AYER Argentina, HOY España, MAÑANA de nuevo Argentina: ¡QUE SE VAYAN TODOS!
¡Chau Clarín!
:: Crimen de Mariano Ferreyra : Pedraza asesina y
Cristina impuniza(NPH)
“Cuando
los hombres del pueblo o quienes tienen obligación de servirlo en vez de buscar
la felicidad del pueblo lo traicionan.También tengo para ellos una palabra dura y amarga en este mensaje de mis
verdades. Yo los he visto marearse por las alturas. Dirigentes obreros
entregados a los amos de la oligarquía por una sonrisa, por un banquete o por
unas monedas. Los denuncio como traidores entre la inmensa masa de trabajadores
de mi pueblo y de todos los pueblos. Hay que cuidarse de ellos: son los peores
enemigos del pueblo porque han renegado de nuestra raza. Sufrieron con nosotros
pero se olvidaron de nuestro dolor para gozar la vida sonriente que nosotros
les dimos otorgándoles una jerarquía sindical. Conocieron el mundo de la
mentira, de la riqueza, de la vanidad y en vez de pelear ante ellos por
nosotros, por nuestra dura y amarga verdad, se entregaron. No volverán jamás,
pero si alguna vez volviesen habría que sellarles la frente con el signo
infamante de la traición”.
Para
la tendencia postfordista del Capital, como el conocimiento del general
intellect es sobreabundante, vale poco. Y como todo tiempo de vida a
devenido tiempo de trabajo, el Capital se apropia gratis de todo lazo social
que excede lo estrictamente laboral. La vida misma es una jornada de trabajo,
la fábrica es la sociedad y las relaciones sociales THE MATRIX_
El know-how
como ciencia aplicada del intelecto general (máquinas, robots, internet), como capital
fixe (fijo), ya está sobrevalorado como conocimiento histórico objetivado.
Y agregarle más valor a la tecnología, plus-valorarlo -bajo su forma de Capital
fixe-, resulta cada vez más costoso, porque el saber como valor
inmaterial, cooperante y gratuito, ataca la capitalización del plustrabajo
cognitivo. La cooperación del conocimiento, del inmaterialado como trabajo
relacional extra empresario, resulta inmedible bajo las leyes del trabajo
abstracto y el valor del tiempo de trabajo. Reglas de la reproducción del
plusvalor que distinguía, en la jornada laboral fordista, entre el tiempo
necesario para mantener con vida a la fuerza de trabajo y el derroche del
tiempo excedente de trabajo para el lucro del Capital_
La
autovalorización del Capital fijo, atenta contra la antagonía entre el salario
y el plusvalor. Ante esta tendency de lo más avanzado del Capital
postfordista universal (¡Cuidado, no únicamente de EE.UU. sino en todo el
planeta!) the Global Empire of THE MATRIX contraataca, difuminando
socialmente la ley secular de la explotación humana del Capital sobre todo
tiempo y espacio de vida. Pero, a su vez, esto provoca la reducción de la tasa
media de ganancia del Capital, que se desvaloriza, cuanto más productiva se
vuelve la tecnología, es decir, cuanto menos trabajo precisa para ponerse en
movimiento pero más para plus-capitalizarse, al mismo tiempo que desplegó y
exasperó, onerosa y gratuitamente, toda la riqueza inmaterial del cerebro
colectivo de la humanidad_
El
capital fixe domina al hombre en tanto Capital, pero trabaja contra sí
mismo en tanto que se autonomiza como tecnología. En cambio, el capital fijo,
en tanto tecnología como valor para el uso anticapitalista de la multitud,
libera al individuo del trabajo, desmantela la cosificación que domina al
hombre, lo hace dueño colectivo de las cosas y servicios que crea y director de
las nuevas relaciones sociales comunistas, lo emancipa universalmente del
mercado y, desde luego, destruye a LA MATRIX como sociedad artificial del
Capital creada por la raza humana.
Con la burbuja financiera y sus instrumentos: fideicomisos, bonos
privados y estatales, acciones y opciones, derivados y futuros, hipotecas sobre
hipotecas, créditos sobre créditos, deuda sobre deuda, trabajo sobre trabajo,
el Capital aplaza el descenso de la tasa de ganancia apostando con la
disciplina de los empleados, la concreción de su expoliación, y especulando con
un mayor plusvalor del trabajo futuro.
Los derivativos crean crédito, masas de dinero
ficticio, activos volátiles en el presente, sobre la contingencia del trabajo
futuro. El mercado de opciones y futuros convierte deuda futura, pasivo en
potencia, en activo presente al contado.
El Capital busca estirar una tasa de
beneficio
que enfrenta una cada vez mayor desproporción entre todo el trabajo vivo (no
sólo el obrero) y el Capital Total (no solo el industrial).
Entretanto, el Comando-Dinero
del Capital,
descansa sobre la propensión al trabajo muerto como capital fixe (fijo),
el knowledge o conocimiento del inmaterialado, el general intellect
o inteligencia general productiva y social power, y el trabajo vivo como
capital circulant (circulante). La famosa subsunción real, o modo de
producción específicamente capitalista, que le muerde la yugular al propio
Capital hegemónico, más tecnológicamente avanzado en el campo y la ciudad, en
Argentina y el planeta.
Para el Capital no hay divorcio
permanente,
que se pueda sostener por mucho tiempo, entre valorización del trabajo,
tierras, industrias, comercio, finanzas, estado y la disminución progresiva de
la tasa media de utilidades. El capitalismo industrialista, transparente, sano
y productivo; autónomo al capitalismo de casino, opaco, enfermo e improductivo,
nunca existió. Y menos, que menos, va a existir en el era del Imperio del
Capital, un capitalismo, no ya libre de tropiezos y crisis formidables, sino
exento, de catástrofes humanitarias y Eco-Globales.
Si el imperialismo ponía a la humanidad ante
el socialismo o la barbarie, y cuánta razón tuvo esa consigna, el Imperio
enfrenta al planeta entre el anticapitalismo o el exterminio.
El dinero no hace dinero, la especulación
capitalista no es autónoma del trabajo. Lo único que agrega valor al Capital es
el trabajo vivo. La auris sacra fames, maudite soif de l’or, maledetta fame
del danaro, es una herencia aristotélica y medieval que diferencia economía
de crematística. La economía financiera triplica a la real, pero solo el
trabajo humano valoriza al Capital. En todo caso, el crédito y el capital
ficticio, siempre tendrá como último límite el valor de cambio del trabajo; la
producción de plusvalía; la acumulación de esa plusvalía como nuevo Capital; el
aumento de la composición orgánica del Capital y, por consiguiente, la
tendencia hacia el descenso de su tasa media de ganancia, que condiciona, y
determina, la reproducción ampliada y universal del mercado de los empresarios
del Capital y de sus comandantes de la Nueva Clase.
Si el trabajo no paga las deudas del mercado; sino se subordina a su
dominio; si su valor de cambio desciende por encima del valor del capital fijo;
si la tendenz de la subordinación de la sociedad productiva global en el
Capital global se dirige hacia el desmoronamiento de la propia ley del valor;
si el trabajo se insurrecciona contra el propio trabajo; hay crisis económica,
social y política del Capital.
Crisis que siempre detona primero como
debacle financiera, porque la lucha de clases se expresa en el Comando-Dinero
que ha devenido comando inmediato de todo el Capital global. Con la Tendencia
Postfordista del Capital (TPC) el Comando-Megabyte-Money subsume a la
soberanía del estado-nación. El Comando-Financiero-Electro-Dinero pasa a
ser, de hecho, un estado universal del Capital. El dinero virtual triplica al
dinero físico, y se abre un abismo entre plusvalor y la desvalorización del
Capital.
El Capital entonces resuelve su crisis de
utilidades de tres maneras: a) la inflación: los activos virtuales, electrónicos,
especulativos, salen a comprar activos físicos para resguardar su beneficio y
aumentan sus precios; b) la recesión: default y licuación de
capitales ficticios, destrucción de capitales como quema de trillones de horas
de trabajo en la hoguera del mercado dinerario, reinicio de acumulaciones
originales planetarias, y la necesidad de más plusvalía -extensiva e intensiva-
del nuevo trabajo vivo para recomponer la tasa de ganancia del Capital; c) la Stagflation:
una mezcla de ambas, combinación de inflación+recesión= Estanflación.
Pero
lo que
Crisis
inTHE
MATRIX
El cyber-Capital frente al poder del general intellec
“La
acumulación delsaber y de la destreza,
de las fuerzas productivas generales del cerebro social, es absorbida así, con
respecto al trabajo, por el capital y se presenta por ende como propiedad del
capital, y más precisamente del capital
fixe (..)La maquinaria, pues, se presenta como la
forma más adecuada del capital fixe y
el capital fixe –en cuanto se considera al capital en su relación consigo
mismo-como la forma más adecuada del capital en general. Por otro parte, en la
medida en que el capital fixe está inmovilizado en su existencia como valor de
uso determinado, no corresponde al concepto del capital. (..) no es en el obrero sino en el capital donde está
representado el trabajo generalmente social. (..) el trabajo vivo aparece subsumido bajo el objetivado, que opera de manera
autónoma. (..) el proceso entero de producción (..)
como aplicación tecnológica de la ciencia”.
Karl Marx.
“Hay
algo de ficción en lo verdadero, y hay algo de verdad en la ficción. Para
conocer la verdad hay que arriesgarlo todo”.
Animatrix.
“En
Norteamérica, el salario se ha estancado pese a un fuerte aumento de la
productividad, mientras que el déficit comercial ha llegado a nuevos récords.
En el sector fabril se han perdido 1.8 millones de empleos. Antes de 1980, el
empleo industrial aumentaba durante cada expansión y siempre superaba el máximo
anterior. Entre 1980 y 2000, el empleo industrial siguió creciendo durante las
expansiones, pero ya no recuperaba el pico previo. Esta vez, de hecho disminuyó
durante la expansión, algo sin
precedentes”.
Thomas
Palley, 2/08.
“La
política implementada ha alentado la reindustrialización del país, el trabajo
digno, la inclusión social y la distribución equitativa de la riqueza”.
Unión
Industrial Argentina (UIA), Comunicado de prensa, 19/2/08.
“Pasará,
ya pasará, este espejismo pasará”.
Patricio
Rey y sus Redonditos de Ricota.
SYSTEM FAILURE _
Para la tendencia postfordista del
Capital, como el conocimiento del general
intellect es sobreabundante, vale poco. Y como todo tiempo de vida a
devenido tiempo de trabajo, el Capital se apropia gratis de todo lazo social
que excede lo estrictamente laboral. La vida misma es una jornada de trabajo,
la fábrica es la sociedad y las relaciones sociales THE MATRIX_
El know-how como ciencia aplicada del intelecto general (máquinas, robots, internet), como capital fixe (fijo), ya está
sobrevalorado como conocimiento histórico objetivado. Y agregarle más valor a
la tecnología, plus-valorarlo -bajo su forma de Capital fixe-, resulta cada vez más costoso, porque el saber como valor
inmaterial, cooperante y gratuito, ataca la capitalización del plustrabajo
cognitivo. La cooperación del conocimiento, del inmaterialado como trabajo
relacional extra empresario, resulta inmedible bajo las leyes del trabajo
abstracto y el valor del tiempo de trabajo. Reglas de la reproducción del
plusvalor que distinguía, en la jornada laboral fordista, entre el tiempo
necesario para mantener con vida a la fuerza de trabajo y el derroche del
tiempo excedente de trabajo para el lucro del Capital_
La autovalorización del Capital fijo,
atenta contra la antagonía entre el salario y el plusvalor. Ante esta tendency de lo más avanzado del Capital postfordista
universal (¡Cuidado, no únicamente de EE.UU. sino en todo el planeta!) the Global Empire of THE MATRIX
contraataca, difuminando socialmente la ley secular de la explotación humana
del Capital sobre todo tiempo y espacio de vida. Pero, a su vez, esto provoca
la reducción de la tasa media de ganancia del Capital, que se desvaloriza,
cuanto más productiva se vuelve la tecnología, es decir, cuanto menos trabajo
precisa para ponerse en movimiento pero más para plus-capitalizarse, al mismo
tiempo que desplegó y exasperó, onerosa y gratuitamente, toda la riqueza
inmaterial del cerebro colectivo de la humanidad_
El capital fixe domina al hombre en tanto Capital, pero trabaja contra sí
mismo en tanto que se autonomiza como tecnología. En cambio, el capital fijo,
en tanto tecnología como valor para el uso anticapitalista de la multitud,
libera al individuo del trabajo, desmantela la cosificación que domina al
hombre, lo hace dueño colectivo de las cosas y servicios que crea y director de
las nuevas relaciones sociales comunistas, lo emancipa universalmente del
mercado y, desde luego, destruye a LA MATRIX como sociedad artificial del
Capital creada por la raza humana.
Mientras la Nueva Clasele hace los deberes al
Capital, la cúpula de la burguesía Argentina profundiza su
extranjerización. De las 500 empresas más importantes, 337 son foráneas y
concentran el 78% del valor de la producción y el 93% de los beneficios.
La ganancia de la burguesía fabriquera ha superado niveles
históricos. No solamente son mayores al 2001, sino a
la mismísima década de los ’90. En comparación al gobierno de De la Rúa, la
burguesía fabril gana un 21% más; y con relación a 1997, donde gobernaba Menem,
su lucro se ha incrementado en un 28 por ciento. Ya llegará el día en que Mendiguren
y la mass media, Alfonsín y Moyano,
Duhalde y los Kirchner, van a tenerque
rendir cuentas por haber promovido, apoyado y presidido, la devaluación
salarial más feroz que vivió la república Argentina con el retorno del peronismo
al gobierno a fines del 2001. Cabalgando sobre la insurrección de la multitude del 20 de diciembre de 2001,
la explosión de la ganancia empresaria, que implicaba la devaluación de la
moneda Argentina como pulverización de los ingresos fijo de la multitud, es la
clave de bóveda que explica el golpe de estado de la UIA, la CGT y el PJ,
contra el gobierno de la Alianza. Desde 2001 hasta el 2006, las utilidades del
conjunto de los patrones creció un 30%; contrariamente, la masa salarial subió
un escaso 18%. La contratendencia del Capital para aumentar su tasa de
ganancia, iniciada con nuevas acumulaciones originarias, estuvo clara desde el
2002. Ahora no se hace más que confirmar sus consecuencias devastadoras para la
clase obrera fabril, los asalariados en general, y la fuerza de trabajo toda,
incluida la autoexplotada, jubilada y negada por el Capital.
La industria produce un 25% más, pero
emplea menos trabajo que en el año 1997. Esta resulta la célebre
“productividad” del Capital, o aumento de la producción por obrero ocupado. Lo
que hace, ciertamente, es reducir el tiempo necesario de trabajo, o sea, que
disminuye el tiempo que tarda el obrero en pagar por su propio salario,
reproducirse como fuerza de trabajo del Capital, y volver al otro día para
seguir trabajando. Una productividad mercantil que esconde una mayor
intensidad, un mayor desgaste nervioso, un mayor esfuerzo, una mayor
explotación del trabajo; al mantener, o inclusive disminuir, la extensión de la
jornada laboral como antes que se utilizaran los nuevos equipos.
El obrero resulta un esclavo social, que
se esclaviza pagando por su propia esclavitud. Se cree un empleado que vende
libremente todo su trabajo al Capital, y que este se lo está pagando
íntegramente bajo la forma del salario. No es así, el salario es una forma del
Capital. Nunca olvidemos que el salario viene del Capital que, a su vez,
proviene del trabajo despojado al propio obrero y acumulado como Capital. El
Capital es trabajo acumulado. Todo lo que tiene el Capital se lo ha quitado al
Trabajo. El salario lo paga el trabajo vivo y presente del obrero, con el
trabajo muerto y pasado como dinero acumulado por el Capital. El trabajador se
autoesclaviza en el presente en base a su esclavitud pasada. El obrero se
autopaga. El Capital no paga nada.
La extensión del nuevo tiempo sobrante de trabajo, de un plus-de-tiempo, robado al tiempo necesario; resulta
expropiado con el empleo de la nueva maquinaria aplicada al proceso de
extracción de un mayor trabajo, o plus-trabajo; un valor del trabajo que produce
más plus-valor y es sustraído por el patrón. Un gasto improductivo de energía,
un tiempo de trabajo impago, esquilmado, no salarizado, superfluo para el
obrero, resulta inherente al modo de producción capitalista para perpetuar la
esclavitud de la fuerza de trabajo, y mantener con vida al obrero productor de
plustiempo, plustrabajo, plusvalor y plusvalía en beneficio del Capital. Sino,
no existiría el derroche de plustiempo para el Capital (dinero y trabajo,
salario y plustrabajo, plusvalor y mercancía, mercado y consumo, bancos y
finanzas, plusvalía y ganancia, estado y acumulación de Capital) y se
desmoronaría la propia reproducción de la sociedad capitalista.
Para el anticapitalismo, la
tecnología está más allá del mercado de trabajo; para el Capital, es un
conjunto de técnicas, un procedimiento, un método, una herramienta que
perfecciona la explotación del trabajo. La tecnología, que bajo el
anticapitalismo finaliza con la parte excedente, improductiva, redundante,
parásita, de la jornada de trabajo y, de ese modo termina con el Capital y con
la obligación de trabajar, a su vez, sirve para reducir tendencialmente a cero
el tiempo de trabajo necesario para reproducir materialmente la existencia
humana. Por el contrario, bajo el capitalismo, la productividad que aportan los
nuevos descubrimientos técnicos para la utilización de la creación humana
transformada en trabajo, no hace más que ampliar la brecha entre: la
disminución del trabajo necesario, el salario y el consumo, por un lado; y el
incremento del tiempo de plus-trabajo, un tiempo sobreabundante de la jornada
de laboral en que el obrero trabaja gratis, por el otro. Un tiempo sobrante, un
derroche de tiempo de trabajo, que resulta indispensable para la producción de
nuevo plusvalor. Un trabajo vivo, subjetivo, excedente, impago, sobre-expoliado
con nuevas máquinas, informática y robots; bajo la forma del trabajo
objetivado, capital fixe (fijo) o
trabajo muerto.
Durante el 2007 los salarios de los obreros industriales se
incrementaron en un 22.2%; en tanto que el verdadero
IPC (Indice de Precios al Consumidor) fue del orden del 26.2%, y los alimentos
subieron el 39.5%. En el último año, al proletariado industrial, el Capital le
roba otro 4% de poder adquisitivo del salario como trabajo necesario, y pauperizó
al obrero que puede consumir un 17.5% menos de alimentos para reproducir su
fuerza de trabajo, eso sin contar la productividad. Mientras que el costo salarial creció un escaso 20% entre
2003 y 2006; la productividad,el costo
por unidad producida, descendió otro 14%. El 67.4% de las 500 firmas más
importantes, que explotan trabajo humano en Argentina, son extranjeras, e
integran LA MATRIX universal del Imperio del Capital. En este genuino corazón del bloque dominante postfordista, los
costos laborales no dejan de descender desde 1993.El obrero
produce más y gana menos, una verdadera delicia de la paradoja postfordista del
Capital. Más trabaja y menos gana; más produce, menos vale. A + empleo del
trabajo + pobreza del obrero = working
poor = pobreza con empleo. Más crece la industria, menos obreros necesita.
El mito empresario y del Partido Unico del Capital, que apela a la necesidad,
de invertir en bienes de capital y servirse de más y mejor tecnología en la
industria para emplear más trabajo vivo, es eso, nada más que un mito
capitalista de la Nueva Clase y los patrones. Más crece la economía
postfordista menos clase obrera industrial ocupa, más intensamente la explota y
menos paga por su trabajo.
Tendencia Postfordista del Capital (TPC)= a>trabajo objetivado, pasado, empleado como tecnología y capital fixe = < cantidad de obreros
utilizados como trabajo presente + intensamente explotados en su subjetividad=
< salario pagado como capital circulant.
Así, la
TPC de los ’90 se perpetúa, extiende y profundiza en el siglo XXI. El
postfordismo subsume al fordismo postdevaluatorio. La plusvalía relativa
continúa conduciendo el proceso del empleo del trabajo, alimentada por la
contratendencia de la nueva plusvalía absoluta iniciada en 2002. El peronismo kirchnerista
es la continuación del peronismo menemista, pero por otros medios. El
progresismo es el neoliberalismo por otros medios, un [neo]neoliberalismo.
Durante 2007 la economía se incrementó un 8.7%. Pero no fue impulsada mayoritariamente por la industria, los
bienes primarios y la construcción; que crecieron, respectivamente, 7.5%, 7.9%
y 9.2 por ciento. Sino, que el mayor empuje provino del sector de los
servicios, donde aumentó el comercio, el transporte y las transacciones
financieras; tanto como el 11.8%, 13.5% y 18.2 por ciento, respectivamente.
De este modo, la TPC de los ‘90 hacia la subsunción real del
trabajo en el Capital (la robotización y el capital
fijo, la plusvalía relativa y el inmaterialado, la financiarización y la
preeminencia de los servicios, que tanto ataca el nacionalismo industrialista
demodé, el neofordismo decadente y el regresismo kirchnerista) sigue su curso
como bajo el menemismo.
Con el modelo devaluatorio de los salarios, e ingresos fijos de la multitud, hay más pauperización que bajo
la última dictadura cívico militar. El 55.2% de los asalariados registrados y
el 75% de los empleados en la ilegalidad, son, de pobres a indigentes. La vieja
aristocracia obrera, representada por la entreguista CGT, es un espectro de lo
que fue. La reedición del “Pacto Social” setentista resulta imposible, siquiera bajo la modalidad de una simulación de
pacto, porque los actores laborales y patronales de la modernidad, se han
transmutado definitivamente bajo la posmodernidad. De los 5.7 millones de
trabajadores en blanco de la economía privada, apenas 1.2 millones laboran en
la industria manufacturera. El empleo del trabajo de matriz keynesiana y
fordista, es sólo un recuerdo en LA MATRIX postfordista. El working poor y la economía de servicios
conduce la sociedad mercantil. De la otrora aristocracia con empleo, ganando
tres veces por encima de la línea de la pobreza, generalmente industrial y
hegemónicamente registrada, sólo quedan sus despojos. La reconstrucción del
peronismo histórico, y su momento de mayor esplendor del ’45-’51, resulta una
entelequia. Del 100% de la multitud activa, o potencialmente productiva, entre
empleados en blanco, en negro, autoempleados y desempleados, el 78% son pobres
y desheredados. De la multitud jubilada y pensionada, el 88.2% está en la
miseria. Esta es la verdad del postfordismo peronista, un país arruinado por la
utilización del conocimiento, creatividad y potencia humana, transformados en
trabajo para la reproducción de LA MATRIX del Capital.
Se pasó de una inflación negativa, la
deflación, del -1.8% en el 2001; a un inflación de 8.5% en el 2007, según el
último escandaloso registro del INDECK (Instituto Nacional de Estadística de
Cristina y Kirchner). Cuando, en realidad, la inflación fue del orden del
26.2%, según los técnicos desplazados del INDEC por el propio estado.
Bajo la ley menemista, mantenida por los
Kirchner, se legaliza que el 70% de las divisas generadas por las exportaciones
de hidrocarburos vayan a parar al extranjero.
Una sociedad que tiene más desigualdad, una
superior presión tributaria sobre el trabajo, y una mayor deuda externa que con
De la Rúa.
De las más de 170 millones de hectáreas agropecuarias de toda
Argentina, el 43.7% está en poder de 4.000
terratenientes. Se han vendido tierras, mayoritariamente a extranjeros,
semejante a la extensión de toda Gran Bretaña. Y está a la venta otra cifra
equivalente a la república de Portugal.
Existe una evasión tributaria del 40%, de
la que goza, sobremanera, el Capital. Con las y los asalariados, autoempleados,
jubilados y asistidos sociales, pagando el 50% de las cuentas del estado
mercantil, para sólo recibir a cambio una participación del 25% del PBI
(Producto Bruto Interno). Un capitalismo donde menos se gana y más se paga, otra
faceta del regresismo progresista.
Donde los impuestos indirectos como el IVA (Impuesto al Valor Agregado) son la
base del sistema tributario, que descansa sobre las espaldas del working poor. Donde el IVA pesa el doble
para el 10% más pobre que para el 10% más rico, y donde prácticamente el 100%
del consumo de los miserables va a parar a una canasta de indigencia y pobreza,
cuyos productos, mayormente, tributan IVA.
Un PBI que creció un 43.2% en cinco años, con un gobierno que estafó a la sociedad con el canje de la
deuda, apelando, a que así, el país se desendeudaba; cuando en realidad se
sigue hipotecando a la multitud con más emisiones de nueva deuda. Que abonó
cifras record de deuda externa -53.000 millones de dólares en 5 años- y, sin
embargo, pasó de deber U$S121.877 millones en 2001 a deber U$S137.114 millones
en 2007.
Un estado nacional quebrado,
como el porteño y el bonaerense, que continuará contrayendo nueva deuda y
desangrando a la sociedad con impuestazos, para “honrar” el pago de los servicios
de la deuda por U$S15.000 millones al año. Más se crece y más se endeuda, más
se paga y más se debe.
Con la burbuja financiera y sus instrumentos: fideicomisos, bonos privados y estatales, acciones y opciones,
derivados y futuros, hipotecas sobre hipotecas, créditos sobre créditos, deuda
sobre deuda, trabajo sobre trabajo, el Capital aplaza el descenso de la tasa de
ganancia apostando con la disciplina de los empleados, la concreción de su
expoliación, y especulando con un mayor plusvalor del trabajo futuro.
Los derivativos crean crédito,
masas de dinero ficticio, activos volátiles en el presente, sobre la
contingencia del trabajo futuro. El mercado de opciones y futuros convierte
deuda futura, pasivo en potencia, en activo presente al contado.
El Capital busca estirar una tasa de beneficio que enfrenta una cada vez mayor desproporción entre todo el
trabajo vivo (no sólo el obrero) y el Capital Total (no solo el industrial).
Entretanto, el Comando-Dinero del Capital, descansa sobre la propensión al trabajo
muerto como capital fixe (fijo), el knowledge o conocimiento del
inmaterialado, el general intellect o
inteligencia general productiva y social
power, y el trabajo vivo como capital circulant (circulante). La famosa subsunción real, o modo de producción específicamente
capitalista, que le muerde la yugular al propio Capital hegemónico, más
tecnológicamente avanzado en el campo y la ciudad, en Argentina y el planeta.
Para el Capital no hay divorcio permanente, que se pueda sostener por mucho tiempo, entre valorización del
trabajo, tierras, industrias, comercio, finanzas, estado y la disminución
progresiva de la tasa media de utilidades. El capitalismo industrialista,
transparente, sano y productivo; autónomo al capitalismo de casino, opaco, enfermo
e improductivo, nunca existió. Y menos, que menos, va a existir en el era del
Imperio del Capital, un capitalismo, no ya libre de tropiezos y crisis
formidables, sino exento, de catástrofes humanitarias y Eco-Globales.
Si el imperialismo ponía a la humanidad
ante el socialismo o la barbarie, y cuánta razón tuvo esa consigna, el Imperio
enfrenta al planeta entre el anticapitalismo o el exterminio.
El dinero no hace dinero, la
especulación capitalista no es autónoma del trabajo. Lo único que agrega valor
al Capital es el trabajo vivo. La auris
sacra fames, maudite soif de l’or, maledetta fame del danaro, es una herencia aristotélica y medieval que diferencia economía de
crematística. La economía financiera triplica a la real, pero solo el trabajo
humano valoriza al Capital. En todo caso, el crédito y el capital ficticio,
siempre tendrá como último límite el valor de cambio del trabajo; la producción
de plusvalía; la acumulación de esa plusvalía como nuevo Capital; el aumento de
la composición orgánica del Capital y, por consiguiente, la tendencia hacia el
descenso de su tasa media de ganancia, que condiciona, y determina, la
reproducción ampliada y universal del mercado de los empresarios del Capital y
de sus comandantes de la Nueva Clase.
China, India, Europa del Este, América Latina, pueden hacer crecer la masa absoluta de trabajo vivo: nuevo
plusvalor absoluto y subsunción formal del trabajo en el Capital pero, incluso
así, el nuevo plustrabajo apropiado por el Capital puede ser menor, puede
descender, en comparación al Capital desembolsado como trabajo objetivado.
El descenso de la utilidad del Capital objetivado, puesto en movimiento por el trabajo subjetivo para plus-valorarlo,
es lo mismo, que la disminución relativa del plustrabajo apropiado por el
Capital.
La progresiva tendance hacia el descenso de la tasa media de ganancia, por
la tendencia postfordista dominante hacia el aumento de la composición orgánica
del Capital, y la relación que se establece entre plusvalor global y Capital
global (entre el incremento mundial del Capital como trabajo muerto,
objetivado, cada vez más costoso, hiper valorizado por cada una de las
generaciones humanas que colaboraron en crear la tecnología; y la reducción de
su valorización, por una disminución de la absorción del trabajo vivo, cada vez
menos necesario para hacer funcionar la máquina y el robot, pero indispensable
para mantener el lucro empresario), tornan al trabajo subjetivo cada vez más
productivo, pero socialmente menos necesario. Un trabajo cada vez menos
valorizante para el Capital, porque con su desarrollo histórico necesita
incorporarle cada vez menos energía, trabajo vivo, valor.
La tasa de beneficio actúa de manera inversamente proporcional al
desarrollo del trabajo muerto, objetivado, o capital fixe. A mayor plusvalía relativa, mayor
subsunción real, mayor postfordismo, baja tendencialmente la tasa media de
ganancia del Capital. Se establece una desproporción creciente, entre la
autovalorización del Capital y la productividad del trabajo del individuo
social.
A mayor plusvalía relativa, mayor reducción de los obreros
necesarios. Pero también, un mayor aumento de la
población como riqueza inmediatamente social, fuerza de trabajo directamente
social, obrero de lo social, multitud. Un biopoder mercantil, que pasa del
dominio de los obreros en la fábrica, a dominar a la sociedad como a una
empresa de multitudinarios obreros sociales. Reduciendo toda relación social a
los tiempos del trabajo abstracto, haciendo de la sociedad productiva una
MATRIX de plusvalor, sobre la biopolítica de la multitud.
El postfordismo abre las puertas a una brutal disminución del
trabajo necesario de toda la humanidad. El
dominio real del trabajo por el Capital, la inclusión completa de la multitud
en la sociedad-mercancía, la
subsunción de la sociedad global en el Capital Global (sin el Capital y su
Nueva Clase, sin pobreza para la mayoría porque trabaja, a cambio de entregar
su tiempo libre de trabajo para que lo gocen los patrones), extingue
tendencialmente aquello que conocemos como la antagonía entre tiempo de trabajo
socialmente necesario y tiempo de trabajo socialmente excedente.
La hegemonía de la tecnología como trabajo muerto, liberaría a los vivos en el presente de seguir trabajando. Hoy
es capital fixe, pero bajo el
anticapitalismo sería valor de uso objetivado por el trabajo pasado y
liberación del trabajo en el tiempo presente. Para el anticapitalismo, mayor
productividad del trabajo significa menos, y no más, trabajo; a contrario sensu a lo que impone el sentido
común mercantil de la Nueva Clase. La productividad del trabajo muerto y vivo,
pasado y presente, no significa trabajar más, sino aumentar el disposable time, el tiempo libre de
trabajo, para todos. La medida de la fortuna social ya no se cuenta bajo la
pobreza del tiempo de trabajo como bajo el capitalismo; inversamente, bajo el
comunismo, la riqueza humana no se mensura por el trabajo, sino por el tiempo
libre de trabajo.
La autonomía de la multitud es la liberación del trabajo, no solo de los capitalistas. No se independiza al trabajo para
seguir trabajando. No se redime al trabajo, sino que nos libramos del trabajo.
No se pacta con la apoteosis del trabajo, sino que nos rescatamos de la
obligación de trabajar.
La consigna no es más trabajo para todos, sino el rechazo al trabajo. No se trata de que trabajemos todos,
sino de que no trabaje ninguno. Después, que cada uno y una haga lo que quiera
con su tiempo. Además, sin los patrones, sus estados y mercados ¿Para qué los
humanos van a seguir trabajando cuando el knowledge de la general intelligence ha creado
la tecnología que lo salva de trabajar?
Si el trabajo no paga las deudas del mercado; sino se subordina a su dominio; si su valor de cambio desciende
por encima del valor del capital fijo; si la tendenz de la subordinación de la sociedad productiva global en el
Capital global se dirige hacia el desmoronamiento de la propia ley del valor;
si el trabajo se insurrecciona contra el propio trabajo; hay crisis económica,
social y política del Capital.
Crisis que siempre detona primero como debacle financiera, porque la lucha de clases se expresa en el Comando-Dinero que ha devenido comando inmediato de todo el Capital
global. Con la Tendencia Postfordista del Capital (TPC) el Comando-Megabyte-Money subsume a la soberanía del estado-nación. El Comando-Financiero-Electro-Dinero pasa a ser, de hecho, un estado universal del Capital. El dinero virtual
triplica al dinero físico, y se abre un abismo entre plusvalor y la
desvalorización del Capital.
El Capital entonces resuelve su crisis de utilidades de tres
maneras: a) la
inflación: los activos virtuales, electrónicos, especulativos, salen a
comprar activos físicos para resguardar su beneficio y aumentan sus precios; b)
la recesión: default y licuación de capitales ficticios, destrucción de
capitales como quema de trillones de horas de trabajo en la hoguera del mercado
dinerario, reinicio de acumulaciones originales planetarias, y la necesidad de
más plusvalía -extensiva e intensiva- del nuevo trabajo vivo para recomponer la
tasa de ganancia del Capital; c) la Stagflation: una mezcla de ambas,
combinación de inflación+recesión= Estanflación.
Así se suceden crisis y recomposiciones hasta la próxima
catástrofe, en tanto que no se produzca el destronamiento
del Capital por la multitud. Crisis que se sucederán siempre en mayor escala
que la anterior. Porque el scientific power, como poder
social del trabajo, como tecnología y conocimiento, es un acervo humanitario
que no se detiene y que atenta como riqueza de las fuerzas productivas del
individuo social contra las relaciones de propiedad mercantiles, que lo limita
y le impide la conquista de su tiempo libre de trabajo, el tiempo de ocio
creativo antimercantil y el descanso no consumista, del que ya podría gozar
sino continuara sometido, como capital circulant del general intellect, a la
autovalorización de la tecnología como Capital fixe.
Breton Woods ha muerto y los Bancos Centrales son una hoja en la tormenta. Las
respuestas clásicas del neokeynesianismo, los monetaristas,regulacionistas y socialistas, no están
preparadas para este escenario.
Las crisis financieras anticipan las crisis políticas. Los cracks especulativos no hacen más que mostrar la rebelión del Trabajo contra el pago
de las deudas del Capital, bajo una forma fetichista, invertida, negada, del
propio dinero como relación universal y antagónica entre el Trabajo y el
Capital.
Pero lo que oculta el precio del dinero como mercancía, es que toda bancarrota financiera es una crisis de la economía
real, del poder del trabajo cognitivo, versus la tecnología y su
autovalorización como capital fijo. Una crisis que solo se puede resolver, de
manera positiva para la multitud, si revoluciona el modo de producción
capitalista y construye en su lugar el anticapitalismo.
Esta resulta la lógica inapelable del mercado y el estado en el
siglo XXI. Vivir de crisis en crisis, sobrevivir en la
crisis, vivir de la crisis. La crisis como normalidad, la política como guerra
y la guerra como política. La excepción como regla, y la emergencia permanente
del mercado y el estado del Capital, ante el poder productivo de la multitud.
Crisis cada vez más recurrentes y destructivas. Con ondas cortas de euforia, donde el crecimiento económico se
iguala a una mayor desigualdad social; donde a mayor empleo del trabajo más
crece el precariado y el working poor;
donde el comando estatal deviene un parásito político deslegitimado,
centralista y autoritario; donde la distancia entre el poder del intelecto
general y la apropiación privada de la riqueza inmaterial, por parte de los
capitalistas vs. la socialización autónoma y desbordante del trabajo del general intellect, se torna cada vez más
irreconciliables. El resto, es pura sanata del reformismo, populismo, nazismo y
socialismo. Que se muerden la cola queriendo explicar la industria sin
finanzas, la autonomía nacional por fuera de la transnacionalización mercantil,
el Nacional Socialismo como keynesianismo de guerra y el comunismo como
capitalismo de estado.
El estado sigue siendo un excelente negocio para el Capital. Que lo endeuda para vivir del plusvalor del trabajo, toma de
rehén a la multitud para que pague por su ganancia, lo provee de bienes y
servicios con contrataciones directas de los empresarios amigos del gobierno de
turno, evade y elude su carga impositiva, y descarga el mayor peso tributario,
para sostener a este vampire político,
sobre el trabajo vivo.
El estado argentino posee el triste privilegio de ser el único que paga sus compromisos indexados con el Capital,
mientras ello está prohibido para el resto de los contratos que pactan los
mortales. El estado de Das Kapital en
Argentina, en su forma dineraria, hace circular por el planeta la plusvalía
social bajo la figura de un impuesto financiero, cuya base imponible, resulta,
anualmente, el equivalente al 25% de toda la recaudación del fisco. Una deuda
pública cuya fuente de tributación es el trabajo robado a la multitud.
¡Cuánto desfalco contra el trabajo!,
¡Cuánta cleptocracia! ¡Y encima toda esta rapiña peronista se realiza bajo la
capa del autoproclamado “Gobierno de los
Derechos Humanos”! ¡Pobres desaparecidos!, ¿Para esto murieron?
Capital y estado resultan indisociables. El Capital y su plusvalorización resultan imposibles sin el
metabolismo social del trabajo devenido mercancía y plusvalía, comercio y
consumo, crédito y finanzas, dinero y acumulación, ganancia y reproducción del
Capital gestionado por el estado.
El estado es una relación política -y
antagónica- del dominio social del Capital sobre el trabajo, y un dispositivo
recaudatorio para beneficio del lucro privado del Capital local y universal, y
la multitud constituye su prisionero a cadena perpetua.
La plusvalía como ganancia, se
tiene que producir a cualquier costa y a cualquier precio: Crecimiento
económico vs. desigualdad popular; concentración del Capital vs. fragmentación
del trabajo; riqueza privada vs. pobreza social; centralización del poder de
mando estatal vs. dispersión del poder político de las masas; heteronomía
estatal vs. autonomía de clase; Nueva Clase vs. Multitud; Capital vs. Trabajo.
El resto, para el mercado del Capital de los empresarios particulares, dueños
de la propiedad privada obtenida con la sustracción del trabajo, sobreviene
subalterno. ¡Cómo el Partido Unico del Capital y la Nueva Clase, no van a
combatir a muerte la irrupción de las asambleas populares como
protoinstituciones emancipantes de la democracia de mercado! ¡Cómo los
empresarios no van a pedir asesinar a todos los Darío Santillán que hagan
falta, con tal de sostener la forma política que los mantiene con vida como
clase!
No hay Capital sin estado y no hay estado sin Capital. No existe Partido Unico del Capital sin patrones, como no existen
empresarios sin Nueva Clase. Atacar al PUC es atacar al estado, como
antagonizar al Capital es antagonizar a la NC.
En el 2008 existe la mitad del desempleo de 2001,pero, producto de la
miseria asalariada y la inflación, la Argentina tiene prácticamente la misma
pobreza y más indigencia que en el 2001. El ingreso para los hogares más
ricos, unos 2 millones de habitantes, concentra el 32% de la riqueza con un
ingreso promedio de $6.678 (U$S 2.086). En la otra punta, el decil
subindigente, tiene un ingreso mensual de $337 (U$S105) y sólo recibe el 1.2%
de toda la riqueza social generada. Son 13 millones de humanos, el subsuelo
menesteroso del trabajo. El 88.2% de los 5.5 millones de jubilados y
pensionados están en la miseria, ya que su haber promedia los $800 (U$S250), el
equivalente al 40% del sueldo medio de los trabajadores activos. Es decir, la
democracia le comió a la clase pasiva el 42% del 82% móvil. Una sociedad con
dos millones de niñas y niños que trabajan; el 45% de la fuerza de trabajo sin
registrar; con el 65 por ciento subviviendo en la estrechez con empleo; 10% de
trabajadores negados y otra cifra igual de subocupados; con profesionales
proletarizados, o descendidos a su condición de lumpenes ilustrados; con 200
empresas recuperadas por la clase obrera autogestionando su propia explotación;
campesinos y pueblos originarios tratados como escoria modernista; la economía
social piquetera en el subconsumo; el ProleDelito como profesión masiva y legiones de cartoneros; 60.000 presos y record de
empastillados y suicidados.
En este contexto, el Capital se reserva la “Solución final”, para exterminar por medio del hambre y las enfermedades curables
a los miserables que el mismo creo. Como en el 2002, el mercado asesina, y el
estado deja morir, a 25 bebés de menos de una año por día. Concomitantemente,
la Nouvelle Classe, elimina con el
gatillo policial a los indisciplinados que tienen poco para perder bajo el
exterminio democrático que los despojó de casi todo, y los vistió para el
sepulcro con la nuda vita (vida
desnuda).
Mientras el Partido Unico del Capital PoliGestiona la sociedad del Excedentariado y el Precariado en su conjunto, controla a los indomesticables y se deshace de los
incorregibles, expulsa como masa sobrante del Olimpo estatal a las y los
empleados que no entendieron, que el estado, es la gran interface del Capital,
la empresa de lo político, el agenciamiento del biopoder mercantil sobre la
biopolítica social. Y al que no se doblega, le espera ser arrojado a las fauces
del mercado extra muros.
Para la Nueva Clase es mejor que los someta el mercado privado. Es un darwinismo social al que apelan derechistas, progresistas e
izquierdistas del PUC. Un control poblacional más limpio, más seguro, más
“Pro”. Un biopoder democrático, que disocia poder de autoridad, legalidad de
legitimidad, autoridad política de responsabilidad ejecutiva por sus actos.
Volver a la calle, donde se gana la
muerte en vida la mayoría de la multitud y donde termina el becado político que
no supo corregirse a tiempo. De esta manera, el PUC, se saca de encima a los
insumisos, abroquela su planta de personal desde el terror económico, y blinda
políticamente la fortaleza Capital-Parlamentaria desde el neostalinismo falocéntrico. Una nueva forma de liquidación EcoPolítica contra los díscolos,
militantes y a-normales. Y reaseguro del genocidio con elecciones que mantiene
sobrecogidos, fragmentados y debilitados; a los empleados con veleidades de
honestidad, unidad de clase de la multitud y sueños de cambio social desde el
estado.
“Mi
hija no tenía armas. Si ella hubiera tenido una, era el tipo el que
estaba
muerto”.
Roxana
Guerra, madre de la compañera fusilada en la Villa 31 por las
balas del Capital, 21/8/09.
No sólo nos solidarizamos con el dolor de Roxana,
no sólo repudiamos el crimen, sino que justificamos las palabras de la
madre. A
diferencia del multimedio oligopólico que empezó su cuenta regresiva, y
en cuyo
periódico pone las palabras de la Sra. Guerra como la FRASE DEL DIA,
para
estigmatizarla y para justificar la teoría de los dos demonios, nosotras
y
nosotros apoyamos sus dichos. La PsicoPolítica de Clarín apunta a crear,
algo
así como, el siguiente sentido discursivo: - Está bien, a la piba la
mató un
prefecto, pero ella, con un arma hubiera hecho lo mismo, era una
criminal en
potencia y, como tal, mereció su Minority
Report -. No hay caso, como dice la consigna: “Clarín,
basura, vos sos la dictadura”.
Clarín
se irrita, porque producto de la lucha de la Multitud, desde el gobierno
se ha
puesto en circulación un debate soterrado, reprimido, indispensable, que
es la
relación entre Política y Violencia, Violencia y Política. La democracia
como
violencia política del Capital, y la política democrática como violencia
de la Multitud.
Todo derecho,
toda ley, todo orden, se basa en la violencia. Sea el ancien
régime capitalista o el ordine
nuovo comunista. La violencia funda la cultura. Claro, cuando la
guerra social
es la de los patrones la mass media
la naturaliza, y cuando los corderos sacrificales se hartan de ir
sumisos al
matadero, los excomulgan del parnaso Capital-Democrático.
¡Basta!, ha
llegado la hora de cuestionar, hasta la raíz, el orden democrático
empresario. La
violencia naturalizada de su economía política expoliadora y el Capital-Parlamentarismo como el
genocidio con urnas. A estos fines, compañeras y compañeros, estará
dedicada la
nueva sección: “Violencia Política”.
“Es así que
por tres décadas, entre bayonetas y papeletas, el hedor de los restos
humanos
no se llega a disipar. Porque sobre los huesos del pueblo de los ’70 y
los ’80,
los restos de la clase obrera de los ’90, y los cuerpos de la multitud a
medio
pudrirse desde el 2003, nuevas legiones de difuntos esperan su turno
para
impregnar la atmósfera con el olor a la carne descompuesta de los
descartados.
Fiel contracara de la pestilencia del dinero, haciendo del capitalismo
un
dispositivo social y racional, recurrentemente homicida”.
Llegado el
momento, ya sabrá la multitud acortar distancias contra los patrones y
sus
gerentes y rectificarse por haberse quedado a mitad de camino con el “¡Qué Se Vayan Todos!” Permitiendo que,
de ese modo, prosiga contra ella la guerra social.
Tendremos que
acostumbrarnos a ser los nuevos anormales, los bárbaros inclasificables,
la
multitud plebeya del posfordismo, las y los autónomos anticapitalistas.
Pergeñar nuestra(s) estrategia(s), no olvidar jamás que estamos en
guerra, que
otro mundo es (im)posible en el capitalismo. Aprendamos de nuestra
herencia,
aquellos que, en parte, somos ahora. Y que lucharon ayer por los muertos
que
los precedieron, por las afrentas que sufrían, y por un futuro
emancipado para
nosotros. Nuestros hermanos de clase que, con sus victorias y derrotas,
nos
inspiran y reclaman estar atentos, pelear por no perder la
administración
autónoma de los planes sociales y evitar el avance del posfascismo;
okupar
tierras y empresas, resistir y producir. No renunciar jamás a los
objetivos
estratégicos, los únicos que pueden terminar con la actual guerra
social: el
autogobierno de los anónimos y la autogestión antimercantil
generalizada; el
fin de los privilegios y la república asamblearia de los comunes; la
abolición
del trabajo por dinero y con él la destrucción de todos los patrones; la
fraternidad universal de los trabajadores contra el imperio mundial de
la
ganancia; el poder constituyente de la multitud y la abolición del
mercado. Y
digamos adiós a los olvidos, las ilusiones y las mentiras, que nos hacen
creer
que no estamos en guerra.
Colectivo
Nuevo Proyecto Histórico
Crisis
inTHE MATRIX
El cyber-Capital frente al poder del general intellec
“La acumulación delsaber y de la destreza, de las fuerzas
productivas generales del cerebro social, es absorbida así, con respecto al
trabajo, por el capital y se presenta por ende como propiedad del capital, y
más precisamente del capital fixe
(..)La
maquinaria, pues, se presenta como la forma más adecuada del capital fixe y el capital fixe –en
cuanto se considera al capital en su relación consigo mismo-como la forma
más adecuada del capital en general. Por otro parte, en la medida en que el
capital fixe está inmovilizado en su existencia como valor de uso determinado,
no corresponde al concepto del capital. (..) no es en el obrero sino en el
capital donde está representado el trabajo generalmente social. (..) el trabajo
vivo aparece subsumido bajo el objetivado, que opera de manera autónoma. (..)
el proceso entero de producción (..) como aplicación tecnológica de la
ciencia”.
Karl Marx.
“Hay algo de ficción en lo verdadero,
y hay algo de verdad en la ficción. Para conocer la verdad hay que arriesgarlo
todo”.
Animatrix.
“En Norteamérica, el salario se ha
estancado pese a un fuerte aumento de la productividad, mientras que el déficit
comercial ha llegado a nuevos récords. En el sector fabril se han perdido 1.8
millones de empleos. Antes de 1980, el empleo industrial aumentaba durante cada
expansión y siempre superaba el máximo anterior. Entre 1980 y 2000, el empleo
industrial siguió creciendo durante las expansiones, pero ya no recuperaba el
pico previo. Esta vez, de hecho disminuyó durante la expansión, algo sin precedentes”.
Thomas Palley, 2/08.
“La política implementada ha alentado
la reindustrialización del país, el trabajo digno, la inclusión social y la
distribución equitativa de la riqueza”.
Unión Industrial Argentina (UIA), Comunicado
de prensa, 19/2/08.
“Pasará, ya pasará, este espejismo
pasará”.
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
SYSTEM FAILURE_
Para la
tendencia postfordista del Capital, como el conocimiento del general intellect es sobreabundante,
vale poco. Y como todo tiempo de vida a devenido tiempo de trabajo, el Capital
se apropia gratis de todo lazo social que excede lo estrictamente laboral. La
vida misma es una jornada de trabajo, la fábrica es la sociedad y las
relaciones sociales THE MATRIX_
El know-how como ciencia aplicada del
intelecto general (máquinas, robots, internet), como capital fixe (fijo), ya está sobrevalorado como conocimiento
histórico objetivado. Y agregarle más valor a la tecnología, plus-valorarlo
-bajo su forma de Capital fixe-,
resulta cada vez más costoso, porque el saber como valor inmaterial, cooperante
y gratuito, ataca la capitalización del plustrabajo cognitivo. La cooperación
del conocimiento, del inmaterialado como trabajo relacional extra empresario,
resulta inmedible bajo las leyes del trabajo abstracto y el valor del tiempo de
trabajo. Reglas de la reproducción del plusvalor que distinguía, en la jornada
laboral fordista, entre el tiempo necesario para mantener con vida a la fuerza
de trabajo y el derroche del tiempo excedente de trabajo para el lucro del
Capital_
La
autovalorización del Capital fijo, atenta contra la antagonía entre el salario
y el plusvalor. Ante esta tendency de
lo más avanzado del Capital postfordista universal (¡Cuidado, no únicamente de
EE.UU. sino en todo el planeta!) the
Global Empire of THE MATRIX contraataca, difuminando socialmente la ley
secular de la explotación humana del Capital sobre todo tiempo y espacio de
vida. Pero, a su vez, esto provoca la reducción de la tasa media de ganancia
del Capital, que se desvaloriza, cuanto más productiva se vuelve la tecnología,
es decir, cuanto menos trabajo precisa para ponerse en movimiento pero más para
plus-capitalizarse, al mismo tiempo que desplegó y exasperó, onerosa y
gratuitamente, toda la riqueza inmaterial del cerebro colectivo de la
humanidad_
El
capital fixe domina al hombre en
tanto Capital, pero trabaja contra sí mismo en tanto que se autonomiza como
tecnología. En cambio, el capital fijo, en tanto tecnología como valor para el
uso anticapitalista de la multitud, libera al individuo del trabajo, desmantela
la cosificación que domina al hombre, lo hace dueño colectivo de las cosas y
servicios que crea y director de las nuevas relaciones sociales comunistas, lo
emancipa universalmente del mercado y, desde luego, destruye a LA MATRIX como
sociedad artificial del Capital creada por la raza humana.
“Mientras
exista la
Matrix la raza humana jamás será libre (..) Negar nuestros
impulsos,
es negar lo mismísimo que nos convierte en humanos”.
The
Matrix.
“Una idea
es como un pájaro raro que no se puede ver. Lo que uno
ve
es el temblor de la rama que acaba de abandonar”.
Lawrence
Durrell.
“La
imprenta vale tanto como las armas”.
Simón
Bolívar.
“Inclusive
si no puedes ver algo, no significa que no esté allí. ¡Hasta la
Victoria!”.
Pequeños
Guerreros.
CONNECTION
Después de la
aparición en el 2001, del primer territorio en la web del Colectivo Nuevo
Proyecto Histórico, y el lanzamiento de NPH Recargado en 2005, tenemos el placer
de convidarlos con NPH Revolutions.
Un espacio de
aprendizaje mutuo. De lucha e imaginarios por el cambio social radical. Una
interface con las urgencias del movimiento anticapitalista y su imprescindible
reflexión.
Gracias a
todas las compañeras y compañeros que, con sus aportes, hacen del site de
NPH un colector de lo más avanzado de la praxis revolucionaria.
La web es un
campo en disputa. Un ágora universal donde millones en todo el planeta han
decidido enfrentar, aún en inferioridad de condiciones materiales, al poder
[des]informativo del Capital.
Gracias por
los e-mail’s que nos mandan. Haciendo que cada resistencia tenga su propia voz, y
que no sea mediatizada por el Partido Único del Capital, la mass media y los
intelectuales del mandarinato académico.
No es que el
imperio del Capital no esté en ningún lado, sino que está en todas partes, de
igual modo que la desobediencia de la multitud. No se requiere que todas y todos
vayamos a combatir a Chiapas, sino de hacer un nuevo Chiapas en cada lugar de
lucha. Y en la posmodernidad, cada espacio de vida es un terreno en disputa.
Gracias a las
y los que nos enlazan en sus territorios, y a los y las que nos envían sus
pensamientos críticos.
Si el
lenguaje del general intellect, si el simbolismo más común del animal
humano se transforma en cifra mercantil, sobreviene Cyber-Capital. Exilar la
palabra del cerebro universal, de la reproducción del signo como mercancía,
resulta, en sí mismo, singularidad anticapitalista en movimiento.
Gracias a los
movimientos, colectivos, organizaciones y personas insurgentes, que antagonizan
al Capital que nos lleva al desastre EcoSocial en todo el planeta. Aquellos y
aquellas que, aún en las peores circunstancias, se conectan y comunican creando
redes fraternales de apoyo mutuo,
La otra
izquierda, la izquierda autónoma, la izquierda por venir, tiene que salir del
closet. Tiene que plantear[se] sin pudor la revolución. No hay proyecto
poscivilizatorio contra el Capital sin cosmovisión
anticapitalista.
Gracias a la
generosidad de las y los que nos han invitado a realizar encuentros y
seminarios, rondas y asambleas, foros y talleres, donde participar para
profundizar la estrategia emancipante de la especie humana_
Características de NPH
3.0
*
Mapa del sitio para una lectura global de la página
*Nuevas
secciones: Primera Plana, Pedagogía Militante, Denunciá a tú Patrón, Violencia Política, Elecciones 2008/9/10 y Frente Popular Darío Santillán (FPDS)
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*Comentarios
*Disparadores
y Galería de imágenes
*Novedades:
que actualizan todo el material incorporado en cada sección de la
página
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en la portada de inicio, que con un clic redireccionan a Primera Plana
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Colectivo Nuevo Proyecto
Histórico
ReSalTaMos
(NPH)
Votaciones al inicio de una nueva
década. Crece el rechazo a todos los partidos. Entre un tercio y la mitad de los electores
repudia la política
estatal. A diferencia de la modernidad, para salvar
la democracia,
los sufragantes no votan mayoritariamente candidatos carismáticos fascistas. La crisis de representantes
es mucho más que eso, es la
crisis del sistema representativo, postmoderno, Capital-Parlamentario,
en su conjunto. La fuga de
las urnas responde al sabio instinto antagonista de la multitud, que sabe, que
nada cambiará a su favor, gane quien gane.
Audio de Negri en Córdoba (11/11/2012)
El Comité invisible es una tendencia de la subversión presente. Recientemente,
varias personas fueron detenidas en Francia por el mero hecho de tener un
ejemplar de este libro en su casa. Y lo más inaudito es que se les aplicó la ley antiterrorista.
Eduardo Feinmann: Un Policía con micrófono no es un periodista
“(..) La adquisición de
la mayoría de acciones de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón (cuyas acciones fueron
luego compradas por Clarín) junto con el Gobierno nacional fue algo en mi
opinión muy deshonesto -entonces y ahora-. (..) Durante más años de los que
recuerdo, la sociedad de ambos diarios en asociación con el Estado fue
ferozmente criticada por la mayoría de los miembros de la Sociedad Interamericana
de Prensa como totalmente sin escrúpulos y como una competencia injusta para
los otros diarios argentinos. Recuerdo haber destacado durante una reunión de la SIP que en el caso de La Nación era como si el
Vaticano decidiera abrir una clínica para abortos. (..) En el momento en que el
gobierno militar dio su aprobación para la compra de Papel Prensa pensé que era
un soborno para que los tres diarios garantizaran su cooperación en el
encubrimiento del plan de los militares de exterminar a todo aquel considerado
“subversivo” haciéndolo “desaparecer”. En otras palabras, todo aquel contrario
a los militares corría el riesgo de ser secuestrado, torturado de forma
rutinaria y asesinado luego. Los cuerpos debían ser hechos desaparecer por
distintos medios. El objetivo era no dejar huellas de los restos humanos. (..) cuando me
enteré de las barbaridades infligidas a Lidia Papaleo a través de una
declaración que ella hizo durante una reunión del directorio de Papel Prensa,
que no fue debidamente informada por La Nación y, por lo que sé, tampoco reproducida por
Clarín . Ella difundió luego una carta detallada contando todo lo que tuvo que
vivir. (..) “.