento de los presos no tiene una condena firme.

4) El 65 por ciento cree que los gobernantes mienten para ganar las elecciones, y por lo tanto, no cumplen sus promesas una vez que asumen la administración.

5) Y lo que revela hasta donde llega el cinismo de la clase política, es que ni ella misma cree en el sistema. El 60 % de los políticos alega que los partidos no cumplen sus funciones.

 

El delito se ha transformado en una forma mas de empleo. A un mismo tiempo, las fuerzas policiales y de seguridad son consustanciales al control social, el exterminio de la masa sobrante inempleable por el capital y socios de los negocios provenientes del crimen.

 

En Brasil se comete el 11 por ciento de todos los delitos del mundo. Cada 12 minutos se asesina una persona. Celso Simoes, del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), advirtió que "Hay una coincidencia entre el alza del desempleo y la espiral de violencia".

 

Las cárceles brasileñas tienen una superpoblación del 40 por ciento y el 55 por ciento de sus reclusos no tienen condena. Simoes sostiene "Estamos llevando a los niños a una situación social donde su futuro mas probable es morir violentamente en la adolescencia". Las estadísticas le dan la razón, la mayoría de las víctimas están entre los 15 y 24 años. El sobrante humano que el estado no puede subsumir, encarcelar y reprimir, es eliminado sumariamente por los paramilitares a las órdenes de los empresarios. Los escuadrones de la muerte son los encargados de regular la sobreabundancia del “ecosistema” criminal.

 

Una institución insospechada de izquierdismo como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), calcula, que "El sector privado gasta 25.000 millones de dólares anuales en seguridad", a esto el BID lo llama "La industria del miedo". Pero el gobierno brasileño no se queda atrás en el genocidio con sordina del capital-parlamentario. El propio BID dice que el estado gasta "Un 10 por ciento de su Producto Bruto Interno (PBI) en seguridad". Es una cifra que duplica lo que el estado destina a educación, salud y programas sociales.

 

Para el sistema capitalista generaciones completas serán inempleables en el trabajo ‘digno’. Sin estacionamientos estatales eficientes, como en el fordismo, para socializar a los futuros esclavos asalariados, legiones humanas resultan superfluas para el posfordismo.

 

El orden dominante tiene que desacerse del peligro social de millones de brasileños remanentes. Cárcel, militarización de favelas, y las ejecuciones expeditivas de los ejércitos privados tiñen de rojo el genocidio blanco de la muerte por hambre.

 

Una  pobreza del desempleo del trabajo vivo que inexorablemente generan los empresarios del trabajo muerto. Lo supernumerario  resulta clientelizado, reclutado para el crimen, depositado en el presidio y asesinado. Cruel destino es el que le tienen reservado los empresarios a los cuerpos no colonizados por la mercancía en cualquiera de sus variantes. El capital diseñó y profundiza una globalización para pocos. Un mundo donde sólo cabe su mundo mercantil y genocida. Mientras tanto, un excedente de viva energía humana se mantiene improductivo a toda costa, para proseguir el desarrollo toyotista del capital tecnológico del trabajo inanimado.   

 

El centroizquierdismo del PT, con Lula a la cabeza, no sólo no cambió en nada la política de su predecesor Cardoso, sino que profundizó su rumbo. El salario básico de los brasileños es de 85 dólares y el 85 por ciento de la población no llega a fin de mes. Menos del 1 por ciento, para ser mas exactos solamente el 0,7 %, puede afrontar los gastos sin problemas. Apenas un 15 por ciento consume un poco mas que lo básico. Para la mayoría la subalimentación es la regla. Su dieta está compuesta básicamente de arroz y porotos. La carne y el pan son artículos de lujo, su consumo anual por hogar, ni siquiera ‘per cápita’, es de 10 y 7 kilogramos respectivamente. ¡Después los progresistas se preguntan porqué la población no se apasiona por Lula, el presidente "compañero"!

 

En Perú y Bolivia, en el pueblo de Ilave y Ayo Ayo, estamos en presencia de los prolegómenos del poder constituyente Aimara. Son 1.250.000 en Bolivia y 350.000 del lado peruano. Una tradición de comunitarismo asambleario que no logró arrasar cinco siglos de colonialismo cultural capitalista.

 

En Perú, aunque no esté en la tapa de los diarios, en los últimos sesenta días unos treinta pueblos se revelaron contra los poderes locales. Sólo el 5 por ciento de los limeños respalda al presidente Toledo. El 54 por ciento de los peruanos es pobre, la desocupación es del 10 por ciento, pero el subempleo es del orden del 60 por ciento.

 

El Bolivia El 90 por ciento de los pozos petroleros son propiedad de empresas extranjeras. Los bolivianos son segundos en el continente en dos cosas: miseria y reservas de gas. Con una pobreza en el orden del 70 por ciento está en los mismos guarismos que Africa subsahariana. Una quinta parte de la sociedad está desnutrida. El desempleo es del 12 %. La cuarta parte de la población urbana sobrevive con menos de un dólar diario y en las zonas rurales es peor, la mitad vive con poco mas de 1/2 dólar por día.

 

El referéndum por el gas ha sido una derrota para el presidente Mesa y sus aliados. Evo Morales, Kirchner y Lula han salido golpeados. el "Tramparéndum" logró la oposición del 60 por ciento del total del padrón. El 12 por ciento ni siquiera se inscribió, el 40 por ciento se abstuvo y el resto fueron votos en contra, en blanco, impugnados y nulos. Las masas bolivianas privilegiaron la huida, la salida anti-institucional, “el exit”; sobre la participación, el sufragio, o “la voice”.

 

Mesa puede exhibir los guarismos que quiera. Tener el 75 por ciento a favor, sobre la base de sólo un 60 por ciento de votos válidos (los que lo hicieron por el sí o por el no) es lo mismo que tener apenas el 30 por ciento del total del padrón. Y eso para las tres primeras preguntas del referéndum, porque en las dos restantes apenas arañó el 50 por cinto, vale decir, un 20 por ciento del total del padrón. Ambas, sumas irrelevantes. Una carencia de consenso que le imposibilitará proseguir con su plan privatizador sin enfrentar importantes conflictos en las calles.

 

En Bolivia el sufragio es obligatorio, y la ausencia es pasible de multa, sanciones y arresto. La abstención en el referéndum ha sido de casi el doble de lo que se registra tradicionalmente en las elecciones nacionales. Estas elecciones forzosas no se pueden medir de la misma manera como si fuera una consulta voluntaria. No presentarse, es de por sí, un acto político de éxodo contra el sistema. Bolivia acaba de entrar “Al libro Guinnes de los records”, su referéndum es el menos concurrido en toda la historia universal de las democracias delegativas. Nada será igual para la legitimidad capital-parlamentaria luego de la caída del 'Goni', como ya no lo es en Argentina, luego del derrocamiento de De la Rúa.

 

No son ‘las trompetas de Jericó’ del autonomismo ideológico los que hacen la historia. Sino la acción directa de las masas desplegando su nuevo imaginario. En todo caso la teoría viene a dar testimonio de la desobediencia civil, a un mismo tiempo espontánea y consiente de los pueblos originarios. La clase revolucionaria no es un dato sociológico sino un evento, producto de un encuentro casual entre diferentes y heterogéneos procesos sociales, económicos, culturales, políticos e incluso antropológicos.

 

Cuando los Aimara llaman a terminar con el parlamentarismo y cerrar el congreso no pecan de antidemocráticos. Muy por el contrario, a la democracia capital-parlamentaria le oponen la democracia directa.

 

No apoyan dictaduras de ningún tipo. Sino un nuevo poder comunal. No necesitan jueces ni administradores especializados en la cosa pública, sino que se organizan en cabildos y juntas vecinales, decidiendo al unísono, los asuntos económicos y políticos. No quieren propiedad privada sino colectiva. No es un partido político, sino un conjunto de fuerzas sociales las que vienen a ajustar cuentas con una democracia para pocos. Como sus propias voces lo proclaman "No somos dirigentes, somos el pueblo".

 

En 12 localidades bolivianas y peruanas se repitió la destitución de los gerentes estatales. A diferencia de Ilave, no llegaron al ajusticiamiento porque sus gobernantes antes huyeron. Son un síntoma, son los exploradores del porvenir. Son una muestra visionaria, y como tal vanguardia, del poder constituyente del altiplano.

 

A la histórica estrategia fordista de: clase, partido y estado, en el posfordismo, que hace de la comunidad y toda su retícula social su objeto de ganancia, cuadra perfecto, como respuesta antagónica al dominio del capital su comunalismo ancestral. Descartando desactualizadas formas orgánicas, la práctica política de la multitud, se organiza en asamblea como forma de poder comunal. Ante una clase obrera subsumida en la multitud, todo partido obrero resulta desbordado por la biopolítica asamblearia. Estamos ante un biopoder comunitario prefigurando un mas allá del estado. El autogobierno contra el gobierno. La república federativa de las comunas del uso sin valor de los bienes y servicios, superando, al estado del intercambio por dinero de todo lo hecho y por hacer.

 

En todo caso, si hay una vanguardia, no habita en un partido que viene con la línea correcta. Sino, que, resulta una avanzada de un sujeto social que está en movimiento y es parte de una cultura con 12.000 años de historia. Una actividad colectiva que amasa derrotas y victorias a lo largo de medio milenio. Una singularidad social en estado de ebullición contra sus opresores capitalistas. 

 

 

 

 

 

 

 

4) El estado burocrático policial revisita a Thomas Hobbes.

 

 

"Más allá del efecto mediático que producen, o de algún reordenamiento en el reparto de poder entre las distintas “líneas” policiales, NADA CAMBIAN, porque el llamado “problema policial” no es, precisamente, un problema de la policía, sino consecuencia ineludible del rol que tienen asignado las fuerzas de seguridad en el estado: ejercer el control y disciplinamiento social".

 

Coordinadora contra la Represión Estatal, Policial e Institucional (CORREPI). Comunicado de prensa, 14 de junio de 2004.

 

 

“La libertad no es mas que un vano fantasma cuando una clase de hombres puede hambrear a otra impunemente. La igualdad no es mas que un vano fantasma cuando el rico, mediante el monopolio, ejerce el derecho de vida y muerte sobre sus semejantes”.

 

Manifiesto de los Rabiosos.

 

 

 “Aunque quieras quejarte con papá gobierno les pides ayuda y te mandan al infierno”.

 

Banda Molotov.

 

 

 

La nueva relación entre capital y trabajo se transformó en una forma política de “estado de excedencia”: el estado tiene que administrar violentamente el exceso de personas. Al capital le sobra gente.

 

El estado vuelve a Hobbes en busca de respuestas. La gran pasión del poder es el temor, un miedo que hoy es tributario de la miseria. Se recela del otro, pero lo que mas se teme es llegar a ser el otro. Los incluidos en la matrix del trabajo formal temen llegar a ser un delincuente, un desahuciado, un paria social, un desocupado. En cambio, la esperanza hecha rebeldía, a diferencia de la antagónica desconfianza al semejante, se sostiene en la felicidad del éxodo asumido. Una pasión del antipoder desplegada por la multitud.

 

Ante el terror que tiene el estado de perder su legitimidad, busca fortalecer todos los componentes maníaco depresivos y paranoides, propios de las psicopatologías mercantiles. Precisa imbuir a la sociedad en una atmósfera de todos contra todos. O en su defecto y paralelamente, en una psico-apatía-autista, que no permita la coagulación de dos magmas de significancias enfrentadas que otorguen un nuevo sentido al conflicto social entre la inseguridad y el orden, emergente de la actual confrontación entre la multitud y el capital.

 

Hace falta el poder del Uno, del estado, que regule el dolor. Que fije quienes serán sus víctimas y quienes sus protegidos. Pero la subordinación real de la comunidad en la mercancía no es regulable, canalizable, apenas si torpemente digerible por el estado. Por lo tanto, lo que le queda al estado para preservarse, no es terminar con el sufrimiento que genera y sostiene, sino comerse a los que expresan su dolor luchando y no toleran una sociedad definitivamente fracturada e injusta.

 

Los súbditos del monarca demandan un papá envestido de poderes conductivos tan imaginarios como reales; hoy es Kirchner, ayer fue Menem, De la Rúa o Duhalde. Un soberano supremo que encauce y castigue a los adultos insubordinados y a los jóvenes sublevados sin futuro.

 

Pero a diferencia de la ideología del contrato social de la infancia del capitalismo, que encubría el conflicto social de las primeras acumulaciones primitivas del capital; la ficción contractual actual, se trastoca, sin mas, en un contrato de adhesión permanente contra los expulsados del salario sin retorno. Un tómalo o déjalo. Un sinceramiento brutal: no hay lugar para todos. El mercado “es esto”, y la sociedad es interpelada por el estado: que cada cual  elija si quiere luchar, alienarse o suicidarse. Que escoja su  trinchera, su prozak y su veneno.

 

Las personas ‘honestas’, los consumidores, ‘la gente’, los patrones o exprimidores del jugo humano del hacer y aquellos que aceptan la expoliación y la cooptación, “no tienen nada que temer”. Sólo precisan poner al pie -en forma de grito o con un silencio cómplice- una firma simbólica. Y otorgar así su anuencia para permitir el acorralamiento de los ‘duros’ y los resistentes; los que no se dejan normalizar por el poder y para el sistema son a-normales; los incivilizados o salvajes; los no adaptados a la muerte callada y continua de la indigencia, los desadaptados o inadaptados.

 

Hoy estos sujetos sociales, son para el poder, los piqueteros; los campesinos e indígenas que no renuncian a sus culturas y sus tierras; los obreros rebeldes que se apropian de las fábricas; los que buscan asambleariamente garantizar la seguridad comunitaria; y los asalariados que pelean por salir de la pobreza. Para los empresarios y sus instituciones, son sus enemigos, todas estas singularidades de lo múltiple que arremeten contra los garantes del perpetuo latrocinio social. El ser antagónico al poder es un nuevo sujeto político buscando derrocar -como en Santiago del Estero y en San Luis- los poderes constituidos de la miseria y la muerte. Un sujeto social en camino de alumbrar el poder constituyente soberano de la multitud: la democracia asamblearia. Una multitud soberana que no es el pueblo ciudadano estatalista. Una multitud que no es muchedumbre amorfa. Una multitud que no es una runfla dispuesta a servir en bandeja una intervención federal a Kirchner. Una multitud que no es tropilla para ser conducida al callejón sin salida del recambio de elencos políticos asentados en las viejas formas de dominación.

 

Contra todos ellos, los patrones imploran por un dios en la tierra, que ordene con el sable, a la multitud. Una espada flamígera en forma de brigada antipiquetera; una tropa de desocupados adictos al gobierno como batallón social de choque, conducida por progresistas, peronistas y transversales para enfrentar en las calles a pobres contra pobres; jueces y fiscales ‘tuertos’ que sólo observen la defensa de la propiedad empresaria a toda costa; cuerpos represivos especiales como la bonaerense marea azul; matones parapoliciales; policías "robocops sin ley", gendarmes y prefectos que ya están a las puertas de la capital, bordeando la avenida General Paz y haciendo de ‘cordón sanitario’ contra la  pobreza como peste social. 

 

Al poder no le incomoda la violencia. Le molesta quién la ejerce. Tres ejemplos de respuestas violentas que no involucran a los piqueteros ilustran, que el sistema tolera y aún mas en algunos casos promueve, la acción directa. ¿Por qué?, veamos:

a) Cuando decenas de miles reclamaban por el robo de sus ahorros, sitiando a los bancos y las instituciones estatales, obligando a los políticos a su salida del congreso a escaparse en los baúles de autos y ambulancias; en esa ocasión, el sistema se cuidó puntillosamente que las fuerzas represivas no mataran a una sola persona. Contrariamente, cuando los piqueteros reclamaron por su subsistencia, que mas que nunca fue puesta en entre dicho luego de la devaluación, y que afectó sobremanera a todos aquellos que viven de sus ingresos fijos, aquel 26 de junio de 2002, el estado azuzado por lo medios, ejecutó una masacre que había sido previamente planificada en todos sus detalles.

 

b) Cuándo un empresario es robado en una salidera bancaria, con tal de recuperar los 10.000 pesos sustraídos y hacer justicia sumaria, el estado lo permite todo. Los ladrones se fugaban en una moto, así pues, que la humanidad de la víctima estaba fuera de peligro. El empresario (que en el capital-parlamentarismo es la única clase protegida para robar la energía humana y hacerla ganancia privada, ufanarse de reclamar dictaduras genocidas, tener el monopolio de la fuerza de su estado y el patrimonio de la venganza por mano propia) desenfunda y mata a dos personas que no ponían en riesgo su vida.

 

Esto no fue exceso de legítima defensa, fue lisa y llanamente una acción homicida. El asesino esperó que los ladrones huyeran, y por la espalda, le desenrrajó 13 disparos. Vale poco la vida de dos delincuentes en Argentina: diez mil pesos, cinco mil por cabeza.

 

De una clase exprimidora, cuyo vínculo social está dominado por la lógica mercantil y que tasa el trabajo de sus congéneres en moneda, cuando está en juego perder su riqueza mal habida que resulta su valor supremo, no se puede esperar otra cosa. Hoy este empresario mata a balazos a dos hombres; ayer con el respaldo de las bayonetas su clase fue la responsable del secuestro, tortura y  desaparición de 30.000 argentinos; mientras que ahora amparada en la constitución, es la culpable, de asesinar socialmente 105 personas por causas evitables.

 

Recordemos que un trabajador muerto en un accidente laboral vale apenas 50.000 pesos. Una indemnización que será abonada en cómodas cuotas, siempre y cuando, el trabajador integre ese porcentaje ‘privilegiado’ que está registrado en una Aseguradora de Riesgo de Trabajo (ART). Cómo ya decía el viejo Carlos, cuando dos derechos colisionan decide la fuerza. Entre los bienes o la vida, gana el patrimonio. Claro, siempre y cuando la vida no sea de la clase patronal, porque entonces, para el poder vale todo. En cambio, cuando está en juego la sobrevivencia de la clase obrera que recupera su fábrica para ponerla bajo su gestión directa, acá vale mas los bienes del patrón, amasados con el sudor obrero, que la existencia de los trabajadores. Es un juego suma cero, donde si no se interpone la antagonía de la fuerza viva del trabajo, el capital siempre gana. En definitiva, para el estado, la vida y el patrimonio de los empresarios son la ley suprema.

 

c) El viernes 18 de junio un grupo de desocupados toma una sucursal de McDonald's. Según la versión de un comensal, un piquetero le arrebata su hamburguesa, gaseosa y papas fritas. No parece muy desigual el intercambio: una vida arrebatada y sin futuro por la sociedad capitalista, a cambio, de 100 gramos de carne molida, 50 gramos de patatas y un poco de líquido edulcorado. Pero la víctima ‘de tan terrible crimen’ no era un cualquiera, un nadie entre todos los nadies, como el poder y el consumidor ‘despojado’ consideran a cada piquetero.

 

Unas pocas horas después su relato es fogoneado por los medios. El sujeto compungido por el robo de su pedido comenta que habló con la secretaría privada de la presidencia ¿Cuántos ciudadanos tienen acceso a esta dispensa sino son portadores de una prerrogativa de clase? Sin dudas, no era un cualquiera de la multitud. Alegó que estaba armado y dispuesto a usar su pistola para defender... ¡¿Su hamburguesa?! ¿Dónde estaban los fiscales y los jueces, cuyo accionar es reclamado por el gobierno y los medios, tan afectos a iniciar procesos judiciales para encerrar luchadores sociales y judicializar la pobreza ante las demandas desoídas por décadas, iniciándole una causa por apología del delito a una persona dispuesta a asesinar por un combo de cinco pesos? Así es el capitalismo. ¡Sistema hipócrita si los hay!

 

La justicia sistémica es sorda, ciega y muda ante los llantos del dolor del hambre, las razzias policiales contra los jóvenes, y el  incumplimiento de los derechos constitucionales conculcados de los trabajadores y los desempleados. Mientras siempre es condescendiente para encubrir defalcos millonarios como el de la deuda externa; avalar la derogación de la ley de subversión económica que permitía procesar a los que fugaron 100.000 millones de dólares al extranjero; y vociferar en sus sentencias el impoluto respeto a la propiedad patronal que chorrea sangre popular. 

 

El sonsonete de la progresía, alegando que las demandas piqueteras son justas pero los medios erróneos, resulta propios de los lacayos y los dueños del poder. Ayer fueron menemistas y ahora progresistas, pero eso sí, siempre fueron, son y serán capitalistas.

 

Los medios también son el poder. Avalaron el último genocidio de los 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos. Basta recorrer los diarios de la época para comprobarlo. Fueron alfonsinistas hasta la hiperinflación, neoliberales de la convertibilidad concentradora de la riqueza y el desempleo posfordista, Aliancistas con Cavallo hasta el 19 de diciembre, Duhaldistas contra los piqueteros ‘duros’, y hoy, devaluadores kirchneristas sedientos de represión. Los medios tienen la estatura moral de sus intereses capitalistas. Proteger su propiedad privada a costa de expropiar los ahorros ajenos, condenar a la pobreza a media Argentina, y contagiar, por sus  usinas periodísticas como verdaderas cloacas, el terror a los desahuciados sociales a los fines de ir sembrando el camino para mas violencia estatal.

 

Sobran personas. Sobran indigentes. Mas aún, sobran los pobres consientes de su destino de excedencia en el capitalismo como los  piqueteros. Después de la primer marcha convocada por Juan Carlos Blumberg, bajar la edad de imputabilidad fue la consigna. Quieren  transformar a la sociedad en un gigantesco panóptico, escudriñar su subjetividad, castigando el menor desvío a la norma represiva. Si un menor le roba un juguete a su compañero se lo procesa. Si no fuera trágico sonaría ridículo. Una comunidad basada en el temor. Una gran aldea policial. 

 

En Cambio, cuando los hijos de los pobres terminan mutilados como trofeos de la persecución policial, y en su indignación ante un estado asesino incendian una comisaría suburbana, entonces, son delincuentes. Cuando en el recoleto barrio porteño de Las Cañitas sus vecinos apedrean y arrojan una bomba molotov contra la seccional policial, responsable de un caso mas de gatillo fácil, para los mass media y el estado, es un acción comprensible de indignación popular. ¿Porqué hay tamaña desproporción en la calificación del mismo hecho de justicia popular? Para el poder (y los medios son parte de él, no sólo actúan como sus voceros como en el fordismo, sino que  constituyen la matrix) los sectores medios patronales, profesionales, rentistas, o simplemente asalariados en blanco, autoexplotados y jubilados que superen la línea de la pobreza, son el centro político del consenso capitalista en las grandes urbes. Enfrentarlos es condenarse a la caída segura. ¡Si sabrá de esto De la Rúa! En cambio los asalariados en la pobreza, los asistidos por planes sociales que se rebelan, los obreros okupas, los desocupados que no cobran un peso de ayuda estatal, son para el gobierno el ejército civil a vencer, neutralizar, encarcelar o aniquilar.

 

El gobierno eligió hace rato sus aliados. La clase empresaria en su conjunto y la fracción asalariada y autoempleada que supere la línea de pobreza. Gobierna buscando su apoyo. El poder ya asumió que no va a tener un respaldo mayoritario. El parlamentarismo está en crisis y el sistema político, no sólo tomó nota del cambio de época, sino que, ha decido navegar en el mar embravecido del descontento y la ilegitimidad masiva.

 

¿Qué tienen que hacer los que sobran? ¿Durar en vez de vivir? ¿Morirse en silencio? Para esto el capitalismo le da una buena mano, asesina por día 105 personas, mas de 30.000 por año, pero no alcanza. Obliga al aborto a 400.000 mujeres por año, pero no alcanza. Mata 1.700 bajo el eufemismo de accidentes de trabajo, como en la mina de Río Turbio en Santa Cruz, pero no alcanza. Ya masacraron en democracia con su policía del gatillo fácil 1.500 personas, pero no alcanza. Tiene en prisión 32.000 personas, el 80 por ciento pobres, pero no alcanza. En la provincia de Buenos Aires hay 11.000 menores encerrados en Institutos y el 80 por ciento está por causas asistenciales, un sarcasmo para decir que se ‘los guarda’ porque son un peligro para el dominio capitalista. Provienen de familias desintegradas que no tienen que comer, pero no alcanza. Intenta cooptarlos con 15.000 microemprendimientos para que se resignen a una ‘digna’ y eterna miseria, pero no alcanza. Crea un millón de puestos laborales en el 2003 a un promedio de 400 pesos, pero tampoco alcanza. Inversamente, colabora en  generar nuevos indigentes y pobres. Los pauperizados del trabajo asalariado posdevaluación.

 

La zanahoria simbólica del trabajo ‘genuino’ no alcanza para todos. Es mas, cotidianamente se disuelve como imaginario. No hay esperanza capitalista que dure eternamente cuando el universo de lo real la desmiente cada día. En el capitalismo no hay opción para los trabajadores: obligados a producir plusvalor o dejarse morir. Para terminar con la escasez hay que abolir el salario. Desarrollar una antagonía anticapitalista que no corra persiguiendo ninguna zanahoria mas. La multitud desocupada por los patrones, empieza a reconocer al sueldo, como una hortaliza que millones de excluidos no comerá jamás. Mientras otros millones de los incluidos por un jornal, salieron de la pobreza por falta de un sueldo, para enterrarse en la pobreza asalariada al probar la zanahoria del trabajo por dinero. Por lo visto, el menú de la zanahoria, de cualquier modo, es una  dieta completa de privaciones.

 

Sin zanahorias para todos y con la multitud enfrentando al mercado que lo somete; para el poder, hacen falta mas palos para los des-asalariados y los rebeldes productores de valor  empecinados en vivir mejor. Al mismo tiempo, aterrorizar con el desempleo a los ocupados para que soporten cobrar un salario miserable, como paga, por las zanahorias prometidas. 

 

 

¿Que tiene para ofrecer el capitalismo a la multitud en América Latina? Panóptico social y video-vigilancia; estado de excedencia y represión policial; cárcel y trabajo delictivo; endeudamiento externo y fuga de capitales; autoempleo y salarios de subsistencia para el 70 por ciento de su población; precarización de la vida y subconsumo; para millones caridad y asistencialismo, y para otros millones, ni eso; riqueza para pocos y pauperización para la mayoría; indiferencia genocida y muerte planificada.

 

Los Estados Unidos, los paladines de la democracia empresaria, nos aleccionan con la masacre de 10.000 iraquíes, adonde lleva el  perfeccionamiento de las torturas que aprendieron en Santo Domingo, Vietnam y en toda la guerra fría. Un comportamiento barbárico en nombre de su civilización del dinero. Una mezcla de última tecnología bélica con picana eléctrica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5) Capital-parlamentario y endeudamiento. La guerra imperial como biopoder.

 

 

“Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre

recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.(...)  En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de

Independizarse de las rentas liquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo. (...) Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, mas el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años

de gracia. (...) Informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. (...) Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas

suficientes para cancelar ese módico interés, seria tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo”.

 

Cacique Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea, 08-02-2002.

 

 

“Decimos a los poderosos del mundo que si ellos se unen para la globalización de la muerte, entonces nosotros vamos a globalizar la rebeldía por la libertad”.


Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), 1-1-2003.

 

Las promesas de K, mueren una tras otra. Duplicó la oferta de Dubai para salir del default privado. Se comprometió a ajustar a valor dólar, de aquí a un año, la tarifa de gas. Una punta de lanza contra el bolsillo popular para acomodar en dólares, a valores pre-devaluación, las rentas de los oligopolios de los servicios públicos. Para dentro de un año el gas habrá aumentado, como la divisa norteamericana, un 180 por ciento.

 

Ya no hablemos de reestatización como le gusta al peronismo histórico, ni siquiera regularán el mercado. El propio gobierno acordó con las empresas de gas que a partir del 2006 el precio será libremente fijado por los capitalistas. La audiencia pública que obliga la ley para decretar un aumento constituye para el gobierno una ceremonia insustancial. No les importa nada, se creen impunes. Los patrones y sus gerentes no respetan, siquiera, la  formalidad de la política como espectáculo que ellos crearon. La proba burocracia weberiana, con la ética protestante del capitalismo que busca Elisa Carrío, ha muerto.

 

Nunca como ahora el estado ha sido mas funcional al capital. Acá y en el resto del mundo. La era del estado mediador, disputándole al capital algún grado de redistribución de la renta a favor del pueblo, es una pieza de museo que acompaña el cortejo fúnebre de las burguesías nacionales. Por supuesto, existe una clase burguesa, pequeño burguesa y lumpenburguesa que vive del trabajo ajeno, su producción, comercialización, financierización y acumulación. En cambio, si por burguesía argentina entendemos a una clase con capacidad de autodeterminarse en la economía-imperio, en la actualidad, eso no constituye mas que un discurso mítico sobre un actor social inexistente. En Argentina de las 500 empresas mas importantes, dos tercios, son extranjeras. Controlan el 69 por ciento de la producción, el 70 por ciento de las exportaciones y el 84 por ciento de las ganancias. De las 30 empresas líderes, sólo 5, son nativas. En la cúpula patronal del bloque dominante, el 82 por ciento, está integrada por firmas extranjeras o empresas argentinas multinacionales. Mal que le pese al nacionalismo popular y al arcoiris progresista, la burguesía nacional, sólo anida en las fantasías sociológicas de sus amanuenses, sindicalistas y políticos. Un dinosaurio en extensión, una clase, cuya verificable y pronunciada disminución, va acompañada con el final de la sociedad fordista del obrero masa y el estado nacional.

 

Del neokeynesianismo no hay señales, ni las habrá. Por mas que Lupín se rodeo de ex ministros menemistas hoy progresistas,  camporistas de hace tres décadas, cuadros setentistas descafeinados, el posvandorismo de los piqueteros "K ",  peronistas de izquierda reconvertidos, trotskistas de salón y autonomistas de sobaco.

 

La deuda externa no disminuye, muy por el contrario, no deja de crecer. Ya era impagable en el 2001 cuando significaba el 57 por ciento del PBI. Después de la desvalorización del peso, el PBI argentino en dólares ha caído a un tercio de su valor. Luego de los enjuagues que se avecinan, la deuda externa, será del 130 por ciento del PBI.

 

La deuda con los organismos financieros nunca se dejó de pagar, mas aún, con la salida de la convertibilidad el estado no ha hecho otra cosa que abonar y tomar nueva deuda. Una deuda post-default para socorrer a los bancos que robaron los ahorros y así compensarlos con la pesificación asimétrica, además de refinanciar a la patria contratista proveedora del estado.

 

A fines del 2003, no sólo que la deuda no había bajado un solo dólar, sino que trepó de los 140.000 del 2001 a los 178.000 millones. El pago de los intereses para el 2004 rondará los 15.000 millones de pesos, mientras que toda la ayuda social no llega a una cuarta parte de ese valor. Terminado el acuerdo con los acreedores privados los pagos se incrementarán. Le esperan  meses calientes a K. Si la actual situación social es altamente explosiva, sin válvula de escape electoral hasta octubre de 2005, cuando el gobierno quiera ajustar mas los cinturones de la mayoría la resistencia será manifiesta.

 

Se cancela deuda vieja con el único fin de poder tomar nueva deuda. Kirchner salda con la vida y la muerte de la multitud los créditos desembolsados. Paga cada dosis del plusvalor mundial, recibido en su forma de capital líquido, a la espera de una nueva sobredosis. El capitalismo es un sistema adictivo. Está enfermo del dinero como droga colectiva que lubrique sus neuronas y estire el efecto de la valoración del trabajo hasta el estallido financiero. La abstención lo desquicia, y entonces, recurre a su eterna fuente de la juventud, una nueva acumulación originaria como la del 2002-2003. El capital es un perpetuo convaleciente de la moneda como valor de cambio universal. Resulta un prisionero del dinero a cadena perpetua producto del divorcio que creó entre valor de uso y valor de cambio; entre la autonomía social del hacer y la acumulación privada de lo hecho; entre la cada vez menos mensurable potencia de la especie humana, y la necesidad de medida que precisa el capital para modificar el trabajo en poder y ganancia. 

 

Para el 2.002 la deuda de todos los países latinoamericanos rondaba los 760.000 millones de dólares. El posfordismo es el reinado del intelecto general de masas, la plusvalía relativa del trabajo muerto y el capital científico-técnico. Necesita millones en inversiones directas. No es suficiente con la plusvalía absoluta de jornadas interminables de 12 horas por migajas. No le alcanza con el ahorro interno de ninguna acumulación primitiva. No le basta con la devaluación y el control de la moneda como herramienta de política económica. La fracción nacional, extranjera y multinacional dominante del capitalismo argentino, no puede perder el tren tecnológico de la plusvalía relativa y para eso precisa millones de dólares proveniente del mercado mundial de capitales.

 

Argentina necesita deuda y mas deuda para seguir funcionando. Simultáneamente, paga mas y mejor, para salvaguardar las arcas quebradas de los grandes países imperiales. Que aunque poderosos también se asientan, como economías que transforman el hacer en capital, en la dependencia de la misma droga dineraria. No olvidemos que el déficit presupuestario de los Estados Unidos es del orden de los 400 mil millones de dólares. Norteamérica es el mayor deudor planetario, le deben al mundo 8 trillones de dólares y su deuda externa aumenta un billón cada 21 meses. Las remesas del trabajo vivo argentino y mundial van a parar, en su forma monetaria, a los tesoros exhaustos de los países globalizadores. Como contraprestación, para la clase dominante nativa, poseedora del 40 por ciento de los títulos públicos de la deuda, que le tocó habitar en las fronteras fijadas hace dos siglos, herederas de las burguesías librecambistas que instituyeron a los estados nacionales como la forma política de sus mercados internos, sólo le quedan las migajas del derroche capitalista; exprimir a la multitud que habita al interior de un mapa de geografía denominado Argentina; controlar su descontento; y servir como en Haití, con sus fuerzas armadas, de tropas de ocupación contra las masas que se rebelan en otras unidades productivas que, de manera desfasada con el desarrollo del capital, todavía se los conoce como países soberanos.

 

La guerra se ha transformado en el paroxismo del capital. Pero a diferencia del siglo XX, cuando los partidos socialdemócratas sirvieron a los intereses patronales vehiculizando el sentimiento patriotero de amplias masas, hoy la multitud, resiste los intentos guerreros de sus estados.

 

Haití inaugura una nueva etapa en la estrategia guerrera del imperio. Con el fracaso bélico norteamericano en Irak, y su intento de construir “manu militari” nuevas instituciones posfordistas, que superen a la ONU como la vieja expresión dominante de los estados nacionales y representación del capital en la era del fordismo, a EE.UU., no le queda mas remedio que volver sobre sus pasos.

 

El gobierno argentino, de la mano K, se va a practicar a Haití el estado de sitio perpetuo a gran escala. Van a probar lo eficiente que son los militares para asesinar civiles. Se van a ejercitar en el posfascismo americano como buenos socios del gobierno genocida de Estados Unidos.

 

El resto de los estados no son mas democráticos. Para continuar con la teatralización del concierto de las elites políticas, sus gobiernos, todavía no han encontrado una manera superior a las Naciones Unidas como la representación de representaciones de las naciones.

 

Los mas importantes países del G8 fueron de la partida en la invasión irakí. Y los que no participaron, no hicieron nada para impedirla. La oposición a la guerra provino del mismo sujeto social que alimenta al imperio o puede demolerlo: la multitud. De ella proviene, y provendrá, toda acción que tenga alguna perspectiva de cambiar sustancialmente a una humanidad desgarrada por el capital.

 

No sólo es un desafío para el cambio social crear sus formas organizativas anticapitalistas. Los empresarios también están en dificultades sosteniendo instituciones que ya no responden a la materialidad y subjetividad de la fuerza de trabajo, el cognitariado, la precarización dominante, la indigencia estructural, el desempleo sistémico y no cíclico, la abstención electoral, el despertar multitudinario de los pueblos originarios, la era de las insurrecciones, y los avances en la conciencia antisistémica de millones en el mundo.

 

El ciclo de valorización del capital se torna cada vez mas corto y despótico. El trabajo socialmente necesario es cada vez menor. La productividad del cognitariado desquicia amplias franjas de la renta empresaria. La desocupación que provoca el posfordismo, que empezó como una salida económica para recuperar su tasa de ganancia y disciplinar a la fuerza obrera, ya no resulta eficaz como herramienta de sumisión. Repuesta de las derrotas de los '90, la multitud, arma su nueva agenda de resistencia. Mientras tanto, el festín criminal del capital trata de sacar todo el jugo posible a su  maquinaria bélica.

 

El sueño empresario, de un producto que destruyéndose se valoriza, tiene la forma de un misil. Cuando más se utilicen mas hacen falta reponer. Cuanto antes se emplee, antes se cierra el ciclo de valoración del capital: producción, circulación y consumo. Para esto no hacen faltan masas que compren la mercancía como en el fordismo, por el contrario, hacen faltan humanos para probarlos. La destrucción fulminante de la especie, como recreadora del capital, encontró su quintaesencia ¡Lo han logrado! ¡Por fin la más completa fagocitación de la subsunción real de la sociedad en el capital halló su forma ideal de realización! La muerte súbita dándole vida al capital.

 

El capital como dominio y disposición de la vida y de la muerte. Patentamiento del genoma humano y lucro. Mercantilización directa del organismo + la autovalorización por la muerte de la guerra. El cuerpo que sólo tenía valor para los patrones como soporte de la energía fuerza de trabajo, ahora que el hacer excede toda medida y trastorna el ciclo de la ganancia, torna a la mismísima materia, más allá de que produzca o no, en un manantial de riqueza. Nacimiento y defunción bajo las órdenes del capital. Un completo Biopoder. Posesión de la existencia desde la concepción hasta la tumba. No sólo queda controlado realmente el trabajo de una clase en el capital, sino que subsumidos sus  propios cuerpos como mercancía. Una subordinación completa del varón y la mujer en la ganancia privada.

 

Los empresarios son los nuevos dioses paganos. Los dueños del principio, el desarrollo y el fin de la vida. El verbo hecho capital. El origen de la vida como renta, el trabajo como valor de cambio y el ‘malthusianismo express’ de las bombas como autovaloración. Todo al mismo tiempo y por el mismo precio: el de la economía de la moneda, el estado y el capital.

 

El complejo científico militar estadounidense funciona los 365 días, veinticuatro horas al día. El resto de las empresas bélicas del G8 hacen otro tanto. Recordemos que el grupo de los ocho está compuesto, además de Norteamérica, por Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Japón, Canadá y Rusia. Con tal de someter a la multitud, no hay diferencias entre centroderecha y centroizquierda, republicanos y demócratas, conservadores y laboristas, liberales y progresistas, populistas y neofascistas. Cuando de sostener al capitalismo se trata, cierran filas a como de lugar. Algunos como Francia, se privaron de invadir Irak mientras desalojaba al presidente de Haití. O por caso, combate como Rusia a la resistencia chechena con los mismos métodos que Bush a los irakíes.

 

El gasto militar norteamericano del 2004 subió un 15 %. Alcanza a los 540.000 millones de dólares contra los 460.000 millones del 2003. Si el gasto militar sigue como ahora, para el 2005, superará los 200.000 millones de dólares que Estados Unidos gastó en toda la primera guerra mundial.  

 

Las aventuras bélicas hay que pagarlas. La capital occidental del imperio está en bancarrota y la sabia que la mantiene con vida proviene de un mundo al que considera sus neo-colonias. Kirchner les va a dar una buena mano honrando la deuda externa. Pero como todas las economías dinerarias son más o menos deficitarias, el ajuste fiscal para pagar la deuda, hará como siempre, que el pueblo argentino sea el cordero a sacrificar en los altares del mercado. Hiperexpoliación e hiperdesempleo sostienen la ecuación macroeconómica del capital, inversiones financieras y pago de la deuda externa la completa. Muerte blanca capital-parlamentaria y muerte roja posfascista son sus consecuencias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6) El coro variopinto que sostiene el sistema.

 

 

“El arma secreta del financiamiento: como actúa el enemigo dentro del Foro Social. Fundaciones que permitieron a la CIA financiar indirectamente los movimientos antiglobalización. A través de numerosas fundaciones “independientes” la CIA ha establecido una estrategia de financiamiento y direccionamiento de los movimientos contestatarios. Trabaja en apoyo a organizaciones y proyectos de aparente oposición a los Estados Unidos y los orienta con el objetivo de neutralizarlos. Muchas fundaciones europeas que estarían relacionadas con la CIA y coordinadas desde los Estados Unidos por la Nacional Endowment for Democracy (NED). Una invitación a identificar, entre las organizaciones participantes en el Foro Social de las Américas, cuáles son las financiadas por el enemigo”.


Observatorio de la Injerencia de los Estados Unidos, volante repartido en el Foro Social de las Américas, Quito, 28-7-04.

 

 

“Del ridículo y de la prostitución política no se vuelve”.

 

Comentario en Indymedia bajo el apodo de Juan Salvo.

 

 

La legitimidad capitalista necesita de todos sus socios para sostenerse. Algunos se enfrentan “pour la galerie”, mientras despliegan sus medios y ONG's, intelectuales y sindicatos, periodistas y partidos, repitiendo una y otra vez que -en el capitalismo- otro mundo es posible. Obvio, para ellos fuera del capitalismo no hay mundo posible. En realidad, lo que no existe, es lugar para sus ganancias, prebendas y poderes. Inversamente, un mundo donde quepan todos los mundos es una esfera universal, pública, no estatal, y anticapitalista. O de lo contrario será un mundo para pocos, conducido por los cadavéricos estados nacionales.

 

Hoy, ‘cuadros’ de ATTAC Argentina, ocupan programas televisivos en el canal estatal respaldando el capitalismo nacional de opereta de Kirchner. A cambio de abandonar las luchas, hay en el mercado político, a 3.000 pesos la cabeza, dirigentes piqueteros como Jorge Ceballos. Otros como la CTA, conducen una central sindical dispuesta a hacerle el aguante a K, como se lo hicieron a De la Rúa hasta el 20 de diciembre de 2001. También están los intelectuales del mandarinato de las universidades públicas y privadas. Que no participaron en ninguna de las experiencias abiertas a partir del 2001, o se borraron de las asambleas luego de haberlas vaciado y conducido a los Centro de Gestión y Participación porteños (CGPs), estigmatizado de duros a los piqueteros que resistían con Duhalde, y dándole letra al neo-cooperativismo capitalista de las fábricas tomadas. Como si fuera poco, ahora los muy oportunistas, quieren venir a enseñarnos lo que es la autodeterminación.

 

Docentes y cronistas que posan de reflexivos y de colaboradores desinteresados de los movimientos, cuando lo que buscan es refrenar el instinto autoorganizado de la multitud. Son mas de lo mismo, aunque ahora se acerquen con una barniz de independientes y autonomistas.

 

La academia, mas allá de este o aquel docente, como institución, al igual que el parlamento con sus honrosas excepciones, es una cofradía corrupta al servicio del capital. Ningún saber social surgido de sus claustros aportó, en los últimos 32 meses, un ápice para instituir el anticapitalismo. Contrariamente, su producción teórica y los espacios cedidos para microemprendimientos en las facultades, están dirigidos a reconvertir un movimiento autónomo que se les había ido de las manos. Una dinámica que desprecian y  temen profundamente.

Investigadores sociales y periodistas que se esfuerzan constantemente por castrar la potencialidad anticapitalista de los foros sociales. Estiman que les vasta con llamarse ‘colectivo’ y ‘red’ para ser parte de lo nuevo. Sindicalistas, funcionarios y militantes de la progresía, refrenando a las asambleas autónomas. 

 

Otros conciben engendros, falsificando la simbología piquetera, montando MTD's con la plata aportada por algún ministerio o municipio. Se conducen reflejamente y por espasmo. Creen que el autogobierno es representable. Se manejan con el viejo criterio de la rosca, el sello y la marcha ritual. Van por detrás de los acontecimientos. Por lo tanto no entienden que la ontología de los acontecimientos es la creación autodeterminada, la acción directa, lo no pautado, lo que se escapa de sus normas heterónomas. Abjuran de la autoorganización. Para ellos de lo que se trata es de conducirla, diseccionarla, esterilizarla, neutralizarla y destruirla.

 

El ex-dirigente piquetero Héctor ‘Toti’ Flores del MTD de la Matanza, mientras nos advierte que todavía “falta para la revolución y la toma del poder”, pacta con la empresa Arciel poner en el mercado los guardapolvos hechos en el taller del MTD con el logo “Pongamos el trabajo de moda”. La confección de la ropa responde a los cánones mas brutalmente mercantiles, a punto tal, que las exhibieron en la feria Buenos Aires Fashion. Defiende, como si nada, ‘la alianza’ con un empresario integrante de la Cámara patronal: Confederación General Económica (CGE). Un ex funcionario del gobierno provincial radical de Armendáriz que negoció la deuda externa bonaerense y fue gerente flexibilizador de Fate. Toti no se priva de nada, sin ninguna vergüenza hace de su estancamiento y su compromiso con la clase patronal la nueva maravilla de la tercerización del capitalismo de la miseria. Pero aprendiendo del gerenciamiento empresario que tanto le interesa cultivar, de la mano de un político venal y verdugo de la clase obrera, llama de manera marketinera como ‘economía social’ al viejo cooperativismo capitalista. Un verdadero grotesco, ya que al mismo tiempo no se inmuta, al decir, que se considera... ¡autónomo y anticapitalista!

 

Mala época para todos estos espantajos. Por cada experiencia que se burocratiza surge otra que se les escapa. Por cada máquina de guerra cooptada aparece una nueva. El movimiento piquetero que hasta el 19 y 20 se concentraba en cuatro agrupamientos: la FTV-CTA, La CCC, La Verón y el Polo Obrero, ahora está compuesto por 80 organizaciones. Por cada militante que compran diez se mantienen firmes en sus convicciones. Y aquellos compañeros y compañeras que no encuentran, por el momento, la manera de vencer al Leviatán, prefieren retirarse antes de permitir que el poder recolonice sus deseos desatados de justicia. Fugan, dejando tras sus pasos un campo yermo no parasitable. Escogen replegarse antes que ser cómplices del sistema dominante. Apuestan a esperar el momento propicio para asestarle un golpe demoledor al aparato de estado. Es cierto, muchos de los cientos de miles que hicieron el 19 y 20 y construyeron las 300 asambleas comunitarias están en su casa. Pero no han sido disciplinados ni derrotados.

 

Mientras tanto, con argumentos hilarantes si no fueran miserables,  los mismos que en los '70 tomaron las armas contra el estado, que vieron morir torturados por los militares a sus compañeros, ahora llaman a que su gobierno nacional y popular les ordene a las fuerzas armadas genocidas que sometan a otros pueblos hermanos. 

 

Haití es un nuevo laboratorio autoritario. Las FF.AA. van a estar bajo las órdenes del comando brasileño. Los socios mayores del Mercosur se aprestan a practicar la ocupación militar para luego importarla a su territorio, cuando su gendarmería y prefectura no sean suficientes para controlar la "ghettizada" Río de Janeiro, y entonces los militares sirvan para repeler las insurrecciones que asolen Pernambuco, Espíritu Santo o San Pablo.

 

Van a instruirse en las nuevas formas del control social represivo.  Van a poner al día el modelo que practicaron en los '70 con el Plan Cóndor. Van a torturar, vejar y asesinar como los norteamericanos en Irak. Van a sofocar preventivamente el desarrollo del poder constituyente en la tercera nación mas pobre de América, con un 80 por ciento de su población viviendo en la miseria y cuya expectativa de vida ronda los 50 años. No casualmente el destino de las tropas argentinas es Gonaïves, la cuarta localidad en importancia del país y capital del departamento de Artibonita. Esta ciudad, tras la insurrección de la multitud, en febrero de 2004, fue declarada República Independiente de Gonaïves. Un territorio con 200.000 habitantes que amenazaba al poder instituido de todo el estado. Es decir, una potencia social en movimiento que iba mas allá de terminar con el gobierno de Aristide, sino que buscaba efectivizar su autonomía local, para desde allí, expandirla a un país de ocho millones de habitantes, de los cuales seis millones y medio, viven en la pobreza.   

 

Para esto, como buenos mafiosos, los gobiernos precisan un pacto criminal legitimado por la ONU. Como se mancharán las manos de sangre popular no quieren señalamientos en su propio seno. Lo que opine las mayorías del planeta no les importa. Para ellos, la multitud es sustrato del capital, y si se rebela, el adversario a vencer. La democracia de la bayoneta “for export” se ha transformado, descaradamente, en el gobierno de los ricos y para los ricos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7) Con Kirchner estamos peor.

 

 

“Cuando más subordinada está a las relaciones internacionales la vida económica de una nación, más representa un determinado partido esta situación y la aprovecha para impedir la supremacía de los partidos adversos (...) El llamado “partido del extranjero” no es el que se indica vulgarmente como tal, sino precisamente el partido más nacionalista, el cual, más que representar las fuerzas vitales del propio país representa, en realidad, su subordinación económica a las naciones o a un grupo de naciones hegemónicas”.

 

 Antonio Gramsci.

 

Ya no alcanza con decir que con el efecto “K” nada cambió. Es mas, estamos peor que hace un año. En Entre Ríos una provincia conducida por el gobernador kirchnerista Busti, en enero de este año, había 13.000 desnutridos ¡Escalofriante, pero fueron por mas! El milagro de la economía Duhalde-Lavagna-Kirchner los llevó a 20.000 en junio. Un 54 % mas de desnutridos en sólo seis meses. El 50 por ciento de su población está por debajo de la línea de pobreza y el 30 por ciento en la indigencia. 140.000 mil niños asisten a comedores escolares y otros 40 mil van a comedores comunitarios. Entre Ríos es una provincia que tiene 1,3 millones de hectáreas sembradas con soja. Para los tiempos que corren debería ser una provincia rica. Pero la acumulación de la riqueza en el capitalismo, siempre queda en manos de los mismos: los patrones. En el desarrollo del complejo sojero se unen consustancialmente el estado, con las  multinacionales de semillas transgénicas y la otrora oligarquía agrícolo-ganadera. Estado de excedencia y ganancias privadas fabulosas. Empresas ricas y pueblo pobre, paradojas del progresismo.

 

La política económica de K es tributaria de la de Duhalde. Pingüino para tranquilizar a los mercados hasta conservó a su ministro de economía Lavagna. Los empleados estatales perdieron después de la devaluación un 40 por ciento de su poder de compra. El gobierno, como buen evasor estatal, dando sumas fijas no remunerativas es el primero en pagar sueldos en negro. Al mejor estilo menemista mantiene en la precariedad a 17.000 empleados.

 

El sector público tiene 1,7 millones de agentes. Los aumentos, para aquellos que ganan hasta $ 1.000 apenas son cobrados por 280.000 asalariados, en su mayoría policías y fuerzas de seguridad. A los empleados se le aumentó el 6,5 % y a los cuadros de conducción de los ministerios el ciento por ciento, pasaron de $ 3.000 a $ 6.000. Toda una delicia de la nueva clase: la clase política. Una casta que siempre está a resguardo de los default, devaluaciones y tarifazos. Una clase al servicio del capital que hace pagar todas las crisis a las mayorías. Mientras tanto, los jubilados que están por encima del ingreso ‘millonario’ de 280 pesos se les piensa aumentar un magro 10 por ciento.

 

La economía creció un 11,2 por ciento en el primer trimestre. Por supuesto, creció a costa del trabajo con salarios victorianos y pobreza endémica. Las últimas estadísticas del INDEC, difundidas el 17 de junio del corriente, resultan catastróficas. Hay 5.700.000 personas que viven con un peso y medio por día; o 45 pesos por mes. Si se sube un escalón en la franja de ingresos, hay otros 5 millones de argentinos que viven con tres pesos diarios, o sea, 90 pesos por mes.

 

Los datos completos del INDEC, de diciembre de 2003, son reveladores. De los 12 millones en situación de dependencia, el promedio de los ingresos, está por debajo de la línea de pobreza fijada en 674 pesos. Los siete millones de jubilados y rentistas están en la misma situación. De los empleados, el 58 por ciento, son pobres. Son los nuevos miserables del trabajo asalariado, los que se hacen pobres trabajando, los condenados del trabajo “digno y genuino”.

 

¿Pero qué es la línea de pobreza fijada en 674 pesos? Es una cota que marca el precio de la reproducción de la totalidad de la fuerza de trabajo para el capital en su conjunto. Es el valor en moneda que mide la sobrevida de toda la clase productiva, no de este o aquel empleado. Es el costo que deben afrontar combinadamente los capitalistas privados y estatales, no este o aquel empresario. Es la suma que necesita cada productor para alimentarse y transportarse, procurarse casa y abrigo, y así volver al otro día a la empresa y el estado, que le seguirá succionando la vida, a cambio de una tarifa llamada salario.

 

La canasta básica alimentaria es la misma que fija la línea de pobreza y la indigencia. El valor de esta última es de $ 320 y sólo está compuesta por alimentos. Por lo tanto se supone que el productor viaja a su empleo por sus propios medios, jamas se comprará ropa y, o es propietario, o no paga alquiler, vive en la calle, en un asentamiento o en una casa tomada. Parece un sin sentido, pero no lo es. ¿Por qué? la línea de indigencia buscaba medir la reproducción de la fuerza de trabajo que circunstancialmente no estaba ocupada. No como hoy, donde hay millones de desempleados permanentes y asalariados indigentes. Era una suma que apuntaba al viejo ejército industrial de reserva del fordismo, al que apenas se lo mantenía con vida, a la espera de volver a ser explotados por los empresarios.

 

Hoy la línea de indigencia de $ 320, es la marca de flotación del hacedor menesteroso en constante subconsumo, antes de que se hunda y desaparezca silenciosamente por el hambre. 

 

Además en el estado de excedencia, la línea mortal de la indigencia, viene a ponderar el gasto en asistencia social que hace falta para clientizar a las masas sin destino. Al existir productores por debajo de la línea de pobreza reproduciendo su fuerza de trabajo, sirve para establecer la canasta básica alimentaria como  nuevo piso salarial. Se utiliza como referencia de los sueldos en negro, que a su vez presionan a la baja, a los sueldos en blanco.

 

La canasta básica de alimentos contempla que un adulto apenas consuma 250 gramos de queso por mes, no tome bebidas alcohólicas, ni fume. No como fiambres ni cereales, no pruebe la manteca ni los yogures. No abra en todo el mes, y si fuera por el capital en toda su vida, una sola lata de conservas. Por supuesto no contempla los ‘lujos asiáticos’ de diarios y revistas. El uso de internet y la TV por cable, la telefonía celular y el auto. Es una persona que debe privarse, para siempre, de cines y teatros, discos compactos y libros, regalos y vacaciones. Apenas una bestia de carga persiguiendo la zanahoria de un sueldo subhumano. Y para los indigentes desempleados ni eso. Contrariamente, debe procurar no ser una carga para que el sistema capitalista continúe funcionando. Si se muere mejor, pero en su casa y en silencio.

 

Los piqueteros que tanto irritan a los poderosos gozan de la ‘astronómica’ suma de $ 150. Con esos ingresos, ser indigentes es un lujo. Cobran menos de la mitad que un asalariado en la miseria. Ser indigentes, ¡Sí indigentes!, para el capital es la nueva utopía a ofrecerle al universo piquetero. ¡Patético pero cierto!

 

Mientras sigan percibiendo 50 dólares al mes estarán un 76 por ciento por debajo de la línea de pobreza. ¡Y todavía se quejan que cortan rutas! Son un ejército de santos ante tanto saqueo social.

 

En el capitalismo la abundancia de unos pocos es la contracara de la miseria de muchos. La acumulación privada en desmedro de la producción social.

 

Mientras exista el capitalismo, no lastima la bien habida propiedad privada proveniente del propio trabajo, pero si aquella que se sostiene con la expropiación del hacer de los productores y después se transforma en capital. Una riqueza producida socialmente y acumulada privadamente. Una propiedad privada mal habida, proveniente del robo legalizado del trabajo ajeno. La base del poder empresario para someter a la multitud.

 

Los medios van a blandir nuevas ridiculeces aterrorizadoras contra los piqueteros: que vienen por la chacra familiar, el departamentito de dos ambientes y la casa con fondo y malvones, la camioneta del reparto, los salamines del almacenero autoexplotado y la virginidad de la hija preadolescente. ¡No señores empresarios, no caricaturicen la lucha de uno de los afluentes de la marea en movimiento de la multitud! Para ustedes, sus oponentes no son únicamente los piqueteros. El día que la multitud estalle colectivamente como el 19 y 20, y profundice anticapitalistamente su autonomía, vendrá para expropiar la riqueza robada, abolir el trabajo tarifado y terminar con su estado opresor. Vendrá por los campos sin labranza mientras millones están desnutridos. Por las unidades económicas donde esquilman a sus empleados. Vendrán por la tecnología que crearon, y que ustedes empresarios, utilizan para aumentar la productividad a costa del desempleo.

 

Siembren paranoia mientras engañan a ‘la gente’. No es uno u  otro dirigente piquetero su enemigo. Son los 10 millones condenados a vivir de los despojos, la mitad de la población en la pobreza, uno de cada cinco adolescentes bonaerenses que dejaron sin estudio ni trabajo. Vendrán por la bronca acumulada por 20 años de mentiras. Porque mientras sus ministros critican la entereza de las familias piqueteras que no están dispuestas a tolerar la condena de sobrevivir con 150 pesos, los funcionarios de su gobierno se quejaban porque ganaban 3.000 pesos, y sin embargo, se aumentaron al doble su sueldo.

 

Vendrán porque sus políticos se gastan en una cena, o en una corbata italiana, lo mismo que ellos disponen para subsistir 30 días. Vendrán por las cloacas y el agua potable que nunca se hizo. Por la falta de gas natural del 60 por ciento de la población. Vendrán por las ejecuciones hipotecarias que no paran. Por los minifundios quebrados. Vendrán por los suicidados que no resistieron mas la decadencia. Vendrán por los infartados a los que les robaron sus ahorros. Por los hijos arrebatados por sus matones vestidos de azul. Vendrán por la felicidad, porque ustedes hacen de la tierra un infierno. Por su libertad porque ustedes son el despotismo. Vendrán para hacer del presente un futuro mejor. Vendrán porque ustedes los expoliaron y mataron en el pasado, les arrebatan cada jornada y quieren hipotecar su porvenir. Vendrán por la vida porque ustedes son la muerte.

 

Los empresarios y el gobierno no quieren mas cortes de rutas,  pero hacen oídos sordos a los gritos del hambre. Pues bien, ahora los que luchan van por la okupación de las empresas y las dependencias oficiales. ¿No los querían mas en el espacio público? Pues bien, ahora los tienen en las puertas de sus recoletos despachos, ocupando comisarías y fiscalías, y los ‘halles’ de sus lujosos hoteles. ¿Qué quieren señores empresarios? ¿Que se vayan también de allí? ¿Que abandonen las rutas y los edificios? Pues bien, entonces lo que buscan es que 18 millones de argentinos se resignen a vivir espantosamente, y en el mejor de los casos, peticionen solemnemente a las autoridades. ¡Pero si eso han hecho por 20 años y acá llegamos! ¿Ustedes quieren que esperen y voten en octubre de 2005? ¡Pero para eso falta una eternidad! Y los llantos de dolor, por el hambre de los niños de las familias indigentes, no puede esperar mas. Además, ¿Esperar para qué? ¡Para volver a escuchar las mentiras de sus políticos y sus promesas recurrentemente incumplidas! ¿Para consolidar su alianza con las fuerzas policiales que matan jóvenes a la salida de bailantas y discos, apalean y torturan luchadores populares y liberan zonas para secuestros? Entiéndalo de una buena vez, si la multitud estalla, vendrán porque ustedes los hartaron.

 

Tuvieron la posibilidad de escuchar la voz del pueblo el 19 y 20 ¿Y que hicieron? No cambiaron en nada. Pura cosmética y fuegos de artificio. No sólo no se fue ninguno de sus sirvientes, sino que se quedaron para seguir masacrando al pueblo. 

 

Los empleados en negro ganan en promedio $ 343 pesos. Todos son pobres. Y apenas si están 23 pesos por arriba, de la muerte en vida, de la indigencia. Son el 50 por ciento de la fuerza laboral y ganan en promedio un tercio de lo que perciben los empleados en blanco.

 

A los nuevos mimados del capitalismo de K, los emprendedores y hacedores, ¡Bah autoexplotados!, productores de valor para el mercado, o para evitar tanto eufemismo a la moda llamémoslo como lo que son: cuentapropistas de todo tipo, solitarios o asociados, trabajando individualmente o en red, no les va mejor. Cartoneros, artesanos, profesionales que facturan por sus servicios, docentes particulares, limpiacoches, vendedores ambulantes, trabajadoras sexuales y obreros en empresas recuperadas, entre otros tantos oficios y servicios, están bien lejos de la prosperidad dineraria. El promedio gana $ 504, y al igual que los empleados en negro, son todos pobres. Siguen trabajando para ese patrón inmaterial, pero no invisible: el mercado. Y mientras laboran descienden al infierno creado por los patrones en la tierra: la pobreza. La mayoría no tienen prepaga ni obra social. No hacen aportes jubilatorios, o sea que trabajarán hasta su muerte como en los orígenes del capitalismo. Este sector ya no es una anomalía insignificante del sistema capitalista, representa, ni mas ni menos, que el 22% de los ocupados sin salario.

 

Sirva esta estadística, para aquellos que todavía quieren encerrar a la multitud exclusivamente en la clase obrera o en los asalariados en general. Casi la cuarta parte de los que mantienen con vida el capital se autoexprimen. Producen valor, y a la mayoría, ningún patrón les paga directamente su sueldo. Pero en cambio, el mercado como capitalista universal los sigue dominando y expoliando.

 

El posfordismo es la transición comunista del capitalismo. No fue ninguna revolución proletaria, sino la contrarrevolución del capital, la que concluyó con la sociedad salarial del pleno empleo y los ejércitos de parados como reserva fluctuante de la ganancia empresaria. El propio sistema termina aboliendo el salario de millones, no así la producción de valor, por eso, no son hacedores anticapitalistas. El trabajo por cuenta propia y la ocupación de familiares sin salario, que engloba al 22% de los ocupados, es necesariamente una fuerza de trabajo desindicalizada y en condiciones óptimas de crear instituciones extragremiales y extraestatales. Para ellos la asamblea barrial es el lugar natural donde se reencuentra el general intellect desparramado por toda la trama vecinal. Reunificando una dispersa potencia social con un difuso hacer económico. Pudiendo fundar al unísono un poder político sin mediaciones. Esta porción de la multitud, que casi equipara a todos los trabajadores privados sindicalizados, y supera a los desocupados, resulta una de las potencias materiales y subjetivas de la multitud con capacidad de cimentar la república asamblearia del valor de uso anticapitalista. Ya no dependen de un salario, sólo les falta abolir el dinero.

 

Los estudiantes, que con sus pasantías son el primer peldaño de una vida precarizada, reciben $ 267. Aquí ya no son pobres sino indigentes. El contrato de aprendizaje, es el camino mas corto, que une, el circuito educativo con temporadas en la indigencia.

 

Los cuatro millones de jubilados y pensionados ganan en promedio $ 451, si bien la mayoría cobra $ 300. En promedio son todos pobres y en su mayoría indigentes ¡Viva el estado nacional y popular! ¡Así da gusto llegar a viejo!

 

El 95 por ciento del personal doméstico está en negro. ¡Qué suerte que ahora la lucha contra el trabajo no registrado iba en serio! Los sueldos promedios rondan la ‘exageración’ de $ 287 pesos. Por lo tanto son indigentes.   

 

Se dirá que la situación es mejor para los empleados privados en blanco. Pues no. Mas del cincuenta por ciento en once provincias ganan menos de $ 500. Por lo tanto, bajo el gobierno de un presidente, que por un lado dice en la ONU, “Que somos todos hijos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”, mientras tanto, condena, a la mitad de los trabajadores registrados en la actividad privada, de un país normal, y de una ‘burguesía nacional’ en serio, a ser pobres. 

 

Las grandes ganadoras del modelo devaluador, las empresas agrícolas, son las peores. Tienen declarados 240.000 mil empleados mientras el último censo registró 900.000 trabajadores.

 

La otra gran ganadora de la pesificación, las empresas de la construcción que crecieron en el primer trimestre del 2004, un 41 por ciento, no se quedan atrás. Tienen declarados 160.000 empleados contra 640.000 que figuran en el censo 2001. ¡Y después los peronistas y progresistas variopintos, osan enojarse, cuando se les imputa que con ellos la multitud está peor!

 

Y después los empresarios tienen el tupé de asombrarse cuando la multitud se subleva mientras crece el delito que ellos provocan. Su cinismo no tiene límites. Leamos esta muestra de hipocresía sin desperdicios del titular de Telecom Amadeo Vázquez  "Los empresarios hemos fracasado en la construcción de consensos". Parece que por fin se desayunó que es imposible acordar con una clase social antagónica a los intereses de la mayoría. Manuel Forn, presidente de Molinos, fue mas lejos en su sarcasmo "Somos una compañía de consumo masivo y nos interesa venderle a los pobres que son la mayoría (...)". Difícil que así sea. Los Forn y compañía son los responsables de transformar a la Argentina en una fábrica de pobres. Las estadísticas de su propio estado y de su bien amado K, demuestra, que las ganancias de los empresarios no conocen mas límite que la acumulación del capital a costa de la pauperización asalariada, el autoempleo miserable y el desempleo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8) Delito, mercancía y Capital-criminal.

 

“La corrupción institucional se ha desarrollado hasta el punto de conformar corporaciones mafiosas; herramientas que además de sus objetivos económicos son diariamente utilizadas para la disputa de poder. Porque detrás de esas mafias hay intereses económicos y políticos (...) Pero la corrupción política, judicial y policial se ha extendido hasta pudrir de raíz las instituciones convirtiéndolas en garantes del mantenimiento y reproducción de la inseguridad. Por eso nos resulta contradictorio pedirles a los mismos que impulsan estos hechos, que los combatan y encima con leyes más duras. Cuando en realidad lo que hay que hacer es desmembrar la cadena mafiosa que comprende desde el policía implicado, pasando por los jueces y fiscales que los encubren, con el aval de los políticos cómplices que impulsan y se enriquecen con el delito”.

Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón.

 

 

Los números de la inseguridad, y el capital-criminal de la provincia de Buenos Aires, son espeluznantes. Durante el 2003 la mercancía delito produjo una ganancia de 2045 millones de pesos. Mas del cuádruple del superávit fiscal de la provincia.

 

Se produjeron 4 homicidios diarios y un secuestro cada 36 horas. Lo producido por este delito-mercancía llegó a los 3,3 millones.

 

Hay 5.000 robos de automóviles por mes. Es una actividad que mueve 280 millones de pesos por año. Desde la devaluación se triplicó la reventa de repuestos de autos desguazados en desarmaderos. Con salarios de hambre la mayoría de los automovilistas no tienen plata para comprar las autopartes originales. Pero donde hay una necesidad el capitalismo genera un mercado, así sea clandestino.

 

Setecientas personas fueron muertas en 40.000 robos. A esto hay que sumarle los 180 comerciantes asesinados como parte de los 15.000 asaltos a sus negocios.

 

El narcotráfico se multiplica. El estado apenas secuestra el 5 por ciento de las sustancias que circulan. El consumo se quintuplicó en los últimos 15 años. Sin contar el éxtasis, la heroína y otras drogas, sólo en marihuana y cocaína, el tráfico de estupefacientes  reportó ganancias por 150 millones de pesos.

 

Hubo mas de 2.100 robos de camiones de carga en las rutas. El 80 por ciento de los asaltos se hacen por encargo. Una población sumida en el subconsumo no puede pagar los precios de las cadenas ‘top’ de supermercados. Y los comerciantes de barrio y minimercados no podrían sobrevivir, si no bajan el costo de sus mercaderías compradas en el circuito ilegal, para así mantener su margen de plusvalía intermediaria sobre la fuerza de trabajo que las produjo. Esto explica que el mercado negro está absolutamente integrado al comercio en su conjunto. Durante el 2003, según cifras oficiales conservadoras, los piratas del asfalto embolsaron 100 millones de pesos.

 

Se robaron 24.000 mil animales en 3.900 atracos que produjeron un ingreso a las arcas de los cuatreros por 12 millones. El abigeato, o robo de ganado, es la modalidad de pirata del asfalto que mas aumentó después de la devaluación. Es lógico, la carne se ha vuelto prohibitiva para una provincia que tiene al 20 por ciento de sus habitantes en la indigencia. La posterior faena furtiva provee la poca carne que consumen dos millones de provincianos.

 

Un clásico inmemorial, la quiniela clandestina, obtiene una rentabilidad de 300 millones de pesos.

 

Pero la joya mas preciada del capital-criminal, el delito como mercancía y lo punible como trabajo, resulta la falsificación de marcas. Por año produce ganancias por la friolera de 1.200 millones de pesos. Una especie de No Logo oficial y Si Logo ‘trucho’. Mas del 50 por ciento del mercado musical se considera ilegal. La piratería de música y la falsificación de marcas de ropa, juguetes y muebles no son una rareza, sino una parte inherente del mercado. En el conurbano es una actividad que mueve miles de transacciones diarias. Hay 44 ferias de “legítimos falsificadores”. La feria mas importante está en Lomas de Zamora, el pago chico de Eduardo Duhalde. No está alojada en ningún sótano sino que funciona a plena luz del día en un predio de ¡Veinte hectáreas! Allí se dispone de 6.000 puestos (¡seis mil!) que proveen a una 100 ferias de menor cuantía.

 

Una sociedad definitivamente fracturada, para sobrevivir como capitalista, genera sus circuitos diferenciales de producción, circulación y consumo. Para así alimentar a una clase trabajadora segmentada entre registrados, precarios y desocupados.

 

La dominación de la clase empresaria de un país ‘normal’, tolera lo que en el pasado hubiera sido anormal e intolerable: compartir con sus competidores clandestinos una cuota de la ganancia patronal. Para ellos es preferible perder algo de rentabilidad, a que los pobres no tengan que consumir y terminen clausurando la época histórica del mercado que los condena a un presente desdichado y un futuro cada vez mas incierto. Una realidad miserable, que a este paso, puede acabar consolidando en la práctica el imaginario y los deseos de la institución de una sociedad de la abundancia anticapitalista. Terminando, de esta forma, con el 50 por ciento de los bonaerenses que están en la pobreza y viviendo en la recurrente escasez de mercancías. Cinco millones de personas en la penuria a las que se las condena a subreproducir su fuerza de trabajo.

 

En síntesis, 2045 millones de ganancias del capital-criminal, cuyo cálculo no incluye todas sus ramas industriales y comerciales; proveedoras e inmobiliarias que ‘blanquean’ las ganancias de lo punible; los prestamistas usurarios y la fuga de capitales; y los servicios delictivos de todo tipo. Queda afuera de este registro la prostitución como la mas vieja de las profesiones hecha mercancía; la venta de bebés y el tráfico de órganos; las ‘cuevas’ financieras y las clínicas para abortos clandestinos; y los asaltos cuyo botín es dinero en efectivo, joyas y valores.

 

Sólo tomamos en cuenta sus grandes números, que medidos en pesos son los siguientes: Secuestros 3,3 millones; desarmaderos de autos 280 millones; quiniela clandestina 300 millones; robo de ganado 12 millones; narcotráfico 150 millones; piratas del asfalto 100 millones y marcas falsificadas 1.200 millones.

 

Toda una verdadera economía sostenida por una red social, que no podría desarrollarse, sin la complicidad de la clase política y el estado. Todo un universo productivo donde se ocupa cada vez mas integrantes de la ex-clase media haciendo de "dealer"; con ex obreras y obreros inempleables desde el fin de la hegemonía fordista devenidos asaltantes y prostitutas; indigentes que administran puestos callejeros de CD y venta de ropa falsificada; carnicerías ilegales provistas por frigoríficos clandestinos; maxikioskos instalados en los hogares como único sostén de familia, cuyo surtido proviene de las mercaderías de contrabando y robadas; y talleres mecánicos que sobreviven sólo si disponen de repuestos ilegales. Una especie de autonomía criminal ya que crean sus propias normas de funcionamiento. Un capitalismo subsidiario de los sujetos que excreta la sociedad del pleno empleo asalariado en extinción. Un lazo de biopoder mercantil al interior de la economía dominante posfordista. Un circuito integrado al capitalismo “honesto”, del robo legalizado como sistema de la expoliación salarial del trabajo “digno”, y de bancos “respetables y sólidos” que roban los ahorros cada 10 años.

 

 

 

 

 

 

 

9) Acción y potencia. Seguridad y  movimiento. La multitud contra el estado. 

 

 

“Desafiando, hostigando y royendo al principio fundamental de todo gobierno, la jerarquía, devienen unicidades, diferenciados del individuo liberal, el romántico pueblo, la clase de Marx o la masa amorfa. (...) En ese caso, ya no se discute con el Monarca -tarea de filósofos liberales-, se vive contra él. De allí en adelante, la política deja de ser representación de intereses para transformarse en acción en acontecimiento”.

 

Christian Ferrer.

 

 

La nueva forma de estado que adopta el posfordismo, el estado de excedencia del Capital-Parlamentarismo, es un control inestable, ya que descarga y concentra la contradicción en el ámbito político. Bolivia y Perú, como Ecuador y Argentina, demuestran el fin de la ciudadanía del estado de bienestar, con todo lo que ello implica.

 

No hay que vincular de manera refleja “La cruzada Blumberg” con las demandas de protección de la multitud. A sus propuestas sobre el tema seguridad con las respuestas a las que aspira la fuerza viva de trabajo.

 

El padre de Axel se ubicó ante el movimiento como un representante. Y la representación no es la forma de organización de la multitud. Esto ya lo intentó Nito Artaza con los ahorristas. Que equivocadamente pensó que resucitaría a la Unión Cívica Radical desde un liderazgo basado, en una alquimia, que asoció equivocadamente clase media-ahorrista-cacerolero-UCR.

 

De una marcha a la otra, Blumberg, perdió en el camino a la mitad de los convocados. Su brutal giro a la derecha de la mano de Casanovas y Ruckauf, la descalificación a Luis Zamora, el desprecio a las demás víctimas de la policía asesina, el recostarse en los medios de Haddad, Moneta y el grupo Clarín, debilitó sus iniciativas. Desde sus orígenes Blumberg deambuló en el filo de cornisa y como era de esperar se precipitó por derecha. Creyó que sus soluciones se correspondían con las propuestas de toda la multitud. Al querer ser el único, el Uno, el padre de todos los padres, demostró para los tiempos posfordistas los límites de cualquier tipo de representación. Aún de aquella que proviene del dolor de la muerte de un hijo.

 

Los medios vuelven a la carga. Buscan desesperadamente un hombre de refresco. Un conductor de masas que los saque del shock del 19 y 20. Un recambio de liderazgo para el caso de que el colapso de Kirchner se produzca antes de lo previsto. Un nuevo fogonero del capitalismo y las instituciones desprestigiadas. Lo intentaron con López Murphi y fracasaron. Luego apostaron a Mauricio Macri -un capitalismo atendido por sus dueños-, y también naufragaron. Ahora encumbran a Blumberg, creen que con ser padre y profesional, rubio y capitalista, implorando respuestas a las instituciones del sistema, pidiendo consejos a la policía norteamericana de la tolerancia cero contra los pobres, y contando con el “bonus track” de la bendición papal, lo torna un luchador políticamente correcto.

 

El poder desea, y necesita, reducir la demanda por seguridad a sus variables capitalistas de control social. Un plan represivo, para un gobierno que precisa caracterizar la inseguridad como un tema policial que sufre “la gente honesta”. Que padecen los sumisos trabajadores, ocupados y desocupados, y los empresarios que “dan trabajo”. Una demanda que gatille una estrategia criminal a gran escala. Que le sirve como pretexto para disciplinar, a sangre y fuego, la antagonía de la multitud que acumula decepciones y un hartazgo explosivo.

 

¿Qué propone el emergente, ungido por el poder como representante, Juan Carlos ‘me entiende’ Blumberg? Canalizar las demandas en las instituciones desacreditadas y repudiadas. Los mass media se relamen, aprovechan la ocasión para motorizar el respaldo social sobre un programa estatal autoritario que no excluya a las fuerzas armadas. Una salida a la crisis por el que están esperando ansiosamente desde el 19 y 20. Jornadas que dejaron al descubierto sus decrépitas instituciones, y que marca, que para ellos ya nada será como antes sin barrer definitivamente de las calles a los insumisos. 

 

Esta es la contracara ‘de un país normal’ capitalista. Un estado que por supuesto no tolera la expansión de los métodos piqueteros. Una forma de lucha que ya forma parte del acervo de los movimientos antisistémicos nacionales y mundiales. Un gobierno que tiembla ante la generalización y profundización anticapitalista de las tomas de empresas y peajes, los cortes de rutas y puentes,  la ocupación de comisarías y estaciones ferroviarias, juzgados y ministerios.

 

Un estado que ofrece encauzar la antagonía social haciendo del sufragio un ejercicio de sometimiento consentido. Un conducto donde la bronca se destile, con forma de urna, cada dos años. El poder pretende establecer un menú prefijado, de formas de reclamo y canalización del conflicto de clase, entre la multitud y el capital. La marcha inofensiva como parte del paisaje, el gremio como agencia patronal, el piquete como la ONG del hambre, la asamblea como sociedad de fomento posmoderna, la fábrica recuperada como cooperativa tercerizadora del mercado y las elecciones como el rito de la religión capital-parlamentaria.

 

No es lo mismo acto y potencia. No son sinónimos gente y multitud. El acto encierra sólo una parte de la facultad genérica de la potencia, y las acciones de Juan Carlos Blumberg no abarca toda la potencia puesta en marcha desde el primero de abril. La gente interpela a una hegeliana sociedad civil, indiferenciada en su contenido de clase, que busca ser representada y sustituida por un dirigente. Contrariamente, la multitud es un sujeto social posmoderno, una singularidad colectiva, un concepto de clase antagónico al capital y cuya subjetividad resulta irrepresentable por ningún líder. 

 

El modo de entender la seguridad que necesita ‘la gente’, que propone Juan Carlos Blumberg, no contiene a todo la multitud. En todo caso, resulta solamente la expresión de una parte de ella. La suya es una gesta represiva, pero no significa que abarque todas las miradas sobre el tema. Es una de las maneras de resolver en términos capitalistas la inseguridad. Por su puesto, existen otras formas de solución anticapitalistas.

 

El gran dato de esta época es asumir que la oposición a K no es ningún otro representante o partido, sino la multitud. Sus prácticas autoorganizadas y su desprecio a las instituciones capitalistas.

 

El radicalismo no se repone del ‘nock out’ del 19 y 20. Los partidos provinciales con el gobernador neuquino Jorge Sobisch a la cabeza, viejo ‘lobbista’ de las petroleras, no tienen dimensión nacional. La centroizquierda está en el gobierno con el peronismo, y la que no como el ARI de Elisa Carrió, repite el discurso decadente de la moralidad republicana del Frepaso. De ocupar la presidencia haría, poco mas o menos, lo que hace Lupín. En el caso de la mayoría de la izquierda partidaria aspira a heredar la administración del estado, para ellos, la desrepresentación quedó en el olvido, y la acción directa, en el mejor de los casos, concluye con la toma del poder. Eso sí, la multitud asamblearia se tiene que quedar tranquila, será un gobierno que la sustituya ‘por izquierda’. Para todo aparato especializado de lo político, los organismos constituyentes de la democracia territorial pasan a ser un estorbo. El estado vertical de la mercancía, cualquiera fuera, es la muerte de la horizontalidad de la comuna antimercantil. Y la dualidad de poder, entre su estado y el poder popular asambleario, su nuevo adversario a vencer.

 

Creer que el estado es un ‘locus’ neutro, un lugar-recipiente que sólo basta llenar con el color correcto, en este caso el rojo, es un insulto a las experiencias históricas ya transitadas. Hay que pensar y actuar en el hoy, sin la hipoteca del ayer, sin por esto ignorar lo vivido. No hay que entender la actualidad como un presente del pasado. Un eterno retorno, una carga insuperable, una época inactual.

 

El presente es un acontecimiento inédito. Un despliegue de nuevas certezas trabajosamente conquistadas, mientras se navega en un mar de incertidumbres. Las situaciones de cambio se crean, no se esperan. De los sujetos autoorganizados dependerá su estancamiento, o su devenir, en una u otra dirección.

 

El estado es una forma mas de la mercancía. Sus representantes son los grises burócratas y los activos tecnócratas. Los partidos de la izquierda del capital anhelan ser, en el mejor de los casos, los administradores estatales de la economía asalariada. Imaginan su proyecto como un capitalismo monopólico de estado o socialismo. No antagonizan contra el trabajo tarifado sino que lo reclaman. Para los partidos de izquierda el núcleo del modo de producción mercantil, la producción de plusvalor por dinero, no mereció un cuestionamiento a fondo en los últimos 20 años.  

 

Está vacante la articulación de la oposición antisistémica. Un movimiento de movimientos antagónico que se está coordinando  en su complejidad multitudinaria. Un movimiento que está en las calles y no en las decadentes instituciones. Está en la acción directa y no en la delegación. Está en la reflexión radical inaplazable. Está en un nuevo imaginario instituyente y no en la ideología del sabio comité central con astutos dirigentes de un futuro estado rector. Está en las relaciones fundadas en el intercambio sin valor monetario y no en la compraventa. Está en la lealtad sin complacencia y no en la hipocresía de la anuencia fingida. Está en la construcción fraterna y no en la imposición de una parte, sobre la otra, del movimiento. Está en el ejercicio de la política como antipoder y no como sometimiento de unos sobre otros.   

 

El peronismo con su tendencia hegemónica se queda sin adversario institucional. El PJ es un partido ‘toma todo’. Hace 60 años que derecha e izquierda conviven en él. Pero a diferencia de los ’70 los restos de su ala izquierda no tiene peso social ni perspectivas revolucionarias. La propia objetividad productiva del dominio maquínico del trabajo muerto del capital posfordista, y la subjetividad que propaga esta nueva materialidad en los asalariados, el precariado, el desempleo de masas, y el intelecto general de la fuerza viva del hacer distribuida en toda la malla social, todas estas circunstancias, impide, su consolidación como fuerza canalizadora y dirigente. Y lo deposita aceleradamente en su condición de puro partido dominante y guardián de la ley capitalista.  

 

La columna vertebral de su movimiento, la clase operaria industrial ocupada, ha sido diezmada por el propio peronismo. En Altos Hornos Zapla, Jujuy, planta siderúrgica inaugurada por el general Perón había en su momento de esplendor 5.000 obreros, hoy apenas quedan 700. En la reunificación de la CGT faltaron lo delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Algo que hubiera sido imposible en el fordismo del obrero masa. Los obreros fabriles resultan una porción del hacer, nada despreciable, pero cada vez menos relevante en su función sostenedora y multiplicadora de todo el sistema. En cambio, la nueva clase obrera es un cerebro colectivo cooperante con facultades subjetivas inéditas, poseedora de un hiper talento productivo que se reencuentra en el asambleismo extra-sindical. Un intelecto de masas que al encarnarse en organizaciones que recomponga su biopoder fragmentado, está en condiciones, de desprenderse del dominio empresario y su sistema político, ya que, ambos actúan, como un control parásito de su potencia, afectos y creatividad diseminados en toda la trama social. Una retícula colonizada por el estado, los partidos y los sindicatos, que refrenan y reprimen el autodominio, la autoconducción y el autogobierno de la multitud.

 

La gobernabilidad del PJ se enfrenta a un enemigo inédito. No es como antaño el radicalismo su adversario. Partido con el que siempre puede negociar una gobernabilidad autoritaria, el loteo del estado, los escarmientos represivos que pide Raúl Alfonsín contra los piqueteros, los pactos de continuidad de la clase política y la nueva forma de golpe de estado como el 20 de diciembre de 2001.

 

Su contrincante tampoco se ubica, como a mediados de los '90, en una oposición de centroizquierda como el Frepaso. Una aristocracia mediática cuyo máximo dirigente, Chacho Alvarez, provenía de su propio riñón. Y como tal, no era de extrañar que rescatara al debilitado bipartidismo. Ambos partidos, entre cinco dirigentes y entre cuatro paredes, al mejor estilo de los patrones de estancia, en 1997 sellan La Alianza. Venciendo a Chiche Duhalde en la Provincia de Buenos Aires como un anticipo del fin de la re-reelección de Menem. Y aplazando el proyecto devaluador, que Eduardo Duhalde, ya tenía preparado para 1999.  

 

Para el PeJota, su peor enemigo, es su peor pesadilla: la multitud irrepresentable. Las mayorías sin partido, el 20 por ciento de la población bonaerense en condiciones de trabajar y sin salario, uno de cada cuatro argentinos en las mas sórdidas de las miserias. Diez millones de argentinos que carecen de la satisfacción de las mas mínimas necesidades que, antes de morir silenciosamente por la complicidad de los políticos capitalistas, padecen la tortura de vivir.

 

Sus opositores surgen de las entrañas de una juventud desocupada, con mas de 25 años, que nunca tuvo empleo fijo. De la provocación intolerable de una desigualdad social que no para de crecer con cada gobierno radical y peronista. Sujetos sociales que sienten sobrada antipatía, y por lo tanto un creciente alejamiento, por un partido y sus sindicatos que los condenan a la pobreza estructural que funda la inseguridad posfordista. 

 

Los ‘San Jorge’ contra el dragón peronista, un partido que retorna al gobierno como resaca del 19 y 20, son la mitad de los productores flexibilizados; los subocupados en la estrechez; el 65 por ciento de los asalariados por debajo de la línea de la pobreza; los piqueteros; las clases medias descendidas que hoy se refugian en el autoempleo como una forma de disfrazar la escasez que los ha alcanzado. Veinte millones de pobres humillados por los políticos patronales, de los cuales, seis millones viven con 45 pesos al mes. Políticos que han transformado la política en la profesión de una nueva clase, la clase que comando la economía empresaria.

 

Para el poder esta multitud es un enemigo poderoso y temible. Ni mas ni menos que el nuevo productor de valor, asalariado y des-asalariado. El que mantiene con vida la matrix o la puede colapsar desconectando el respirador que le insufla el aire proveniente de su existencia hacedora. Una forma de vida -y de muerte como en las minas de Río Turbio- que trasmuta la potencia humana en capital, el trabajo en salario, la producción en valor y la energía en dinero, la metamorfosis de la fuerza viva del trabajo en la muerte maquínica del capital. Ese elixir, ese ingrediente humano que todo lo crea y todo lo hace, y que luego resulta metabolizada por instituciones representativas y represivas.

 

La clase política necesita encerrar en sus normas los deseos y la imaginación autónoma de la especie, pero no puede. Por consiguiente, sus leyes son cada vez mas heterónomas, es decir, son las reglas de los otros que no son la multitud. Un estado que hace de su derecho la legitimación jurídica que permita la transformación del hacer en cosas y servicios intercambiables por dinero para beneficio de los empresarios. Un biopoder que, de resultar insuficiente la mediación por el consenso para mantener el control de esta fábrica social de infelicidad en que han transformado la comunidad, manda a sus centinelas armados a reprimir la insumisión del trabajo.

 

Una multitud de potencias pasionales, iniciativa, lenguaje, músculo y creación, que se niegan a que su destino final se limite a ser el bolo alimenticio al servicio del engorde de las fortunas de los patrones. Riquezas que siempre tienen como contracara la indigencia de millones. Fortunas mal habidas, porque provienen del robo del trabajo humano legalizado como sistema capitalista.

 

Los empresarios, corruptos seres humanos que se creen dioses, amos de la vida y de la muerte en la tierra, cuando son sanguijuelas sociales. Ahora Franco Macri tiene la desfachatez de pedir que se reconstruya el estado, cuando fue uno de los  abanderados de las privatizaciones. No sólo extraen plusvalía de sus empleados sino que son lapas del plusvalor social proveniente del presupuesto estatal. Su empresa de limpieza Manliba obtuvo en 1979, durante el gobierno militar, la recolección de residuos de la Capital. Contrato que no se vio alterado en democracia, por el contrario, fue renegociado por Carlos Grosso, intendente peronista y ex gerente de Socma, otra empresa del emporio. Los Macris, que durante buena parte de la década menemista gozaron del subsidio de 1.000 millones de dólares al año que recibió toda la industria automotriz, por supuesto, su empresa Sevel incluida. Ahora, quieren venir a darnos cátedra sobre los errores de la globalización que disfrutan y de la desesperante cuestión social que toda su clase generó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10) Insubordinación contra la policía como administrador del  excedente social.

 

 

"Policía-Matagente-Gatillo Fácil".

 

Pancarta contra la comisaría 31 de Palermo, 13-6-04.

 

 

“Estamos haciendo justicia y le vamos a respirar en la nuca”.

 

Palabras de un familiar de Diego Lucena, muerto por la policía, 20-7-04.

 

 

“Policía Asesina”.

Pintada en las paredes de la comisaría 2ª de Hurlingham, tras el homicidio de Cristian Marcelo Bogado, 25-7-04.

 

 

“No se esconde en el mercado central / No vino de Taiwan / es el miedo real/ el monstruo de la Bonaerense / el momento en el que laten los dientes / ¡Ya escuché reviente quién reviente! / ¡Vos gil presidente Gerente! / Superlógico semen, turro, épico, político bizarro / Charlot tiempos modernos, mirar conquién fue mas viejo /  Jugando al límite te podes lesionar / ¡Pero te morís jugando light!”.

 

Andrés Calamaro.

 

 

Junio de 2004 fue un mes de explosión comunitaria antirrepresiva. Gérmenes de una justicia popular surgida de la desobediencia civil.  Continuación de un ciclo de democracia directa que se abre paso como nuevo imaginario, a veces de manera subterránea, y otras explotando en la superficie. No son las cenizas del 19 y 20 sino las brasas asamblearias que nunca se apagaron completamente. El domingo 13 de junio en Palermo, el jueves 24 en Isidro Casanova, el viernes 25 en Villa Tesei, el domingo 27 en La Boca y el lunes 28 en tres Arrollos, diferentes expresiones de la multitud dijeron una vez mas: ¡Ya basta!

 

Después de un nuevo homicidio del estado perpetrado por la Policía Federal en la Ciudad de Buenos Aires contra Lisandro Barrau, el domingo 13 de junio, se produce una movilización contra la seccional 31 en Palermo. No fue un villorrio marginal el que se convulsionó, no es un activista social el acribillado. Es un joven rugbyer de 24 años, estudiante de la UBA y vecino del barrio de moda Las Cañitas. Pero las pancartas de los jóvenes movilizados no dejan lugar a una ambigua interpretación de a quienes se condena. En ellas se puede leer: "Policía-Matagente-Gatillo Fácil". El mismo repudio, contra la misma institución, que asesina chicos y chicas en cualquier asentamiento, villa y barrio pobre bonaerense y neuquino, rosarino y jujeño, salteño y cordobés, se hizo presente en la Ciudad de Buenos Aires.

 

Los insultos contra las fuerzas del orden y los cascotazos contra la comisaría, que obliga a sus efectivos a autoacuartelarse, no provino de los resabios del ERP o de una célula de Al Qaeda. Sino de un grupo de singularidades de la multitud que hicieron una acción directa violenta. Una bomba molotov se estrellaba contra el frente de la comisaría, el cazador resulta cazado y se encierra en su guarida.

 

Una manada resuelta deja de ser un rebaño que va al matadero. Enfrenta a los lobos de azul y los desborda. Unidos y decididos, son de temer, aún para la policía criminal de Buenos Aires. La descarga antipolicial demuestra que seguir interpretando a la clase media con los parámetros de las décadas pasadas es no comprender el cambio de época que se abrió al transponer el umbral del 19 y 20.

 

Hay un magma latente de reclamos y violencia social contenida, que cruza clases y diferentes pertenencias políticas, que ante la menor provocación abiertamente homicida, explota y se desborda. El volumen de la ira comunitaria reprimida ha llegado a un límite cuya sujeción para el poder resulta cada vez mas dificultosa. Cuando la última gota de hartazgo desborda el vaso institucional, no cae la gota que sobra, sino que se vuelcan todas las insatisfacciones contenidas en la copa.

 

Gonzalo Ferretti, de 18 años, fue asesinado a la salida de un boliche en Tres Arroyos. La desidia policial desató la acción directa. Con una marcha como reconquista del espacio público y no como paseo dominguero, “la calle”, el territorio de los comunes, de la multitud, obliga al fiscal y al juez a que los acompañen en su lucha. Es una demanda llevada: 1) hacia, 2) contra y 3) a pesar de las instituciones respectivas. Reclaman seguridad insultando a la policía y apedreando la Comisaría 1º. Para los mas de 2.000 vecinos movilizados, queda claro, quién es el que genera la mayor inseguridad comunitaria. Tanto con sus actos, como por sus omisiones cómplices.

 

En Palermo y en Tres Arrollos el despliegue se da sin previas mediaciones. Sin pedir permiso o de manera autodeterminada. No hay postergaciones, etapismo, ni transiciones. No hace falta aguardar los trámites burocráticos para saber quién es el culpable; ni cosechar las firmas de un petitorio para concientizar al barrio; tampoco son necesarios los partidos enseñando a los protagonistas como manejarse; ni se espera la cobertura de los medios buscando el “rebote”  informativo.

 

La contradicción: institución represiva del capital versus fuerza viva de trabajo, se produce en el territorio subsumido en la mercancía y cuerpo a cuerpo. Un acontecimiento que no espera para actuar los análisis alambicados sobre las correlaciones de fuerzas. La propia práctica pone en acto una composición de fuerzas que se co-relacionan. Un accionar de las diferentes expresiones de la multitud, urbanas y suburbanas, repudiando y agrediendo directamente a la policía.

 

Las fuerzas del orden, son el dispositivo topográfico centinela que se fagocita todo aquello que se mueva y resulte considerado peligroso para el orden social vigente. Palermo y Tres Arroyos demuestra que si Blumberg y sus fogoneros creen que los sectores medios son un todo protofascista, dispuestos a impulsar y sostener otro 24 de marzo del ‘76, se equivocan.

 

El domingo 20 de junio en Isidro Casanova, Diego Lucena de 22 años, militante de la FTC, apareció muerto a la salida de la disco Invasión Tropical. Luego de ser expulsado por los ‘patovicas’ a Diego se lo encuentra sin vida, lo que transforma a los dueños del boliche en facilitadores del crimen. El muchacho aparece con la marca de las esposas en sus muñecas, el cráneo partido y rastros de tortura por las quemaduras de un cigarrillo en su rostro. Típicos métodos de una policía, que no cambió en nada, desde la época de Ramón Camps.

 

Un movimiento de protesta por el homicidio de Diego se dirigió a Invasión Tropical, lo destruyó e incendió. Cuando la policía quiso intervenir fue repelida a piedrazos y golpeada. Tras su huida abandonaron el patrullero que fue volcado, prendido fuego y posteriormente desarmado. Como dijo un familiar de Diego “Estamos haciendo justicia”. Luego la manifestación encabezada por los padres cortó la Ruta 3. Pasadas las dos de la tarde la protesta que había empezado a las 11 de la mañana finalizó. En el aire flotaban los gritos de una juventud harta de tanto genocidio silenciado “Les vamos a respirar en la nuca”.

 

En Villa Tesei, la antagonía en acto, surgió contra el homicidio del limpiavidrios de 20 años Cristian Marcelo Bogado. Para el poder un nadie mas. La policía lo bajó del auto en el que viajaba el miércoles 26 de junio, lo tiró al piso, lo esposó y le pegó un tiro en la nuca. Mas de 200 personas marcharon pidiendo justicia. Luego de tirar el vallado que rodeaba la seccional se enfrentaron con la guardia de infantería. Apedrearon y rompieron los vidrios de la comisaría 2ª de Hurlingham. Para que no quedaran dudas de quienes no esperan seguridad, sino la muerte, dejaron pintada la leyenda “Policía Asesina”.

 

Tras el asesinato del “Oso” Cisneros, militante social de la FTV-CTA de La Boca,  se tomó la comisaría de la zona. Se expulsa a sus efectivos y se la destruye. Estos son síntomas de una multitud que no está dispuesta a dejar avanzar el estado de sitio policial encubierto. Una doctrina que considera a los jóvenes como desobedientes potenciales a destruir, a los pobres como descarte, y al activismo social como instrumento del sadismo estatal y tiro al blanco policial. Esta nueva filosofía política del estado genocida va mal allá, del ya grave, gatillo fácil ‘al servicio de la comunidad’. Es una forma expeditiva de control demográfico contra quienes el poder político considera sujetos peligrosos al orden instituido, excedente social, y lacras del sistema.

 

El despliegue iniciado por Blumberg se sabe cómo empezó pero no cómo termina. La demanda por mayor protección es una potencia bioafectiva que se despliega en actos. Al mismo tiempo que se demanda al estado se lo invalida. Toda capacidad abarca infinitos actos, por lo tanto, uno, varios y muchos acciones de Blumberg no abarca los infinitos actos potenciales de la multitud. Sirva como referencia recordar, que de la procesión con velas y el coro Kenedy  en abril, a la toma de la comisaría en La Boca y la bomba molotov en Palermo, transcurrieron apenas dos meses.

 

El asesinato de una joven, una mas entre tantas, en los dominios catamarqueños de los Saadi terminó con su gobierno. El crimen del conscripto Carrasco concluyó con el servicio militar obligatorio. El asesinato de Cabezas, la masacre de Ramallo y el reclamo subsiguiente de justicia, fue la puntada final para sentenciar la derrota electoral de Duhalde en 1999. Ninguna de estas tres luchas sabían de ante mano hasta donde llegarían. Sólo el sujeto movilizado enfrentando al poder, y la autoconciencia que adquiere con su antagonía, es el que decide hasta dónde está dispuesto a llegar.

 

Después del 19+20 la multitud determinó que le alcanzaba con derrocar a De la Rúa. En tanto que, construía 300 asambleas, invalidaba a la corte suprema de justicia menemista, se ocupaban 150 empresas, y confraternizaban en la calle caceroleros y  piqueteros. Haciendo de su consiga “Piquete y cacerola la lucha es una sola” la glosa que le otorgaba entidad de clase al grito plebeyo “Que se Vayan todos”. En abril de 2003, y ante la segunda vuelta electoral, buena parte de esa multitud se recostaba cínicamente en Lupín para cerrarle el paso a Menem. Pero la multitud de Kirchner nunca se enamoró y de Blumberg tampoco. El nuevo sujeto histórico tiene cada vez mas en claro que nadie va realizar su tarea. Nadie lo va a venir a liberar de sus verdugos.

 

El presente es acto y el futuro es potencia. El presente de Blumberg está en su imaginario instituido, en su discurso de sentido común capitalista y en sus convocatorias ceremoniales. El futuro de la multitud ante su necesidad de autoseguridad irrenunciable, puede devenir, o no, en la coagulación de un imaginario radical instituyente. En una biopolítica con sentido fundante, tributaria de las movilizaciones destituyentes que protagonizó el 19y20. En el tránsito del imaginario destituyente y el reforzamiento del instituido, juega su partida, la potencia de la multitud constituyente.

 

Si la multitud quiere seguridad represiva será la responsable de alumbrar una nueva dictadura absolutista, en cambio, si quiera justicia será la que puje permanentemente por el cambio social.

 

Ninguna dictadura llega de un día para otro y ningún poder militar, por mas poderoso que sea, se sostiene mucho tiempo sin el consenso activo y pasivo de las mayorías. Para ejemplo basta ver como le está yendo al posfascismo posfordista de EE.UU en Irak. No hay guión preestablecido. No hay teleología que garantice resultados. El futuro es aleatorio, tanto para el capitalismo como para el anticapitalismo.

 

Los medios, tras la figura de la gente, esconde y disfraza el contenido de clase de las concentraciones. En sentido contrario, la multitud, es un concepto de clase que no se oculta. Una clase productora de valor. Una clase que engloba a la obrera y contiene a los asalariados, al mismo tiempo que los desborda.

 

No hay gente que se movilice de manera radical, hay multitud. La gente es una muchedumbre indiferenciada donde conviven patrones y productores de valor, en cambio, la multitud es una clase de singularidad social de la fuerza de trabajo. Lo común en cada uno es la necesidad de salvaguardar la vida de manera personal y colectiva, una tarea en la que cada persona no podrá evadir su responsabilidad. La gente delega en el estado la seguridad, por lo tanto, se autocondena a la inseguridad generada por el mismo sistema capitalista, por el contrario, la multitud anticapitalista la entiende como una forma mas del autogobierno asambleario que preserva a la especie humana. 

 

 

 

 

 

 

 

 

11) Desvalorización del capital, inseguridad y trabajo posfordista. La guerra como anomalía ordenadora.

 

 

“En este mercado, nada existe ni puede existir si no se transforma en mercancía-dinero y su medida del valor sigue siendo el "tiempo necesario" para producirlo. Frente a las mercancías producidas con altas tecnologías las otras mercancías ya NO VALEN NADA. Es bajo estas condiciones que la mercancía trabajo es llevada al limite de su desvalorización”.

 

Josep, Noviembre de 2002.

 

 

“El gobierno ordena, la SIDE organiza y la policía dispara” (...) “Si para el hambre y la persecución somos un nadie, un sin rostro, tampoco tendremos rostro para la represión. Quieren que seamos un número, quieren que seamos nada. Pero tras los pañuelos que nos cubren el rostro, somos todos y todas: luchando”.

 

Espacio plenario, escrache a la SIDE, 25-6-04.

 

 

“Tal vez estemos a punto de entrar en una fase de descomposición acelerada de todo orden y toda racionalidad. Y el Imperio que emergerá será el Imperio del Caos”.

 

Franco Berardi (Bifo), diciembre 2002.

 

 

Al dirigirse el capitalismo a la subordinación completa de la sociedad en el capital, el tiempo de trabajo socialmente necesario se derrumba como la única medida del valor de las mercancías. La más importante ley económica del capital ya no puede regular segmentos completos de la economía, que es lo mismo que decir, que no puede dimensionar la subjetividad hacedora de la multitud. A lo hecho sin medida, se le suma la potencia productiva que queda inempleable y precarizada de por vida. Por excesiva o por inexistente, la representación de la mercancía que antes inexorablemente devenía estado, ahora, resulta irrepresentable. El capitalismo quiere atrapar todo la potencia que escapa por sus poros, pero no puede. Lo que sobra, por mucho o por poco, es la materialidad del hacer que explica la autonomía del trabajo posfordista.

 

La multitud es una clase segmentada. Con un 50 por ciento en negro y dos millones y medio que está subocupada. Pero que tiene como “santo y seña” de la época posfordista, un 22 por ciento de autoempleados y un 19 por ciento de parados. Una clase multitudinaria cuya tendencia es no quedar regulada por el sindicalismo ni provista de los bienes y servicios elementales por parte del estado de partidos. Consiguientemente, una clase que deja de ser representable y ciudadana. Una clase que no es un pueblo estatizable. Una clase que es multitud. Una clase autosoberana.

 

Los sectores mas dinámicos del capital, aquellos del trabajo inmaterial, afectivo, creativo y comunicativo, desbordan la ley del valor de la era fordista. El  trabajo pasado acumulado como tecnología y capital, es decir, la potencia objetivada como poder maquínico, se enfrenta a la fuerza del trabajo presente. La fuerza viva del trabajo se opone a una fuerza muerta del trabajo. En otras palabras, la subjetividad del hacer del hoy confronta al capital hiperproductivo que fuera, creado ayer, por los propios trabajadores.

 

En manos del capital el robot se come el trabajo del hombre. La savia humana del hacer alimenta la máquina para autovalorizar el capital empresario.

 

La tecnología patronal utiliza cada vez menos seres humanos, descartando cada vez mas asalariados. La sustancia que da vida a los tornos neumáticos, tractores computarizados y la nanotecnología, es el trabajo humano. Sin este hacer, ninguna máquina produce ganancia para el capital.

 

Recordemos que el término robot proviene del idioma cheko ‘robota’ que significa trabajo rutinario, y de la voz ‘robotnik’, cuya traducción es esclavo. En manos de los productores la tecnología los libera del trabajo como condena obligatoria, como práctica esclava al servicio del robot. De esta forma las máquinas por fin trabajarían para el hombre, y no los hombres vigilando a las máquinas para incrementar las ganancias de la clase patronal.

 

El posfordismo provoca más que nunca un crónico descalabro entre crecimiento y empleo. Entre la riqueza de unos pocos y el subconsumo de las  mayorías. 

 

A los empresarios, ya no le alcanza con la moneda como capital circulante para perpetuarse en el poder. El sistema ya no necesita comprar a todos los productores con trabajo asalariado. El sostenimiento del capitalismo obliga a los patrones a recuperar su dominio, o mantenerse en él, directamente por medio de la fuerza. Esta es una respuesta desesperada para preservarse como clase social propietaria de las riquezas que produce la multitud hacedora.

 

La celeridad de los acontecimientos tiene la velocidad de la desvalorización del capital y la carencia hegemónica de la medida del valor de la etapa fordista. 

 

Saltamos en siete días, de la entrega de la Esma el 24 de marzo, al globo de ensayo del control social con la colaboración de las Fuerzas Armadas, sin pestañear y sin escalas. Después de la marcha del 1º de abril convocada por el padre de Axel Blumberg, el Ministro de Defensa José Pampuro encontró una oportunidad inmejorable para intentar ‘colar por la ventana’  el posfascismo.

 

Durante el 2003 se creó un millón de puestos de trabajo. El 90% de los nuevos empleos corresponden a pequeñas y medianas empresas. El 75% de los nuevos asalariados son informales y apenas si cobran entre un tercio, y la mitad, de un puesto registrado.

 

El promedio de los que consiguieron empleo en blanco son pobres, ya que cobran 630 pesos mensuales, y el promedio de los que fueron ocupados en negro son indigentes, ya que sólo reciben 310 pesos por mes. Ni Menem ni La Alianza llegaron a tal nivel de caída salarial y flexibilización. Las PyMEs gritan alborozados ¡Kirchner lo hizo!

 

Pasamos del crecimiento económico del 8,7 por ciento del PBI en el 2003, que privilegió a los Blumberg, a una convocatoria opositora a ganar la calle, conducida por la misma clase que usufructúa la devaluación. Por lo visto un presidente y su partido, que le garantiza una baratura sin igual del salario a los empresarios pequeños, medianos y grandes, no tiene comprada la fidelidad ni de aquellos que beneficia.

 

La movilización por el caso Axel Blumberg marca un antes y un después en el tema seguridad. No siempre las divisorias de aguas que imponen los acontecimientos políticos son los mas agradables. La multitud insumisa no puede evadir este tema. Está en juego, ni mas ni menos, la continuidad con vida de la rebeldía.

 

No podemos ignorar:

 

a) La necesidad de articular la movilización territorial de todas las fuerzas de la insumisión. Con una convocatoria amplia y una discusión de sus contenidos en un pie de igualdad entre todos sus participantes, sin por esto tener que caer en los brazos del progresismo que está militarizando la vida. Una actividad social que construya de forma directa el universo simbólico de los  protagonistas que diseñan la actividad. Un intento de composición de fuerzas heterogéneas en vez de la imposible acumulación de la antagonía en un solo polo. La multitud no es representable. No es acumulación sindical y partidaria, es puro poder constituyente. Que desborda al capital y a cualquier variante de la mercancía, y no olvidemos, que el estado de gremios y partidos es una de sus formas. Una práctica multiarticulada cuyas características sintomáticas son similares a la manera en que fue concebida la actividad del escrache a la SIDE el viernes 25 de junio. Una forma de lucha que comprometa a sus actores, no sólo en las tareas logísticas, no únicamente en poner el cuerpo, sino en la elaboración en común del nuevo imaginario. Un hacer que ponga en juego el deseo de libertad. Una actividad que para no ser vivida como una mera obligación del ‘super yo’ militante, necesita conectar con el goce de la transgresión de lo instituido, lo rutinario y lo mandatado.

 

b) Un imaginario vivido en la práctica. Y la nueva práctica como parte de ese novedoso imaginario. Todo junto: horizontalidad y anticapitalismo. La lucha contra todo modelo de especialización profesional de lo político no es un dato menor, no es un subproducto a corregir en el futuro, un detalle sin importancia. El remedio a la “enfermedad burocrática” no es una pócima correctiva post-acontecimiento, sino una práctica absolutamente democrática, aquí y ahora. La visión de la sociedad ideal no es un relato fantástico, sino una actividad reflexiva prefigurada en tiempo presente. Un hacer pensando y un pensar haciendo en donde lo nuevo puja contra lo viejo. Lo horizontal contra lo vertical. La propia práctica contra los que buscan sustituirla. El mandar obedeciendo, opuesto al obedezco porque me lo mandan. Con voceros y referentes surgidos del conjunto y no con dirigentes que se independizan y se arrogan el derecho de pensar por todos, ordenando posteriormente, lo que hay que hacer.

 

c) Superar el centralismo democrático. Que preanuncia la llegada del estado mercantil necesariamente burocrático. La lógica de la mercancía es la muerte de la horizontalidad. En cambio, la horizontalidad prefigura el devenir de una república de las comunas y del consumo sin valor monetario. Un más allá de la mercancía, única manera que la realidad de la democracia directa no se quede en la mera enunciación simbólica y en la expresión de deseos imaginarios.

 

d) Un despliegue en todos los terrenos de las figuras colectivas y singulares de la antagonía. Una crítica social contra un orden patronal cada vez mas decadente y despiadado. Un paradigma de la ganancia privada que cuando más débil se siente más represivo se pone. Un imaginario anticapitalista que deconstruya el sentido común represivo capitalista y otorgue un nuevo sentido a la autopreservación de la vida.

 

e) Más allá de las actividades acordadas previamente, no podemos olvidar, que el comportamiento por antonomasia del monstruo constituyente de la multitud, resulta, su imprevisible autonomía. Lo único seguro es su resistencia. No así cuando expresará su polifonía autodeterminada. Lo manifiesto es que hace de la acción directa una práctica en permanente renovación y de la conquista del espacio público su terreno. Construye lealtades puntuales en su movilidad a partir de articulaciones variables. Compone en acto nuevos espacios subvertidos. Crea situaciones y funda el acontecimiento. Sus actores se presentan intempestivamente y no se dejan representar por nadie más que por sí mismo. El cuerpo del cerebro colectivo proliferante de la multitud, no acumula su deseo, energía y sabiduría en la forma partido, sino que organiza las singularidades sociales en red. Gérmenes de una nueva vida del común, o una biopolítica antimercantil y antiestatal, el trazo difuso de una república de los comunes. Un entramado que será desplegado y expandido, o no, en el trayecto de sus futuras acciones.  

 

En Irak, una multitud combatiente le está haciendo vivir al imperio su Vietnam posfordista. Una sujeto social que no está atado a perpetuidad a ninguna dirección política. Por lo tanto, es una fuerza  autodeterminada, diseminada de norte a sur y que no reconoce un liderazgo unificado.

 

La Casa Blanca creyó que apresando a Saddam Hussein se acababa la guerra. Pues no, a los tiempos posfordistas le corresponde un antagonismo del mismo tipo. Un ejército social móvil, distribuido en todo la geografía y funcionando en red. No actúa como la guerrilla de épocas fordistas con sus formaciones especiales, acantonándose en el territorio y operando de manera celular y jerárquica. 

 

En Fallujah, Irak, el imperio asesinó 1300 civiles en el mes de abril. Cercó y bombardeó la ciudad en nombre de la democracia representativa. Esta fue su respuesta contra la muerte de los cuatro paramilitares torturadores ajusticiados. Dos de ellos incinerados y colgados en un puente. Esta fue la represalia del Leviatán posmoderno, que con su cuento del fin de la historia,  tortura y ejecuta sumariamente a sus prisioneros. Al igual que los nazis con las Fosas Ardeatinas impusieron a sangre y plomo una ejemplificadora matanza sobre la multitud.

 

El imperio y sus mass media quieren venderle al mundo que los insurrectos toman a extranjeros que no son mas que pobres civiles indefensos. No es así. En Irak la segunda fuerza de ocupación son los contratistas militares privados y una variedad de servicios de inteligencia. Una fuerza compuesta por 20.000 mercenarios a mil quinientos dólares por día. Un ejército civil de violadores profesionales de los derechos humanos. Que operaron en el pasado en la Sudáfrica del apartheid, en el Chile de Pinochet y en Irlanda del Norte contra el IRA.

 

Mientras tanto el Pentágono ha puesto en funciones a la unidad aerotransportada 101 Tiger Force. Utilizada en la invasión de Vietnam para asesinar guerrilleros y a la población que los respaldaba. Ahora, sus francotiradores provistos de rifles de visión nocturna asesinan desde los helicópteros Black Hawk a todo lo que se mueva entre los oleoductos.

 

En Irak se dispone una matrix compuesta por el gobierno norteamericano y sus fuerzas militares estatales; mas los ejércitos privados desplegados por las empresas que son el auténtico sustrato de la invasión; incluidas las elites del gobierno provisional que hacen las veces de virreyes del imperio; además de las cadenas de televisión como integrantes del poder, que plagan con sus mentiras el planeta. Todo este dispositivo, demuestra, la indisoluble correspondencia entre la guerra y la ganancia empresaria. Entre el capital, la (des)información y el estado. Entre un imperio en constitución y la resistencia de la multitud.

 

Un imperio con pies de barro. Una campaña guerrera que nace de la debilidad posfordista del trabajo muerto. Un ciclo del capital sediento de la energía vital del trabajo que detenga su desvalorización. Un sistema social y mundial que recurrirá a los métodos mas brutales con tal de no perecer. 

 

La guerra global permanente es una estrategia mundial del capitalismo. El biopoder de la muerte como técnica bélica del capital a gran escala. En Argentina, de la mano de la progresía y por ahora sin llegar a Fallujah, con otros métodos, asoma el estado de sitio camuflado. La rebeldía de los últimos tres años ha impedido una dictadura lisa y llana del capital. Pero las versiones de un país normal y centroizquierdista del control social, están coqueteando con los verdugos uniformados. Un juego macabro que se asoma al mas profundo abismo represivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

12) La nueva derecha. 

 

 

“La principal causa de inseguridad en nuestro país es una clase política, que aliada con las policías Provinciales, Bonaerense y Federal, y beneficiaria de un sistema económico profundamente injusto, hace del delito, uno más de sus negocios, uno más de sus negociados.(...) Ejercito Argentino: no los queremos custodiando nuestra seguridad, porque ustedes, junto con los empresarios y políticos partícipes de la dictadura, dieron origen a esta situación socio-económica que hoy es nuestra principal inseguridad”.

Conferencia de prensa de Alberto Santillán y más de cincuenta familiares víctimas de la inseguridad e impunidad, 21 de abril 2004.

 

“La palabra maldita de la democracia que es la SIDE. Los servicios de inteligencia son el tema de fondo y el gobierno no lo quiere encarar.  Se creó un ministerio paralelo y secreto, de permanente funcionamiento en temas de seguridad sin ningún tipo de control, con cosas muy oscuras, muy turbias” (...) Sigue manejando el organismo, no sólo con operaciones de inteligencia sino con áreas operativas, con gente armada que no se sabe a quien pertenece. Es una especie de policía secreta”. (...) ¿De qué progresismo hablamos en la Argentina? Dejamos intacta una estructura que es una especie de gestapo de la era democrática”.

 

Gustavo Beliz, Ex ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, 25-7-04.

 

 

Con el pretexto de no hacerle el juego a la derecha, los piqueteros D’Elía, los diputados progres como Bonasso y los periodistas transversales del diario Página 12, nos ponen en manos de la nueva derecha. Hoy la derecha no se presenta en grandes manifestaciones vestidas con camisas negras. Es una derecha progresista, prolija, con el discurso populista del sentido común y proclive a una república imperial. Donde el orden sea mas importante que la libertad, donde el poder ejecutivo reemplace cada vez mas al parlamento. Un progresismo con prácticas cesaristas. Una derecha progresista o un progresismo de derecha que alimenta lo peor del imaginario del control social sobre la fuerza de trabajo. Néstor Kirchner en un año promulgó mas decretos de necesidad y urgencia que los hechos por Menem o De la Rúa en el mismo período. Firmó con Duhalde cuatro decretos secretos aumentando en 100 millones de pesos el presupuesto de la SIDE, otorgándole un total de 238 millones para el 2004. La SIDE en veinte años de capital-parlamentario lleva gastados 5.000 millones de pesos, mas de medio millón por día, sin rendirles cuentas a nadie. Pero en el panóptico del estado haciendo “inteligencia” sobre la multitud, resulta el summum de la desfachatez que la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, que funciona en el Congreso de la Nación, y que debería controlar a la SIDE, tiene en su presidencia a un ex menemista. No olvidemos que durante los dos mandatos de Menem es cuando se gastaron 3.400 millones. Y como si esto no fuera suficiente, su vicepresidente es el duhaldista Oscar Rodríguez. El que fuera número dos de la SIDE entre 2002 y 2003, acusado por los MTDs de la Aníbal Verón de ser uno de los responsables políticos de la masacre del Puente Pueyrredón. 

 

La presidencia del “compañero Néstor”, resulta el gobierno, del mejor es decir una cosa para terminar haciendo la contraria. En nombre del progresismo se desprende del ministro menemo-cavallista-kirchnerista Gustavo Beliz, para abrazarse a Horacio Rosatti. Ex intendente santafesino entre el 95 y el 99 y cuya provincia cuenta con el truculento privilegio de ser la de mayor índice de policía de gatillo fácil del país. Despide al Secretario de Seguridad Norberto Quantín, que como fiscal de la Cámara del Crimen durante la dictadura militar defendió durante seis años la detención del sindicalista peronista Santos Chaparro. Parece que K se repuso de su ataque de amnesia y recordó la vocación fascista de Norberto Quantín, una impronta que por 14 meses no había  tenido en cuenta. Ahora lo desecha, pero no porque haga un giro a la izquierda, muy por el contrario, ubica en su lugar al menemo-cavallista-duhaldista, Alberto Juan Bautista Iribarne. Segundo de Carlos Corach, coordinador en el ‘99 de la campaña Duhalde presidente, impulsor de la candidatura de Domingo Cavallo a la jefatura porteña, y quien condujo, en la misma función a la que retorna, la represión en Brukman el 21 de abril de 2003.

 

El gobierno de Pingüino es un mandato repleto de simbolismos anacrónicos. Un despliegue gestual de promesas que nunca se cumplirán. Pero palabras al margen, como para el peronismo la única verdad es la realidad, lo importante para todo partido del orden es que avanza el control de la vida como técnica policial. Reducción de la edad de imputabilidad, leyes penales sin debate parlamentario, creación de nuevos ejércitos de ocupación en los barrios como biopoder policial, y el preámbulo de la disciplina dictatorial con el amague de la convocatoria de las fuerzas armadas. Ni los pedidos de Blumberg habían llegado a tanto como el plan de seguridad del PeJota.

 

En los ‘70 el gobierno justicialista fue capaz de montar una agencia de ajusticiamiento paraestatal contra los revolucionarios. La triple A y los decretos para aniquilar a “la subversión” provinieron de su cerebro y su puño. Después de esto es difícil asombrarse de lo que es capaz el peronismo cuando está acorralado. Pero en el presente esa estrategia va a ser de difícil aplicación. El peronismo no tiene a la sociedad del cuasi pleno empleo del pasado, que estratificaba clases y significancias capitalistas que favorecieron la preservación de un sistema que tenía para ofrecer un lugar para cada clase social. Por su puesto, que algunas en su condición de subalterna, pero no con masas sobrantes como en la actualidad. A diferencia de los ’70, hoy la sociedad posfordista ha mutado irremediablemente de lo fue la sociedad fordista. En 1974 la Argentina tenía 5 por ciento de pobres, ahora 60 %. La desocupación era del 6 por ciento, hoy es del 20 %. La deuda externa era de 8.000 millones, contra los actuales 180.000 millones. Los trabajadores se quedaban con el 48 por ciento del PBI, actualmente con apenas el 20 por ciento. Entre la riqueza del decil más rico de la población y el decil mas pobre, había una diferencia de 12 veces, en cambio en este momento resulta de 50 veces. En el ’74 el diez por ciento más opulento se quedaba con el 28 por ciento de la renta nativa, hoy con el 45 por ciento.

 

Murió el estado de bienestar, se privatizó la propiedad estatal, y el paradigma keynesiano que garantizaba los derechos sociales capitalistas no existe más. La mayoría de la juventud rebelde no se cuenta entre las filas justicialistas y con apenas el 20 por ciento de los trabajadores agremiados, el sindicalismo, es una caricatura de lo que fue. Las calles no son suyas, y acumula en 20 años de democracia trece años de gestión estatal de dirigentes peronistas de todos los colores. Todos ellos causantes de enormes frustraciones populares. La constitución de la sociedad de los ’70 es tan diferente a la actual, que cualquier plan de exterminio como el de entonces, activaría un sinnúmero de planos de enfrentamientos contra la multitud. Una antagonía que corta transversalmente a todas las clases subalternas, irreductible, o cuanto menos refractaria, al fascismo fordista del pasado. Un dispositivo de dominio cuya puesta en funcionamiento no garantiza su éxito, sino una explosión social de alcances insospechados para el capital. Pudiendo transformar la tiranía, en los prolegómenos de la caída del orden instituido en lugar de su consolidación. Por un intento diez veces menor a esto, cayó De la Rúa y Duhalde tuvo que adelantar las elecciones. Y por un intento diez veces más fulminante, Bush está empantanado en Irak.

 

Mientras tanto, probando otras variantes de control, el nuevo plan nacional de seguridad interior es apenas una muestra, de hasta donde son capaces de llegar, en caso de estar en tela de juicio la gobernabilidad del capital y la democracia representativa. La historia nos enseña, pero el pasado no resuelve los desafíos del presente. El nuevo panóptico posfordista del capital demanda una creatividad inédita por parte del movimiento de movimientos de los sujetos autoorganizados. Una autoprotección que no puede esperar nada de su verdugo: el estado.

 

La nueva derecha es progresista, del mismo modo que el progresismo es la nueva derecha. Por eso pueden estar tan cómodos en el PJ Macri y Scioli. Por eso Kirchner y Blumberg no son tan diferentes. Como la Alianza con su estado de sitio de 2001 no estaba lejos de López Murphi, que prometía, a los militares para reprimir a los piqueteros en caso de ganar las elecciones de 2003.

 

Lupín está mudando vertiginosamente su piel “garantista” por su coraza represiva. Una nueva manifestación de este proceder fue la represión del gobierno Kirchnerista de Tucumán, apaleando y gaseando desocupados y ocupados al mejor estilo Delaruista. Un vendaval de balas de goma y decenas de heridos es la respuesta del poder para los que no aguantan más el hambre provocado por el estado capital-parlamentario. 

 

No son tan diferentes Blumberg y Kirchner. Ambos sólo consideran decentes a los que se dejan explotar por el capital, o toleran impertérritos la llegada en sus hogares de la muerte por inanición sin movilizarse. Ambos adoran a los productores que van al trabajo, como quién va a su puesto de tortura social naturalizado a las órdenes del capital. Ambos asocian el patronazgo y el empleo asalariado como una actividad de hombres decentes. Ambos se recuestan en el sentido común, contrapuesto, al buen sentido. Ambos son estatalistas. Ambos reniegan y tiemblan ante el ¡Qué se Vayan Todos que no quede ni uno solo! (QSVT).  

 

Hay denunciados más de 1.500 casos de gatillo fácil y las fuerzas de seguridad matan a una persona cada 60 horas. ¿Qué tenemos que entender por una mayor mano dura, proveniente del gatillo fácil, de la mejor maldita policía? ¿Será un ejército aniquilador como en Río de Janeiro conducido por el gobierno del "compañero" presidente Lula? ¿Será la caza del hombre por parte del estado que no puede contener a uno de cada cuatro argentinos, que no viven, sino duran en la indigencia? ¿Será la persecución, el encarcelamiento y el asesinato contra todo aquel que no se resigne al genocidio parlamentario? ¿Será la ampliación del estado de sitio no declarado, cuyos planes piloto son la ocupación de La Cava en San Isidro y el barrio Ejército de los Andes en Ciudadela?

 

El capitalismo argentino creó una sociedad con 18 millones de pobres. Sesenta y cinco por ciento de los asalariados están pauperizados. El modelo devaluador del salario, del gobierno “popular”, mata diariamente 55 niños y niñas, 35 adultos y 15 personas ancianas por causas vinculadas al hambre. Mientras tanto, las cosechas baten todas las marcas imaginables.

 

Para vigilar, frenar y reprimir el descontento que madura en una multitud oprimida, se pone en marcha, un brutal control social sobre los despojos humanos que militares, radicales y peronistas, conservadores y progresistas crearon. Para muestra basta un botón, pero varios actos similares marcan una política, veamos: 1) la destrucción del local del MUP por la policía y la detención desde el 29 de mayo, en la comisaría de Brandsen, de uno de sus militantes. Una acción motorizada por los punteros del PJ y la justicia. 2) El 18 de junio en la ciudad de Chos Malal, en Neuquén, en pleno centro de la ciudad y delante de muchas personas, fueron secuestrados por un grupo especial de la policía, a las órdenes del Jefe de Seguridad de la provincia, dos menores de edad integrantes de un centro de estudiantes. 3) El miércoles 22 de junio, en la localidad de Remedios de Escalada, fueron reprimidos y apresados -por parte de la policía de la comisaria 4ª de Lanús- compañeros de MTR-CUBA. 4) El domingo 27 de junio dos integrantes del Polo Obrero son interceptados camino a la asamblea de vecinos. Fueron llevados a la comisaría 1º de San Fernando y se les intenta fraguar una causa por tentativa robo. Luego son trasladados a la Brigada de Investigaciones y se los golpea. Continúan presos mientras se les  niega un pedido de excarcelación. Todos estos actos son acompañados por las palabras del ministro de Defensa José Pampuro diciendo que “Ve a la Argentina como una sociedad crecientemente violenta”, y por el reportaje en el diario La NaZión, donde el ex presidente Raúl Alfonsín, advierte al país “Que se está ante la violencia del palo”. Un discurso antipiquetero que rememora a Ricardo Balbín cuando en 1975 llamaba a la lucha obrera “guerrilla fabril”. Ambos, dirigentes del mismo partido radical que luego le brindaría 300 intendentes a la dictadura militar.

 

La transversalidad es la cara remosada de la derecha. Kirchner es la nueva derecha. La derecha de los gestos de la tolerancia hipócrita. La derecha de los trajes desabrochados y la gastroduodenitis transmitida en cadena nacional mientras disponía la participación represiva de los carniceros genocidas desde su lecho de enfermo.

 

Llegado a este estadio represivo el estado no retrocede, sino contra su voluntad. La luna de miel se acabó y Lupín ya lo asumió. No es el principio del fin. Sino el fin del principio. La más completa dictadura nunca llega de un día para otro. Bien lo saben las mayorías, que hasta acá, impidieron su paulatino avance. Una treintena de sus hijos entregaron su vida enfrentando el estado de sitio decretado por el gobierno de la Alianza. Otro gobierno que llegó vestido con ropajes de progre y que en menos de dos años sucumbió abrazado a Cavallo.

 

Luego, en junio de 2002, la multitud volvió a resistir los embates asesinos conducido por Duhalde. El año pasado, sólo una férrea y movilizada oposición, frenó la constitución de la brigada antipiquetera impulsada por Kirchner. Ahora, al reclamo por la vida, Pingüino amagó con la intervención de las FF.AA.   

 

El PJ está en peligro, le teme a la multitud. El grito de guerra  “¡Qué Se Vayan Todos!” Recorrió la caída de Juárez, pero lo que es peor para ellos, se hizo presente en Santiago del Estero durante  la asunción del interventor federal Pablo Lanusse. El mismo repudio apareció en la marcha convocada por Blumberg el primero de abril. Los ecos del 19 y 20 le quita el sueño al peronismo. Teme el síndrome De la Rúa y Sánchez de Lozada en Bolivia. No sabe que acontecimiento puede encender la mecha imparable de la explosión social. Siente muy próximo un espectro que desearía estuviera enterrado para siempre.

 

En este siglo, los oprimidos ya aprendieron como terminan las experiencias progresistas. De igual modo, las mayorías ya saben de lo que es capaz el peronismo cuando está acorralado. Recordemos que en los ‘70 se pasó de Cámpora a la Triple A en un par de años. La multitud no parece proclive a dejarse dominar por los nuevos cantos de sirena. No parece dispuesta a entrar en la celada que le ofrece el (in) justicialismo, de tolerar lo que sea, con tal de no ser funcionales a la derecha. Una macabra maniobra que implora su respaldo, apelando a que todo lo que se mueva en  contra del gobierno le hace el juego a una reacción que ellos encabezan.

 

A la represión a pura bala y picana, a las instalaciones militares convertida en prisiones como los nuevos campos de concentración, nos está llevando, poco a poco, el propio gobierno del estilo “K”. Pero la multitud no se inmola y reacciona. Está en juego su vida.  No va a rifar su existencia en manos de la clase social de los Blumberg y de su gobierno sirviente. El movimiento no para, ¿Por cuánto tiempo no volverá a estar a la orden del día la continuación de la tarea iniciada el 19 y 20? Un asambleismo constituyente que termine con el capital, el mercado y su estado. Una autoprotección comunitaria, única garantía de seguridad para la multitud. La forma instituida de la república anticapitalista de la autogestión generalizada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

13) La multitud constituyente y la canalización estatal.

 

 

“El general intellect se afirma como esfera pública autónoma tan solo en la medida en que se van cortando los lazos que lo unen a la producción de mercaderías y al trabajo asalariado. Por otra parte, la subversión de las relaciones capitalistas de producción puede manifestarse ya solamente mediante la institución de una esfera pública no estatal (...) una forma radicalmente nueva de democracia” .

(...) “Los "muchos" persisten como "muchos", sin aspirar a la unidad estatal, porque: 1) en cuanto a singularidad individuada llevan ya sobre sus espaldas la unidad/universalidad inherente a las diversas especies de preindividuales; 2) en sus acciones colectivas acentúan y prosiguen el proceso de individuación”.

 (...) “El tiempo excedente, es decir, riqueza potencial, se manifiesta como miseria: dependencia, desocupación estructural (provocada por las inversiones no por su falta), flexibilización ilimitada en el empleo de la fuerza de trabajo, proliferación de jerarquías, restablecimiento de arcaísmos disciplinarios para controlar individuos, ya no sometidos a los preceptos del sistema fabril”.

 

Paolo Virno.

 

 

Un enemigo novedoso y poderoso intenta refrenar la masiva autodeterminación, la progresía disfrazada de autonomía. La CTA implorando la intervención federal de San Luis, bloquea el desarrollo de una perspectiva de autogobierno. Le temen a la perspectiva de una Cataluña Cuyana. Hebe de Bonafini y Pérez Esquivel, abusando del prestigio ganado en su lucha por los derechos humanos, fueron a San Luis para detener la autoorganización y pactaron con Kirchner sabotear el movimiento.

 

Desde la visión de Hebe no hay opción: es “K” o el fascismo. Para ella la emancipación democrática de la multitud, de todos sus tutores, está condenada al fracaso. No puede liberarse y deberá elegir: entre ser un perro arrastrado por la correa girondina o por el látigo ultramontano. Triste visión aquella, que contradice todo lo enseñado por ella, que parte de sentirse derrotado antes del combate. Pero absolutamente entendible para comprender porqué miman al gobierno más inequitativo de la historia argentina. Kirchner, a su vez, devolvió la gentileza dándole aire a Rodríguez Saá. No sea cuestión que el síndrome Santiago del Estero se desboque en San Luis y termine viniendo por él. 

 

La progresía asumió que la acción directa y la desobediencia civil,  la autodeterminación y las asambleas, las revueltas y las insurrecciones son comportamientos de la multitud que llegaron para quedarse.

 

Entonces, ahora, opera desesperadamente para encabezarlas y encauzarlas en los carriles capital-parlamentario. En San Luis, piden como en Santiago del Estero, intervención. Buscan reemplazar a los gobiernos provinciales, y pasar a ocupar, en el mejor de los casos, una parte del poder estatal. Cómo sólo de los discursos no vive el poder, estamos ante el desarrollo de una especie de transversalidad territorial que obtenga algunas provincias, para que Néstor Kirchner, su presidente, esté en mejores condiciones al interior de su disputa con el PJ.

 

Resulta engañosa la dicotomía ‘feudo o democracia’ que plantea la multisectorial de San Luis. Un torpe reciclado de la consigna ‘dictadura o democracia’ de la multipartidaria del los '80. En San Luis no hay ningún feudo. Esto, y no otra cosa, es el normal funcionamiento de las instituciones capitalistas. La diferenciación entre poder ejecutivo y poder judicial es una mera ficción insustancial. Una trampa caza bobos de la progresía. Una oda al centro político girondino con bravuconadas jacobinas de ocasión. El poder tiene un solo color. Como lo tuvo a partir del '83 cuando Alfonsín amplió la Corte Suprema de Justicia. Luego vino la corte de Menem adicta a la convertibilidad, y ahora está en plena constitución la de Kirchner que avalará la pesificación.

 

Todo partido gobernante, desempeña sobre la sociedad, el rol de una clase política dirigente al servicio de la clase económicamente dominante. La forma capital-parlamentaria no es más que la mercantilización de la vida y de la ganancia privada proveniente de la fuerza de trabajo, subsumida, al comando político estatal.

 

No hay un nuevo modelo que provenga de los retoques cosméticos del viejo Leviatán. No se produce ningún cambio social, recambiando elencos políticos que ocuparán la máquina gótica adoptando su imagen y semejanza. La relación social fundante:  trabajo-capital, no se modifica con la toma del estado. El vínculo administradores y administrados, poder político y potencia social, representantes y representados, estado y multitud, por el contrario, luego de dos siglos de historia no hizo más que perfeccionar la separación entre los que producen la riqueza y los que gestionan la acumulación. Argentina no es la excepción. Los últimos veinte años de capital-parlamentario así lo demuestra.

 

Son muchos lo que de manera abierta y vergonzosa, como Patria Libre, su agrupación piquetera Barrio de Pie, y su sector universitario, La Venceremos, sostienen a Lupín. Después están los que disimulan un poco más como la CTA y las empresas periodísticas que posan de contrainformación. Además, tenemos, algún que otro ministro de la Corte Suprema y funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos y de la Defensoría del Pueblo de la Nación, que juegan a ser, “las oficinas amables” y la ambulancia, que recoge a los presos, heridos y muertos, que deja a su paso el procesamiento, encarcelamiento y asesinato de los luchadores populares por parte del estado.

 

También le hacen coro, la ensalada del periodismo progre: peronistas y radicales, neo-frepasistas y transversales. Los Majul, Leuco, Timerman y el tinglado oficialista del diario Página 12. Para no desentonar con los tiempos que corren, no se privan del espectáculo restaurador, los amanuenses de la academia universitaria de la izquierda bienpensante de la democracia elitista.

 

Inservibles sus estrategias del pasado este progresismo opta por la política de la ruleta. Ya no apuestan a pleno por nadie. Al tornarse su perdurabilidad una contingencia de su buena fortuna deciden apostar, mas o menos fichas, por casi todo lo que se mueve. Si no pueden ganar por lo menos tratar de evitar la bancarrota.

 

Así vemos desfilar dirigentes económicos y sociales, que cada tres palabras, repiten dos veces, el término horizontalidad. El insulto preferido contra los movimientos autónomos tras la caída de De la Rúa, ahora resulta, su rezo de cabecera. Intelectuales que publican revistas teóricas para cazar incautos, mientras se aferran a su sindicato. Otros montan medios contrainformativos que diseccionan a los movimientos para cooptar a los vacilantes y aislar a los antisistémicos, explotando su cercanía con figuras que dieron testimonio de coherencia en su lucha contra la represión del estado en el último cuarto de siglo.

 

Disponen a su Central sindical de los Trabajadores (CTA) de los dos lados del mostrador. Mientras le regalan el triunfo popular ganado en las calles de Santiago del Estero, esperan, la bendición de K. Raros horizontales todos estos. Más rara aún resulta la horizontalidad de la multisectorial puntana integrada por el secretario de Hacienda de la municipalidad (¿?), el representante de la Cámara de Comercio (¿?) y el titular de la CTA (¿?). Todas organizaciones verticalistas, que hacen de la selección representativa de sus elites, una forma de vida. Extraña  horizontalidad que siempre tienen al estado como su destino final. Para ellos la horizontalidad se ha vuelto su nuevo mote ‘marketinero’. No son más que noveles mercenarios de las migajas del festín capitalista. Se están probando el traje de nueva clase política ante las ‘pilchas’ gastadas de los Rodríguez Saá.

 

Sirven y alientan, a tener al estado como fin de todas las luchas, a excepción de H.I.J.O.S, todos las organizaciones de derechos humanos. Organismos que entregaron 30 años de pelea esperando que la justicia burguesa fuera lo que no puede ser. No cabe en su visión comprender a la política más allá de la representación, a la justicia más allá de los tribunales especializados, y a la utopía más allá del socialismo de estado. Post 19 y 20, este comportamiento resulta un verdadero crimen de “lesa falta de imaginación”. Es doloroso asumirlo pero la hora lo torna imprescindible. Su práctica en estos últimos 32 meses resulta inapelable.

 

Nunca olvidemos, compañeros, que los Organismos el 30 de agosto de 2002 le dieron la espalda a la convocatoria de más de cien organizaciones políticas, sociales y sindicales, junto con Elisa Carrió (ARI), Luis Zamora (AyL) y Víctor De Gennaro (CTA), que impulsaban la campaña del ¡Qué Se Vayan Todos qué no quede ni uno solo! (QSVT). Las Madres luego de haber recibido la primera oleada represiva el 20 de diciembre de 2001 en la Plaza de Mayo, con 300 asambleas en las urbes más importantes del país, 150 empresas tomadas, 400.000 nuevos despidos, caída del poder adquisitivo a la mitad, y la bronca por la matanza del 26 de junio en Avellaneda, justamente ellas, ignoraron esa jornada que podría haber torcido la historia. Los Organismos no fueron de la partida, triste pero cierto. No sólo desconocieron la convocatoria sino que dijeron que estaban en contra de la iniciativa. Que no compartían el QSVT.

 

Después de esta falta de osadía contra el gobierno provisorio de Duhalde, no resulta sorpresivo, que con un nuevo presidente que tuviera algunos gestos simbólicos por el genocidio del pasado, estuvieran dispuestos a resolidificar la democracia parlamentaria.

 

Los Organismos se han vuelto tan corporativos como cualquier sindicato. Pelean por la satisfacción de sus reivindicaciones, mientras toleran, que medio país se caiga del mapa, que la deuda externa continúe hipotecando futuras generaciones y que se envíen tropas argentinas para someter al pueblo de Haití.  

 

También colaboran con esta estrategia viejos militantes que exigen pleitesía, a todo lo que hacen ahora, porque hace 30 años fueron combatientes. Respaldan a las fundaciones que financian el acantonamiento de la autoorganización en el cooperativismo de la subsistencia miserable.

 

A su lado se encuentran ex piqueteros, paladines del disfraz autonomista, administrando los tiempos de la rebelión. Arrogándose el único derecho que le queda a la multitud en este sistema injusto: la desobediencia ante el genocidio silenciado de la democracia indirecta.

 

En línea directa con esta estrategia, hay mutuales que hacen de la servidumbre al poder un deplorable sentimiento. Antiguos dirigentes que, sin ningún pudor, pasan de decir hoy una cosa y mañana la contraria, astutos pero previsibles, vanidosos y embusteros.

 

Del mismo modo se prestan a esta farsa profesores universitarios que opinan desde sus cátedras, y dan consejos contra los intelectuales no cooptados que teorizan siendo parte de los movimientos. Una corporación chupatinta que se arroga la facultad del saber como parte de un señorío bien pago por el estado y las empresas privadas.

 

Igualmente encolumnados en la defensa del estado están los cuadros políticos sin suerte para el carrerismo partidario, "entrándole" por la retaguardia a las luchas del movimiento social.

 

No se privan del sainete, funcionarios que viajan por el mundo haciendo turismo antiglobalización.

 

No le pierden pisada los políticos sin cargos en el estado, pero trabajando para él todo el día. Asimismo los hay en ONGs, rentados por la socialdemocracia norteamericana, canadiense y europea, con sueldos de miles de pesos, viajes aéreos en primera clase y notas en los medios. Temerosos que el poder constituyente termine con tales suculentas prebendas, en nombre del marxismo, defienden ridículamente al capital dando su apoyo crítico al gobierno.

 

Todos le tienen pavor a la multitud, como el peronismo teme al espectro del 19 y 20. Para ellos la política es cosas de pocos, tema de ‘cuadros’, asunto de especialistas.

 

No les queda otro camino que aceptar las revueltas, pero siempre con el fin de que “la gente” se vuelva a la casa para seguir gobernándola.

 

Progres, marxistas estatistas, peronistas de izquierda y nacionalistas populares, todos animales de poder. Olfatean en el aire el olor a la sangre popular en ebullición y se preparan para el festín de la representación.

 

Mientras tanto se distraen tiñendo con algunas pinceladas de autoorganización sus Foros Sociales y coquetean con una parte del movimiento piquetero.

 

Hoy respaldan a Evo Morales, el sostén social número uno del gobierno cipayo boliviano de Carlos Mesa, que hizo un plebiscito por el gas y obtuvo un 60 por ciento de rechazo y el récord de abstención universal en la historia de todos los referéndum. Respaldan a Mesa, como ayer llamaron a confiar en Lula, actualmente el mejor alumno en el cono sur del FMI. 

 

Esta autonomía de cotillón, momentáneamente, bloquea en Santiago del Estero y San la Luis la circulación del movimiento real entre las costillas del Capital-Parlamentarismo. Desviando por el camino de la vía muerta estatal la institucionalización alternativa de esta locomotora del fluir autodeterminada. Apelan a la incapacidad de la potencia y los temores por lo desconocido, que tiene toda multitud que está produciendo lo inédito, para desarticular toda posibilidad de crear un nuevo poder constituyente.

 

Poder constituyente significa:

 

1.- Que al tiempo muerto, continuo, instrumental del posfordismo, al péndulo putrefacto de gobierno/oposición de la democracia para pocos, el movimiento le opone el tiempo vivo de las masas.

2.- Al pago dinerario de los impuestos, el valor de uso de los bienes y servicios de la comuna.

3.- Al estado delegativo, una provincia como primer territorio federativo de los autónomos.

4.- A la democracia indirecta, la permanente latencia de los impulsos de autonomía y desrepresentación.

5.- A la subordinación a los ciclos del capital el instinto social anticapitalista del sujeto colectivo.

6.- A la convocatoria dudosa y constitucionalista de los representantes de todo tipo y pelaje, ubicados en la sociedad política y en la sociedad civil, la apelación al anclaje de la potencia más creativa del ser humano: lo universal insumiso, la autodeterminación social de la multitud y un imaginario radical instituyente que termine con los representantes.

 

Contra todo esta agenda de la resignación, a la disutopía política de la intervención provincial del estado, hay que oponer la utopía material del movimiento. La prefiguración de la sociedad nueva y traslúcida revelada en la práctica constituyente.

 

 

Colectivo Nuevo Proyecto Histórico (NPH)

 

1 de agosto de 2004.

 

 

 

 Capital-Parlamentario,

Posfascismo y

   AnTicapiTalismo



[1] Las mayoría de las cifras citadas a lo largo de todo el material se redondean para facilitar su lectura.

 

 

 


Revisado el : 09-01-2010 04:30

   
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Disparadores

Túnez, Egipto, Libia... y lo[s] que vendrá[n]:

Derrota del poder estatal = espontaneidad insurreccional + soberanía asamblearia + ocupación de los edificios estatales + reapropiación de los medios de producción y distribución + autogestión del trabajo antimercantil + la multitud en armas = fin de la burguesía.

La multitud está en crisis, porque es la crisis del Capital. La multitud es la disolución de la sociedad modernista, de la comunidad organizada hegeliana, y del sistema de partidos. Su pobreza no es natural sino artificial, y su riqueza no le pertenece sino que la enajena. La multitud ya no tiene derechos que reclamar, porque es la negación de todos los derechos. La injusticia que padece es total, por eso no existe para ella justicia parcial. Su necesidad de libertad es absoluta, porque es la carencia de toda libertad. La multitud es el colapso de la sociedad del capital y de todas sus instituciones imaginarias y reales. La transformación social será radical, revolucionaria, porque el Multituriado no tiene nada que conservar. La multitud saldrá de su crisis, sólo si destituye por completo la sociedad de la mercancía. 

Colectivo Nuevo Proyecto Histórico

 
Pedagogía de la indignación.
 ¿cómo concluir este llamado a la indignación? diciendo todavía lo que, en ocasión del sexagésimo aniversario del programa del consejo nacional de la resistencia dijimos el 8 de marzo del 2004 -- somos veteranos de los movimientos de resistencia y fuerzas de combate de la francia libre (1940-1945) -- que ciertamente el nazismo fue derrotado, gracias al sacrificio de nuestros hermanos y hermanas de la resistencia  y a las naciones unidas contra la barbarie fascista. Nuestra ira contra la injusticia sigue intacta. Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos.
A todas las personas que harán el siglo XXI, les decimos con afecto: Crear es resistir; resistir es crear.

 Entrega inMediaTa de los MeDios y ExProPiación de PapeL Prensa: Ya son 34 años de afrenta contra la multitud, por parte de estos patrones beneficiarios y cómplices de los criminales castrenses. Por más de tres décadas, los medios oligopólicos, han tenido el poder para sostener el relato que le convenía al conjunto de los intereses de la clase burguesa del Capital. Primero, representado, por la última dictadura cívico militar, que vino a barrer con los revolucionarios para salvar a los patrones. Más luego, extendiendo sus privilegios, con la continuidad de la democracia tutelada por el sistema de partidos y, en particular, por el bipartidismo UCR+PJ. El Proceso [capitalista] de Reorganización [del trabajo] Nacional, iniciado por Videla y Cía, se prorrogó con el Capital-Parlamentario, que segmentó, pauperizó, precarizó y desempleó, a la mayoría de la clase condenada a trabajar. La República del Capital, ha sido, [y es], el garante de la profundización de la expoliación y la miseria de la mayoría, el genocidio con sufragio, la ruina de las conquistas obreras, la multimediatización de la comunicación, la mercantilización de la jubilación, el Capital-Sanitarismo y la educación privatizada. Colectivo Nuevo Proyecto Histórico

 
La Ver imagen en tamaño completoguerra civil se ha refugiado en todos, el Estado moderno ha puesto a cada cual en guerra contra sí mismo. El imperio, llevando a cabo su guerra a la guerra civil en todas partes, ha propagado en su lugar la hostilidad, aunque bajo el nombre de "economía". (Tiqqun)
 
 
Sindicocracia, corporación gremial, actualmente minoritaria y en decadencia. Representantes laborales, combatidos por el otro movimiento obrero que los detesta: el del obrero social, el general intellect y la multitud; los trabajadores con paga intermitente, pobreza con salario, los que sobreviven del autoempleo y los descartados del (des)empleo. Los añejos gremialistas y el arcaico sindicalismo, sea conservador o progresista, todos, son la negación de los intereses emancipatorios de la clase trabajadora.
Colectivo Nuevo Proyecto Histórico
 
 
Ante el réquiem civilizatorio de las sociedades del Capital, no hay  que darles la oportunidad a sus Politische Kommandos para que efectúen sus contragolpes económicos contratendenciales. De ser así, nos veremos en un tiempo, en pleno siglo XXI, con la reedición ampliada a escala universal del Infanteriado, el trabajo infantil del siglo XIX; mayor inseguridad de la vida del Precariado; largas jornadas por míseros salarios del Pobretariado como a comienzos del siglo XX; y la favelización planetaria y guerras de exterminio del Excedentariado. Fabricación de pandemias; territorios completos manejados como campos de concentración a cielo abierto; hambrunas y catástrofes de la naturaleza; el desarrollo del Capital-Terrorismo, con su sistemática tortura y desaparición forzada de personas en nombre de la preservación del Estado de Derecho; la extensión de los campamentos de refugiados multitudinarios; el apartheid de los migrantes; la expansión de fuerzas paramilitares cobijadas por el estado; la proliferación de la desublimación represiva; la mercantilización del genoma humano; la explosión de comportamientos psicopáticos; un aumento exponencial del subconsumo planetario de la multitud; y el burnout del cognitariado como regla y no como excepción; la multiplicación del Prole-Delito comandado por el Estado-Capital-Criminal; una epidemia de suicidios; la destrucción completa del Ecosistema y el síncope de la humanidad. Todo ello producto de la Subsunción Real y la estrategia contrarrestante del Capital ante el peligro de su collapse sistémico.(NPH )

 

 

Del Terrorismo

de Estado

Al Estado Terrorista

 

 

 

 

 
 
 
 

VioLenCia PoLíTica: DeL CaPiTal y de La MulTituD

 

 

 

“Mi hija no tenía armas. Si ella hubiera tenido una, era el tipo el que estaba muerto”.

Roxana Guerra, madre de la compañera fusilada en la Villa 31 por las balas del Capital, 21/8/09.

 

 No sólo nos solidarizamos con el dolor de Roxana, no sólo repudiamos el crimen, sino que justificamos las palabras de la madre. A diferencia del multimedio oligopólico que empezó su cuenta regresiva, y en cuyo periódico pone las palabras de la Sra. Guerra como la FRASE DEL DIA, para estigmatizarla y para justificar la teoría de los dos demonios, nosotras y nosotros apoyamos sus dichos. La PsicoPolítica de Clarín apunta a crear, algo así como, el siguiente sentido discursivo: - Está bien, a la piba la mató un prefecto, pero ella, con un arma hubiera hecho lo mismo, era una criminal en potencia y, como tal, mereció su Minority Report -. No hay caso, como dice la consigna: “Clarín, basura, vos sos la dictadura”.

 

 Clarín se irrita, porque producto de la lucha de la Multitud, desde el gobierno se ha puesto en circulación un debate soterrado, reprimido, indispensable, que es la relación entre Política y Violencia, Violencia y Política. La democracia como violencia política del Capital, y la política democrática como violencia de la Multitud.

 

Todo derecho, toda ley, todo orden, se basa en la violencia. Sea el ancien régime capitalista o el ordine nuovo comunista. La violencia funda la cultura. Claro, cuando la guerra social es la de los patrones la mass media la naturaliza, y cuando los corderos sacrificales se hartan de ir sumisos al matadero, los excomulgan del parnaso Capital-Democrático.

 

¡Basta!, ha llegado la hora de cuestionar, hasta la raíz, el orden democrático empresario. La violencia naturalizada de su economía política expoliadora y el Capital-Parlamentarismo como el genocidio con urnas. A estos fines, compañeras y compañeros, estará dedicada la nueva sección: “Violencia Política”.

 

“Es así que por tres décadas, entre bayonetas y papeletas, el hedor de los restos humanos no se llega a disipar. Porque sobre los huesos del pueblo de los ’70 y los ’80, los restos de la clase obrera de los ’90, y los cuerpos de la multitud a medio pudrirse desde el 2003, nuevas legiones de difuntos esperan su turno para impregnar la atmósfera con el olor a la carne descompuesta de los descartados. Fiel contracara de la pestilencia del dinero, haciendo del capitalismo un dispositivo social y racional, recurrentemente homicida”.
 

 

 Llegado el momento, ya sabrá la multitud acortar distancias contra los patrones y sus gerentes y rectificarse por haberse quedado a mitad de camino con el “¡Qué Se Vayan Todos!” Permitiendo que, de ese modo, prosiga contra ella la guerra social.

 

Tendremos que acostumbrarnos a ser los nuevos anormales, los bárbaros inclasificables, la multitud plebeya del posfordismo, las y los autónomos anticapitalistas. Pergeñar nuestra(s) estrategia(s), no olvidar jamás que estamos en guerra, que otro mundo es (im)posible en el capitalismo. Aprendamos de nuestra herencia, aquellos que, en parte, somos ahora. Y que lucharon ayer por los muertos que los precedieron, por las afrentas que sufrían, y por un futuro emancipado para nosotros. Nuestros hermanos de clase que, con sus victorias y derrotas, nos inspiran y reclaman estar atentos, pelear por no perder la administración autónoma de los planes sociales y evitar el avance del posfascismo; okupar tierras y empresas, resistir y producir. No renunciar jamás a los objetivos estratégicos, los únicos que pueden terminar con la actual guerra social: el autogobierno de los anónimos y la autogestión antimercantil generalizada; el fin de los privilegios y la república asamblearia de los comunes; la abolición del trabajo por dinero y con él la destrucción de todos los patrones; la fraternidad universal de los trabajadores contra el imperio mundial de la ganancia; el poder constituyente de la multitud y la abolición del mercado. Y digamos adiós a los olvidos, las ilusiones y las mentiras, que nos hacen creer que no estamos en guerra.

 

Colectivo Nuevo Proyecto Histórico

 


 

 

 

Crisis in THE MATRIX

 

El cyber-Capital frente al poder del general intellec


 
 
“La acumulación del  saber y de la destreza, de las fuerzas productivas generales del cerebro social, es absorbida así, con respecto al trabajo, por el capital y se presenta por ende como propiedad del capital, y más precisamente del capital fixe (..)  La maquinaria, pues, se presenta como la forma más adecuada del capital fixe y el capital fixe –en cuanto se considera al capital en su relación consigo mismo-  como la forma más adecuada del capital en general. Por otro parte, en la medida en que el capital fixe está inmovilizado en su existencia como valor de uso determinado, no corresponde al concepto del capital. (..) no es en el obrero sino en el capital donde está representado el trabajo generalmente social. (..) el trabajo vivo aparece subsumido bajo el objetivado, que opera de manera autónoma. (..) el proceso entero de producción (..) como aplicación tecnológica de la ciencia”.

Karl Marx.

 

“Hay algo de ficción en lo verdadero, y hay algo de verdad en la ficción. Para conocer la verdad hay que arriesgarlo todo”.

Animatrix.

 

“En Norteamérica, el salario se ha estancado pese a un fuerte aumento de la productividad, mientras que el déficit comercial ha llegado a nuevos récords. En el sector fabril se han perdido 1.8 millones de empleos. Antes de 1980, el empleo industrial aumentaba durante cada expansión y siempre superaba el máximo anterior. Entre 1980 y 2000, el empleo industrial siguió creciendo durante las expansiones, pero ya no recuperaba el pico previo. Esta vez, de hecho disminuyó durante la expansión, algo sin precedentes”.

Thomas Palley, 2/08.

 

“La política implementada ha alentado la reindustrialización del país, el trabajo digno, la inclusión social y la distribución equitativa de la riqueza”.

Unión Industrial Argentina (UIA), Comunicado de prensa, 19/2/08.

 

“Pasará, ya pasará, este espejismo pasará”.

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

 

 

 

 

 

SYSTEM FAILURE_

 

Para la tendencia postfordista del Capital, como el conocimiento del general intellect es sobreabundante, vale poco. Y como todo tiempo de vida a devenido tiempo de trabajo, el Capital se apropia gratis de todo lazo social que excede lo estrictamente laboral. La vida misma es una jornada de trabajo, la fábrica es la sociedad y las relaciones sociales THE MATRIX_

 

El know-how como ciencia aplicada del intelecto general (máquinas, robots, internet), como capital fixe (fijo), ya está sobrevalorado como conocimiento histórico objetivado. Y agregarle más valor a la tecnología, plus-valorarlo -bajo su forma de Capital fixe-, resulta cada vez más costoso, porque el saber como valor inmaterial, cooperante y gratuito, ataca la capitalización del plustrabajo cognitivo. La cooperación del conocimiento, del inmaterialado como trabajo relacional extra empresario, resulta inmedible bajo las leyes del trabajo abstracto y el valor del tiempo de trabajo. Reglas de la reproducción del plusvalor que distinguía, en la jornada laboral fordista, entre el tiempo necesario para mantener con vida a la fuerza de trabajo y el derroche del tiempo excedente de trabajo para el lucro del Capital_

 

La autovalorización del Capital fijo, atenta contra la antagonía entre el salario y el plusvalor. Ante esta tendency de lo más avanzado del Capital postfordista universal (¡Cuidado, no únicamente de EE.UU. sino en todo el planeta!) the Global Empire of THE MATRIX contraataca, difuminando socialmente la ley secular de la explotación humana del Capital sobre todo tiempo y espacio de vida. Pero, a su vez, esto provoca la reducción de la tasa media de ganancia del Capital, que se desvaloriza, cuanto más productiva se vuelve la tecnología, es decir, cuanto menos trabajo precisa para ponerse en movimiento pero más para plus-capitalizarse, al mismo tiempo que desplegó y exasperó, onerosa y gratuitamente, toda la riqueza inmaterial del cerebro colectivo de la humanidad_

 

El capital fixe domina al hombre en tanto Capital, pero trabaja contra sí mismo en tanto que se autonomiza como tecnología. En cambio, el capital fijo, en tanto tecnología como valor para el uso anticapitalista de la multitud, libera al individuo del trabajo, desmantela la cosificación que domina al hombre, lo hace dueño colectivo de las cosas y servicios que crea y director de las nuevas relaciones sociales comunistas, lo emancipa universalmente del mercado y, desde luego, destruye a LA MATRIX como sociedad artificial del Capital creada por la raza humana.

 

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Voz Entrerriana
Wikipedia

Colectivo NPH

Revolutions

 

 

“Mientras exista la Matrix la raza humana jamás será libre (..) Negar nuestros

impulsos, es negar lo mismísimo que nos convierte en humanos”.

The Matrix.

 

“Una idea es como un pájaro raro que no se puede ver. Lo que uno

 ve es el temblor de la rama que acaba de abandonar”.

Lawrence Durrell.

 

“La imprenta vale tanto como las armas”.

Simón Bolívar.

 

“Inclusive si no puedes ver algo, no significa que no esté allí. ¡Hasta la Victoria!”.

Pequeños Guerreros.

 

CONNECTION

 

Después de la aparición en el 2001, del primer territorio en la web del Colectivo Nuevo Proyecto Histórico, y el lanzamiento de NPH Recargado en 2005, tenemos el placer de convidarlos con NPH Revolutions.

 

Un espacio de aprendizaje mutuo. De lucha e imaginarios por el cambio social radical. Una interface con las urgencias del movimiento anticapitalista y su imprescindible reflexión.

 

Gracias a todas las compañeras y compañeros que, con sus aportes, hacen del site de NPH un colector de lo más avanzado de la praxis revolucionaria. 

 

La web es un campo en disputa. Un ágora universal donde millones en todo el planeta han decidido enfrentar, aún en inferioridad de condiciones materiales, al poder [des]informativo del Capital.

 

Gracias por los e-mail’s que nos mandan. Haciendo que cada resistencia tenga su propia voz, y que no sea mediatizada por el Partido Único del Capital, la mass media y los intelectuales del mandarinato académico.

 

No es que el imperio del Capital no esté en ningún lado, sino que está en todas partes, de igual modo que la desobediencia de la multitud. No se requiere que todas y todos vayamos a combatir a Chiapas, sino de hacer un nuevo Chiapas en cada lugar de lucha. Y en la posmodernidad, cada espacio de vida es un terreno en disputa.

 

Gracias a las y los que nos enlazan en sus territorios, y a los y las que nos envían sus pensamientos críticos.

Si el lenguaje del general intellect, si el simbolismo más común del animal humano se transforma en cifra mercantil, sobreviene Cyber-Capital. Exilar la palabra del cerebro universal, de la reproducción del signo como mercancía, resulta, en sí mismo, singularidad anticapitalista en movimiento.

 

Gracias a los movimientos, colectivos, organizaciones y personas insurgentes, que antagonizan al Capital que nos lleva al desastre EcoSocial en todo el planeta. Aquellos y aquellas que, aún en las peores circunstancias, se conectan y comunican creando redes fraternales de apoyo mutuo,

 

La otra izquierda, la izquierda autónoma, la izquierda por venir, tiene que salir del closet. Tiene que plantear[se] sin pudor la revolución. No hay proyecto poscivilizatorio contra el Capital sin cosmovisión anticapitalista.

 

Gracias a la generosidad de las y los que nos han invitado a realizar encuentros y seminarios, rondas y asambleas, foros y talleres, donde participar para profundizar la estrategia emancipante de la especie humana_ 

          

 

Características de NPH 3.0

 

* Mapa del sitio para una lectura global de la página

 

*Nuevas secciones: Primera Plana, Pedagogía  Militante, Denunciá a tú Patrón, Violencia Política, Elecciones 2008/9/10 y Frente Popular Darío Santillán (FPDS)

 

*Traductor automático

 

*Comentarios

 

*Disparadores y Galería de imágenes

 

*Novedades: que actualizan todo el material incorporado en cada sección de la página


*Banners en la portada de inicio, que con un clic redireccionan a Primera Plana

 

*Buscador más potente con filtro para cada sección

 

*Archivo interno en cada link: clasificado por fecha, título y autor

 

*Orden de búsqueda ascendente y descendente, por fecha, autor, título y acceso por nota

 

*Lo + Leído

 

*Envío por e-mail, impresión y conversión a PDF de cada     material

 

*Correo a NPH integrado a la página

 

*Sindicación sistema RSS, para estar al tanto de las últimas novedades de la página

 

*Cantidad de lectura por nota, Colgar en tu Blog y Favorito 

 

 *Acceso directo a Wikipedia, You Tube y Google

 

 

Colectivo Nuevo Proyecto Histórico

 

ReSalTaMos

(NPH)


Votaciones al inicio de una nueva década. Crece el rechazo a todos los partidos. Entre un tercio y la mitad de los electores repudia la política estatal. A diferencia de la modernidad, para salvar la democracia, los sufragantes no votan mayoritariamente candidatos carismáticos fascistas. La crisis de representantes es mucho más que eso, es la crisis del sistema representativo, postmoderno, Capital-Parlamentario, en su conjunto. La fuga de las urnas responde al sabio instinto antagonista de la multitud, que sabe, que nada cambiará a su favor, gane quien gane.

V for Vendetta sign

 

Audio de Negri en Córdoba (11/11/2012)

Cba/Toni Negri charl...

 

                                            

 

 
 
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El Comité invisible es una tendencia de la subversión presente. Recientemente, varias personas fueron detenidas en Francia por el mero hecho de tener un ejemplar de este libro en su casa. Y lo más inaudito es que se les aplicó la ley antiterrorista.

 

Eduardo Feinmann: Un Policía con micrófono no es un periodista

12...

  

“(..) La adquisición de la mayoría de acciones de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón (cuyas acciones fueron luego compradas por Clarín) junto con el Gobierno nacional fue algo en mi opinión muy deshonesto -entonces y ahora-. (..) Durante más años de los que recuerdo, la sociedad de ambos diarios en asociación con el Estado fue ferozmente criticada por la mayoría de los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa como totalmente sin escrúpulos y como una competencia injusta para los otros diarios argentinos. Recuerdo haber destacado durante una reunión de la SIP que en el caso de La Nación era como si el Vaticano decidiera abrir una clínica para abortos. (..) En el momento en que el gobierno militar dio su aprobación para la compra de Papel Prensa pensé que era un soborno para que los tres diarios garantizaran su cooperación en el encubrimiento del plan de los militares de exterminar a todo aquel considerado “subversivo” haciéndolo “desaparecer”. En otras palabras, todo aquel contrario a los militares corría el riesgo de ser secuestrado, torturado de forma rutinaria y asesinado luego. Los cuerpos debían ser hechos desaparecer por distintos medios. El objetivo era no dejar huellas de los restos humanos. (..) cuando me enteré de las barbaridades infligidas a Lidia Papaleo a través de una declaración que ella hizo durante una reunión del directorio de Papel Prensa, que no fue debidamente informada por La Nación y, por lo que sé, tampoco reproducida por Clarín . Ella difundió luego una carta detallada contando todo lo que tuvo que vivir. (..) “.

 

Robert Cox, Buenos Aires Herald, 12/9/10.

Queremos a Magneto p...

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Ni Perdón ni Olvido
Francisco De Narváez
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